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V. LECCIONES APRENDIDAS

La siguiente sección analiza las lecciones aprendidas a lo largo de la implementaron del proyecto en relación a lo que se logro y lo que no, en términos tanto de participación de la comunidad en general, como en términos de participación de las mujeres lugareñas y de las mujeres capacitadoras/iniciadoras. Resalta aquellas áreas que contribuyeron a mejorar los procesos de planificación del proyecto en todos los niveles, en lo que se refiere al incremento del nivel de participación de la mujer y del hombre de la zona rural en la identificación de necesidades, análisis de limitaciones, diagnóstico y resolución de problemas relacionados con la ganadería.

También resalta aquellas limitaciones que impidieron que la participación sea efectiva, especialmente de la mujer, tanto a nivel del pueblo como a nivel del personal del proyecto. Como se ha podido observar, las recientes restricciones del Talibán en cuanto al desplazamiento de las mujeres han planteado grandes limitaciones a la mujer del pueblo en cuanto a la conducción de sus actividades diarias. También han obstaculizado los esfuerzos del proyecto que busca emplear y trabajar con mujeres. Estas restricciones frustraban cada vez más los esfuerzos de las NU (y de otros) por asegurar la participación de la mujer como actrices y beneficiarias, y por consiguiente, la implementación efectiva de todas las intervenciones de rehabilitación y desarrollo en Afganistán.

En general, se puede afirmar que a través de la introducción de un enfoque participativo consistente tanto con veterinarios como con otro personal del proyecto, y con mujeres y hombres lugareños, los actores en todos los niveles han llegado a reconocer el importante papel que desempeña la mujer de la zona rural en la administración y salud del ganado. Es importante tener en cuenta, al evaluar las lecciones aprendidas, que ni el proyecto en su conjunto ni sus componentes eran, o son "proyectos de género" per se. Se buscaba que el proyecto "restaurara y mejorara la capacidad productiva del compuesto ganadero nacional de propiedad de los agricultores de pequeñas tierras y pastores nómades o seminómades." Sin embargo, el personal del proyecto de todos los niveles, reconoció que tal objetivo no se lograría sin la participación tanto de agricultoras como de agricultores así como de mujeres y hombres iniciadores.

Punto de Partida

Inicialmente, la identificación y planificación de actividades tanto en el proyecto ganadero de la FAO en su conjunto como en el Programa para la Mujer en particular eran el resultado de una base más central. Si bien se trata claramente de una descripción demasiado simplista de los procesos de toma de decisiones del proyecto, nos da un sentido general de los patrones de toma de decisiones. No obstante, de acuerdo con la administración del proyecto, intentaron, en lo posible, incorporar necesidades basadas en la comunidad identificadas, durante sus visitas de campo, en los procesos de planificación global23.

Mientras que algunas personas a nivel del campo adquirieron experiencia utilizando enfoques participativos en su trabajo, otras no. La falta de un enfoque participativo consistente en la identificación y planificación de las necesidades impidió el desarrollo de relaciones entre el personal de la Unidad Veterinaria de Campo, los instructores del Programa para la Mujer y los agricultores. Los enfoques se basaron, en gran parte, en la transferencia de habilidades y de conocimiento así como en el apoyo de servicio del proyecto a los agricultores. Para la gran mayoría, el personal hablaba a los hombres y a las mujeres del pueblo y no con ellos. Aunque pudieron haberse entablado ciertas discusiones con los lugareños, se cuestiona hasta qué punto participaron verdaderamente en los procesos de toma de decisiones relacionados con la implementación del proyecto.

Dadas las recientes decisiones socioculturales y políticas para fomentar el aislamiento de las mujeres, pudo haber resultado más fácil para el proyecto dirigir sus intervenciones solo a los hombres a través de personal masculino. Sin embargo, la administración y el personal del proyecto comprendieron que tal enfoque centrado en los hombres no podría, por si mismo, mejorar la producción ganadera de los pequeños propietarios de tierras en Afganistán. Sin la participación de las mujeres, y por lo menos, sin su conocimiento sobre la administración del ganado, cualquier solución propuesta no seria sostenible a largo plazo.

