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V. LECCIONES APRENDIDAS

Punto de Partida

Ambos proyectos de género apoyaron a todo nivel procesos descentralizados y centralizados de desarrollo de capacidades participación y sensibilización. El punto de partida para el proyecto de capacitación en género fue el desarrollo de capacidades de los técnicos de extensión agrícola que representan el nivel fundamental del equipo de extensión del Ministerio. Elegir a quién capacitar fue una interrogante muy seria que se planteó durante la fase inicial de planificación del programa de capacitación. El Ministerio decidió invertir en desarrollar estas capacidades a nivel del campo donde existía una necesidad identificada de introducir enfoques de extensión participativos y más acordes con el género aún antes de que las Divisiones de Extensión tuvieran un mandato explícito de reorientación según la PNA. Más aún, la capacitación se centró en la adquisición de habilidades para los enfoques de planificación agrícola a nivel de la comunidad/del campo, es decir, trabajar directamente con comunidades rurales para analizar sus problemas y desarrollar intervenciones que respondan a sus necesidades manifiestas.

Las actividades llevadas a cabo según el proyecto de Planificación Acorde con el Género también mostraron una clara progresión desde el nivel del campo hasta el nivel de la política, desde actividades que se realizaron a un nivel descentralizado hasta la consolidación del trabajo a nivel central. Las evaluaciones rurales participativas proporcionaron el punto de partida para las actividades. La información recogida a nivel micro, luego fue transmitida a los actores importantes y a los responsables de la formulación de políticas a nivel macro a través de talleres a nivel regional y nacional, así como en los talleres de capacitación.

Muchos proyectos de desarrollo se inician a nivel de política y luego se aplican a nivel del campo. Una de las lecciones aprendidas de la experiencia de Namibia, donde este enfoque se invirtió es que los hechos del campo son los instrumentos más poderosos para convencer al personal técnico y a los responsables de la formulación de políticas de que su labor será más efectiva si prestan atención a los problemas de género.

Metodología utilizada y herramientas de trabajo

Los dos proyectos de género utilizaron los siguientes instrumentos y métodos para aprender y documentarse sobre los problemas de género en agricultura:

1. Capacitación en análisis de género

La capacitación en análisis de género puede, ya sea alejar a los participantes del tema o abrirles los ojos a una noción nueva y más amplia del desarrollo agrícola centrado en las personas. La eficacia de la capacitación en análisis de género que se llevó a cabo en Namibia, para convencer al equipo del MAWRD a todo sus niveles sobre la importancia de examinar los papeles que juega el género en agricultura, se puede atribuir a lo siguiente:

· la metodología de capacitación participativa utilizada por los capacitadores. El principio de la capacitación participativa es destacar la contribución de cada participante en la experiencia del aprendizaje, motivándolo y basándose en su propio nivel de conocimiento durante la capacitación. Hacer de la capacitación una experiencia agradable, desarrollando juegos de roles y otras diversiones que permiten además, que las personas que se están capacitando "lleven la batuta", es decir, dirijan los ejercicios, contribuye a superar la resistencia que a menudo se encuentra en la capacitación sobre análisis de género.

· el enfoque en los hechos y el que la capacitación se vincule lo más posible a las situaciones de vida y de trabajo de las personas que se están capacitando. En el programa de capacitación se dio gran énfasis al desarrollo de estudios de caso basados en investigaciones llevadas a cabo en Namibia. El propósito era asegurar que los estudios de caso utilizados en la capacitación describieran problemas y situaciones que los participantes pudieran reconocer inmediatamente como propios y con los cuales tienen que enfrentarse en su trabajo. El objetivo del esquema de análisis de género es llevar a los participantes, paso a paso, a través de un proceso de exploración de hechos que le son familiares pero en los cuales no habían percibido anteriormente el significado de las diferencias basadas en el género. En el caso de Namibia, el análisis también se ha extendido más allá del género para incluir otras variables en el análisis de diferencias (por ejemplo étnicidad, edad, y riqueza) que contribuyeron a crear una mayor conciencia acerca de las necesidades de los grupos menos favorecidos, incluyendo el de las mujeres de la zona rural. Este enfoque en los hechos también es una táctica importante que se emplea en la capacitación para vencer la resistencia de los participantes ya que la discusión siempre se proyecta a la realidad de cuáles son los papeles que juegan hombres y mujeres en la sociedad en lugar de cuáles deberían ser.

