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La FAO alerta de una sequía desastrosa en Somalia: más de 2 millones de personas se enfrentan al hambre aguda

La FAO alerta de una sequía desastrosa en Somalia: más de 2 millones de personas se enfrentan al hambre aguda

15/05/2019

Una sequía desastrosa en Somalia podría dejar a unos 2.2 millones de personas -casi el 18 por ciento de la población- al borde del hambre aguda durante el período de julio a septiembre, advirtió la FAO hoy. La agencia de la ONU emitió una alerta especial sobre Somalia, que indica que se espera que la cantidad de personas hambrientas en el país este año sea un 40 por ciento superior a las estimaciones realizadas a principios de 2019.

El deterioro del estado nutricional también es motivo de gran preocupación, según la alerta. Las tasas de malnutrición aguda y el número de niños con desnutrición aguda que ingresan en centros de alimentación terapéutica han aumentado considerablemente en 2019. "Las lluvias en abril y principios de mayo pueden permitir o dar al traste con la seguridad alimentaria de los somalíes durante todo el año, ya que son cruciales para la principal cosecha anual del país en julio, después de la temporada de lluvias ‘Gu’", afirmó Mario Zappacosta, economista principal de la FAO y jefe del Sistema Mundial de Información y Alerta (GIEWS, por sus siglas en inglés).

"Una importante falta de lluvias en abril y principios de mayo ha dejado hasta el 85 por ciento de las tierras de cultivo en las granjas del país secas y áridas y, según las últimas proyecciones, los alimentos cultivados durante la temporada “Gu” probablemente estén un 50 por ciento por debajo del promedio", agregó.

La última proyección se basa en los datos recopilados por expertos de la FAO -incluyendo sofisticados análisis de las precipitaciones, las temperaturas, la disponibilidad de agua y el estado de salud de la vegetación-, que apuntan a la peor sequía en muchos años. Se esperan algunas lluvias en mayo, pero serán insuficientes y llegarán demasiado tarde para la recuperación de cultivos y pastos antes del inicio de la estación seca. Por ejemplo, en la región de Lower Shabelle de Somalia, que produce más del 60 por ciento del maíz cultivado durante la temporada "Gu", la sequía severa ha prevalecido hasta ahora. Solo ha habido lluvias dispersas, por debajo de la media, a finales de abril y principios de mayo.

Las condiciones de sequía también afectaron otras zonas importantes de producción de cultivos, incluido el "cinturón de sorgo" de la región de la Bahía, que representa más de la mitad de la producción de sorgo del país durante la temporada "Gu", y el "cinturón de caupí" en las regiones de Middle Shabelle, Mudug y Galgaduud.

La sequía afecta gravemente a los pastores y a su ganado

Las escasas lluvias que ha habido desde octubre también se han cobrado un alto precio entre los pastores y su ganado, ya que la vegetación se ha ido secando y el agua es cada vez más escasa. La alerta de la FAO advierte sobre un número preocupante de animales en muy malas condiciones de salud, debido al bajo peso corporal y a las enfermedades inducidas por la sequía, en las regiones del centro y norte del país.

"Los pastores de las zonas más afectadas por la sequía, como la céntrica Galgaduud y las regiones del norte de Bari y Sanaag, se han visto obligados a sacrificar las crías de sus cabras y ovejas, ya que no tienen suficiente forraje ni agua para todos sus animales, y deben de tratar de salvar a las hembras que producen leche”, afirmó el Representante de la FAO en Somalia, Serge Tissot.

“Muchos pastores no han podido reemplazar el ganado perdido durante la sequía de 2017, que devastó el país, por lo que ya tienen menos recursos. Ahora, además de eso, a medida que los alimentos y el agua se vuelven cada vez más escasos, tienen que pagar precios más altos por el agua que llega en camiones y por su comida diaria", agregó Tissot.

Hay que actuar ahora para evitar la pérdida de vidas

La sequía y el agotamiento temprano de las reservas de alimentos, agravado por la disminución de las oportunidades de empleo y los bajos salarios de los agricultores, la escasez de productos pecuarios en las zonas pastoriles, así como la escalada del conflicto y la disminución de la asistencia humanitaria desde principios de 2019, han provocado un fuerte deterioro de la situación de la seguridad alimentaria en el país.

La FAO está ampliando su respuesta para evitar que una situación humanitaria ya alarmante empeore. Para hacerlo, la FAO necesita con urgencia más fondos. El objetivo es apoyar a 2 millones de personas afectadas por la sequía este año, proporcionando apoyo vital a los medios de subsistencia, como asistencia en efectivo, semillas de calidad, herramientas y otros servicios agrícolas para que los agricultores puedan aprovechar al máximo la próxima temporada de siembra.

Para proteger al ganado que queda, los pastores también necesitan apoyo vital, especialmente agua y pienso suplementario. Además, las campañas de salud animal en todo el país deben implementarse rápidamente, empezando por tratamientos de emergencia para mantener a los animales vivos, sanos y productivos. Actualmente, la FAO tiene una brecha de financiación de unos 115 millones de dólares.

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