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V. LECCIONES APRENDIDAS

1. Punto de partida

El proyecto incluyó la capacitación del personal regional y zonal para que actúen como capacitadores; posteriormente este personal capacitó al personal de las woredas y a los agentes de desarrollo en los "niveles fundamentales". Por lo tanto, el punto de partida fue el contacto inicial del agente de Desarrollo con los jefes del pueblo, que fue seguido por una reunión introductoria entre los miembros de la comunidad y el equipo de evaluación antes de llevar a cabo el análisis de género. El enfoque enfatizó en la participación de los diferentes grupos de clientes en el estudio, con el fin de permitir la planificación posterior "de los niveles inferiores hacia los superiores".

Existen dos implicancias con relación al punto de partida seleccionado para el proyecto, una referida al objetivo del estudio o implementación, y la otra relacionada con la naturaleza del equipo multidisciplinario.

Durante los tres estudios de caso y la primera "etapa" de implementación posterior, luego de la primera formación de capacitadores, el enfoque pasó a ser más extractivo que facultativo, es decir, algunos considerarían que éste era una RRA y no una PRA. Aunque los instrumentos de la PRA fueron utilizados para aprender de los pobladores, la meta fundamental fue mejorar los servicios de extensión ofrecidos y no ayudar o facultar a los pobladores para que planifiquen su propio desarrollo, con o sin "proyecto" o apoyo financiero. De acuerdo con el uso ligeramente extractivo de los instrumentos participativos, únicamente el equipo realizó el análisis de los datos encontrados y la redacción del marco analítico de género, incluyendo la identificación de las intervenciones de extensión exitosas, aunque después lo discutieron y verificaron con la comunidad.

La segunda implicancia abarcaba la naturaleza del equipo de estudio. Si bien el equipo fue un tanto multidisciplinario, los miembros eran, en su gran mayoría, si no todos, parte del personal del Ministerio de Agricultura únicamente. Nuevamente, este hecho reflejó la ubicación del proyecto dentro del Ministerio de Agricultura y el propósito del estudio fue mejorar la orientación de los servicios de extensión. Sin embargo, las vidas de los habitantes de la zona rural no están separadas de manera proporcionada en categorías: agricultura, salud, educación, recursos naturales, etc. En el sistema de vida de los pobladores de la zona rural, todos se interrelacionan. La utilización del enfoque participativo para permitir que los pobladores se expresen los impulsa a relatar y analizar todas sus limitaciones. Éstas pueden ser limitaciones que se encuentran fuera del alcance de la capacidad del Ministerio de Agricultura para ser solucionadas, tales como la escasez de agua, la falta de una clínica o carreteras de acceso. Más aún, el equipo estuvo en peligro de aumentar las esperanzas de los pobladores al escucharlos e invertir su tiempo en discutir con ellos las limitaciones que éstos tenían.

La segunda formación de capacitadores, en la que la implementación fue revisada por todo el personal interesado, proporcionó una oportunidad para considerar estas implicancias y realizar cuatro cambios importantes al enfoque y a la metodología.

En primer lugar, se acordó utilizar el marco analítico de género no para identificar "las implicancias para las intervenciones de extensión exitosas y para la mejora" sino para identificar "las oportunidades para el desarrollo". Estas se subdividieron en 4 grupos de acuerdo a quien tuviera la responsabilidad de implementar la solución recomendada:

· Comunidad (de ser relevante, se podría especificar el grupo de clientes particular para cada una)

· Oficina de las woredas/Agente de Desarrollo

· Oficina zonal del MDA

· Otro (incluye las medidas que deben ser adoptadas por los otros Ministerios Relacionados, agencias de cooperación, etc.)

El segundo cambio fue incrementar el nivel de participación del grupo de clientes. De este modo, el grupo de clientes estaría involucrado en el proceso de análisis de las limitaciones para el desarrollo descritas anteriormente, en lugar de que el equipo lleve a cabo el análisis por su cuenta. Como se manifestó anteriormente, una consecuencia podría ser la identificación de las actividades que los pobladores podrían realizar por sí mismos, de esta manera, el enfoque participativo necesitaría ser más facultativo. Se identificaron las formas en las que los clientes podían participar más durante el uso de los instrumentos de la PRA, como por ejemplo hacer que los pobladores alfabetos copien mapas, calendarios, etc., en un libro de imágenes, en vez de que los miembros del equipo lo hagan, y cerciorarse de convalidar cualquier asunto con los grupos de clientes correspondientes.

El tercer cambio implicó la capacitación de todo el personal en lo referente a la planificación del programa de extensión. Esto permitió al personal incorporar, en los planes y calendarios de trabajo así como en los programas de extensión de la woreda, las oportunidades para el desarrollo en las que los Agentes de Desarrollo/personal de la woreda podían participar. Esto garantizó que los pobladores se beneficiaran con el tiempo y el esfuerzo que dedicaban al estudio a través de los servicios de extensión mejorados en una etapa inicial. Sin embargo, surgieron problemas como observaremos cuando toquemos más adelante el tema de la institucionalización (punto 6).

El cuarto cambio importante fue involucrar mucho más a los responsables de la toma de decisiones y de la formulación de políticas, es decir, a los jefes de otros Departamentos Relacionados, a los miembros del Consejo de las woredas, y a los representantes de las agencias de cooperación que estaban en funcionamiento en el pueblo. De esta manera, se enfatizó la importancia de realizar talleres de concientización, tanto antes de comenzar cualquier estudio como después. Otras formas de involucrar a los responsables de la toma de decisiones era invitarlos a abrir sesiones de capacitación para el personal o para que asistan a reuniones introductorias o finales de la comunidad. Los protagonistas importantes también podían ser invitados para proporcionar asistencia en lo referente al análisis de las limitaciones para el desarrollo pero sólo si su presencia no intimidaba a los pobladores.

