Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales
La nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales ofrece una perspectiva actualizada del mercado mundial de cereales. La nota de este mes se complementa con una evaluación detallada de la producción de cereales y de las condiciones de la oferta y la demanda por países y regiones incluida en la publicación trimestral Perspectivas de cosechas y situación alimentaria. En Perspectivas alimentarias se publican bianualmente análisis más detallados de los mercados mundiales de cereales así como de otros productos alimentarios importantes.
Fechas mensuales de publicación en 2026: 6 de febrero, 6 de marzo, 3 de abril, 8 de mayo, 5 de junio, 3 de julio, 4 de septiembre, 2 de octubre, 6 de noviembre, 4 de diciembre.
Las perspectivas iniciales sobre la producción de trigo en 2026 señalan una posible disminución, ya que, por la bajada de los precios, se reduce la superficie sembrada
Fecha de publicación: 06/03/2026

La producción mundial de cereales en 2025 se ha incrementado ligeramente este mes, hasta situarse en 3 029 millones de toneladas, como consecuencia de leves ajustes, principalmente en las estimaciones sobre el maíz y el arroz. En este nivel, la producción mundial de cereales registra un aumento interanual del 5,6 %, lo que contribuye a alcanzar el actual nivel sin precedentes. Las recientes revisiones al alza obedecieron en gran medida a la actualización de las estimaciones sobre los rendimientos de maíz en el Paraguay, que sitúan la cosecha en un nivel sin precedentes. En cuanto al arroz, la FAO ha incrementado su estimación sobre la producción en Indonesia desde febrero, ya que las evaluaciones finales del Gobierno del país señalan que una ampliación pronunciada de la superficie de cultivo llevó a que la producción nacional se ubicara en el nivel más alto del decenio. Las cifras relativas a la producción también se revisaron al alza en el caso de Tailandia, por cierto tras una revisión de las estimaciones para 2024/25, pero además porque el ritmo de siembra en el país sugería que la superficie de cultivo fuera de temporada en la campaña de 2025/26 se había reducido de forma menos pronunciada de lo que se había previsto anteriormente. Junto con ajustes menores en relación con varios otros países, estas modificaciones llevaron a incrementar en 1,7 millones de toneladas el pronóstico de la FAO relativo a la producción mundial de arroz en 2025/26, que ascendió a 563,4 millones de toneladas (arroz elaborado), lo que supone un aumento interanual del 2,1 % y un nivel máximo histórico. Según el pronóstico, Bangladesh, el Brasil, China, la India e Indonesia seguirán encabezando el aumento de la producción anual durante la campaña, que compensará las contracciones que se producirán, concretamente, en los Estados Unidos de América, Madagascar, el Pakistán y Tailandia.
Se pronostica que la utilización mundial de cereales en 2025/26 alcanzará un nivel récord de 2 943 millones de toneladas, esto es, 5,2 millones de toneladas (un 0,2 %) por encima del pronóstico de febrero. La utilización de trigo ha registrado un ligero aumento, mientras que los cereales secundarios explican la mayor parte de la revisión al alza. El uso del maíz y la cebada como pienso es superior a lo que se preveía anteriormente, en particular en América del Sur, donde la oferta es abundante. En la Unión Europea, en las últimas previsiones oficiales se señala un ajuste a la baja del uso del maíz como pienso, el cual se vio compensado por las revisiones al alza del uso del trigo, la cebada y el sorgo a tal fin. En un contexto de abundante oferta mundial gracias a una sucesión de cosechas excepcionales, se pronostica que la utilización mundial de arroz en 2025/26 crecerá a un ritmo dinámico del 2,7 % y alcanzará un nuevo nivel máximo de 555,5 millones de toneladas.
