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Servicios ecosistémicos y biodiversidad

Servicios de abastecimiento

Agua, alimentos, madera y otros bienes son algunos de los beneficios materiales que las personas obtienen de los ecosistemas y que se conocen como “servicios de abastecimiento”. Muchos de los servicios de abastecimiento se comercializan en los mercados. Sin embargo, en muchas regiones, los hogares rurales también dependen directamente de los servicios de abastecimiento para su subsistencia. En este caso, el valor de los servicios puede ser mucho más importante del que reflejan los precios que alcanzan en los mercados locales.


La agricultura, la silvicultura y la pesca resultan afectadas por todos los tipos de servicios ecosistémicos y a su vez influyen en ellos. A continuación, examinamos la interacción entre los diferentes sistemas de producción y los tipos de servicios ecosistémicos según la tipología establecida en La economía de los ecosistemas y la biodiversidad (TEEB).

Alimentos

Prácticamente todos los ecosistemas proporcionan las condiciones necesarias para el cultivo, la recolección, la caza o la cosecha de alimentos.

El mundo produce actualmente lo suficiente como para alimentar a la población mundial de 7 000 millones de personas. Hoy día, el mundo produce un 17 % más de alimentos por persona que hace 30 años, al haber aumentado la producción alimentaria a mayor ritmo que el de crecimiento de la población en los últimos dos decenios. De todos los servicios ecosistémicos, la producción de alimentos es uno de los que han mostrado una constante tendencia ascendente en la historia reciente. No obstante, en la actualidad se reconoce que los aumentos de la producción y productividad agrícolas fueron acompañados a menudo de efectos adversos sobre la base de recursos naturales de los que depende la agricultura, efectos tan graves que ponen en peligro su potencial productivo en el futuro. En los dos últimos decenios han surgido enfoques ecosistémicos de intensificación agrícola a medida que los agricultores empezaron a adoptar prácticas sostenibles, fundamentales para lograr los beneficios de los servicios ecosistémicos reduciendo al mismo tiempo los efectos negativos de las actividades agrícolas.

El ganado aporta casi un tercio del consumo humano de proteínas. Los productos de origen animal desempeñan un papel muy importante en la nutrición del hombre, especialmente en lo que respecta a los micronutrientes. El ganado rumiante puede digerir la celulosa del pasto y convertirla en proteínas aptas para el consumo humano, que es la única manera de producir alimentos en grandes zonas de pastizales no aptas para el cultivo. No obstante, otros sistemas de producción pecuaria se basan en los cereales, lo que puede dar lugar a una competencia entre los alimentos para el ser humano y los piensos para el ganado.

La captura y el cultivo de pescado marino y de agua dulce aportan una importante cantidad de proteína animal a las dietas de la población mundial. Se calcula que entre el 15 % y el 20 % de todas las proteínas de origen animal provienen de animales acuáticos. El pescado es muy nutritivo y sirve como valioso complemento en las dietas que no proveen las vitaminas y minerales esenciales; además, constituye una fuente única de grasas omega-3 de cadena larga. Asimismo, los servicios alimentarios aportan al sector ingresos en efectivo y oportunidades de empleo esenciales. La acuicultura es uno de los sectores de producción alimentaria de más rápido crecimiento y proporciona la mitad de todo el pescado destinado al consumo humano.

Los productos forestales no madereros contribuyen asimismo en gran medida a la nutrición en los países en desarrollo.

Materias primas

Los ecosistemas proporcionan una gran diversidad de materias, como la madera, los biocombustibles y las fibras de especies vegetales y animales cultivadas o silvestres.

Ejemplos de materias primas: biocombustible y fibras.

El ganado proporciona diferentes tipos de materias primas, como fibra (lana, mohair), cuero y productos conexos utilizados en las industrias de los piensos y de la alimentación (huesos, sangre).

Entre los ejemplos de materias primas relacionadas con la pesca de captura y la acuicultura figuran el cultivo de microalgas y los desechos de pescado para la producción de biocombustibles, los manglares para la producción de materiales de construcción y el ahumado de pescado, y las conchas para la elaboración de joyas y otros objetos culturales.