Resumen de las principales lecciones aprendidas con relación al punto de partida

· Cuando el equipo involucrado en el estudio proviene únicamente de un Departamento Relacionado, es esencial que, desde el comienzo, haya una mayor conciencia por parte de los responsables de la toma de decisiones y de la formulación de políticas, tales como los miembros del Consejo, el personal de otros Departamentos Relacionados y los representantes locales de agencias de cooperación. Si esto no se logra, se quedarán sin abordar muchas limitaciones planteadas por los pobladores, lo que llevará por último a la insatisfacción del cliente.

· Es importante que estas oportunidades para el desarrollo en la que los Agentes de Desarrollo o el personal de las woredas puede participar, sean abordadas lo más pronto posible después de la finalización del estudio, de modo que los clientes se beneficien con el tiempo y el esfuerzo que dedicaron al estudio.

· A pesar de que ambos objetivos del proyecto estaban relacionados con el Ministerio de Agricultura a nivel nacional, central y regional, la verdadera naturaleza del proyecto, que involucraba el desarrollo de capacidades en la planificación de extensión participativa orientada al cliente, determinó que las actividades del proyecto tuvieran que comenzar con los clientes rurales en los niveles fundamentales, lo que daría como resultado una planificación "de los niveles inferiores hacia los superiores".

Instrumentos

Los principales instrumentos utilizados para facilitar la participación de las mujeres y hombres de la zona rural en la planificación agrícola y para aprender y documentar los problemas de género en la agricultura fueron el uso del cuadro de registro o matriz del proyecto, los enfoques participativos, los instrumentos y las técnicas y el análisis de género. En una etapa posterior se comprendió que el personal también necesitaba habilidades en la planificación de programas de extensión que por lo tanto podrían considerarse como un cuarto instrumento.

Antes de discutir si estos instrumentos son apropiados o no, podría ser útil explayarse un poco sobre los métodos empleados durante el proceso de implementación al que se hace referencia en la sección IV. Como se mencionó anteriormente, el proceso de implementación se realizó en un ciclo de acción-reflexión-acción. En primer lugar, el Agente de Desarrollo y luego el equipo se reunieron con la comunidad y explicaron a todos los presentes su propósito y lo que el estudio implicaría. Se enfatizó que el resultado del estudio de caso iba a ser la provisión de un servicio de extensión más orientado hacia el cliente y no un proyecto financiado. Se esclareció cualquier pregunta de los miembros de la comunidad, y hubo acuerdo en cuanto al procedimiento para la identificación de los grupos de clientes.

La siguiente etapa incluyó una visión general de la comunidad y sus limitaciones y oportunidades a través del uso de instrumentos de R/PRA tales como recorridos transversales, perfiles históricos, mapeos sociales/de recursos, diagramas de Venn, observaciones, utilización de fuentes de información secundarias y triangulación. En el Anexo II se dan algunos ejemplos. Para ello, el equipo se dividió en subgrupos, seguidamente redactaron y presentaron los datos que descubrieron cada día a los otros miembros del equipo. Posteriormente, el equipo en su totalidad analizó los datos y preparó listas de control para el trabajo del día siguiente que incluiría cualquier problema que necesitara aclararse más. Usualmente, la visión general se desarrollaba en 2 ó 3 días.

A continuación, los subgrupos del equipo trabajaron con varios grupos de clientes para aprender acerca de sus actividades así como también de su acceso y control sobre los recursos. Por lo general, el número mínimo de grupos de clientes era de tres; hombres, esposas y familias dirigidas por mujeres. En un estudio de caso se empleó la clasificación de riquezas como instrumento de R/PRA; seguidamente se identificaron los grupos de clientes hombres o mujeres con ingresos altos, medios y bajos. Debido al contexto cultural de Etiopía en el que la mayoría de las mujeres de la zona rural no son libres de expresar su opinión frente a sus esposos, todo el trabajo con los grupos objetivo se realizó con seis grupos de un sólo sexo. Nuevamente, todos los datos recopilados a lo largo del día fueron redactados, presentados y analizados posteriormente. Los instrumentos de R/PRA utilizados fueron las rutinas diarias, los calendarios estacionales y el pilotaje proporcionado. En el Anexo III se dan ejemplos de estos instrumentos.

La siguiente etapa incluyó el uso de la información obtenida para llevar a cabo el análisis de género con el uso del marco analítico Harvard. Este fue adaptado para indicar las implicancias acordes con el género para las intervenciones de extensión exitosas.

Finalmente, las limitaciones de desarrollo que el equipo identificó a través de su interacción con la comunidad, y sus observaciones realizadas en el pueblo, fueron compartidas con la comunidad en general en una reunión comunal. Los pobladores dieron validez y clasificaron las limitaciones. En algunos casos esta validación y clasificación de las limitaciones fue realizada con cada grupo objetivo antes de realizarla con toda la comunidad. Esto se hizo para permitir que se escuchen los puntos de vista de las mujeres. Las intervenciones de extensión apropiadas y los futuros grupos de clientes específicos se discutieron después con la comunidad durante la reunión y cuando el tiempo lo permitió, también se discutieron las consideraciones de género que conducían a las intervenciones propuestas.

Ahora bien, en cuanto a la adecuación de los diversos instrumentos, el cuadro de registro o matriz del proyecto servía como un instrumento útil y flexible de evaluación de planificación y evaluación para la planificación participativa de las actividades del proyecto.

La R/PRA demostró ser un medio apropiado de aprendizaje de las actividades, del acceso y del control sobre los recursos y de las limitaciones de desarrollo por las siguientes razones:

· El hecho de involucrar a un equipo del personal del Ministerio de Agricultura en el proceso de aprendizaje garantizó que el personal se sintiera motivado y se obtuvo una visión general amplia.

