Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de la Argentina

El futuro de los bosques y los medios de vida en manos de las mujeres: historias de gestión forestal sostenible en Colonia Alegría, Misiones


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15/01/2025

Con el apoyo de la FAO, las mujeres de Colonia Alegría (Misiones) están liderando el camino hacia la gestión forestal sostenible. A través del trabajo comunitario, buscan desarrollar alternativas para generar medios de vida en armonía con la naturaleza, fomentar el arraigo rural y la autonomía económica.

Los bosques de Argentina, que abarcan más de 46.5 millones de hectáreas, son tan diversos como vitales. Desde las densas Yungas, hasta el extenso Parque Chaqueño pasando por la exuberante Selva Paranaense en el noreste, y continuando hacia el sur con el imponente Bosque Andino Patagónico. Estos ecosistemas forman un sustento para innumerables comunidades rurales.

Asimismo, proporcionan productos y servicios esenciales como agua, alimentos y medicinas, a la vez que generan sustento económico a través de la madera, la miel y otros bienes forestales. Especialmente, para las mujeres de Colonia Alegría, los bosques son mucho más que recursos: encarnan una forma de vida arraigada en su historia, la responsabilidad colectiva y una profunda conexión con la naturaleza.

En este rincón de Misiones, el bosque es parte integral de la vida cotidiana, da forma a las tradiciones, sostiene la agricultura e inspira una visión compartida para el futuro. Sin embargo, el delicado equilibrio entre el uso del bosque y su conservación ha estado bajo tensión durante mucho tiempo, especialmente por prácticas vinculadas con el cultivo de tabaco y de la yerba mate.

Reconociendo la urgencia de actuar, el Grupo de Mujeres Emprendedoras de Colonia Alegría, con el apoyo de la FAO, la Dirección de Bosques Nativos de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y la Asociación Civil MINKA, está resignificando la relación con los bosques y su entorno. A través del Programa Productoras de Bosques Nativos, implementado en el marco del “Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de la Argentina para el período 2014-2016” financiado por el Fondo Verde para el Clima, están construyendo un modelo de gestión forestal sostenible que prioriza tanto los medios de vida como la sustentabilidad del ecosistema.

 

Los bosques: fuente de vida y sustento

Durante generaciones, los bosques han sido fundamentales para la vida de las mujeres que habitan en Colonia Alegría. Proporcionan agua, aire limpio, alimentos y refugio, y forman la base del bienestar de la comunidad.

Andrea Pereyra, una madre de 25 años y miembro de las “Mujeres Emprendedoras de Colonia Alegría”, reflexiona sobre su importancia: “El bosque es vida. Nos da agua, aire y mucho más. Pero hemos aprendido que no podemos seguir talando árboles para sobrevivir. Queremos plantar y preservar”.

Andrea trabaja con su esposo para plantar árboles nativos en áreas degradadas y participa en talleres sobre producción y cuidado del ambiente. Sueña con un futuro en el que su finca sustente a su familia sin dañar el bosque. “Estamos criando gallinas y cerdos para crear una nueva fuente de ingresos que no dañe nuestros bosques”.

Esta visión es compartida con Ramona Beatriz Domínguez, quien destaca el valor irreemplazable del bosque: “Cuando vives aquí, ves cuánto dependemos del bosque. No es solo para nosotros, sino para los animales, el agua y las generaciones futuras. Sin bosque, no hay vida”.

Ramona ha adoptado la apicultura como una forma de vida sostenible, gestionando colmenas para producir miel y generar un ingreso extra para toda su familia. “Con más colmenas, puedo quedarme en mi tierra y trabajar con mis hijos, construyendo algo sostenible”.

Para Margarita Lorenzo, el bosque es una oportunidad para crear un santuario para las personas y la biodiversidad. “Hemos plantado especies nativas y mantenemos nuestra finca con cultivos diversos como yerba mate, tabaco y frutas. Mi sueño es desarrollar el agroturismo, invitando a los visitantes a ver la belleza de esta tierra y entender por qué hay que protegerla”.

Prácticas sostenibles para un ecosistema próspero

Equilibrar la producción y la generación de ingresos con la conservación no ha sido fácil. Los cultivos comerciales de tabaco y yerba mate, muchas veces, agotan los nutrientes del suelo y reducen la disponibilidad de agua.
Para abordar esta problemática, el Programa Productoras de Bosques Nativos ha introducido prácticas sostenibles que equilibran la conservación con los medios de vida y brindan beneficios tanto ecológicos como económicos. A través de talleres y sesiones de capacitación, las mujeres están aprendiendo a cultivar plantines de árboles nativos que se pueden utilizar para alimentos, medicinas y madera, así como otras especies de plantas que apoyan los sistemas de apicultura y agroforestería.

La inversión en infraestructura comunitaria es también un pilar fundamental del programa, a través de la construcción de un espacio comunitario, el salón FOPAR. Este centro albergará un vivero y servirá como sede para talleres y almacén de semillas.

Esta iniciativa permitirá a las mujeres de la comunidad cultivar y distribuir sus productos a nivel local, generando un impacto positivo tanto en la restauración de paisajes degradados como en el fortalecimiento de la capacidad comunitaria para la planificación y gestión sostenible de sus recursos forestales a largo plazo.