Con la introducción de la metodología del PIHAM se hicieron visibles diversos cambios, tanto en el proyecto ganadero en su conjunto como en el Programa para la Mujer. Quizás, el más importante fue el cambio de actitudes del personal, en todos los niveles, hacia las agricultoras y agricultores, para quienes, supuestamente trabajaban. En el pasado, el personal del proyecto tomaba muchas de las decisiones. Con la introducción del PIHAM, el personal, conjuntamente con las mujeres y hombres lugareños, viene asumiendo un mayor número de decisiones basándose en la identificación de sus problemas, necesidades y posibles soluciones6. Esto, a su vez, revierte en todos los procesos de planificación, incluso en el nivel más alto del proyecto.

Se puede decir que el proyecto ganadero, en su conjunto, desde 1994, gradualmente ha evolucionado a procesos de toma de decisiones que parecen pertenecer más al modelo "cíclico" que al modelo "vertical". El PIHAM tiene el potencial para ubicar estos procesos en un punto en el que las decisiones puedan revertir del agricultor al planificador, y a la inversa, en un círculo constante y continuo.

Lecciones aprendidas: Transformar un proyecto utilizando enfoques más participativos puede respaldar la aceptación y reconocimiento de los diferentes papeles y responsabilidades que desempeñan tanto hombres como mujeres así como del conocimiento que éstos tienen de los sistemas de producción agrícola. El hecho de involucrar a diferentes actores, tanto hombres como mujeres, ricos y pobres, en la toma de decisiones (identificando problemas, analizando causas, proponiendo soluciones, y monitoreando los cambios en la producción), puede mejorar los procesos de planificación en su conjunto.

Instrumentos y Métodos

Antes de la introducción del PIHAM, tanto el Programa para la Mujer como el proyecto ganadero en su conjunto implementaron un "repertorio aceptable" de servicios que se centró en la producción ganadera mejorada en todo Afganistán. En tanto algunos veterinarios y agricultores que se sumaron al proyecto manifestaban una limitada experiencia con metodologías participativas, no existió un enfoque participativo global consistente para trabajar con agricultores y agricultoras. Para parafrasear los puntos de vista de la alta administración, aceptados por muchos de los miembros del personal del proyecto, "Los veterinarios esperaban en sus oficinas a que los agricultores fueran hacia ellos". En los primeros ejercicios del PIHAM, los propios iniciadores observaron que las actitudes de los veterinarios hacia los agricultores eran de superioridad. Se daba poco reconocimiento a los conocimientos sobre sus propios animales, tanto de los agricultores como de las agricultoras, o a su capacidad para identificar las causas potenciales y sugerir las soluciones adecuadas. Tampoco hubo un enfoque consistente para trabajar con los campesinos para monitorear, junto con ellos, los cambios en la producción animal. Se consideraba que la falta de enfoques de monitoreo participativos era una gran limitación para la mejora de la producción ganadera.

Mediante el uso de un enfoque "modelo bancario"7, el Programa para la Mujer difundió una serie de habilidades relacionadas con la producción animal y el manejo de aves de corral a las mujeres de las zonas rurales. De acuerdo con los capacitadores del WP, "no hubo participación" por parte de las mujeres campesinas. Tampoco hubo una evaluación participativa de las habilidades de administración ganadera existentes que presentaban las agricultoras ni una evaluación de sus necesidades ganaderas particulares o de otro tipo. El Programa para la Mujer monitoreo las actividades valiéndose de un formulario de entrevista formal24.

Del mismo modo, el proyecto ganadero en su conjunto (que trabajó principalmente a través del personal masculino con los agricultores por las razones ya mencionadas), también aplicó un "modelo bancario" de difusión de servicios. El personal de la Unidad Veterinaria de Campo no comprendió necesariamente, ni siquiera reconoció, la necesidad de sentarse con los agricultores, de manera progresiva, para trabajar juntos en lo que se refería al diagnóstico y patrones de las enfermedades y a la identificación de posibles soluciones adecuadas.