· El uso de la R/PRA permitió a todos los grupos de clientes expresarse igualmente bien. No surgieron discrepancias con respecto al nivel de género, alfabetismo, nivel de educación, etc. En Etiopía no fue fácil obtener los puntos de vista de las mujeres que culturalmente no pueden opinar frente a sus esposos. La utilización de los instrumentos de R/PRA con los grupos de clientes enteramente femeninos vencieron su indecisión cultural para opinar así como su alto nivel de analfabetismo (por lo general, por encima del 95%). Como la mayoría de las mujeres tenía dudas acerca de opinar en las reuniones comunales usuales al comienzo y al final de cada estudio, fue importante dar validez y clasificar las limitaciones y las posibles soluciones con cada grupo objetivo/de clientes así como también en las reuniones comunales finales de manera que los puntos de vista de las mujeres pudieran ser escuchados.

· Para el análisis de género, los datos comparativos son más útiles que los cuantitativos y la R/PRA se adapta mejor al momento de obtener tales datos, incluso cuando se trata de temas delicados tales como el control de los recursos y los poderes relacionados con la toma de decisiones.

· La R/PRA proporciona un foro para la reflexión y el análisis de grupo, que puede ser dado a conocer al equipo y puede facultar a los clientes involucrados, El análisis de los puntos de aprendizaje por parte del equipo como grupo condujo a reflexiones más profundas de las que se lograrían si se trabajara en forma individual.

El análisis de género fue el medio más apropiado para aprender sobre las actividades y las limitaciones de los hombres y mujeres de las comunidades rurales. Además, éste permitió el análisis de diferencias entre las actividades y limitaciones según los diferentes ingresos, edad y estado civil de los grupos de clientes hombres y mujeres. De este modo, éste fue un marco útil para analizar la situación y las necesidades de los diferentes grupos de clientes. Se utilizó la adaptación realizada por la FAO del marco Analítico Harvard.

Cuando se realizó la capacitación en género, la primera reacción de las personas que se estaban capacitando generalmente fue de diversión. Sin embargo, cuando comprendieron las diferencias entre los papeles de género en la administración comunal así como en las labores productivas y reproductivas, en las necesidades de género prácticas y estratégicas, aplicaron este entendimiento al momento de analizar las rutinas diarias y comenzaron a apreciar el triple papel de género y las exigencias que se plantean según éste. Al llevar a cabo el análisis de género, también comenzaron a observar que la falta de poder de toma de decisiones de la mujer y el acceso limitado de manera relativa a los recursos significa que la mujer tiene diferentes limitaciones y en consecuencia diferentes necesidades.

Por lo tanto, en términos de practicidad, tanto los enfoques como los instrumentos participativos acordes con el género fueron una novedad para la mayoría de los miembros del equipo y la capacitación no fue completa. Sin embargo, aunque nadie era un "experto" en ninguna de las áreas, en cada pueblo donde se desarrollaba la implementación se obtenían reflexiones útiles para la planificación de la extensión más orientada al cliente.

A través del ciclo acción-reflexión de la implementación seguido por la capacitación, el personal fue capaz de ponerse de acuerdo con respecto a algunas recomendaciones sobre cómo conducir mejor el estudio en la práctica. Aquí se mencionan algunas:

· Conducir el estudio en periodos de tiempo adecuados para los agricultores.

· Limitar el número de grupos objetivo, aunque el mínimo de grupos debe ser tres.

· De ser posible, permanecer en el pueblo durante la implementación.

· Disponer de un equipo de entre 11 y 15 miembros del cual al menos un tercio debe estar conformado por mujeres.

· No recolectar información innecesaria o inservible.

· De ser posible involucrar, desde el principio al personal proveniente de las estaciones de investigación agrícola.

· Garantizar que la comunidad entienda completamente por qué se está llevando a cabo el estudio y qué pueden esperar de él.

La guía y el video producidos fueron instrumentos adicionales más para el personal de los niveles fundamentales que para las comunidades. Sin embargo, como ya está claro, el proyecto, al ser un proyecto piloto, fue un proceso de aprendizaje para todos los interesados, seleccionándose, rechazándose, adoptándose o adaptándose los instrumentos a medida que el proyecto avanzaba. En consecuencia, no hubo una forma "correcta" de llevar a cabo el estudio, los métodos fueron dinámicos o fluidos en sí mismos.

Un problema con el uso de la R/PRA es que ésta proporciona información muy específica con respecto al contexto. Las limitaciones, las implicancias de género y las soluciones en un pueblo, pueden no ser las mismas en el pueblo vecino. Aún así, no es factible para el equipo conducir tales estudios en cada pueblo. Una solución para este problema es dividir en zonas cada woreda de acuerdo a las similitudes socioeconómicas y agroecológicas y después realizar estudios en algunos pueblos en cada zona. A partir de esto, se podría extrapolar con bastante precisión un amplio programa de extensión en las woredas.

Más adelante se reconoció que la planificación del programa de extensión es esencial ya que proporcionó al personal las habilidades para incorporar los datos provenientes del enfoque orientado al cliente, al centro de desarrollo y a los programas de extensión, calendarios de trabajo y planes de las woredas.

Resumen de las principales lecciones aprendidas con respecto a los instrumentos

· Aún cuando tanto los enfoques como los instrumentos participativos y de género eran algo nuevo para los miembros del equipo, fue posible proporcionar una capacitación básica en sólo algunos días y, a través de la implementación posterior, reflexionar de manera útil sobre la planificación de extensión orientada al cliente. Llegar a ser competente en el uso de los enfoques participativos se logra con la práctica y no con el aprendizaje teórico detallado.

