Más del 80% de los 57 millones de habitantes de Etiopía viven en áreas rurales, y la mayoría de estas personas se dedican al pastoreo y a la agricultura de subsistencia. Las altitudes en Etiopía varían considerablemente. Las tierras bajas se caracterizan por ser secas, algunas veces la sequía afectaba las áreas que eran ocupadas principalmente por pastores nómades o seminómades. En las áreas de altitud media crecen cultivos tales como el maíz, el algodón, el sorgo y las legumbres. Las áreas altas son más adecuadas para el cultivo de trigo, cebada y café. El cultivo básico de cereal en Etiopía - teff -, crece en la zona de altura media a alta así como el cultivo de chat que es utilizado para fines comerciales y domésticos1. Etiopía posee la población de ganado más grande de África, con grandes hatos que le dan estatus a sus dueños.
Desde la década del 70, Etiopía se ha visto afectada periódicamente por la sequía, y muchas áreas soportan constantemente precipitaciones impredecibles e irregulares. La presión sobre la tierra es muy alta pues la tenencia promedio por familia en las áreas de altitud media/alta de la región es de sólo 0.2 a 0.6 hectáreas. Las familias son por lo general grandes, con un promedio de siete miembros. El uso de la planificación familiar aún no está muy difundido en el país y en las áreas rurales, especialmente en las comunidades musulmanas donde el matrimonio a una edad temprana es bastante común. Las jóvenes se casan o son comprometidas en matrimonio entre los 8 y los 12 años de edad. Los servicios de salud son limitados y escasos, muchas personas mueren a causa de enfermedades curables como la malaria, el cólera, la fiebre tifoidea, así como también a causa de la desnutrición.
El cristianismo ortodoxo y el islamismo son las religiones más difundidas en Etiopía, pero existen muchas personas que se han convertido al protestantismo moderno. Por lo general, la tolerancia religiosa es grande y existe una convivencia musulmana y cristiana en armonía en las localidades. La cultura y la tradición tienden a dejar de lado las diferencias religiosas.
El país ha soportado una severa deforestación y las zonas boscosas han disminuido de aproximadamente el 30% a comienzos de siglo a menos de un 4% en la actualidad. Este hecho, sumado al pastoreo excesivo y a la presión intensa sobre las tenencias pequeñas de tierra, ha provocado una erosión severa en muchos lugares del país.
Hasta la década del 70 Etiopía estaba bajo un régimen imperial. Éste terminó en 1974 cuando Haile Selassie I fue derrocado y el Partido de los Trabajadores de Etiopía estableció un estado socialista. En 1987, el país cambió de nombre a República Popular Democrática de Etiopía. En 1991, estos 17 años de régimen socialista llegaron a su fin, cuando Mengistu Haile Mariam, presidente y jefe de las fuerzas armadas, fue destituido por el Frente Popular Revolucionario Etíope (EPRDF). Se promulgó una nueva constitución en diciembre de 1994.
El país había experimentado recientemente un proceso de regionalización como parte del proceso de descentralización. Actualmente existen en el país diez regiones que se basan sobre todo en divisiones étnicas. Con la regionalización, los papeles del Ministerio de Agricultura en los niveles regionales y centrales han cambiado. De este modo, a nivel central, el trabajo del Ministerio está orientado a los problemas de política nacional, y a nivel regional, al apoyo y la coordinación de actividades. Las Regiones tienen mucha más autonomía que antes ya que existen Zonas dentro de las Regiones.
Etiopía ha recibido por mucho tiempo una gran cantidad de ayuda alimentaria, y más recientemente ayuda para el desarrollo a través de muchas agencias de cooperación que ahora están adoptando un enfoque más sostenible y más a largo plazo para ayudar en donde sea posible. Un resultado negativo y desafortunado de la provisión de ayuda alimentaria, aunque en ese momento vital, fue la actitud de fuerte "dependencia" de los pobladores de la zona rural con respecto al Gobierno y a las agencias de cooperación. Es mucho más común encontrar personas de la zona rural con la expectativa de que el gobierno y las agencias resuelvan sus problemas, que encontrar comunidades preparadas para tratar de vencer sus problemas por sí mismas.
Aunque los papeles según el género varían de acuerdo a la etnicidad, a los ingresos, al estatus, a la ubicación y a otros factores, existen algunas distinciones fundamentales entre los papeles de los hombres y de las mujeres. Así, la mujer es responsables de casi todas las labores reproductivas tales como buscar agua y leña, cocinar, lavar, limpiar y criar a los hijos, sin embargo, existen ocasiones en las que los hombres ayudan (por ejemplo, después del nacimiento de un niño o si la leña se encuentra demasiado lejos). Los hombres son los jefes de familia y, por lo tanto, los principales responsables de la toma de decisiones en ésta, sin embargo se pueden realizar algunas consultas dentro de la familia con respecto a algunos problemas. La mujer trabaja mayor cantidad de horas que el hombre ya que no sólo realizan gran parte del trabajo reproductivo, sino que también se encargan del trabajo productivo. Por lo general, es la responsable, conjuntamente con sus hijos, del cuidado del ganado menor, de la producción y de la comercialización de mantequilla, queso, y vegetales. Ellas también se dedican a actividades extraagrícolas que les reportan ingresos, tales como un pequeño negocio, la elaboración de cerveza, los trabajos en cuero y otras actividades similares. Sin embargo, algunas actividades agrícolas son realizadas sólo por los hombres, tales como el arado y la trilla.
Aunque existe una migración masculina (y femenina) de las áreas rurales, este no es un factor importante comparado con la situación que viven muchos países del África que se encuentran situados al sur del Sahara, en donde existe una significativa proporción de familias dirigidas por mujeres que aumenta cada año.
Recientemente se ha formulado una Política Nacional para la mujer etíope que tiene como meta abordar las necesidades estratégicas de género de ésta a través de la mejora de su acceso a los recursos y de su capacidad de decisión. Además, se han establecido Departamentos de Asuntos de la Mujer de la Zona Rural en los Ministerios más relevantes así como en la oficina del Primer Ministro.
A través de décadas, se han adoptado varios enfoques de extensión agrícola. En los años 60 y 70 al enfoque integrado le siguió la adopción del sistema de Capacitación y Visita que ahora está institucionalizado en la estructura de las Oficinas de Agricultura en la mayoría de las regiones. Sin embargo, el nuevo sistema acordado entre los niveles centrales y regionales, se basa en el enfoque del paquete y se denomina "Sistema Participativo de Extensión en Capacitación y Demostración" (PADETES). Este sistema combina la transferencia de tecnología y el desarrollo de recursos humanos. Uno de sus objetivos es "capacitar a los agricultores para que participen activamente en el proceso de desarrollo"
El contexto en el cual se ha adoptado el enfoque del PADETES pertenece a una política de descentralización y regionalización. El gobierno de Etiopía ahora está promoviendo una planificación más a nivel local. Como parte de la prioridad global de lograr la seguridad alimentaria, el Gobierno está siguiendo una estrategia de "Industrialización acorde con el Desarrollo Agrícola" (ADLI) que garantiza que se dé prioridad al desarrollo agrícola tanto comercial como en pequeña escala. Los problemas tales como la distribución de insumos, el almacenamiento, el procesamiento y la comercialización de la producción agrícola están siendo abordados. Al adoptar el enfoque del PADETES, el gobierno está aceptando a un nivel político, el concepto de participación en la implementación y la planificación del desarrollo.
1 El teff es un grano de semilla pequeña, endémico en Etiopía y un cultivo alimenticio básico. Chat, algunas veces denominado "c'at" es un arbusto narcótico permanente.