Por qué una mejor nutrición juega en beneficio de todos
Si bien todo el mundo sabe que una mejor nutrición conduce a una mejor salud, mejorar el estado nutricional de un país puede tener además múltiples efectos positivos, uno de ellos el crecimiento económico. Invertir en nutrición es de máxima importancia, debido a las consecuencias económicas a largo plazo de tener una población subalimentada. Invertir en la nutrición de lactantes y niños puede hacer aumentar el PIB de un país entre un 2 y un 3 por ciento, evitar más de un tercio de las muertes infantiles anuales y prolongar la escolarización en por lo menos un año. A nivel mundial, una mejor nutrición en los primeros mil días de vida puede ahorrar hasta 20 000-30 000 millones de USD en costes de salud, ya sea en gasto público, visitas personales al hospital o gastos de un empleador. Por otra parte, un ciudadano bien nutrido es un ciudadano sano y una mano de obra sana es más productiva, tanto en términos de producción física como de producción de capital humano. Por tanto, las políticas de nutrición deben ser vistas como una inversión en el futuro del país y de su economía.