· Es importante ser flexible tanto al seleccionar el instrumento de R/PRA que se utilizará (de acuerdo al tiempo, a la necesidad y a la aceptación por parte de los grupos de clientes) como al escoger los horarios más adecuados para las reuniones con los pobladores y al utilizar el marco analítico de género.

· Contrariamente a la opinión popular, el personal de campo con bajos sueldos, pocos recursos y mínimos incentivos fue el más empeñoso para aprender nuevas técnicas y aplicarlas a pesar de tener que permanecer en los pueblos, algunas veces cocinándose para ellos mismos y trabajando hasta muy tarde. La mayoría manifestó que estar involucrados en la capacitación e implementación cambió su forma de trabajar.

· La zonificación de las woredas de acuerdo a las características socioeconómicas y agroecológicas puede facilitar la redacción de programas integrales de extensión de las woredas, extrapolados a partir de varios estudios llevados a cabo en cada zona.

Fortalecimiento de capacidades

Este fue uno de los dos objetivos importantes del proyecto. El desarrollo de capacidades se basó en un sistema secuencial de formación de capacitadores, de capacitación de personal de campo e implementación del enfoque orientado al cliente a nivel del pueblo. La capacitación fue complementada y reforzada con el video y la guía.

En consecuencia, el desarrollo de las capacidades fue esencialmente vertical, involucrando a los Agentes de Desarrollo, a las woredas y al personal regional y zonal del Ministerio de Agricultura. Además, se capacitó también a un personal de investigación pequeño y al personal de las ONG que trabajaban en las áreas piloto. En general, el proyecto contribuyó significativamente a concientizar al personal de todos los niveles en las woredas, zonas y regiones en donde funcionaba, en lo concerniente a la utilización de enfoques e instrumentos participativos y al análisis de género en la planificación de extensión orientada al cliente.

A fin de apoyar la implementación, se realizó un desarrollo horizontal de capacidades a través del intercambio de coordinadores de una región a otra. El desarrollo de las capacidades de los clientes interesados en los pueblos de implementación fue insignificante, aún cuando el hecho de ser reconocidos, respetados y escuchados constituyó una diferencia para algunos de los grupos de clientes.

Si bien los investigadores de los centros nacionales de investigación agrícola asistieron a los talleres de formación de capacitadores y a los talleres nacional y regional de concientización, fue difícil involucrar a los investigadores en la implementación como se intentó puesto que estaban muy ocupados con otras obligaciones. Hubiera sido preferible un vínculo mucho más fuerte entre los investigadores y la extensión. Por ejemplo, durante la implementación cuando se observaron algunas plagas, enfermedades o malezas que atacaban a ciertos cultivos, enfermedades del ganado o problemas relacionados con las variedades no adaptadas a las precipitaciones pluviales escasas y erráticas, hubiera sido muy útil que un investigador de una estación de investigación local formara parte del equipo. Incluso, el investigador podría haber sido capaz de proponer algunas soluciones, presentar el problema en la estación de investigación para que sea resuelto, o, más adecuadamente, emplear alguna investigación participativa de los agricultores, con los agricultores en cuestión.

Resumen de las principales lecciones aprendidas con respecto al desarrollo de capacidades

· El ciclo paso a paso de la formación de capacitadores, de la capacitación del personal del nivel fundamental, de la implementación, de la capacitación posterior y de la revisión seguidos por la implementación fue importante. Es poco probable que cualquiera que haya sido capacitado una vez y que luego se haya visto involucrado en la implementación como miembro de un equipo, sin seguimiento alguno, hubiera internalizado todo lo que se logró a través del empleo del ciclo acción-reflexión.

· En relación al punto anterior, el proyecto piloto fue más un proceso de aprendizaje que contaba con un personal capaz de analizar la implementación, visualizar los errores y ver la forma de mejorar el enfoque. Esto no se hubiera logrado hasta ese punto, si el personal de las woredas no hubiera sido invitado a la segunda formación de capacitadores, ya que éstos tenían gran cantidad de conocimientos detallados sobre los pueblos en los que se llevó a cabo la implementación.

· La naturaleza participativa de la planificación del proyecto fue vital para todo el proceso de desarrollo de capacidades. Los objetivos, contenido, ubicación, duración, etc. de la capacitación fueron decididos entre los coordinadores zonal y regional, el asesor del proyecto y el coordinador nacional del programa como un equipo. Las ubicaciones de la implementación, la duración y los miembros del equipo fueron coordinados por los coordinadores zonales. Los arreglos relacionados con los informes y los fondos fueron flexibles de acuerdo a las preferencias y necesidades regionales. De este modo, el estilo de planificación del proyecto fue participativo y de los niveles inferiores hacia los superiores. Esto permitió que el proyecto fuera sensible a otras demandas sobre el personal de extensión en el campo y que tuviera una respuesta flexible. Por ejemplo, el marco de registro del proyecto se modificó en el segundo año de manera que proporcionara tiempo al personal de extensión para cumplir con otras obligaciones.

· El desarrollo de las capacidades sería mejorado en gran manera si existiese un fuerte vínculo de función entre la extensión, la investigación y los agricultores. Esto habría permitido identificar soluciones más específicas y adecuadas en relación con varias limitaciones agrícolas que se estaban enfrentando.

