La FAO a examen: un año de resiliencia en la movilización de recursos
Un experto chino en desarrollo de nuevas variedades de cultivos conversa con un trabajador que opera la plantación de sorgo en el Parque Industrial de Cooperación Agrícola China-Uganda (CUACIP).
© FAO/Stuart Tibaweswa
Las presiones fiscales externas y los cambios en las prioridades mundiales han repercutido de forma considerable en la disponibilidad de recursos mundiales con fines de inversión pública. Sin embargo, en medio de estas complejas circunstancias, la FAO ha dado muestras de una resiliencia y una eficacia notables logrando movilizar en 2025 contribuciones voluntarias por valor cercano a 1 624 millones de USD. Aunque esta cifra supone un descenso del 8 % con respecto a 2024, sigue constituyendo uno de los mejores resultados en la historia de la FAO.
Los fondos verticales, como el Fondo Verde para el Clima (FVC), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Fondo contra Pandemias, siguen siendo los principales asociados de la FAO que aportan recursos, con una proporción del 45 % del total de los recursos movilizados.
En particular, en 2025 la asociación entre la FAO y el FVC registró un nivel sin precedentes con la aprobación de la mayor cuantía destinada a proyectos climáticos del FVC dirigidos por la FAO en un solo año, por valor de más de 400 millones de USD, en concreto en beneficio de pequeños Estados insulares en desarrollo, países menos adelantados y países en desarrollo sin litoral. Con el apoyo de la FAO, estos países han logrado acceder a una mayor financiación que han canalizado para implantar sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes, así como para fomentar la resiliencia frente a los efectos de la crisis climática.
A través de la asociación entre la FAO y el FMAM se han facilitado unos 300 millones de USD para prestar apoyo al diseño y la ejecución de planes nacionales de adaptación al tiempo que se creaban la capacidad y los marcos institucionales necesarios para futuras inversiones.
Cabe atribuir este éxito al aumento de la prestación por la FAO de asistencia técnica y operacional a sus Miembros, lo cual les ha ayudado a movilizar recursos destinados a sus necesidades de desarrollo. Aprovechando la ampliación de la escala y el alcance de los fondos verticales y las instituciones financieras internacionales, la FAO ha fomentado un proceso de aporte de fondos y financiación dirigidos por los destinatarios.
Este enfoque reviste especial importancia para los países que avanzan hacia la categoría de países de ingresos medianos y a menudo no pueden optar a mecanismos tradicionales de donaciones, salvo a intervenciones humanitarias a corto plazo.
25 de mayo de 2025, Bagdad, Iraq. El Director General de la FAO, QU Dongyu, pronuncia un discurso durante el lanzamiento del proyecto financiado por el Fondo Verde para el Clima (GCF).
©FAO/ismael Adnan
Año de crecimiento y diversificación en el apoyo a las inversiones para desbloquear financiación destinada a los Miembros
El Centro de Inversiones de la FAO ha cumplido funciones esenciales de adaptación de sus soluciones de inversión y financiación a las necesidades de los Miembros para ampliar la concesión de préstamos tanto públicos como privados en los países. El año 2025 se caracterizó por el crecimiento y la diversificación, en el marco de lo cual asociados financiadores tradicionales y nuevos prestaron apoyo a la planificación de las inversiones y a las políticas, el diseño y la ejecución correspondientes, así como a la prestación de servicios de asesoramiento sobre financiación innovadora.
El Centro prestó apoyo al diseño de 34 proyectos de inversión pública nuevos en 40 países por valor total de 6 500 millones de USD (de enero a octubre de 2025) aprobados por asociados financiadores como el Banco Mundial, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola y el Banco Europeo de Inversiones. También prestó apoyo a la ejecución de proyectos de inversión pública en curso por valor de más de 47 000 millones de USD en 92 países, lo cual ha contribuido a garantizar la calidad en la ejecución y una repercusión duradera.
No basta con las formas de financiación tradicionales. Mediante asociaciones con diversas organizaciones de financiación del desarrollo, y con el apoyo de la Unión Europea, la FAO ha ampliado el acceso a la financiación por parte de pequeños y medianos negocios agrícolas y de pequeños agricultores. Solo en 2024 estas iniciativas se tradujeron en financiación combinada por valor de casi 70 millones de USD en 19 países, lo cual incluía la prestación de servicios de asesoramiento para gestionar los riesgos, determinar oportunidades de inversión y facilitar la concesión de préstamos en el ámbito agroalimentario.
