Cumbre Mundial “AI for Good”
del Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO
08/07/2025
Excelencias,
Señoras y señores:
Hace un año nos reunimos en la anterior edición de la Cumbre Mundial “AI for Good” (IA para el bien), y hoy volvemos a encontrarnos en un momento en que la transformación digital se está acelerando aún más, aunque no de forma equitativa.
Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), una de cada tres personas en el mundo no disfruta de ningún tipo de conexión a Internet, y la mayoría de ellas viven en países rurales y países de ingresos bajos.
Casi 2 600 millones de personas siguen sin tener acceso a Internet, y solo el 26 % de la población de los países de ingresos bajos lo utiliza.
El Banco Mundial añade que, en el África subsahariana, menos de una de cada cinco personas tiene acceso a la banda ancha, lo que limita no solo la conectividad, sino también la capacidad de participar en las revoluciones digital y de la inteligencia artificial (IA). Estamos en los albores de la generación de la IA, pero debemos abordar con seriedad la cuestión de las personas que se están quedando atrás: es preciso cerrar la brecha digital.
Esa brecha digital se está convirtiendo en una brecha del desarrollo.
Si permitimos que estas desigualdades persistan, las promesas de la IA —reducir la pobreza, mejorar la resiliencia e impulsar la innovación— seguirán estando fuera del alcance de quienes más las necesitan.
En el último año, la IA se ha integrado aún más en nuestras economías, nuestras sociedades y nuestra vida cotidiana.
La “revolución de la IA” está transformando el mundo en el que vivimos.
Y aunque tiene un enorme potencial para mejorar vidas, reducir desigualdades y cerrar la brecha entre las zonas urbanas y rurales, ese potencial corre peligro si no orientamos la IA en la dirección correcta.
En la FAO creemos firmemente en convertir los desafíos en oportunidades.
Por lo tanto, estamos trabajando para promover una visión adecuada de la IA: una visión responsable, ética y empoderadora para los agricultores, los consumidores y las comunidades, en especial para las comunidades locales.
Nos dimos cuenta enseguida de las posibilidades que ofrece la IA para la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales, y del apoyo que puede ofrecer a fin de hacerlos más eficientes, más inclusivos, más resilientes y más sostenibles.
La IA puede contribuir de varias formas, entre ellas:
- uno: posibilitar la agricultura de precisión al ayudar a los pequeños agricultores y a los agricultores familiares en general a producir más con menos;
- dos: mejorar la gestión de los recursos y la adaptación al clima;
- tres: optimizar las cadenas mundiales de suministro de alimentos y prever fenómenos meteorológicos extremos y brotes de enfermedades;
- cuatro: sustituir las inspecciones manuales de alimentos por sistemas automatizados más rápidos y basados en la IA para procurar que los alimentos sean trazables, accesibles y asequibles.
No se trata de promesas vacías, ya las estamos poniendo en práctica.
El uso de la IA en las plataformas avanzadas geoespaciales y de teledetección nos permite analizar rápidamente la sequía, el estrés hídrico, los tipos de cultivos, el uso de la tierra y la gestión forestal.
Estamos aprovechando los macrodatos de código abierto para hacer un seguimiento de las amenazas a la seguridad alimentaria antes de que se conviertan en crisis.
Los modelos predictivos ayudan a los agricultores a decidir cuándo sembrar, cosechar o llevar sus productos al mercado.
Nuestra asociación con Digital Green brinda a los agricultores, de forma directa, servicios de asesoramiento basados en la IA que ahora están disponibles en los idiomas locales y adaptados a los cultivos y contextos específicos.
Gracias a la IA generativa, hemos reducido el costo de los servicios de asesoramiento agrícola de 30 USD a 3 USD por agricultor, y con el potencial de reducirlo aún más, a solo 30 centavos de dólar por agricultor. La IA funciona. No se trata solo de contar historias bonitas, sino que es algo verdaderamente significativo para los pequeños agricultores pobres.
Asimismo, hemos incorporado esta tecnología a nuestras escuelas de campo para agricultores, donde los chatbots en idiomas locales brindan asesoramiento pertinente en tiempo real sobre prácticas de agricultura resiliente al clima.
Al acercarnos a la celebración del 80.º aniversario de la FAO, que tendrá lugar en octubre de este año, la FAO reafirma su papel como organización mundial poseedora de saberes en materia de alimentación y agricultura.
Desde 2018, nuestras políticas de libre acceso han puesto datos fiables a disposición de todas las personas, desde investigadores y responsables de formular políticas hasta agricultores.
Ahora, vamos aún más allá. Una de nuestras iniciativas más ambiciosas es un “bot de conocimientos especializados” basado en la IA, que se apoya en nuestro repositorio de casi 150 000 publicaciones científicas.
Además, estamos colaborando en la elaboración del primer modelo fundacional del mundo centrado en la agroalimentación, con el fin de ofrecer apoyo personalizado basado en la IA —desde la siembra y la plantación hasta el acceso al mercado— a los usuarios finales en todos los sistemas agroalimentarios.
Como miembro fundador de la Alianza de Bienes Públicos Digitales, la Organización sabe que las soluciones inclusivas no se basan solo en la infraestructura, sino también en las personas, la gobernanza y la ética.
Por eso, en 2020 la FAO, junto con la Santa Sede, Microsoft e IBM, se adhirió al Llamamiento de Roma para la ética de la IA, con el fin de promover una IA ética que respete la dignidad humana, defienda los derechos y esté al servicio tanto de la humanidad como del planeta, basándose en el principio de “no causar daño”.
La gobernanza responsable de la IA es esencial para lograr las cuatro mejoras: una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás.
Una IA responsable, que sea accesible para todas las personas, no solo es la forma correcta de abordar el hambre, la pobreza y los desafíos climáticos, sino que es el único camino. La IA es una fuente de soluciones.
La FAO invita a todos los presentes a asociarse con nosotros para procurar que el futuro de la IA sea inclusivo, transparente y justo.
Juntos, podemos comprometernos a contar con una IA para el bien .
Estamos en plena transición desde el esquema superficial hacia el pensamiento profundo, el diseño profundo y la búsqueda profunda, y nos estamos adentrando en el territorio inexplorado que proviene de los agricultores, los sistemas agroalimentarios y las cuestiones rurales, es decir, en la profunda inmensidad de sus macrodatos. Es nuestro futuro.
Señoras y señores:
Ahora, junto con mi estimada colega, la Secretaria General de la UIT, me complace presentar el “Robotics for Good – Youth Challenge 2025–26” (Robótica para el bien: el reto de la juventud 2025-26).
Esta iniciativa mundial dota a los jóvenes de 12 a 18 años de los medios necesarios para diseñar y construir robots que aborden uno de los problemas más urgentes de nuestro tiempo, esto es, la seguridad alimentaria: la disponibilidad, la accesibilidad y la asequibilidad de los alimentos.
La FAO se enorgullece de ser un asociado estratégico en este desafío y de brindar la orientación técnica, el asesoramiento y el apoyo necesarios a través de su Laboratorio de innovación de la juventud y de sus modelos de investigación transformadora.
Este desafío va más allá de la robótica: se trata de empoderar a los jóvenes para que se conviertan en agentes del cambio en la lucha contra el hambre.
Al vincular las competencias digitales con la transformación de los sistemas agroalimentarios invertimos en un futuro más inteligente, más ecológico y más inclusivo.
La FAO se compromete a velar por que la próxima generación de innovadores esté preparada para construir un mundo libre de hambre.
Es nuestro futuro.
Gracias.