Información sobre género

Similitudes en los papeles de género y sus consecuencias en las tres áreas de los estudios de caso

Los tres casos revelaron consecuencias similares para las mujeres y hombres con limitaciones de desarrollo comunes. Así, la limitación referente a las precipitaciones pluviales erráticas afectó a los hombres en particular puesto que, como consecuencia, tenían que arar muchas veces. Con frecuencia, la escasez de tierras de cultivo forzó a las mujeres a buscar ingresos no agrícolas generando actividades tales como la comercialización menor y la producción de cerveza. (Sin embargo, se observó una excepción de esto en un lugar de implementación posterior en Omo del Norte en donde los hombres comenzaron con las labores de tejido, dejándoles a las mujeres la responsabilidad fundamental de la agricultura. Existen varias razones para esta diferencia pero una podría ser el hecho de que en esta área en particular no existen bueyes y el cultivo de la tierra es realizado con el azadón por las mujeres). La deforestación tuvo un impacto mucho más directo en las mujeres y niñas ya que ellas eran, en todos los casos, las responsables de recolectar la leña y de cocinar. Los servicios de extensión, el crédito y los insumos estuvieron mucho menos disponibles para las mujeres que para los hombres en todos los casos, con muchas agricultoras casadas que no tenían acceso de ningún tipo a todos estos recursos. Sin embargo, los tres casos revelaron que las mujeres sí juegan un papel en la producción agrícola, a través de sus actividades en la administración del ganado, la horticultura, el procesamiento de subproductos animales, el transporte y el almacenamiento de cosechas, y la comercialización.

Los estudios de caso también revelaron claramente la sobrecarga de trabajo de la mujer debido a su triple papel de género. En las temporadas agrícolas de mayor actividad, se encontró que las mujeres trabajaban el doble de horas que los hombres, y en temporadas agrícolas de menor actividad más del doble. Esto se debe a las muchas horas al día que éstas necesitan para desarrollar su función reproductiva de ir a buscar agua y leña, cocinar, limpiar, cuidar a los hijos, etc. así como también el tiempo que utilizan para realizar actividades productivas. La diferencia en la cantidad de trabajo entre los hombres y las mujeres se encuentra claramente descrita en los siguientes cuadros tomados del estudio de caso realizado en el pueblo de Damotgale, en la zona de Omo del Norte en la Región del Sur .

Cuadro A: Horas al día que trabajan los hombres, mujeres y jóvenes durante las temporadas agrícolas de mayor actividad.

ACTIVIDADES

HM

HP

HJ

E(M)

E(P)

MJ

M*

PRODUCTIVAS

8.5

9.5

8

7

9

5

14

REPRODUCTIVAS

0

1

0

10

8

9.5

4

TOTAL

8.5

10.5

8

17

17

14.5

18

Cuadro B: Horas al día que trabajan los hombres, mujeres y los jóvenes durante la temporada agrícola de menor actividad

ACTIVIDADES

HM

HP

HJ

E(M)

E(P)

MJ

M*

PRODUCTIVAS

4

6

7

7

8

4.5

na

REPRODUCTIVAS

0

0

0

9

8

8

na

TOTAL

4

6

7

16

16

12.5

na

Leyenda:

Hombres monógamos

HM

Hombres polígamos

HP

 

Hombres jóvenes

HJ

Esposas de hombres monógamos

E(M)

 

Esposas de hombres polígamos

E(P)

Mujeres jóvenes

MJ

 

Familias dirigidas por mujeres

M*

   

Diferencias en los papeles de género y sus consecuencias en las tres áreas de los estudios de caso

El uso de enfoques participativos y del análisis de género es específico con relación al contexto. En consecuencia, las diferencias en los papeles de género entre las áreas del estudio de caso también se revelaron a través del análisis de género. Con referencia a la inclusión de las mujeres en la agricultura, la inclusión más alta se registró en el pueblo de Omo del Norte y la más baja en el pueblo de Harerghe del Oeste. En este último caso, esto podría haberse debido a la cultura local y a las grandes distancias que las mujeres tenían que recorrer para encontrar agua y leña, lo que no les dejaba tiempo para ayudar con el cultivo del campo. No obstante, las mujeres en Harerghe del Oeste aún tenían la responsabilidad de ocuparse del ganado menor, de transportar desde los campos los productos cosechados, así como del proceso posterior a la cosecha y del almacenamiento.

En el caso de Wollo del Norte, a través del uso del instrumento de R/PRA de clasificación de riqueza y la posterior discusión de las actividades con los hombres y mujeres de ingresos altos, medios y bajos, se observó otra diferencia interesante: se encontró que las mujeres más activas en la agricultura eran las que percibían ingresos medios. Las mujeres de ingresos bajos tendían a no tener tierras o a abandonarlas, mientras que las mujeres de ingresos altos no necesitaban ayudar a sus esposos con el cultivo del campo ya que estas familias podían contratar mano de obra cuando la necesitaran.

Un caso diferente es, sin embargo, la situación de las familias dirigidas por mujeres en las tres áreas. Como se mencionó anteriormente, el arado es más un papel de género de los hombres, y ello deja a las viudas o divorciadas en una difícil situación. No obstante, las mujeres en Harerghe del Oeste fueron capaces de evitar esto beneficiándose ellas mismas de la tradición local del trabajo en grupo ("debo") para lograr que sus tierras fueran aradas de manera tal que pudieran mantener el control de las mismas. Sin embargo, en Wollo del Norte las mujeres que se encontraban en una situación similar tenían que abandonar el control de sus tierras, alquilándolas a los agricultores más ricos que contaban con bueyes y mano de obra. Si bien esta mujeres recibían en pago la mitad del cultivo que producían dichas tierras, no obtenían ningún otro beneficio (como por ejemplo los restos del cultivo para utilizarlos como combustible o forraje).

Asimismo, se observó una diferencia entre las áreas de los estudios de caso en términos del acceso al crédito por parte de las mujeres. En Wollo del Norte no existían fuentes de crédito para las agricultoras casadas (en teoría, las familias dirigidas por mujeres podían obtener crédito de la cooperativa de servicio), mientras que los fondos para las actividades que generaban ingresos para las mujeres estaban a disposición a través de los proyectos de la IFAD en otras dos áreas de los estudios de caso.

Impacto de la información sobre el personal involucrado en los estudios, obtenida a través del análisis de género

Si bien no toda la información era nueva para el personal, el análisis acorde con el género de la información le permitió visualizar la situación de las mujeres de la zona rural desde una nueva perspectiva.