· la relación que existe entre los objetivos de la capacitación y la implementación exitosa de la estrategia y la política nacional agraria. Esto también contribuyó a reforzar la importancia de la capacitación tanto para los extensionistas agrícolas como para la alta administración del MAWRD. En los últimos eventos de capacitación, se pidió a los participantes que analizaran las implicancias de la estrategia y la política (es decir, que el Ministerio tuviera que adoptar un enfoque más participativo y acorde con el género para trabajar con agricultores comunales) para que de esta manera fueran capaces de apreciar cómo los instrumentos de análisis de género pueden utilizarse para apoyar la reorientación hacia este enfoque. Todas las evaluaciones del curso de capacitación probaron que los participantes consideraron positivo tener una oportunidad para adquirir mayores capacidades de análisis y de planificación que les sirvieran para alcanzar los objetivos de la Estrategia y la Política Nacional Agraria.

2. AG/PRA para capacitación a nivel del campo en enfoques acordes con el género para la extensión agrícola

Las personas que se capacitaron en extensión agrícola demostraron, durante el segundo taller del TOT que habían aprendido mucho al aplicar el análisis de género y las técnicas de la PRA a la investigación de campo. Esto se reconfirmó a través de sus comentarios en las evaluaciones del taller donde se manifestaron interesados en continuar con la capacitación en el análisis de género y ansiosos de tener otras oportunidades de mejorar sus habilidades en la PRA.

Desde la perspectiva de la capacitación, la PRA acorde con el género, fue una experiencia invalorable de aprendizaje, al proporcionar a los extensionistas agrícolas su primera oportunidad para escuchar y aprender de los agricultores. A través de un diálogo abierto en ambas direcciones, con agricultores y agricultoras, los extensionistas agrícolas pudieron reconocer que a) diferentes categorías de agricultores enfrentan diferentes limitaciones y tienen diferentes necesidades; y que b) los agricultores poseen conocimientos que pueden utilizarse en la planificación de intervenciones de extensión.

Sin embargo, un punto que surgió durante la evaluación de la experiencia PRA es lo sencillo que puede ser el género como variable analizada en la PRA. Aunque un objetivo explícito de la investigación era la comprensión de las diferencias basadas en el género en las comunidades rurales, lo que indudablemente ayudó a las personas capacitadas en extensión agrícola a seguir adelante fue el hecho de que el análisis de género constituyó una parte integral de los instrumentos de investigación16

Resumen de las lecciones obtenidas de esta experiencia:

· Llevar a cabo el AG/PRA ayudó a los capacitadores a comprender mejor los conceptos acerca de los sistemas agrícolas y los enfoques de extensión acordes con los clientes.

· Cuanto más explícitamente esté integrado el análisis de género a la metodología de investigación participativa la investigación probablemente, se preocupará más por las diferencias basadas en el género.

3. PRA para apoyar la planificación a nivel macro

Un factor fundamental del proyecto de Planificación Acorde con el Género fue el uso de la PRA para recoger información sobre el tema que sirviera de base a los procesos de planificación y análisis de género. Durante la conceptualización del proyecto, parecía lógico que los objetivos de esta PRA pudieran combinarse con los del proyecto de capacitación.