Izquierda/Derecha: Afganistán, iniciativas de forestación y reforestación en la provincia de Nuristán. ©FAO/Azatullah Sahil
Restauración del paisaje para la funcionalidad de los ecosistemas y la mitigación del cambio climático en la República de Santo Tomé y Príncipe.
© FAO / Eduardo Soteras
Cooperación Sur-Sur y triangular
La cooperación Sur-Sur y triangular sigue brindando resultados prácticos, lo que permite a los países transferir conocimientos directamente y reducir el costo de las soluciones. En 2025, la FAO y la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur formularon por primera vez dos proyectos regionales conjuntos para el Sahel y el valle de Fergana.
Gracias al proyecto “Iniciativa Un país, un producto prioritario” (UPUP) del Programa Mundial de Cooperación Sur-Sur entre la FAO y China, que abarca 15 países de todas las regiones, se han fortalecido los sistemas agroalimentarios mediante el desarrollo de cadenas de valor de productos agrícolas especiales más eficientes, más inclusivas, más resilientes y más sostenibles. Este modelo combina el intercambio de conocimientos Sur-Sur con inversiones en soluciones de mejoramiento de la cadena de valor y vinculación con los mercados, lo cual representa uno de los mecanismos de financiación más innovadores del programa de Cooperación Sur-Sur y triangular.
En octubre, una colaboración fructífera entre Azerbaiyán y Türkiye en el fomento de los servicios agrícolas recibió un galardón en la ceremonia de reconocimiento técnico mundial de la FAO por su excelente contribución a la cooperación Sur-Sur y triangular.
Protección y promoción del higo negro y el melocotón de Bursa, Türkiye.
© FAO / Onur Coban
Próximos años
Los próximos años plantearán desafíos al conjunto de la comunidad que se dedica al desarrollo, pero la FAO cree que sus recientes iniciativas de diversificación de sus asociados que aportan recursos infundirán nuevas esperanzas y permitirán adoptar un enfoque fructífero para seguir prestando apoyo a los Miembros.
Por lo que se refiere a la inversión, la FAO lleva 60 años garantizando la conexión entre instituciones financieras, el sector privado y los países en desarrollo. La FAO ampliará su apoyo a las soluciones de inversión y financiación innovadora en los ámbitos público y privado para ayudar a los Miembros a transformar sus sistemas agroalimentarios. La Iniciativa Mano de la mano es el ejemplo satisfactorio más reciente de la FAO al respecto, y la Organización también seguirá movilizando considerables recursos para el desarrollo a través de sus fondos fiduciarios unilaterales de carácter triangular.
La FAO también se afana por mejorar y ampliar su sistema de financiación flexible mediante la elaboración de un modelo de financiación temática flexible más sólido, gracias a lo cual los asociados que aportan recursos podrán pasar de los proyectos aislados sujetos a un control estricto a mecanismos comunes de financiación más flexibles integrados por distintos donantes.
Gracias a este nuevo enfoque, la FAO dirigirá las contribuciones directas a esferas específicas, lo cual permitirá prestar apoyo con rapidez en relación con las necesidades más urgentes, a la vez que ayudará a financiar proyectos a largo plazo, poner a prueba y ampliar ideas nuevas y mantener programas plurianuales provistos de apoyo sistemático. Se persigue el objetivo de combinar prioridades en opciones de inversión atractivas, recabar compromisos plurianuales, asignar fondos con rapidez a los ámbitos que más los necesitan y emplear formas de presentar los resultados con las que se reduzcan los costos y se mejore la visibilidad y la repercusión.
Izquierda/Derecha: Taller de creación de capacidades para la reducción de pérdidas de alimentos en los sistemas agroalimentarios, en el marco del Programa de Cooperación Sur-Sur FAO-China. ©FAO/Silvio A. Catalano
Demostración con máquina trilladora por un experto chino como parte del Programa FAO-China de Cooperación Sur-Sur (CSS) en apoyo a los sistemas agroalimentarios en Cabo Verde. ©FAO/Giuseppe Carotenuto