Con respecto a las actividades, si bien ellos, en un primer momento, habían dado por sentado la posición y los papeles de la mujer, ahora veían con más claridad la carga de trabajo desigual que tenía que soportar la mujer diariamente. Asimismo, llegaron a apreciar el grado en que la mujer se encontraba incluida en el trabajo productivo. Antes de involucrarse en el proyecto orientado al cliente, el personal no reconocía de manera suficiente el valor de algunas de las labores productivas a las que las mujeres estaban dedicadas como el cultivo y la comercialización de vegetales, la crianza del ganado menor, el procesamiento y la venta de mantequilla, etc. que no fueron consideradas seriamente como actividades productivas. Tampoco tuvieron conocimiento de las muchas y variadas contribuciones que realiza la mujer a la producción agrícola del campo.

Asimismo, en relación a las actividades, el personal encontró que las rutinas diarias y los calendarios estacionales era muy útiles para revelar el momento en el que los hombres y las mujeres tenían menos trabajo y, en consecuencia, podían disponer de más tiempo para las campañas de extensión o las sesiones de capacitación. En el caso de los hombres, esto no era muy frecuente en las temporadas agrícolas de menor actividad. El trabajo realizado por las mujeres era un poco más ligero en las temporadas agrícolas de menor actividad, pero su tiempo libre era aún bastante limitado. El uso de las rutinas diarias, los calendarios estacionales y otros instrumentos de R/PRA mostraron las dificultades que las mujeres enfrentarían al dejar el hogar y dirigirse a otro lugar para recibir la capacitación, e indicaron al personal que tenían que encontrar formas alternativas y culturalmente aceptables para acceder a las mujeres dentro de las jornadas diarias que éstas tenían. Por ejemplo, las rutinas diarias elaboradas por los grupos de mujeres clientes revelaron que habían algunos momentos en el día en que las mujeres se reunían en grupos, tiempo en el cual era posible, y culturalmente aceptable, que los agentes de extensión hombres se aproximaran a ellas.

Con respecto al acceso y al control sobre los recursos, el análisis de género una vez más reveló nueva información al personal y lo ayudó a visualizar lo que ellos mismos habían dado por sentado de una manera diferente. El punto de vista aceptado es que los hombres son la cabeza de familia y por lo tanto, los responsables finales de la toma de decisiones. No obstante, el análisis de género reveló las implicancias de esto para la mujer de la zona rural en el hecho de que ésta, como consecuencia, tiene limitaciones diferentes. Una implicancia, por ejemplo, es si las mujeres responderían o no a un sistema de extensión acorde con el género orientado al cliente cuando sus esfuerzos cada vez mayores, por ejemplo ayudar a sus esposos en la producción de cultivos del campo, no conduzcan a ninguna ventaja para ellas o para sus hijos. (Éste podría ser el caso si es que los hombres tienen el poder de la toma de decisiones con respecto a la manera en que se utilizan los ingresos provenientes de la cosecha).

Impacto de la información de género sobre la planificación del desarrollo rural

Con sus nuevas perspectivas sobre los papeles de género y las necesidades de los hombres y mujeres, el personal de extensión fue capaz de planificar los programas de extensión en una forma más acorde con el género. Identificaron claramente las áreas en las que ciertos grupos de clientes, especialmente mujeres, necesitaban asesoría de extensión. También reconocieron las limitaciones culturales, de disponibilidad de tiempo y de movilidad de las mujeres, así como también su actual falta de acceso a la extensión, a los insumos, al crédito y a otros recursos y su falta de poder de toma de decisiones.

Efecto producido sobre la comunidad debido a su inclusión en el proceso del análisis de género

Ya que el proceso de aprendizaje era participativo, de vez en cuando provocó una conciencia de género en las comunidades. Por ejemplo, algunos hombres mencionaban que siempre habían dado por sentado que sus esposas se levantaban antes que ellos y se acostaban después que ellos, aún cuando, al mismo tiempo, no aceptaban que ellas en realidad trabajaban más horas que ellos.

En una localidad, durante una sesión en la que los hombres estaban analizando las limitaciones de desarrollo de su pueblo, observaron que la falta de agua era la limitación más importante. Posteriormente, comentaron que regularmente golpeaban a sus esposas por demorarse mucho tiempo en ir a buscar agua, a pesar de que sabían de que la fuente de agua estaba muy distante. Sin embargo, en un pueblo vecino , durante la reunión comunal, los hombres aceptaron que las mujeres utilizaban mucho de su tiempo en ir a buscar agua y que podrían existir algunas maneras de ayudarlas. Aunque acarrear agua en la espalda no sería culturalmente aceptable para los hombres, sí podría serlo transportar agua en envases de mala calidad a pie, en bicicleta o burro.

No obstante, tuvo que enfocarse el tema con cuidado: en el pueblo del estudio de caso en Omo del Norte, los hombres monógamos se rehusaron a que los miembros del equipo se reunieran con sus esposas como un grupo de clientes, alegando que esto incitaría a sus esposas y las disgustaría. De esta manera, cuando se llegó a la validación de las consideraciones de género con grupos objetivo, los hombres no querían escuchar, manifestando "ustedes no necesitan mencionar nada respecto a la condición de las mujeres". En realidad en este mismo pueblo, fallaron los intentos por conducir los ejercicios de R/PRA para elaborar rutinas diarias en grupos mixtos. Por lo general, las mujeres y los hombres fueron entrevistados en forma separada, pero en este caso, el equipo decidió tratar de pedir a los hombres y a las mujeres juntos que elaboraran las rutinas de los hombres y después las de las mujeres, en un intento por hacer crecer la conciencia sobre el género en la comunidad, pero las mujeres de ningún modo quisieron opinar. Sin embargo, cuando se entrevistó a las mujeres en forma separada fueron muy comunicativas respecto a su carga de trabajo y limitaciones, posiblemente al apreciar la oportunidad que tenían de expresarse y de ser escuchadas sobre estos temas.

