La FAO y China impulsan cooperación global para la promoción del patrimonio agrícola
Promoviendo conocimientos tradicionales que fortalecen la resiliencia, la biodiversidad, y apoyando el desarrollo rural y los medios de vida

Sanya, China – Se lanzó en Sanya, China, una nueva fase del programa de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial, marcando un paso adelante en la ampliación de soluciones sostenibles basadas en el uso sostenible y la conservación de la biodiversidad, el conocimiento tradicional, la innovación y la resiliencia.
El proyecto de Fase II, financiado por el Programa de Cooperación Sur-Sur FAO–China con una inversión de 3 millones de dólares, tiene como objetivo expandir la red global, fortalecer las políticas nacionales y profundizar el intercambio de conocimientos entre sistemas agroalimentarios que han sostenido a las comunidades durante generaciones.
Al inaugurar el evento, el Director General de la FAO, Qu Dongyu, subrayó la importancia de ampliar las soluciones que han demostrado funcionar, al tiempo que se continúa innovando:
“Debemos ampliar lo que funciona, mientras seguimos innovando para el futuro.”
Destacó que la transformación no está impulsada únicamente por nuevas tecnologías, sino también por el aprendizaje de sistemas existentes.
En este sentido, el programa SIPAM representa un modelo sostenible que combina siglos de conocimiento y cultura con sistemas agrícolas en evolución ricos en biodiversidad, apoyando la seguridad alimentaria, los medios de vida y el desarrollo rural, señaló.
Wei Zhenglin, Director General interino del Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales (MARA), subrayó el papel estratégico del Programa de Cooperación Sur-Sur FAO–China en el avance de la conservación y el desarrollo de los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial.
La segunda fase del programa posicionará aún más estos sistemas como parte de la transformación de los sistemas agroalimentarios, asegurando que continúen evolucionando como sistemas vivos que contribuyen al uso sostenible y la conservación de la biodiversidad, la resiliencia, la seguridad alimentaria y los medios de vida.
Pero más allá de los marcos globales y los debates de políticas, el significado de estos sistemas está arraigado en la vida de las comunidades.
Durante el lanzamiento, Arpakwa M. Ole Sikorei, representante del Sistema Pastoral Maasai de Engaresero en Tanzania, recordó a los participantes que el patrimonio agrícola no es un concepto abstracto:
“Las comunidades que represento no ven SIPAM como una etiqueta o designación. Para ellas, es la vida misma. Es identidad. Es responsabilidad.
En Engaresero, un sistema pastoral maasai moldeado por siglos de adaptación, las personas, el ganado y los ecosistemas están estrechamente interconectados. La movilidad, el pastoreo estacional y la gestión compartida de los recursos permiten a las comunidades mantener el equilibrio ecológico mientras sostienen sus medios de vida.
Para Arpakwa, estos sistemas ofrecen más que continuidad: proporcionan soluciones:
“No son reliquias del pasado; son sistemas vivos, en evolución, que ofrecen soluciones a algunos de los desafíos más urgentes que enfrentamos hoy.”