La capacitación del PIHAM, a cargo de los asesores de Ganadería en Desarrollo (G.B.), fue inicialmente dirigida a 10 iniciadores hombres en 1995. El aprendizaje de los adultos y los enfoques de la PRA se utilizaron de manera combinada para resaltar la importancia de escuchar, respetar y aprender de los agricultores, y encontrar las soluciones adecuadas con ellos. Los enfoques participativos empleados incluyen:

· discusión en grupo

· clasificación del problema

· descripción del problema

· lecciones de habilidades prácticas

· "ejercicios de discusión"

· clasificación de habilidades

· discusión en pareja

· discusión general - preguntas y respuestas

· análisis del trabajo

· calendarios estacionales

· clasificación de la condición de vida

· monitoreo participativo

A través de su experiencia con la evaluación y monitoreo participativos en el campo y en el salón de clases, los participantes (incluyendo la administración de proyecto) advirtieron lo esencial que era contar con mujeres capacitadas que participaran con ellos. Comprendieron que eran las mujeres quienes a menudo proporcionaban mejor el diagnóstico de un animal enfermo mediante su profundo conocimiento y observación diaria. La inclusión de dos mujeres iniciadoras a la capacitación del PIHAM inicial, y su consiguiente inclusión en el Programa para la Mujer, condujo, a su vez, a una revisión de las metodologías de ese programa.

Se han desarrollado varios formularios de informe bajo el auspicio del PIHAM para que sean los agricultores y las agricultoras quienes colaboren en sus propios procesos de monitoreo sobre los cambios de la producción ganadera. El formulario de la parte superior es utilizado para registrar los nacimientos; los agricultores encierran un círculo para registrar el nacimiento de cada ternero.

El formulario de la parte inferior se emplea para monitorear la venta de ganado; los agricultores indican la venta de un ternero, una vaca, o un toro. También se utilizan otros formularios para el monitoreo de la mortalidad y adquisición de ganado. Los formularios también se utilizan para chivos y ovejas. Se considero que sería de utilidad el uso de formularios similares que monitoreen las aves de corral de las mujeres.

A principios de 1997, el personal del proyecto visitó 35 hogares en el área de Jalalabad que habían sido capacitados en la administración de aves de corral a través de métodos pre PIHAM. Descubrieron que las mujeres no habían construido jaulas para las aves como señalaba la capacitación. Sin embargo, el PIHAM proporciono los instrumentos de análisis que permitieron al personal del Programa para la Mujer modificar el curso de capacitación sobre aves de corral basándose en la información y la retroalimentación de las mujeres lugareñas. El personal decidió encontrar modos de asegurar que el curso sea más participativo y práctico, y que de esta manera, tenga mayor sentido para las mujeres analfabetas. También reconocieron la necesidad de promover el uso de forraje y materiales de construcción locales. Al revisar las actividades de los BVW de las mujeres, que están temporalmente suspendidas, el personal consideró que la capacitación debería revisarse en términos de contenido y metodología y que debería ser más participativa y práctica25.

De este modo, las mujeres capacitadoras reconocieron claramente la importancia del uso de las metodologías participativas en su propio programa, tanto para la identificación de los intereses de la administración ganadera de las mujeres lugareñas como para la búsqueda de soluciones adecuadas para los problemas. El formato previo "modelo bancario/instrucción" lentamente empezó a convertirse en un proceso de aprendizaje tanto para las mujeres lugareñas como para el personal del proyecto. Su relación cambio. Ahora, el personal muestra mayor respeto por el conocimiento de la mujer de la zona rural y además lo integra de manera activa en la planificación de las actividades subsiguientes. El personal es consciente de la necesidad de incluir a todos los miembros de la familia en el análisis de las limitaciones y en la solución de problemas relacionados con la producción ganadera.

Lecciones aprendidas:

· El uso de enfoques de evaluación participativas puede conducir a la divulgación, por parte de los mismos lugareños, así como del personal del proyecto, de los importantes roles que los diferentes miembros de la familia desempeñan en los diversos aspectos de la producción agrícola

· Es importante hacer la capacitación lo más relevante posible con respecto a las situaciones de la vida real, es decir, la necesidad de atender las necesidades particulares de los diferentes miembros de la familia.

· Los contextos socioculturales no son estáticos - se encuentran en constante cambio dependiendo del contexto sociopolítico y económico. Los instrumentos y metodologías deben ser lo suficientemente flexibles como para atender las necesidades y prioridades cambiantes de los miembros de la familia campesina. Por ejemplo, con las restricciones del Talibán vigentes sobre el desplazamiento de la mujer, los métodos y módulos de capacitación han tenido que cambiar a fin de continuar respondiendo a las necesidades y prioridades tanto de las mujeres como de los hombres.