Ejemplos de materias primas: madera y fibras.

Agua dulce

Los ecosistemas desempeñan un papel fundamental en el suministro y almacenamiento de agua dulce.

Los cultivos dependen en gran medida del agua dulce, ya que casi el 60 % de todas las retiradas de agua dulce a escala mundial se destina al riego. Los sistemas de cultivo mejorados pueden asimismo mejorar la capacidad de retención de agua de los suelos e intensificar el suministro de agua.

La ganadería es un importante usuario de recursos de agua dulce. Esta huella hídrica proviene principalmente de los piensos que consume. Se calcula que la ganadería utiliza el 15 % del total del agua destinada a la agricultura. Por otro lado, los pastizales constituyen un importante ecosistema en muchas de las principales cuencas hidrográficas del mundo. La cubierta de los pastizales puede capturar entre un 50 % y un 80 % más de agua que los suelos carentes de cubierta herbácea, reduciendo el riesgo de sequías e inundaciones. Los prados tradicionales de pastoreo constituyen uno de los usos de la tierra más productivos desde el punto de vista hídrico.

Una ordenación pesquera sostenible y un desarrollo sostenible de la acuicultura pueden sustentar el suministro de agua dulce proveniente de los ecosistemas acuáticos. La acuicultura, al proteger los estanques existentes, por ejemplo, puede ser un custodio de los recursos de agua dulce. La gestión sostenible de las aguas dulces es fundamental, y para sustentar este servicio es necesario incluir el pescado y la ordenación pesquera en los marcos de gestión de los recursos hídricos.

Los bosques ayudan a mantener ecosistemas acuáticos saludables y proporcionan suministros fiables de agua dulce limpia. Los bosques no solo filtran y limpian el agua, sino que también contribuyen a evitar la erosión del suelo, reducir la sedimentación en los embalses y mitigar el riesgo de desprendimientos de tierras, coladas de barro e inundaciones, problemas todos ellos que pueden poner en peligro el suministro de agua corriente abajo. Y aunque los bosques mismos consumen agua, también mejoran las tasas de infiltración, contribuyendo así a la reposición de los acuíferos subterráneos. La pérdida de la cubierta forestal puede afectar negativamente a las reservas de agua dulce.

Recursos medicinales

Los ecosistemas naturales proporcionan una diversidad de organismos que ofrecen remedios eficaces para muchos tipos de problemas de salud. Se utilizan en la medicina popular y tradicional, así como en la elaboración de productos farmacéuticos.

Durante milenios, los pueblos han recogido y utilizado plantas medicinales, o partes de ellas, por sus propiedades curativas. En todo el mundo, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, existe un interés cada vez mayor por las plantas medicinales y aromáticas en cuanto a su uso, desarrollo, cultivo, conservación, utilización sostenible, etc. Hoy en día, las medicinas derivadas de las plantas constituyen la base de los tratamientos médicos en muchos países, ya sea como tratamientos tradicionales o como tratamientos considerados más “modernos”.

Los pastizales albergan una gran variedad de plantas medicinales. En un estudio realizado en Filipinas, se identificaron 58 especies. La degradación de los pastizales ocasionará la pérdida de estos medicamentos naturales.

En la medicina tradicional se emplea una variedad de plantas y animales acuáticos como, por ejemplo, el caballito de mar, la estrella de mar, el erizo de mar y los cohombros de mar. Las algas constituyen una rica fuente de beta-caroteno y otros carotenoides ampliamente empleados en la industria farmacéutica, y pueden cosecharse en su estado silvestre o en los estanques de acuicultura. La contaminación, la destrucción de hábitats y la pesca excesiva están poniendo en peligro estas plantas y animales. Es necesaria una gestión sostenible para mantener viva esta reserva medicinal.

Algunos medicamentos esenciales como la quinina, que combate eficazmente la malaria, proceden de los árboles. El conocimiento tradicional puede enseñarnos mucho sobre otros posibles remedios naturales mientras se mantenga el frágil equilibrio de los ecosistemas forestales.