El bosque de manglar que alimenta a una comunidad costarricense
Los bosques de manglar del estuario de Chomes, en Costa Rica, ocultan un rico ecosistema. Los monos capuchinos y los papagayos comparten la tierra con osos hormigueros y perezosos, mientras que bajo el agua dulce y salada se encuentran caimanes, iguanas y serpientes; los avistamientos de tiburones no son infrecuentes.
Sin embargo, en las orillas lodosas del río se esconde un tesoro de crustáceos comestibles. Es esta gran cantidad de moluscos lo que busca Aracelly Jiménez. Camina con el agua a la altura de las rodillas desde las cinco en punto de la mañana con un grupo de mujeres que proceden en su mayoría de su misma comunidad y que esperan llenar sus cubos con mejillones, almejas y berberechos. En estas condiciones cálidas y húmedas, Aracelly y sus compañeras se defienden constantemente de los ataques de los mosquitos locales.
En su casa reinaba el silencio cuando, de repente, Petronila Ríos escuchó un fuerte pitido. Un mensaje apareció en su teléfono: “Nila, necesito cuatro pollos frescos para hoy”.Nila —como la conocen en su comunidad— sonrió. Su perfil actualizado en las redes sociales había dado sus frutos: los clientes habían empezado a hacer sus pedidos para ese día.
El banano es la fruta más popular del planeta.
Luego de ser domesticada siete mil años atrás en el Sudeste Asiático, su variedad más popular – la variante Cavendish – ha conquistado el mundo entero y es particularmente importante en la seguridad alimentaria de los países tropicales y subtropicales.
Lilliam Escalante Herrera y Santos Félix Membreño, migraron de Nicaragua a Costa Rica, debido a los conflictos producto de la guerra en 1979, ambos dejaron todo atrás para buscar nuevas oportunidades de empleo y para mejorar sus condiciones de vida.
Con el propósito de que los productores puedan abastecer los comedores escolares, en distintas zonas del país con productos frescos como verduras, hortalizas y frutas, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), estableció una alianza con la Escuela de Administración de la Universidad Nacional (UNA), para fortalecer las capacidades de comercialización de los agricultores familiares.
En el marco de esta iniciativa, se han capacitado más de trescientos productores de Desamparados, Pérez Zeledón, Buenos Aires, Coto Brus y Corredores, para que, de manera organizada, abastezcan los comedores escolares y CEN CINAI de sus localidades con productos de calidad, inocuos, con precios competitivos y de manera consistente.

