Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales
La nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales ofrece una perspectiva actualizada del mercado mundial de cereales. La nota de este mes se complementa con una evaluación detallada de la producción de cereales y de las condiciones de la oferta y la demanda por países y regiones incluida en la publicación trimestral Perspectivas de cosechas y situación alimentaria. En Perspectivas alimentarias se publican bianualmente análisis más detallados de los mercados mundiales de cereales así como de otros productos alimentarios importantes.
Fechas mensuales de publicación en 2026: 6 de febrero, 6 de marzo, 3 de abril, 8 de mayo, 5 de junio, 3 de julio, 4 de septiembre, 2 de octubre, 6 de noviembre, 4 de diciembre.
La recuperación de las reservas se sostiene gracias a la abundante producción de cereales
Fecha de publicación: 06/02/2026

El pronóstico más reciente de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2025 se ha revisado al alza este mes en un 0,7 % (19,9 millones de toneladas) y se ha ubicado en 3 023 millones de toneladas, lo que no hace más que reforzar el nivel récord que ya se había previsto. La revisión al alza obedece principalmente a unos rendimientos de trigo superiores a lo previsto en la Argentina, el Canadá y la Unión Europea, que han hecho que la producción mundial de trigo aumente hasta alcanzar un nuevo máximo histórico. Del mismo modo, la estimación acerca de los cereales secundarios a escala mundial se ha revisado ligeramente al alza y la producción se ha situado en un nuevo máximo. El ajuste obedece a una actualización de los datos de China y los Estados Unidos de América, que indican un aumento de la superficie dedicada al maíz y unos rendimientos mejores de lo previsto, mientras que las revisiones al alza de la producción de cebada en Australia y el Canadá refuerzan aún más las perspectivas sin precedentes de este mes. En cuanto al arroz, la FAO ha incrementado en 2,9 millones de toneladas su pronóstico relativo a la producción mundial en 2025/26 respecto del de diciembre. Los datos de la India justifican gran parte de esta revisión, que se realiza en consonancia con un aumento en las valoraciones oficiales respecto de la cosecha de 2024/25 en el país y con el ritmo dinámico de siembra del cultivo rabi registrado durante la campaña en curso. La revisión, sumada a pequeños ajustes al alza de la producción en Nepal, Nigeria y otros países, compensa con creces las revisiones a la baja relativas a Filipinas, a raíz de las caídas de los rendimientos ocasionadas por los azotes de tormenta, y a la República Bolivariana de Venezuela, tras las revisiones históricas de la producción en el país. En consecuencia, la producción mundial de arroz en 2025/26 se estima ahora en 561,6 millones de toneladas (arroz elaborado), lo que supone un aumento interanual del 2,0 % y un máximo histórico. Según el pronóstico, Bangladesh, el Brasil, China, la India e Indonesia seguirán encabezando este aumento, que compensará las contracciones que se producirán, concretamente, en los Estados Unidos de América, Madagascar, el Pakistán y Tailandia.
En lo que respecta a los cultivos de 2026, el principal período de siembra del trigo de invierno en los países del hemisferio norte concluyó en enero. En la Unión Europea, los primeros indicios apuntan a que es probable que las siembras en 2026 experimenten un pequeño aumento en comparación con el año anterior. En este contexto, los pronósticos acerca de unas condiciones meteorológicas favorables y unas precipitaciones cercanas al promedio en el período comprendido entre febrero y abril sugieren que los rendimientos podrían mantenerse por encima del promedio quinquenal, aunque por debajo de los niveles excepcionales del año pasado. En el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, las intenciones de siembra señalaron la probabilidad de que aumente la superficie dedicada al trigo, gracias a unas condiciones favorables de siembra y a precios más atractivos que los de otros cultivos de invierno, como la cebada y la avena. En la Federación de Rusia, se estima que la superficie sembrada con trigo será ligeramente inferior a la del año anterior, mientras que la escasa humedad del suelo y la volatilidad inusual de las temperaturas están afectando a las perspectivas de recolección. En la India, donde se prevé que la siembra alcanzará un nivel sin precedentes a raíz de los altos precios internos, las perspectivas generales sobre el cultivo de trigo en 2026 siguen siendo positivas, respaldadas por las condiciones climáticas favorables que se mantienen en las principales regiones productoras septentrionales. Por el contrario, los precios bajos han contribuido a una ligera reducción de la siembra de trigo de invierno en los Estados Unidos de América, donde en los últimos dos meses las condiciones de los cultivos se han deteriorado al verse afectadas partes de las principales zonas productoras por unas condiciones más secas de lo normal.
En los principales países productores de cereales secundarios del hemisferio sur, se prevé que las cosechas de 2026 comenzarán a partir del segundo trimestre del año. En la Argentina, pese a los pronósticos que indican condiciones secas en algunas zonas de las regiones productoras centrales en febrero, se prevé un aumento interanual de la producción de maíz, como consecuencia de un fuerte repunte de la superficie sembrada respecto de los niveles bajos del año pasado y unas condiciones de cultivo mayormente favorables. En el Brasil, la gran demanda interna e internacional podría alentar a una ligera ampliación de la superficie total sembrada, que podría alcanzar un nuevo máximo. Sin embargo, persiste la preocupación acerca de las demoras en la siembra del cultivo de soja, lo que, a su vez, podría hacer que se postergue la siembra del principal cultivo de maíz (safrinha). En Sudáfrica, ante unas condiciones meteorológicas ampliamente favorables y una fuerte demanda, se estima que la superficie sembrada con maíz en 2026 habrá aumentado un 3,0 % interanual. Las precipitaciones promedio o superiores al promedio previstas en los próximos meses respaldan unas perspectivas de rendimiento en general favorables.
