Declaración de la REUNIÓN DE MINISTROS DE AGRICULTURA DEL GRUPO DE LOS VEINTE (G20)
del Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO
18/09/2025
Excmo. Sr. Ministro de Agricultura de Sudáfrica,
Excelencias,
Señoras y Señores:
Es un honor para la FAO unirse a ustedes hoy en esta reunión de los Ministros de Agricultura del Grupo de los Veinte (G20), presidida por la República de Sudáfrica.
Deseo dar las gracias al Excmo. Ministro de Agricultura y a la presidencia sudafricana por su cálida bienvenida y por congregarnos aquí, en Ciudad del Cabo.
Igual que Ciudad del Cabo, ciudad en la que convergen dos grandes océanos, esta reunión del G20 representa un punto de encuentro crucial donde confluyen las distintas corrientes de las economías mundiales.
Es justamente en esta confluencia donde se puede trazar un nuevo camino.
Nos reunimos en un momento de superposición de crisis que continúan menoscabando la seguridad alimentaria mundial y empujan a millones de personas a situaciones de hambre y pobreza.
Sin embargo, disfrutamos al mismo tiempo de la oportunidad sin precedentes de transformar colectivamente nuestros sistemas agroalimentarios para que sean más eficientes, más inclusivos, más resilientes y más sostenibles.
Las cifras que se presentan en el último informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI) son muy preocupantes. Es inaceptable que, tras años de progreso, estemos retrocediendo.
Aunque los sistemas agroalimentarios actuales son productivos, también están generando importantes externalidades negativas, en la medida en que contribuyen de forma significativa a las emisiones de gases de efecto invernadero, a la degradación ambiental y a la desigualdad.
Al mismo tiempo, están entre los más vulnerables a las perturbaciones climáticas: las sequías, inundaciones, tormentas y el aumento de las temperaturas ya han provocado un descenso de la productividad y alteraciones en las cadenas de suministro.
La hoja de ruta mundial de la FAO demuestra que se puede lograr el objetivo del Hambre cero manteniéndose dentro de la meta de 1,5 °C.
No obstante, ello requerirá una inversión estimada de 1,1 billones de dólares anuales para la mitigación y la resiliencia.
¡Este es un llamamiento urgente a la adopción de medidas coordinadas en todo el mundo!
El Marco estratégico de la FAO para 2022-2031 se basa en el principio de las cuatro mejoras: una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás.
Proporciona una orientación clara, y el G20, que representa a las mayores economías mundiales y a los principales productores y consumidores, goza de una posición privilegiada para dirigir esta transformación.
Me gustaría hacer hincapié en cuatro esferas en las que el liderazgo de todos ustedes desempeña un papel crucial:
Primera: Ampliar la innovación y la digitalización.
Debemos aprovechar el poder de la ciencia, la tecnología y la innovación. Estos instrumentos diversos, desde la agricultura digital y los cultivos resilientes al clima hasta la gestión sostenible del agua y la integración de las energías renovables, pueden revolucionar la productividad y, al mismo tiempo, reducir la huella ecológica y la desigualdad de las zonas rurales.
En reconocimiento de esta capacidad, la innovación ocupa un lugar central del Marco estratégico de la FAO para 2022-2031; además, la recién creada Oficina para la Innovación canaliza nuestros esfuerzos por asegurar que las nuevas tecnologías, desde los instrumentos digitales hasta las biotecnologías, se utilicen de forma responsable para transformar los sistemas agroalimentarios.
El G20 puede fomentar un entorno propicio para la inversión en investigación y desarrollo y velar por que esas tecnologías estén disponibles, sean accesibles y resulten asequibles para todas las personas y, en especial, para los pequeños productores y agricultores familiares, que son la columna vertebral de la seguridad alimentaria mundial.
Con el apoyo técnico y financiero adecuado, la coordinación eficiente y eficaz, el acceso a las tecnologías y la integración en los mercados, estas pequeñas explotaciones agrícolas pueden resultar sumamente productivas, rentables y sostenibles y ser un factor determinante clave para la prosperidad rural.
Otro acelerador importante es el empoderamiento de las mujeres y la juventud en los sistemas agroalimentarios.