· Los instrumentos deben modificarse, de ser necesario, para responder al contexto sociopolítico, por ejemplo, en el caso en el que un país se encuentra en conflicto, la "cartografía" no podría constituir un ejercicio adecuado. En cambio, usar un ejercicio de "discusión de aspectos" en donde los lugareños trabajen fuera de donde se han instalado, explicando las características importantes, etc. podría resultar más conveniente.

· La incomodidad de algunos miembros de la familia con respecto a algunos ejercicios de la PRA podría mostrar algo más sobre el contexto sociocultural y socioeconómico, sobre el acceso y la administración de los recursos, etc. Por ejemplo, las mujeres en un pueblo insistieron en que los nombres de sus esposos se utilizaran en el ejercicio de clasificación de riquezas, la razón: a sus esposos "no les hubiera gustado que los nombres de las mujeres se utilizasen en las discusiones relacionadas con la 'riqueza'".

· Emprender los ejercicios de la PRA con las agricultoras afganas requiere de mucho más tiempo considerando su restringido desplazamiento. Mientras que los hombres pueden reunirse en grupos, a menudo es necesario que el personal femenino del proyecto se reúna con las mujeres en sus casas. En algunas áreas, esto significa que sólo se puede reunir a unas cuantas mujeres en comparación con el número de hombres. Si los proyectos son serios en lo que respecta al trabajo con agricultoras y a la utilización de personal femenino, deben planificar costos adicionales - tanto en términos de tiempo como de recursos. También se requiere de paciencia con el personal femenino en esta difícil situación.

Información Sobre Género

Varios ejercicios de la PRA realizados en el contexto de las sesiones de capacitación del PIHAM iniciales así como de las que se encontraban bajo la fase de repercusión resaltaron el hecho de que la ganadería y otras actividades de producción agrícola afines están, en gran medida, diferenciadas. El reconocimiento de los diferentes roles y responsabilidades, tanto en lo que respecta al género como en lo que respecta a las brechas generacionales, así como en lo que respecta a las brechas correspondientes a la situación y habilidad socioeconómica resulta básico para asegurar una planificación más efectiva de las intervenciones en la ganadería y un desarrollo de soluciones adecuadas.

Durante los ejercicios de capacitación iniciales, los participantes resaltaron la importancia de establecer comunicación con el miembro de la familia que conocía más sobre los animales, y comentaron que dicha persona, no siempre resulta ser el jefe (hombre) de la familia. También señalaron que cualquier jefe (hombre) de familia, no necesariamente la persona que proponía la solución, necesita encontrarse completamente informado con el fin de aprobar cualquier cambio sugerido con respecto a la crianza de animales domésticos.

Los principales datos obtenidos de los ejercicios de evaluación participativa llevados a cabo por el PIHAM8 mostraron lo siguiente:

· Por lo general, las mujeres y los hombres desempeñan roles diferentes en lo que respecta a la producción ganadera. Las mujeres habitualmente se encargan de ordeñar las vacas (los niños también). Se encargan de atender a los animales recién nacidos y enfermos y resultan fundamentales en el diagnóstico. Las mujeres (y los hijos mayores) son responsables de las actividades más relacionadas con el hogar en sí, es decir la limpieza, la cocina y el cuidado de los niños. Los hombres se encargan de que a los animales no les falte alimento ni agua, es decir, generalmente son responsables del pastoreo y del riego.

· La mayor parte de la toma de decisiones final respecto al hogar es asumida por el hombre (si se encuentra presente).

· La situación socioeconómica (riqueza) y la clasificación de habilidades de una familia campesina parece mantener una correlación positiva con la capacidad de las agricultoras y los agricultores para administrar a sus animales y proponer soluciones apropiadas.

· Tanto los hombres como las mujeres son capaces de emplear los formularios de monitoreo participativos proporcionadas por el proyecto para monitorear los cambios en su producción ganadera.

Lección Aprendida: Las mujeres tienen un papel importante que desempeñar en la administración y monitoreo ganadero participativo y pueden influenciar en sus esposos (u otros miembros masculinos de la familia) para cambiar sus prácticas ganaderas.

