Director General QU Dongyu

48.º período de sesiones de la Comisión del Codex Alimentarius

del Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO

10/11/2025

Estimados Presidente, vicepresidentes y miembros del Codex,

señoras y señores,

estimados y estimadas colegas:

¡Buenos días!

Me complace darles la bienvenida a la Sede de la FAO, situada en el corazón de Roma, cerca del Circo Massimo. Si han venido en metro, habrán llegado a la estación Circo Massimo-FAO, donde ya habrán visto una imagen del techo de esta Sala de Plenarias, y la conexión con el recién inaugurado Museo y Red de la Alimentación y la Agricultura.

Esto refleja cómo se ha abierto la FAO a la sociedad, a las calles y a las multitudes. Se percibe desde la estación de metro, al atravesar el jardín delantero recientemente renovado y al entrar en el edificio renovado de nuestra Sede.

Celebran ustedes este importante período de sesiones poco después de nuestro 80.º aniversario y, por lo tanto, tienen el privilegio de ser los primeros en descubrir la nueva imagen de la FAO, apenas finalizada la reforma.

¡Bienvenidos a este 48.º período de sesiones de la Comisión del Codex Alimentarius!

El 16 de octubre conmemoramos nuestro 80.º aniversario, ocho días antes de la creación de las Naciones Unidas, y somos un organismo independiente de las Naciones Unidas, con nuestra propia Constitución (que habrán visto al entrar en el edificio) y nuestros propios Textos fundamentales independientes.

Esto hace que la FAO sea más fuerte, más profesional, más pertinente y capaz de actuar con eficacia. Este también es el motivo por el que el Codex goza de tanto reconocimiento: es un órgano independiente y profesional albergado por la FAO, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Durante la semana del Día Mundial de la Alimentación, también se celebró el Foro Mundial de la Alimentación, de carácter anual, al que asistieron miles de participantes, entre ellos docenas de líderes mundiales, que se reunieron en esta misma Sala de Plenarias para reflexionar y debatir sobre cómo acelerar la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales mediante la solidaridad colectiva, el fortalecimiento de la voluntad política, la mejora de la inclusividad y, lo que es muy importante, mediante la ciencia y la innovación, la inversión y la energía y la pasión de los jóvenes y las mujeres, incluidas las comunidades Indígenas.

Cada año, comunidades Indígenas de todo el mundo vienen a la FAO, donde instalan sus tiendas nómadas para promover su cultura y sus conocimientos, sus saberes alimentarios y su cultura alimentaria, junto con todos los participantes, en especial los jóvenes, que obtienen información valiosa sobre sus antepasados y sus orígenes. Se crea así un vínculo entre la tradición y la modernidad.

Para conmemorar estos primeros 80 años de la FAO, el 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación y aniversario de la FAO, inauguramos oficialmente el Museo junto con el Excelentísimo Señor Sergio Mattarella, Presidente de la República Italiana.

Me complace saber que se han organizado visitas guiadas al Museo de la FAO para ustedes durante esta semana. En el Museo podrán contemplar la historia y la modernidad, así como la diversidad mundial, no solo la biodiversidad, sino también la diversidad alimentaria y cultural, lo que refleja que la FAO es una organización verdaderamente inclusiva.

El Museo y Red presentan de forma novedosa el mandato de la FAO con el mundo a través del conocimiento, la cultura y la innovación, conectando e inspirando a un público mundial al tiempo que celebran diversas tradiciones alimentarias y agrícolas, así como la tecnología moderna y la educación.

A medida que la Red se expanda, se amplificará el mensaje del Museo, vinculando así las experiencias locales con el conocimiento mundial y creando nuevas oportunidades de diálogo, asociación y aprendizaje.

Como parte de las celebraciones de nuestro 80.º aniversario, también acogimos la primera exposición mundial “De las semillas a los alimentos”, que presentó la historia de los sistemas agroalimentarios, desde las primeras semillas sembradas hace miles de años hasta las últimas innovaciones en cultivos, ganadería, silvicultura, pesca y acuicultura, que nutrirán a las generaciones venideras.