Este mes el pronóstico de la FAO sobre las reservas mundiales de cereales al cierre de las campañas de 2026 se ha incrementado en 4,1 millones de toneladas, ubicándose en 940,5 millones de toneladas, con lo que el coeficiente reservas-utilización de cereales a escala mundial se mantendría en un nivel holgado, del 31,9 %. Las existencias mundiales de trigo, cifradas en 339,9 millones de toneladas, aumentaron en 3,0 millones de toneladas (un 0,9 %) este mes, como consecuencia de las revisiones al alza relativas a Ucrania y la Unión Europea. Según el pronóstico, las reservas mundiales de trigo aumentarán en 24,2 millones de toneladas (un 7,7 %) en comparación con sus niveles de apertura, a raíz de las abundantes acumulaciones previstas en los principales países productores, entre ellos la Argentina, China, la India, Ucrania y la Unión Europea. Se estima asimismo que las reservas mundiales de cereales secundarios aumentarán en 38,5 millones de toneladas (un 11,2 %) en 2026. Sin embargo, el pronóstico de este mes sobre las reservas de cebada se ha revisado a la baja, especialmente en el caso de la Unión Europea, donde se prevé que los suministros se destinarán al uso como pienso y a la exportación. La FAO ha incrementado en 1,6 millones de toneladas su pronóstico sobre las reservas mundiales de arroz al cierre de las campañas de comercialización de 2025/26, el cual alcanzará un nivel máximo de 219,3 millones de toneladas. La revisión obedece en gran medida a los ajustes al alza introducidos en relación con las reservas previstas en Bangladesh, Indonesia y Tailandia debido a las mejores perspectivas de la oferta, aunque en el caso de Bangladesh e Indonesia también refleja las revisiones al alza efectuadas en relación con las reservas estatales a raíz del buen ritmo de constitución de las existencias públicas. Estas modificaciones compensaron las revisiones a la baja realizadas en relación con las reservas, concretamente, del Japón y Nigeria.
El último pronóstico de la FAO sobre el comercio mundial de cereales en 2025/26 (julio/junio) se ubica en 501,7 millones de toneladas, lo cual representa un repunte de 17,1 millones de toneladas (un 3,5 %) respecto de 2024/25 y el segundo nivel más elevado de todos los tiempos. El pronóstico relativo al comercio de trigo se mantiene invariado este mes y sigue apuntando a un incremento de 11,9 millones de toneladas respecto de la campaña anterior, ubicándose en 204,8 millones de toneladas; en Türkiye se espera que las importaciones vuelvan a situarse en un nivel promedio después de que la prohibición de importar limitara las compras en la campaña anterior. El comercio de cereales secundarios se mantiene mayormente estable este mes, con un aumento de menos de 1,0 millones de toneladas respecto del pronóstico anterior, como resultado de leves ajustes en relación con el comercio de maíz y cebada. El pronóstico de la FAO sobre el comercio internacional de arroz en 2026 (enero-diciembre) ha cambiado poco desde febrero y, al ubicarse en 60,4 millones de toneladas, sigue apuntando a un descenso del comercio del 1,1 % respecto del nivel máximo histórico alcanzado en 2025.
La producción de trigo disminuirá en 2026, ya que la atenuación de los precios pone un freno a la siembra
A raíz de una reducción moderada de la superficie cultivada en respuesta a la atenuación de los precios de los cultivos y el retorno previsto a unos rendimientos promedio tras los niveles máximos registrados el año anterior, se estima que la producción mundial de trigo disminuirá cerca de un 3 % y se ubicará en 810 millones de toneladas en 2026, si bien se mantendrá por encima del promedio quinquenal.