Se estima que la utilización mundial de cereales en 2025/26 aumentará 61,8 millones de toneladas (un 2,2 %) respecto del nivel de 2024/25, con lo que alcanzará los 2 938 millones de toneladas. La revisión obedece principalmente a un incremento del 3,0 % en el uso del maíz, aunque también se prevé que aumentará la utilización del trigo, el sorgo y la cebada. La utilización mundial de cereales se ha revisado ligeramente al alza desde la publicación del informe de diciembre. En cuanto a los cereales secundarios, se ha incrementado el uso del maíz, sobre todo en el caso de Egipto, debido a la rápida expansión del sector avícola y al crecimiento de las operaciones de ganadería y acuicultura, y en el de los Estados Unidos de América, donde se ha intensificado la demanda de maíz para la producción de etanol. Estos aumentos se compensan en parte con las revisiones a la baja del uso de la cebada y el sorgo. El pronóstico relativo a la utilización mundial de trigo en 2025/26 se ha incrementado ligeramente (0,8 millones de toneladas) desde diciembre, pero las previsiones siguen indicando una subida interanual del 1,5 %, como consecuencia del crecimiento estimado para el uso del trigo, para su uso como pienso o con fines alimentarios. En lo que respecta al arroz, fundamentalmente a causa de las revisiones al alza de las expectativas de un uso con fines distintos al alimentario en la India, el Pakistán y Viet Nam, la FAO estima ahora que la utilización mundial de arroz alcanzará el máximo histórico de 554,9 millones de toneladas en 2025/26, lo que supone un aumento interanual del 2,7 % y 2,1 millones de toneladas más de lo previsto en diciembre.
El pronóstico más reciente de la FAO sobre las reservas mundiales de cereales al cierre de las campañas que finalizan en 2026 se ha revisado al alza en 10,9 millones de toneladas e indica ahora un aumento de 67,6 millones de toneladas (un 7,8 %) respecto de los niveles de apertura. Se prevé un aumento de las reservas de todos los cereales principales, en especial en los mayores países productores y exportadores, donde unas cosechas sin precedentes están contribuyendo a las grandes existencias disponibles pese a la intensa actividad exportadora. Se calcula que el mayor aumento de volumen corresponderá al maíz, con un incremento de 28,7 millones de toneladas (un 10,0 %) respecto del nivel de la campaña anterior y que el Brasil y los Estados Unidos de América serán los países encabezarán esta expansión. Se prevé que las existencias de cebada aumentarán 4,6 millones de toneladas (un 16,8 %), debido principalmente a una importante acumulación en la Unión Europea. El pronóstico indica que las reservas mundiales de trigo aumentarán 21,7 millones de toneladas (un 6,9 %) al final de las campañas de 2026, con acumulaciones importantes en los principales exportadores —la Argentina, el Canadá y la Unión Europea—, al mismo tiempo se prevé que se produzcan acumulaciones en China y la India. De acuerdo con el pronóstico, junto a estos aumentos, el coeficiente reservas-utilización de cereales a escala mundial en 2025/26 subirá hasta alcanzar el 31,8 %, el nivel más elevado desde 2001. Actualmente se prevé que las reservas mundiales de arroz al cierre de las campañas de comercialización de 2025/26 subirán un 3,8 % por encima de sus niveles de apertura y alcanzarán el nuevo máximo de 217,7 millones de toneladas. De confirmarse ese nivel, las reservas estratégicas superarían en 900 000 toneladas las expectativas de diciembre, lo que refleja principalmente un aumento de las expectativas sobre las reservas en la India.
Tras experimentar un ligero aumento desde la publicación del pronóstico anterior y ubicarse en 501,0 millones de toneladas, el comercio mundial de cereales en 2025/26 (julio/junio) se encamina a una expansión de 17,6 millones de toneladas (un 3,6 %) respecto del nivel de 2024/25. El comercio mundial de cereales secundarios en 2025/26 (julio/junio) asciende a 235,6 millones de toneladas, lo que corresponde a un aumento de 6,0 millones de toneladas (un 2,6 %) respecto del nivel de 2024/25, y se prevé que China, Egipto y la República Islámica del Irán incrementarán sus compras de maíz en 2025/26. De acuerdo con las previsiones, el comercio mundial de trigo en 2025/26 ascenderá a 204,8 millones de toneladas, o sea, 12,0 millones de toneladas más que en la campaña anterior, pero aun así se mantendrá 6,5 millones de toneladas por debajo del nivel sin precedentes de 2023/24. Se prevé que exportadores importantes como la Argentina, Australia, la Federación de Rusia y la Unión Europea recuperarán su cuota de mercado, mientras que las ventas del Canadá disminuirán respecto de la campaña anterior. Aunque la demanda de China sigue siendo moderada, las previsiones para la República Islámica del Irán, Uzbekistán y varios otros países importadores se han revisado al alza a fin de satisfacer las necesidades internas tras unas cosechas inferiores al promedio. El pronóstico sobre el comercio internacional de arroz en 2026 (enero‑diciembre) se sitúa en 60,6 millones de toneladas, es decir, un 0,6 % por debajo de la estimación revisada para 2025. Se prevé que los continuos recortes en las importaciones de los países asiáticos impulsen la ligera reducción anual del comercio, mientras que la demanda aumentará en otras regiones, especialmente en África.
Cuadros resumidos