El Codex ha sido y sigue siendo una parte integral del trabajo de la FAO y, por esta razón, estuvo bien representado en la exposición y también está presente en el Museo.

Algunas personas saben que fui fitomejorador durante más de 25 años, así que realmente entiendo lo que significan la biodiversidad y los recursos genéticos.

En el título “De las semillas a los alimentos” (“From Seeds to Foods”), utilicé el plural porque se refiere a diferentes tipos de semillas y distintos tipos de alimentos. En inglés siempre se utiliza el singular food, pero en este caso preferí utilizar foods.

En la FAO deberíamos hablar más de foods, en plural, ya que está más directamente relacionado con la misión y el mandato del Codex.  

Señoras y señores:

La labor del Codex Alimentarius tiene un valor enorme; sustenta el comercio internacional de alimentos y protege la salud de los consumidores.

Contribuye al mandato de la FAO de poner fin al hambre y la malnutrición y garantizar el acceso de todas las personas a alimentos inocuos y nutritivos.

Debemos seguir trabajando juntos mediante una colaboración cada vez más estrecha a fin de asegurar que las normas y directrices del Codex sigan sirviendo de base para la adopción de decisiones y la elaboración de políticas, tanto en los gobiernos como en el sector privado, en toda la industria alimentaria.

“Desde el campo a la mesa”: siempre utilizo un lenguaje sencillo porque hablo con los agricultores, no solo con los delegados. Todos ustedes tienen muy buena formación y pueden utilizar términos científicos muy precisos.

Pero, como exviceministro y científico sé que, al interactuar con agricultores, ya sean grandes o pequeños, hay que utilizar su lenguaje. Lo aprendí hace muchos años de los agricultores australianos, que decían que eran “de poca monta”: este es el lenguaje de los agricultores: ¡del campo a la mesa!

Creo que eso es lo que debería abarcar el Codex, más allá de los residuos tóxicos, de los que llevan ustedes hablando más de 60 años desde su creación.

El Plan estratégico renovado del Codex es un documento fundamental para alcanzar estos objetivos. En particular, el objetivo de maximizar el uso de los textos del Codex es una aspiración bienvenida para ampliar las repercusiones del Codex en beneficio de todos los miembros.

El Codex es un importante foro mundial para asegurar la participación inclusiva y transparente de los países en la elaboración de normas de calidad e inocuidad alimentaria, así como para la creación de estructuras sostenibles del Codex como parte de los sistemas nacionales de control de alimentos.

En 1996, ayudé al Gobierno de China a establecer un sistema de seguimiento e inspección de la inocuidad alimentaria antes de la adhesión de este país a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2000. Fue un reto muy difícil, pero hemos cosechado beneficios durante los últimos 28 años.

También me complace especialmente ver que en este período de sesiones se examinará la labor en relación con las frutas y las hortalizas frescas. Esto está aún más relacionado con mi carrera personal, ya que entre 1979 y 1983 estudié horticultura en la Universidad Agrícola de Hunan, luego trabajé como investigador y, posteriormente, ocupé los cargos de Subdirector General y Director General del Instituto Nacional de Hortalizas y Flores de China durante seis años.

Allí creamos el primer centro de seguimiento e inspección de hortalizas frescas de China, lo que supone todo un reto, porque en el mercado chino se consumen más de 1 000 productos al día, entre ellos algunas hortalizas silvestres que aquí no se comen, pero que en China consumimos a diario.

No se trata solo de residuos químicos, sino también de materiales de envasado y condiciones de almacenamiento: se necesitan normas para toda la cadena de valor a fin de garantizar que el producto final se ajuste a los requisitos del consumidor.