Fortalecimiento de Capacidades

Si bien se introdujo con el objetivo de progresar hacia Unidades Veterinarias de Campo autoabastecidas en todas las áreas del proyecto en Afganistán, el PIHAM fortaleció las capacidades en varios niveles diferentes - desde el campesino hasta el personal de campo pasando por la administración del proyecto. En particular, apoyó procesos verticales de formación de capacitadores mediante:

· la capacitación de la fase piloto de personal masculino y femenino seleccionado a nivel de campo en los métodos de la PRA y en los enfoques de monitoreo participativo ganadero para su aplicación con los usuarios agricultores.

· la capacitación de un grupo núcleo de capacitadores (TOT) en lo que respecta a los fundamentos de la educación adulta y de los enfoques de aprendizaje participativos. Este grupo se encuentra en la actualidad calificado para capacitar otro personal de la Unidad Veterinaria de Campo en el monitoreo participativo de la producción ganadera y otros enfoques de la PRA para su aplicación con usuarios agricultores

· repercusión de la capacitación del PIHAM en otro personal de la Unidad Veterinaria de Campo.

· introducción de los enfoques y análisis del PIHAM al proyecto del Programa para la Mujer (mediante la capacitación de la fase piloto de mujeres iniciadoras).

· la expansión planificada de la capacitación para el personal femenino del PIHAM.

· la sensibilización de la administración del proyecto y del personal de otros proyectos con respecto a la necesidad de incorporar enfoques de planificación participativos.

De manera importante, la formación de capacitadores horizontal fue respaldada por el personal de las VFU (y en cierto modo, por el personal femenino y masculino) de varias áreas del país mediante la capacitación conjunta y el intercambio de experiencias y lecciones aprendidas. Las agricultoras y los agricultores adquirieron, por sí mismos, o con el apoyo del personal de la Unidad Veterinaria de Campo, una enorme capacidad especialmente en cuanto a confiar en sus propias habilidades para reconocer y superar las limitaciones de la producción ganadera. El PIHAM brindó espacio tanto a las agricultoras como a los agricultores para dar validez a sus conocimientos sobre la administración ganadera y reconocer los roles y responsabilidades así como las contribuciones de otros miembros de la familia.

Posteriormente se resumen (véase cuadro 2) las capacidades específicas que se fortalecieron en niveles asociados con el proyecto ganadero y fuera del mismo, mediante la introducción de metodologías participativas, y por consiguiente, acordes con el género. éstas se basan en discusiones con el personal del proyecto específicamente asociado con el monitoreo de la implementación y del impacto de la capacitación del PIHAM y el Programa para la Mujer.

Mientras que las capacidades del personal masculino y femenino se fortalecieron, varios problemas permanecieron en términos de apoyo continuo a las mujeres profesionales miembros del personal, y a las agricultoras involucradas en las actividades del Programa para la Mujer. Dadas las restricciones en cuanto al desplazamiento de las mujeres en las áreas controladas por el Talibán, el personal femenino ya no puede ingresar a oficinas gubernamentales u otras (es decir proyecto/FAO) o desplazarse en vehículos del proyecto. También resulta difícil para el personal masculino visitar a las agricultoras. De este modo, el asunto del apoyo profesional y del monitoreo al Programa para la Mujer sigue representando un problema. La alta administración del proyecto, de la cual la mayoría es masculina, no puede monitorear al personal femenino mientras trabaja con mujeres del área rural y por consiguiente, no puede corregir problemas o identificar áreas que requieran atención.

Cuadro 2 - Capacidades Fortalecidas en Cada Nivel Luego de la Introducción del PIHAM

ACTOR

CAPACIDAD FORTALECIDA

MUJERES LUGAREÑAS

Intercambio de experiencias entre las agricultoras, las mujeres se dieron cuenta de la responsabilidad de mantener el ganado, es decir del período de apareamiento, incremento de la habilidad para registrar/monitorear cambios (formularios de informe), podían registrar los patrones de las enfermedades y vigilar el período de vacunación (calendarios estacionales), aprendieron la importancia de conversar con mujeres experimentadas, además, que tenían un rol mayor en la administración del ganado del que habían imaginado (análisis del trabajo), eran capaces de identificar diversas causas de problema, soluciones basadas en los recursos disponibles, más fáciles, menos costosas y más efectivas (cartillas de consumo/rendimiento).

