Crecimiento verde
La FAO respalda los enfoques normativos coherentes y sostenibles para la producción verde sostenible
Key messages
Proporcionan alimentos asequibles, suficientes, seguros, saludables y variados y garantizan mejores medios de vida, así como un mayor acceso a los recursos naturales y la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos fundamentales. En las últimas décadas, los cambios en el uso de la tierra (urbanización, deforestación y prácticas agrícolas e hidrológicas insostenibles) han contribuido a la degradación de la tierra, el suelo y el agua, la pérdida de tierras cultivables y el rápido agotamiento de los recursos hídricos. La FAO alienta a los países a adoptar una gestión sostenible de la tierra, el suelo y el agua para producir más con menos (incluidos rendimientos decentes y un mejor almacenamiento de carbono en el suelo) y reducir los impactos ambientales negativos para avanzar hacia un futuro sostenible para nuestro planeta y sus habitantes.
Las prácticas agrícolas basadas en la naturaleza aprovechan la capacidad de esta de sostener servicios ecosistémicos para la producción agrícola, mitigando y adaptándose al cambio climático y mejorando la biodiversidad. Estas prácticas contribuyen a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Por ejemplo, la OSTA puede prevenir la erosión del suelo; capturar nutrientes y aumentar la humedad del suelo para combatir la sequía; restaurar hábitats que sean cruciales para la salud de las cuencas hidrográficas y los ecosistemas y favorecer la biodiversidad.
Por ejemplo, incrementando la retención y filtración de agua, mejorando el ciclo de los elementos nutritivos y la biodiversidad del suelo e incrementando los rendimientos mediante el almacenamiento del carbono orgánico del suelo.
La Organización presta apoyo técnico a los países para devolver los recursos naturales al ciclo del producto cuando estos ya no se utilizan. Por ejemplo, el agua no convencional (ANC), como el agua de baja calidad, puede ser crucial para mitigar la escasez local de agua y el cambio climático aplicando un enfoque integrado de "Un agua, Una Salud/Recuperación de recursos". Esto ayuda a recuperar nutrientes esenciales para los cultivos, como el nitrógeno y el fósforo, a la vez que se captura el metano, un gas de efecto invernadero, durante el tratamiento de las aguas residuales y se eliminan patógenos y contaminantes. A través de la Iniciativa ciudades verdes, la FAO y sus asociados trabajan para identificar los vínculos entre las zonas urbanas y las periurbanas a fin de estimular la innovación en la relación que existe entre el agua, la alimentación y la energía.
Sin embargo, la fragmentación y los conflictos siguen caracterizando, por lo general, a los sistemas de gobernanza del agua y la tierra. Los usuarios de estos recursos pertenecen a numerosos sectores y jurisdicciones (p. ej., energía, alimentación, medio ambiente, comercio e industria), y a menudo los roles y la respuesta de los agentes del sector público y los del sector privado no coinciden. Las intervenciones normativas para la ordenación de las tierras y del agua han de tener en cuenta la viabilidad continuada de los pequeños agricultores, ya que esta es vital para la seguridad alimentaria local en muchos países de ingresos bajos. Bajo la agenda del Crecimiento verde se pueden seleccionar innovaciones técnicas y de gestión con las que abordar prioridades y acelerar la transformación. Estas incluyen la adopción de nuevas tecnologías y enfoques de gestión a través de datos digitales e inteligencia artificial, cruzando la puerta de la granja para enfocar la gobernanza.
La gobernanza responsable de la tierra y el agua depende de procesos que articulen los intereses de los ciudadanos, arbitren en sus diferencias y consigan que sus derechos y deberes en relación con la tierra y el agua se ejerzan con transparencia y equidad, en sintonía con las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques (VGGT), refrendadas por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) en 2012. La tenencia del agua también ha ganado reconocimiento por entender la gobernanza en relación con el acceso a los recursos hídricos.
Asegurar una financiación suficiente para la tierra y el agua y promover un entorno fuerte y propicio puede ayudar a reducir el riesgo de las inversiones y, por lo tanto, a estimular las inversiones comerciales. Los factores importantes son unas políticas hidrológicas coherentes; la asignación fiable del agua; la tenencia del agua y de la tierra y la transparencia en cuanto a los roles, la disponibilidad del agua y la aptitud de la tierra.