Casi el 85 % de la población mundial de jóvenes vive en países de ingresos bajos y medianos bajos, donde los sistemas agroalimentarios son fundamentales para los medios de vida.
Una mayor inclusión de la juventud en los sistemas agroalimentarios desbloquearía billones de dólares de la economía mundial.
Las iniciativas de la FAO, que abarcan desde el fomento de las capacidades hasta la tutela individualizada y el acceso a la financiación, tienen el objetivo de garantizar que las mujeres y los jóvenes no solo participan en la transformación agroalimentaria, sino que la dirigen.
Segunda: Aumentar la inversión sostenible y resiliente.
Los niveles actuales de inversión en los sistemas agroalimentarios son insuficientes y no suelen estar orientados a la productividad y la sostenibilidad. El G20 ofrece una oportunidad esencial para reorientar los flujos financieros.
Esto implica reasignar las subvenciones agrícolas que respaldan las soluciones basadas en la ciencia y la tecnología con resultados verdes, la protección social con la justicia y la creación de resiliencia con una vida mejor.
La financiación pública se debe utilizar para catalizar volúmenes mucho mayores de inversión privada responsable.
Tercera: Mejorar la transparencia de los datos y el funcionamiento del mercado.
Las crisis globales han puesto de manifiesto la fragilidad de nuestros mercados mundiales de alimentos. Las iniciativas como el Sistema de información sobre el mercado agrícola del G20, que la FAO se enorgullece de albergar desde 2012, son vitales para mejorar la transparencia, reducir la incertidumbre y evitar políticas comerciales desacertadas.
Debemos reforzar estos mecanismos y reafirmar nuestro compromiso de trabajar para que el comercio mundial de alimentos se mantenga activo y previsible y funcione sin problemas.
Cuarta: Promover los enfoques integrados en materia de políticas.
No podemos abordar la seguridad alimentaria de forma aislada. El G20 debe desempeñar un papel decisivo a la hora de garantizar que las políticas mundiales sean eficaces, eficientes y coherentes y que, por tanto, se establezca una conexión entre las políticas agrícolas y las del ámbito de la salud, la protección social, la energía y el medio ambiente.
Al promover patrones de producción y consumo sostenibles y reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos (más del 30 % del total de alimentos producidos se malgastan), se puede aumentar significativamente la eficiencia y reducir la presión a la que están sometidos nuestros recursos naturales.
Excelencias,
La presidencia sudafricana invoca el principio del ubuntu, que destaca que nuestra humanidad está ligada a la humanidad de los demás.
Nelson Mandela nos recordó que el ubuntu no consiste en negar el progreso personal, sino en asegurarnos de que nuestro progreso permita avanzar a los demás.
Este principio debe guiar nuestra respuesta colectiva al hambre y la malnutrición y a la erradicación de la pobreza,
Porque el derecho a la alimentación es un derecho humano básico.
Vivimos tiempos difíciles, pero tenemos a nuestra disposición los instrumentos, los conocimientos colectivos y las asociaciones sólidas necesarios.
Si trabajamos juntos y aprovechamos la innovación, el empoderamiento y la solidaridad podemos poner fin al hambre y erradicar la pobreza.
La FAO sigue siendo un asociado incondicional.
Brindamos apoyo a los países con nuestra Iniciativa Mano de la mano, que utiliza sistemas avanzados de modelado geoespacial para conectar a los países más pobres con oportunidades de inversión.
Estamos formulando y promoviendo marcos adecuados para la agricultura inteligente en función del clima, y ofrecemos asesoramiento profesional y neutral en materia de políticas y conocimientos técnicos especializados.
Necesitamos medidas audaces, decisivas y coordinadas.
Las decisiones que ustedes adopten en tanto que G20 tendrán repercusión en todo el mundo.
Salgamos de esta reunión con la resolución colectiva renovada de crear los sistemas agroalimentarios que el mundo necesita, unos sistemas capaces de alimentar a todas las personas, ahora y en el futuro, sin dejar de proteger el planeta.
¡Llevemos estas ideas a la práctica!
Gracias.