HOMBRES LUGAREÑOS

Aprendieron el grado en el que las mujeres se encuentran involucradas en la ganadería (análisis del trabajo, calendarios estacionales, etc.) y la importancia de discutir con ellas los problemas, establecer los diagnósticos, etc. (discusión con la esposa); las relaciones entre los lugareños y el personal mejoraron (véase también en la parte anterior de las mujeres lugareñas sobre las capacidades similares adquiridas).

INICIADORES DEL PIHAM9

Actitudes, comportamientos que cambiaron con respecto a los agricultores ("no más orgullo"), aprendieron el modo de hablar y escuchar a las personas, aprendieron la manera de dar a otros la oportunidad de hablar, trabajaron desde la parte más alta en lugar de la más baja; aprendieron que los campesinos tienen conocimientos importantes (todo mediante los métodos de enseñanza para adultos y los métodos de la PRA, ejercicios de escucha, juegos de roles, etc.)

VFU

Mejora global de la capacidad para comprender la importancia de los enfoques participativos; aprendizaje de los iniciadores (mediante discusiones, intercambio con el personal).

PERSONAL DE ADMINISTRACIÓN DEL PROYECTO10

Habilidades de capacitación participativas para la administración clave del proyecto (participación en los módulos de capacitación inicial); uso de métodos participativos para el monitoreo y para el diseño del proyecto (transferencia de habilidades de la capacitación del PIHAM, es decir las revisiones del Programa para la Mujer); aprendieron de los errores y pueden trabajar con los capacitadores a fin de corregirlos, mejora global de la capacidad de planificación (a través de una mejor comprensión de las necesidades de la comunidad por medio del contacto directo y del monitoreo continuo de las fases Piloto y de Repercusión del PIHAM.); reconocieron que sin la participación de las mujeres, la información ganadera clave es incompleta (a través de la participación en la capacitación y análisis inicial del PIHAM).

ONG

A través del intercambio relacionado con los procesos del PIHAM, tomaron más conciencia de los sistemas agrícolas de su área así como de otros lugares; pudieron plantear modificaciones a la capacitación (manuales).

AGENCIAS DE LAS NACIONES UNIDAS EN AFGANISTÁN

A través del intercambio de las experiencias del PIHAM con otras agencias de las NU, se tomó conciencia acerca de la importancia de la participación de la comunidad en la planificación; potencial futuro para el intercambio de métodos con otros proyectos/programas.

Vínculos e Institucionalización

"No hagan promesas... y seguirán adelante"

(Observación de una mujer capacitada por el PIHAM)

El uso del enfoque del PIHAM facilitó el surgimiento de una mayor conciencia sobre dos problemas claves que, potencialmente, pueden cambiar los procesos de planificación a través del proyecto en términos de género y participación:

· el reconocimiento por parte del personal del proyecto, en todos los niveles, de la necesidad de la participación de la mujer tanto a nivel del pueblo como a nivel del personal, y.

· el reconocimiento de la necesidad de introducir enfoques participativos en la identificación de necesidades y en el desarrollo de la capacitación en el Programa para la Mujer.

El modo exacto en que esta consciencia surgió fue discutido en las secciones previas de las Lecciones Aprendidas. Mientras que en cierta medida, la administración del proyecto debe haber estado consciente de estas importantes "revelaciones", parece que el PIHAM empezó a facilitar una mayor internalización de las mismas en todos los niveles (véase el Cuadro 2 para los niveles) desde el agricultor, pasando por la Unidad Veterinaria de Campo y las capacitadoras del Programa para la Mujer hasta el personal del proyecto. Aún más importante, introdujo un enfoque participativo consistente, es decir el "cómo" que es importante para la recolección de datos comparables a lo largo de las áreas del proyecto y para el intercambio de experiencias dentro y entre todos los niveles.

Diagrama 4: Flujo de los Vínculos del PIHAM

En realidad, parece haber conducido a una vinculación de enfoques (véase Diagrama 4, arriba) entre muchas actividades de la Unidad Veterinaria de Campo, en donde el interés actual es la creación de mejores relaciones entre los agricultores y los técnicos y el Programa para la Mujer que se centró en la capacitación a nivel del pueblo en salud y administración animal.

