Índice de precios de los alimentos de la FAO
El índice de precios de los alimentos de la FAO es una medida de la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios. Consiste en el promedio de los índices de precios de cinco grupos de productos básicos ponderado con arreglo a las cuotas medias de exportación de cada uno de los grupos durante el período 2014-16. En un artículo especial publicado en el número de junio de 2020 de Perspectivas alimentarias se presentan la revisión del período de referencia para el cálculo del índice y la ampliación de su cobertura de precios, puestas en práctica a partir de julio de 2020. Los antecedentes técnicos relativos a la formulación anterior del índice se publicaron en un artículo en noviembre de 2013.
Fechas mensuales de publicación en 2026: 9 de enero, 6 de febrero, 6 de marzo, 3 de abril, 8 de mayo, 5 de junio, 3 de julio, 7 de agosto, 4 de septiembre, 2 de octubre, 6 de noviembre, 4 de diciembre.
El índice de precios de los alimentos de la FAO se mantiene estable en un contexto en que los precios de los productos básicos tienen tendencias divergentes
Fecha de publicación: 05/06/2026
Descargar conjuntos de datos:
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» El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en mayo de 2026 en un promedio de 130,8 puntos, es decir, 0,2 puntos (un 0,2 %) por debajo del nivel revisado de abril, por lo que se mantuvo en general estable. Los aumentos en los índices de precios de los cereales y el azúcar se vieron compensados por los descensos en los de los aceites vegetales y los productos lácteos, mientras que el índice relativo a los productos cárnicos se mantuvo prácticamente sin cambios. En comparación con los niveles históricos, el índice de mayo se ubicó 3,7 puntos (un 2,9 %) por encima de su valor de hace un año, pero se mantuvo 29,4 puntos (un 18,4 %) por debajo del nivel máximo alcanzado en marzo de 2022.
» El índice de precios de los cereales de la FAO registró en mayo un promedio de 114,3 puntos, esto es, 2,9 puntos (un 2,6 %) más que en abril y 5,3 puntos (un 4,9 %) por encima del nivel registrado el año anterior. El aumento continuo obedeció al alza de los precios de todos los cereales principales. Los precios mundiales del trigo subieron en mayo por cuarto mes consecutivo, impulsados por la previsión de cosechas de menor volumen en los principales países exportadores, entre ellos los Estados Unidos de América, donde las condiciones de los cultivos de trigo de invierno se encuentran entre las menos favorables de los últimos decenios, mientras que la subida de los costos de los combustibles y los fertilizantes añadieron una presión alcista adicional a nivel mundial. Los precios del maíz siguieron viéndose respaldados por la mayor demanda de importaciones en los principales mercados, una mayor escasez de disponibilidades en el Brasil y los Estados Unidos de América, y la subida de los precios de la energía que impulsó la demanda relacionada con el etanol. Los precios internacionales del sorgo y la cebada aumentaron fundamentalmente a causa de los efectos derivados de la mayor escasez en los mercados mundiales del maíz y el trigo. El índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz aumentó un 2,7 % en mayo de 2026, ya que la inquietud suscitada por las condiciones meteorológicas y la subida de los precios del petróleo crudo y de sus derivados dieron estímulo a las cotizaciones en algunos de los principales países exportadores asiáticos.
» El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en un promedio de 185,0 puntos en mayo, lo que supuso un descenso de 9,0 puntos (un 4,6 %) respecto de abril y constituyó la primera caída mensual desde principios de 2026. La disminución obedeció principalmente a la bajada de los precios de los aceites de palma y soja, que compensó con creces el aumento de los precios de los aceites de colza y girasol. Tras subir por cinco meses consecutivos, los precios internacionales del aceite de palma descendieron, como consecuencia de las expectativas de mayor debilidad de la demanda mundial de importaciones y de la incertidumbre en los mercados del petróleo crudo. Los precios mundiales del aceite de soja mostraron tendencias desiguales, ya que los aumentos estacionales de suministros exportables deprimieron los precios en América del Sur, mientras que la firme demanda de biocombustibles respaldó los valores en los Estados Unidos de América. Por su parte, los precios del aceite de colza subieron a raíz de la mayor escasez estacional de suministros en la Unión Europea, mientras que las cotizaciones del aceite de girasol siguieron aumentando, respaldadas por la persistente escasez de la oferta, especialmente en Ucrania.