Creo que si nos centramos en las frutas y hortalizas frescas, afrontamos la parte final del desafío. En el caso de los alimentos elaborados, que suelen ocupar a los ministros de Salud, la situación es mucho más fácil, pero para los ministros de Alimentación y Agricultura, que se ocupan de los productos frescos, en particular las frutas y hortalizas, así como la acuicultura y el pescado, el desafío es complejo. En el caso de algunos productos de origen animal significativos, como las carnes de cerdo, de vacuno y de cordero, la situación es más sencilla.

Las frutas y hortalizas frescas, incluido el grano entero de mijo, son productos importantes para una dieta inocua y nutritiva, en especial para quienes padecen más inseguridad alimentaria y nutricional.

En 2023 celebramos el Año Internacional del Mijo, con el apoyo del Gobierno de la India, ya que es un producto importante para ellos.

El mijo también es importante en China, África y Oriente Medio porque es resiliente, tolerante a la sequía y la salinidad, y a todo tipo de condiciones meteorológicas y tensiones bióticas extremas, lo que lo convierte en una buena opción, especialmente ahora que nos enfrentamos al cambio climático mundial.

La FAO mantiene su compromiso con la labor del Codex y, en reconocimiento al importante trabajo que ustedes realizan, he propuesto aumentar el presupuesto del Codex para el próximo bienio en medio millón de USD en el contexto del Programa de trabajo y presupuesto de la Organización.

No es tarea fácil. Para el bienio 2026-27, todo el sistema de las Naciones Unidas ha sufrido un recorte presupuestario de entre el 20 % y el 80 %.

En la FAO, mi propuesta de incremento del 1,1 % se aprobó gracias al apoyo de los Miembros y de los ministros en la Conferencia Ministerial de la Organización celebrada en junio y julio. En el caso del Codex, esto me permitió aumentar la asignación en medio millón de USD.

Es una cantidad pequeña, pero demuestra mi firme voluntad política. Espero que ustedes utilicen esa financiación de medio millón de USD con inteligencia para multiplicarla hasta por cinco, y desde los 2,5 millones hasta los 10 millones de USD, o incluso más, ya que hay muchas empresas del sector privado dispuestas a prestar apoyo al Codex. Por supuesto, todo ello de conformidad con las normas y los reglamentos del Codex, y velando por que ustedes mantengan su neutralidad y profesionalidad.

De lo contrario, tendrán que depender únicamente de las cuotas asignadas por la FAO y la OMS, que son limitadas. Y, para ser sincero, ni siquiera 5 millones de USD son suficientes.

Les deseo lo mejor con ese pequeño aumento.

Los valores que sustentan sus debates sobre las normas alimentarias —colaboración, inclusividad, creación de consenso y transparencia— son una característica encomiable de la Comisión del Codex Alimentarius.

Reflejan el objetivo que se han propuesto colectivamente de lograr el bien común y tener en cuenta múltiples perspectivas de todo el mundo, con el fin de no dejar a nadie atrás.

De cara al futuro, sigamos trabajando unidos a través de esta asociación, con un enfoque científico sólido y basado en los datos, con miras a promover las cuatro mejoras: una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás.

Los aliento encarecidamente a que apoyen el fomento de la capacidad de la zona de libre comercio de África. Esta idea se basa en la experiencia que tuve en China en 1996.

El Codex debe ser el motor de un crecimiento y un desarrollo de alta calidad en la región, que se ha quedado rezagada. Debemos mejorar la capacidad en materia de inocuidad alimentaria. No se trata solo de normas escritas en papel o cubiertas de polvo en la estantería, sino de medidas reales sobre el terreno. Todas las normas deberían establecerse junto con propuestas de fomento de la capacidad y, a su vez, esta medida debería estar directamente vinculada a su modelo operativo, para ir un paso más allá.

Les deseo debates fructíferos y resultados positivos que sigan orientando la labor de esta importante Comisión.

La FAO es su hogar: siéntanse en casa y sean más eficientes aquí, en su hogar.

Muchas gracias.