En la Unión Europea, la mayor debilidad de los precios del trigo contribuyó a que se estimara una reducción de la siembra de trigo de invierno. Aunque las zonas orientales y septentrionales sufrieron olas de frío, es probable que, en el resto del territorio, el clima mayormente templado y generalmente favorable, que se prevé que continuará en los próximos meses, haga que los rendimientos se mantengan por encima del promedio. No obstante, el pronóstico indica una modesta disminución de la producción total de trigo en 2026, que se mantendrá cercana al promedio quinquenal. En el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, el hecho de que se haya dejado de lado la cebada, así como las condiciones que favorecían ampliamente la siembra, respaldan las expectativas de una ampliación modesta de la superficie dedicada al trigo. Se estima que esto, sumado a la recuperación prevista de los rendimientos tras las condiciones atmosféricas secas que limitaron los niveles registrados en 2025, hará que se incremente la producción y se alcance un nivel cercano al promedio. En la Federación de Rusia, se prevé que la superficie total sembrada con trigo, compuesta en gran parte por cultivos de invierno, seguirá mostrando una tendencia a la baja, ya que los rendimientos relativamente más elevados de las semillas oleaginosas desvían del trigo los incentivos de los agricultores. La persistente sequedad en regiones clave durante el período de siembra hizo que el descenso fuera mayor. En consecuencia, se prevé que la producción de trigo disminuirá de forma moderada respecto del año precedente. En Ucrania, la producción de trigo se mantendrá prácticamente estable respecto del año anterior, respaldada por la relativa estabilidad de la superficie sembrada y unas perspectivas de rendimientos que, por el momento, no indican grandes desviaciones respecto de los niveles del año pasado. No obstante, según los indicios, la producción de trigo se mantendrá muy por debajo de los niveles previos al conflicto. En los Estados Unidos de América, se prevé que la producción de trigo se mantendrá por encima del promedio quinquenal, pero también que disminuirá respecto del año anterior, en consecuencia de la reducción de la superficie sembrada en un contexto de atenuación de los precios durante el período de siembra, así como de la modesta caída de los rendimientos prevista respecto de los niveles elevados alcanzados el año anterior. En el Canadá, se prevé que la siembra de trigo registrará una ligera subida, impulsada por el aumento de las siembra de trigo blando. Sin embargo, suponiendo que vuelva a obtenerse un rendimiento cercano al promedio, se pronostica que la producción de trigo disminuirá respecto de los buenos resultados del año anterior. En la India, las perspectivas sobre la producción de trigo en 2026 son mayormente favorables, gracias a las siembras sin precedentes, alentadas por los incentivos estatales. Aunque el desarrollo de los cultivos se ha visto parcialmente afectado por la sequedad y las temperaturas elevadas en algunas zonas de los Estados septentrionales, las perspectivas generales siguen apuntando a una producción similar al nivel máximo histórico del año pasado. Las perspectivas sobre la producción en el Pakistán en relación con el cultivo de trigo en 2026 también son favorables, con unas condiciones de vegetación superiores al promedio en las principales zonas productoras gracias a los abundantes suministros de riego. En China (continental), las evaluaciones sobre el terreno realizadas a mediados de febrero señalan unas condiciones en general favorables para el cultivo de trigo, y se espera que la producción se mantenga estable respecto del año anterior. En los países asiáticos del Cercano Oriente, las condiciones de sequedad a principios de la campaña seguidas de unas precipitaciones beneficiosas han dado lugar a unas perspectivas mixtas sobre los rendimientos de los cultivos de trigo en la República Islámica del Irán, donde también se espera que la superficie sembrada se reduzca debido al aumento de los costos de producción. En Türkiye, por el contrario, se prevé que la ampliación de la superficie sembrada y la recuperación prevista de los rendimientos respecto de los niveles alcanzados el año anterior, que fueron reducidos a causa de las condiciones atmosféricas, contribuirán a un modesto aumento de la producción en 2026.
Al sur del ecuador, se estima que la producción de maíz en el Brasil se mantendrá por encima del promedio en 2026, respaldada por unas condiciones atmosféricas favorables y una ampliación de la superficie sembrada impulsada por las buenas perspectivas de exportación, pese a la presión a la baja sobre los precios derivada de la abundancia de la oferta en 2025. En la Argentina, se prevé que la siembra de maíz superior al promedio, sumada a los pronósticos sobre una cantidad normal de precipitaciones en la última parte de la campaña, dará lugar a una producción superior al promedio en 2026. Según el pronóstico, Sudáfrica recolectará su segunda cosecha extraordinaria consecutiva de maíz en 2026, respaldada por la siembra de grandes superficies. Sin embargo, se prevé que la producción se situará marginalmente por debajo del nivel alcanzado el año anterior, como consecuencia de la probable disminución de los rendimientos a raíz de unas condiciones atmosféricas irregulares en algunas provincias.Cuadros resumidos