En el centro de esta transformación está Ana María Roldán, presidenta de la Asociación Civil MINKA, cuyo liderazgo ha sido decisivo para unir la experiencia técnica con el conocimiento local. El trabajo de Ana María se centra en acompañar y brindar herramientas para que las mujeres de Colonia Alegría revaloricen sus saberes. A través de su orientación, la comunidad ha adoptado procesos participativos para diseñar e implementar estrategias de gestión forestal sostenible, fomentando un sentido comunitario y de responsabilidad compartida. Ella resume el éxito del programa: “No se trata de imponer ideas; se trata de trabajar coordinadamente para encontrar lo que funciona mejor para nuestra comunidad”.

Sus esfuerzos también son fundamentales para coordinar el desarrollo del centro comunitario, que servirá no solo como centro de actividades culturales y educativas, sino también como vivero para cultivar plantas nativas, un recurso vital para la reforestación y la conservación de la biodiversidad en la región.

El papel de las mujeres en la gestión forestal

Uno de los objetivos clave del programa es abordar las desigualdades de género y, al mismo tiempo, promover una gobernanza forestal eficaz. Las mujeres, como columna vertebral de los hogares rurales, están en una posición única para impulsar prácticas sostenibles.

Iracema Da Luz Ferreyra, una líder local, describe la transformación: “Pasamos de pensar que no podíamos hacer esto a convertirnos en protectoras de nuestros bosques. Estamos plantando árboles nativos, produciendo y aprendiendo sobre la recolección y el almacenamiento de semillas. Se trata del futuro, no solo del presente”.

Iracema también encabeza los esfuerzos para establecer un invernadero, asegurando la producción de plantas nativas durante todo el año.

El programa también fomenta la colaboración y el intercambio de conocimientos entre mujeres. Margarita señala: “Cada taller nos acerca más. Hemos aprendido sobre la conservación de los bosques, la mejora de la salud del suelo e incluso la adaptación al cambio climático. Estas lecciones nos conectan como mujeres y como cuidadoras de esta tierra”.

Para Isabel Barreto, la conexión con el bosque es profundamente personal: “El monte nos da aire, comida e incluso agua para nuestros vecinos. Protegerlo es como proteger un pedazo de nuestra familia”.

También cultiva una variedad de frutas y verduras y produce alimentos tradicionales como encurtidos y turrones.

Prácticas sostenibles para un ecosistema más saludable

A través del programa, las mujeres de Colonia Alegría están implementando prácticas sostenibles que mejoran tanto sus medios de vida como la salud de sus bosques. Las actividades clave incluyen:

  1. Reforestación: Los participantes están plantando especies de árboles nativos para restaurar áreas degradadas. Esto ayuda a combatir la erosión del suelo, mejora la retención de agua y apoya la biodiversidad local.
  2. Apicultura: Se está introduciendo la apicultura como un medio de vida sostenible. Las abejas desempeñan un papel fundamental en la polinización, lo que beneficia tanto a los bosques como a los cultivos, mientras que la producción de miel proporciona una fuente adicional de ingresos.
  3. Agroforestería: La integración de cultivos y árboles nativos en la misma tierra reduce la necesidad de desmontes extensos. Este enfoque mantiene la cubierta forestal al tiempo que apoya la productividad agrícola.
  4. Recolección y almacenamiento de semillas: Se está capacitando a las mujeres para identificar y recolectar semillas de árboles nativos. Estas semillas se almacenan y se utilizan para la reforestación, lo que garantiza la sostenibilidad a largo plazo de los bosques locales.
  5. Mejora de la gestión del ganado: al integrar sistemas de pastoreo rotativo y plantar árboles forrajeros, la comunidad está reduciendo la presión sobre las zonas forestadas y mejorando al mismo tiempo la salud del ganado.

    Un modelo para replicar

    En Colonia Alegría, el Programa Productoras de Bosques Nativos está dejando una fuerte marca para involucrar activamente a las mujeres en los procesos de toma de decisiones y garantizar, así, soluciones inclusivas y efectivas. Se alinea estrechamente con las cuatro prioridades de la FAO para América Latina: Mejor Producción, al fomentar cadenas de suministro agrícolas y alimentarios sostenibles; Mejor Nutrición, mediante la promoción de dietas nutritivas y el acceso a alimentos saludables; Mejor Medio Ambiente, al restaurar los ecosistemas y mitigar el cambio climático; y Una Vida Mejor, al abordar las desigualdades y apoyar el empoderamiento de las mujeres rurales. Estas prioridades, arraigadas en los principios de eficiencia, resiliencia e inclusión, reflejan el objetivo general de la FAO de transformar los sistemas agroalimentarios y garantizar que nadie se quede atrás.

    Esta iniciativa sirve, además, como modelo a replicar, mostrando cómo la experiencia técnica y el conocimiento local pueden transformar la gestión forestal y el bienestar de las comunidades.

    Como concluye Ana María: “Cuando las mujeres se unen, crean soluciones que benefician a todos. El programa demuestra que, con las herramientas adecuadas, las mujeres pueden crear soluciones que beneficien a sus familias, a sus bosques y al futuro de sus comunidades”.

    Más sobre este tema

    Descubrí las historias inspiradoras detrás de esta iniciativa a través de una colección de fotografías que muestra cómo las mujeres de Colonia Alegría están transformando su comunidad y sus bosques. Flickr.