Los 27 estudios fueron documentados, conteniendo cada uno la información de género relacionada con el pueblo, y de este modo, lo dicho anteriormente se refiere a parte, ciertamente no toda, la información obtenida sobre las actividades de los hombres y de las mujeres, el acceso y el control sobre los recursos y las limitaciones.

Resumen de las principales lecciones aprendidas con respecto a la información de género

· El uso de enfoques participativos para obtener información para el análisis de género permitió establecer las similitudes y las diferencias entre los papeles de género en las diferentes áreas piloto con el fin de difundirse posteriormente. Las diferencias pueden provenir de la etnicidad, la disponibilidad de los recursos, la cultura, la riqueza y otros factores.

· La carga que soportaban las mujeres por su triple papel se reveló claramente en todos los casos tanto con los hombres como con las mujeres que utilizaban sus horas en realizar trabajos productivos, pero las mujeres también utilizaban sus horas cada día en el trabajo reproductivo - una función mínima en el caso de los hombres.

· Debido a las barreras culturales que prohiben que la mujer opine en presencia de los hombres, era esencial trabajar con grupos de un solo sexo cuando se aprendía acerca de las actividades y el acceso y control sobre los recursos. En algunos casos, fue posible utilizar tales instrumentos como el perfil histórico (llevado a cabo con hombres y mujeres ancianos) y los recorridos transversales, con grupos mixtos.

· A través del proceso de análisis de género los miembros del equipo (personal del Ministerio de Agricultura) aprendieron sobre la gran cantidad de trabajo que tenían las mujeres en comparación con los hombres. Apreciaron la función productiva que la mujer desempeña. A través del uso de instrumentos como las rutinas diarias y los calendarios estacionales, fueron capaces de identificar los mejores momentos del día y del año en los que se podía acceder a las mujeres y a los hombres para brindarles asesoría de extensión. Apreciaron cómo el análisis de género puede contribuir a un programa de extensión más orientado al cliente.

· Acrecentar la conciencia sobre el género entre las comunidades no fue una de las metas fundamentales de este proyecto y es difícil de conseguir. Sin embargo, es vital ya que si los responsables de la toma de decisiones (usualmente los hombres) en la comunidad no tienen conciencia sobre el género, no serán capaces de ver el valor de los servicios de extensión que están disponibles para sus esposas e incluso pueden obstruirlos. Asimismo, no se podrá abordar los intereses estratégicos de género de las mujeres (acceso a los recursos, poder para la toma de decisiones) si los hombres no están interesados en el cambio del status quo y no ven el valor de éste.

Vínculos

Diagrama de flujo en el que se indican los vínculos existentes entre las actividades del proyecto de todos los niveles basadas en la División de Extensión y los clientes de la zona rural

Como podemos ver a partir del diagrama de flujo, el proyecto promovió una comunicación de dos vías entre los clientes de la zona rural y el centro de desarrollo y el personal de las woredas. También se promovieron vínculos entre los clientes de la zona rural y los consejos a nivel de las woredas, las agencias de cooperación y otros Departamentos Relacionados a través de los talleres para despertar la conciencia.

En términos de los vínculos entre las actividades del proyecto en todos los niveles (nacional, regional, zonal y de las woredas) y otras organizaciones, en el diagrama podemos ver que se establecieron y mantuvieron vínculos con los Consejos en varios niveles, así como también con el Departamento de Asuntos de la Mujer de la Zona Rural del Ministerio de Agricultura y otros Departamentos Relacionados. Los vínculos fueron más fuertes a nivel zonal y de las woredas, y algo débiles a niveles regionales. A nivel nacional, ya no existían vínculos con otros Departamentos Relacionados.

Los vínculos con las agencias de cooperación que trabajaban en las áreas piloto y que realizaban un trabajo similar fueron fuertes en todos los niveles. Estos vínculos se establecieron a través de los talleres nacionales y regionales de concientización y a través del viaje de familiarización al que se hace mención en la sección IV, punto 1. Éstos se mantuvieron a través de la invitación a los representantes de las agencias de cooperación para asistir a las sesiones de formación de capacitadores, de capacitación de los equipos y de implementación. Dichos vínculos tuvieron dos propósitos. En primer lugar, garantizaron que aquel trabajo que ya había comenzado en una zona en términos de desarrollo de capacidades fuese reforzado o complementado, y no contradecido, por las actividades del proyecto.

La segunda razón para mantener vínculos con estas agencias de cooperación fue la esperanza de que éstas pudieran entrar y resolver algunas de las limitaciones encontradas durante los estudios orientados al cliente. No obstante, quizás fue irreal el hecho de esperar que las agencias de cooperación pudieran ser capaces de entrar y resolver algunas de las limitaciones, como se indicó en el documento del proyecto, ya que cada proyecto o programa tiene sus propios objetivos, plan de acción y resultados planificados.

El proyecto tuvo vínculos con estaciones de investigación en todos los niveles, pero no tuvo mucho éxito en promocionar un vínculo más fuerte entre la investigación y los agricultores. Sin embargo, se reconoció cada vez más la importancia de este vínculo y esto se mejoraría en una fase futura del proyecto.

Resumen de las principales lecciones aprendidas con respecto a los vínculos

· Los vínculos entre la investigación, la extensión y los clientes de la zona rural son muy importantes para garantizar que las limitaciones agrícolas específicas puedan ser abordadas tan pronto como sea posible.