A nivel del pueblo, cuantificar la medida en que la comunicación entre agricultoras y agricultores ha aumentado en lo que respecta a la administración del ganado, demandará con el tiempo, un monitoreo más cercano. Está claro que los agricultores, a través de la participación en ejercicios de análisis laboral, comprenden que las mujeres desempeñan roles en la administración del ganado y el cuidado de la salud. Como ya se menciono, resulta difícil para la administración del proyecto, todos los cuales son hombres, monitorear al personal femenino mientras realizan su trabajo con las mujeres del pueblo. En ese entonces, parece que el personal masculino de todos los niveles no podía reunirse directamente con las mujeres de las zonas rurales para discutir problemas e intereses. De igual modo resultaba para el personal femenino en la mayor parte de áreas. Por consiguiente, resulta de gran importancia que el personal femenino y masculino intercambien constantemente experiencias y datos a partir de su labor de campo.

En ausencia de una infraestructura nacional en funcionamiento, el proyecto no tiene vínculos directos con el Ministerio de Agricultura u otros ministerios. Sin embargo, trabaja con el antiguo gobierno y con extensionistas de las ONG para institucionalizar los enfoques participativos en conjunto. Al utilizar los enfoques participativos del PIHAM, surgieron también los problemas de género, especialmente a través de instrumentos tales como el análisis laboral y las cartillas de consumo/rendimiento.

A medida que un enfoque participativo consistente empiece a difundirse a otro personal de las UNIDADES VETERINARIAS DE CAMPO en todo el país, y a medida que el Programa para la Mujer crezca, se dispondrá cada vez más de información socioeconómica y técnica comparativa sobre las limitaciones de la producción y administración ganadera. El uso difundido de la clasificación de la condición de vida, la clasificación de habilidades y el análisis laboral junto con el monitoreo participativo del ganado conducirán a una mejor comprensión de los factores técnicos socioeconómicos y de género en lo que respecta a sistemas de producción ganadera en un número de grupos socioculturales en Afganistán. Esto, a su vez, apoya la planificación mejorada de los servicios de veterinaria y ganadería en todos los niveles.

Cuando llegue el momento de restablecer las infraestructuras nacionales, los enfoques participativos que resaltan la información socioeconómica, de género y técnica ya se encontrarán, en cierta medida, "institucionalizados" con los servicios de producción y salud animal. A medida que se recopile más información cuantitativa y cualitativa en los próximos años a través del trabajo conjunto con agricultores y agricultoras, mayor será la probabilidad de que el desarrollo de cualquier tipo de política agrícola/ganadera futura11 responda más efectivamente a las necesidades y prioridades de las comunidades rurales.

Hasta que eso suceda, las NU y sus diversas agencias, donantes y ONG continuarán desempeñando un importante rol en el otorgamiento de "dirección política" y en la planificación de intervenciones. Los talleres para despertar la consciencia, tales como el que dirigió la FAO para otras agencias, es un modo de brindar oportunidades para el intercambio de experiencias entre sectores, tanto en términos de respaldo a la participación de las mujeres en las intervenciones de rehabilitación y desarrollo como en términos del uso de enfoques participativos para la planificación. Sin embargo, hasta que las restricciones al desplazamiento de la mujer y el acceso a los servicios desaparezcan, será difícil en cualquier nivel, desde los grupos sociales de base hasta la política del sistema, que se institucionalicen completamente los enfoques participativos y acordes con el género".

Lección aprendida: La internalización puede conducir a la institucionalización. Mientras algunas personas del proyecto e incluso la administración podrían ya reconocer la necesidad del cambio, los enfoques participativos pueden facilitar una mayor internalización de los problemas e intereses presentes en varios niveles que resultan tan importantes para la institucionalización de una "manera diferente y quizás más efectiva de hacer las cosas."

6 Sin embargo el PIHAM aún no está funcionando en todas las áreas del país en las que el proyecto ganadero en su conjunto está operando.

7 En el campo del aprendizaje para adultos, el "modelo bancario" se refiere a un sistema de aprendizaje de una vía en donde el "alumno" es instruido por el "profesor".

8 No puede afirmarse que estos datos sean a nivel nacional.

9 Incluye tanto a los hombres como a las mujeres iniciadores capacitados a la fecha.

10 Incluye en alcances diferentes - CTA; la Subgerencia Nacional, la Producción Ganadera, la Gerencia General, AHS;

11 política en el sentido de planificación de donante/NU futura, o con una política gubernamental regional y nacional futura.

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