» El índice de precios de la carne de la FAO registró en mayo un promedio de 130,5 puntos, prácticamente sin variaciones (con un alza del 0,1 %) respecto del valor revisado de abril y 7,7 puntos (un 6,3 %) por encima del nivel registrado el año anterior. El aumento de las cotizaciones de la carne de bovino y ovino, junto con un modesto incremento de los precios de la carne de aves de corral, se vio compensado casi en su totalidad por el descenso de los precios de la carne de cerdo. Los precios internacionales de la carne de bovino siguieron subiendo en mayo, respaldados por la fuerte demanda de importaciones, especialmente de China, donde los contingentes de importación asignados siguieron utilizándose rápidamente, y de los Estados Unidos de América ante la persistente escasez de suministros internos. Al mismo tiempo, la reconstitución de la cabaña ganadera en curso en varios de los principales países productores siguió limitando las disponibilidades exportables. Los precios mundiales de la carne de ovino registraron un aumento, ya que el alza de las cotizaciones en Nueva Zelandia, reforzada por el suministro limitado, solo se vio compensada parcialmente por un relajamiento temporal de los precios de exportación en Australia, donde las previsiones de unas condiciones meteorológicas secas llevaron a que aumentaran los sacrificios, lo cual hizo que se incrementaran los suministros exportables. Los precios de la carne de aves de corral evolucionaron ligeramente al alza, mientras que la subida de los precios en el Brasil, respaldada por la sólida demanda mundial de importaciones, se vio parcialmente compensada por un ligero descenso de las cotizaciones en los Estados Unidos de América a raíz de la abundancia de suministros. Por el contrario, los precios de la carne de cerdo disminuyeron, fundamentalmente a causa de la bajada de los precios en la Unión Europea ante la abundante oferta y la atonía de la demanda de importaciones.
» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró un promedio de 119,2 puntos en mayo, esto es, 0,5 puntos (un 0,5 %) menos que en abril y 34,5 puntos (un 22,4 %) por debajo del nivel registrado el año anterior. Los precios internacionales de la mantequilla siguieron disminuyendo tanto en Europa como en Oceanía, ya que la mayor disponibilidad de grasa de leche y la intensificación de la competencia entre los principales países exportadores deprimieron las cotizaciones. Los precios del queso bajaron apenas ligeramente, dado que la amplia disponibilidad de exportaciones y la intensificación de la competencia en los mercados internacionales se vieron compensadas en parte por el apoyo constante de los mercados del suero y de las proteínas lácteas, lo que contribuyó a sostener los valores en las principales regiones exportadoras. Por el contrario, siguieron subiendo los precios mundiales de la leche desnatada en polvo, en particular en Europa, respaldados por la firme demanda de importaciones procedente del Cercano Oriente, África del Norte y algunas partes de Asia. Los precios de la leche entera en polvo registraron una evolución desigual, con aumentos modestos en Oceanía, respaldados por la reducción estacional de las disponibilidades para la exportación tras el pico de producción y la demanda sostenida de Asia sudoriental y el Cercano Oriente, que se vieron compensados en gran medida por el descenso de las cotizaciones en Europa, a raíz de la atonía de la demanda de China y de una situación en general cómoda de la oferta.
» El índice de precios del azúcar de la FAO registró en mayo un promedio de 95,1 puntos, con un aumento de 6,6 puntos (un 7,5 %) desde abril, y alcanzó su nivel más alto desde octubre de 2025, aunque se mantuvo 14,3 puntos (un 13,1 %) por debajo del nivel registrado hace un año. El aumento se debió principalmente a la preocupación por una previsible reducción de la oferta mundial de azúcar en los próximos meses. En las principales regiones productoras del sur del Brasil, los datos que mostraban una menor proporción de caña de azúcar destinada a la producción de azúcar despertaron expectativas de que se produjera una mayor desviación hacia el etanol, lo que dio estímulo a los precios mundiales del azúcar. Sin embargo, la intensa molienda de caña de azúcar en la segunda quincena de abril impulsó la producción de azúcar y limitó la presión alcista. La preocupación por que las condiciones de El Niño pudieran afectar negativamente a la producción de azúcar en la India y Tailandia en 2026/27, lo que podría reducir las disponibilidades exportables a nivel mundial, hizo subir todavía más los precios.*A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.