· Los vínculos con los responsables de la toma de decisiones tales como los miembros del Consejo y los jefes de otros Departamentos Relacionados son muy importantes, especialmente a nivel zonal y de las woredas. Si los miembros del Consejo ven la necesidad de abordar las limitaciones señaladas por los pobladores durante el enfoque orientado al cliente, es más probable que ellos presionen a los Departamentos Relacionados de las ONG locales para que apoyen en la solución de estas limitaciones.

· Los vínculos con las agencias de cooperación que trabajan en el área en la que se adopta el enfoque orientado al cliente son vitales para compartir la información y la experiencia, pero no se puede esperar que lleven a conseguir ayuda técnica o financiera de las agencias de los clientes involucrados.

Institucionalización

En esta sección, por medio del siguiente cuadro, se resumen los cambios que tuvieron que realizarse o que necesitan llevarse a cabo para crear un ambiente adecuado y sostenible para incluir de manera efectiva los enfoques participativos acordes con el género en la planificación del desarrollo agrícola:

FACTORES QUE CONTRIBUYERON

FACTORES QUE AÚN FALTA ABORDAR

El establecimiento de una Política Nacional sobre la Mujer Etíope que marcó un paso significativo hacia adelante para la mujer etíope. El Gobierno también estableció Departamentos de Asuntos de la Mujer en todos los Ministerios Relacionados relevantes.

La capacitación previa y en curso en el uso de enfoques e instrumentos participativos, así como también en el análisis de género en la elaboración de planes de extensión orientados al cliente, deben ser componentes esenciales de la capacitación agrícola, de extensión y de asuntos de la mujer de la zona rural.

La política de descentralización: se les dio más autonomía a las regiones y se establecieron Consejos en todos los niveles para facilitar la planificación y la comunicación "de los niveles inferiores hacia los superiores" entre los Departamentos Relacionados.

La formación de capacitadores se debe difundir a más woredas, zonas y regiones. Podría emplearse un sistema de desarrollo horizontal de capacidades, valiéndose de aquéllos que ya han recibido una capacitación.

El sistema participativo de extensión en capacitación y demostración que fue establecido durante el período del proyecto. El sistema pone igual énfasis en el desarrollo de los recursos humanos como en la transferencia de tecnología y es complementario al enfoque orientado al cliente.

Se deben abordar los retrasos en el proceso de planificación del Ministerio de Agricultura; actualmente, en la actualidad, si bien los planes de trabajo son presentados al comienzo de cada año financiero, los fondos son entregados recién después de seis meses, y mientras tanto el personal no puede desempeñar su trabajo.

El enfoque de formación de capacitadores que garantiza que las capacidades permanezcan en los niveles regional y zonal aunque el proyecto culmine.

Aunque los vínculos entre la investigación, la extensión y los clientes son vitales, actualmente son débiles. Hay necesidad de un sistema de investigación cuyo posible punto de inicio sea la investigación participativa de los agricultores.

El Departamento de Extensión Agrícola como la base del proyecto (en vez del Departamento de Asuntos de la Mujer de la Zona Rural) garantizó que se incluyera el análisis de género y que se tuviera acceso a los principales grupos (personal) de clientes.

La flexibilidad institucional es esencial para garantizar que las necesidades de los clientes sean abordadas por los responsables de la toma de decisiones y de la elaboración de políticas; actualmente, hay poca cooperación entre los Departamentos Relacionados. De manera similar, las instituciones no son lo suficientemente flexibles para ser capaces de responder a las demandas "de los niveles inferiores hacia los superiores". Una forma de mejorar esta situación es garantizar que se establezcan comités directivos conformados por personal proveniente de diferentes Departamentos Relacionados, para proyectos basados en sólo un departamento.

La reestructuración del Ministerio de Agricultura en dos secciones principales - de extensión y de regulación - que proporcionó un mucho mayor reconocimiento a la importancia de la extensión.

Se puede fortalecer la naturaleza participativa del enfoque orientado al cliente de manera que la inclusión de los clientes en al análisis y en la toma de decisiones en el proceso de planificación sea mayor.

Resumen de las principales lecciones aprendidas con respecto a la institucionalización

· Un ambiente de política que ponga énfasis en la planificación descentralizada y consciente del género, permite que los enfoques participativos acordes con el género para la planificación del desarrollo agrícola tengan un mayor éxito y sostenibilidad; a la inversa, un sistema centralizado que desconozca las necesidades de género estratégicas y prácticas de las mujeres obstaculizaría en gran medida la sostenibilidad de tales enfoques.

· Basar los proyectos y los programas que incentivan la planificación de extensión orientada al cliente en el centro del problema, es decir, en los servicios de extensión dominados por los hombres, garantiza que el programa tenga el mayor impacto. Es importante evitar la costumbre de ubicar cualquier programa específicamente relacionado con el género en el Departamento de Economía del Hogar o de Asuntos de la Mujer, en donde el impacto puede ser marginal.

· Un vínculo fuerte e interactivo de investigación-extensión-agricultores es fundamental para el éxito sostenible del enfoque orientado al cliente.

· Los planes orientados al cliente no son de ninguna utilidad si los problemas de presupuesto impiden que el personal trabaje durante varios meses cada año.

· Aún más importante, el Ministerio de Agricultura (y otros Departamentos Relacionados) deben ser lo suficientemente flexibles para responder a las necesidades de los clientes. Para ello, la capacitación en planificación a nivel local es vital para el personal a nivel regional, zonal y de las woredas a fin de apoyarlos a adecuarse al nuevo nivel del poder de toma de decisiones y de autonomía que se les ofrece a partir de la descentralización. De acuerdo con esto, es importante que el aspecto participativo del enfoque orientado al cliente se fortalezca de manera que los clientes de la zona rural comiencen a tener un sentido de inclusión, responsabilidad e incluso poder de decisión respecto a su propio desarrollo.

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