Es más, mientras la PRA cumplió con todos sus objetivos para el programa de capacitación, no cumplió con su objetivo para el proyecto de planificación de género, es decir, la calidad de los datos no fue suficiente para preparar informes regionales sobre problemas de género en la agricultura. En algunos casos, la PRA no prestó suficiente atención a los problemas de género; en algunos aspectos de la investigación se reunió poca información; algunos datos no se pudieron verificar debido a que no existía un registro adecuado del proceso de investigación y algunos de los instrumentos de la PRA no eran del todo comprensibles, como por ejemplo las matrices de recursos y de toma de decisiones. Sin embargo, es necesario mantener en perspectiva la calidad de la investigación de la PRA, teniendo en cuenta que:

· Para todos los participantes, el TOT1 fue la primera introducción a la PRA, y la investigación de campo fue la primera oportunidad de aplicar las diferentes técnicas de la PRA.

· En la mayoría de los casos, los equipos regionales sólo tuvieron siete días para llevar a cabo su labor, en cada uno de los pueblos seleccionados.

· Los equipos recibieron muy poco apoyo por parte de sus supervisores.

Considerando las limitaciones mencionadas, los equipos realizaron un trabajo meritorio.

Sin embargo, es obvio que utilizando la PRA para reunir información sobre un tema para el análisis de la planificación y la política a un nivel macro es una actividad de investigación sumamente especializada que requiere, para llevarse a cabo, una clara definición de los objetivos y resultados, buena planificación, métodos y experiencia adecuados e investigadores preocupados por el género. Aunque la planificación original de esta actividad tuvo estos componentes las limitaciones administrativas y logísticas impidieron la aplicación efectiva de la fórmula antes mencionada. Entonces, las principales lecciones que se pudo obtener de esta experiencia son:

· No se apure. Hubo mucha presión por cumplir el plan de trabajo del proyecto y completar la investigación en un plazo limitado, lo que dio como resultado poco apoyo así como poco tiempo para analizar y verificar los datos.

· Asegúrese de que el equipo de administración y el de investigación del proyecto comprendan muy bien los objetivos de la investigación. El hecho de que los ejercicios de la PRA no hayan satisfecho completamente sus objetivos significa que, tanto los que han participado como los que han apoyado las actividades, no han comprendido claramente el doble propósito de la investigación. Esto también pudo significar que existe un punto débil en el marco conceptual de los proyectos que no indicó un solo objetivo claro para las actividades de la PRA, lo que confundió en relación a lo que se debía lograr.

· Los equipos de investigación deben incluir investigadores hábiles en el uso de la PRA para análisis de política y con mucha experiencia en problemas de género en agricultura. El hecho de que los investigadores con más experiencia de la universidad de Namibia no pudieran participar en la PRA, fue un factor determinante en la calidad de los datos ya que ellos hubieran sido capaces de ofrecer asesoría a los técnicos agrícolas de extensión y asegurar que se diera suficiente énfasis a la recolección de información relacionada con el género, útil para el análisis de política.

4. Vídeo sobre los problemas de género en la agricultura

La idea de producir el vídeo "Reaping the Harvest" fue concebida con el propósito de proporcionar al Ministerio un instrumento para la sensibilización y la capacitación sobre los problemas de género en la agricultura. Si bien, por lo general, el vídeo fue elogiado como un trabajo de alta calidad (mostrado en la televisión en Namibia y Sudáfrica), sin embargo, demostró que como instrumento de capacitación tenía algunas limitaciones. El enfoque principal del vídeo hacia las funciones y limitaciones de la mujer, más que hacia el entendimiento acerca de lo que hacen tanto hombres como mujeres, y cómo estos papeles varían de un sistema agrícola a otro en Namibia, contribuyó a incrementar la resistencia de las personas que lo vieron a comprender la importancia de los papeles que desempeña de la mujer. Basándonos en la reacción de estas personas y de otros casos de resistencia de los participantes en algunas actividades del proyecto, podemos concluir lo siguiente:

· un enfoque sobre el género (más que sobre la mujer solamente) es más favorable para el aprendizaje acerca de las limitaciones y las prioridades de un grupo en inferioridad de condiciones (por ejemplo, las mujeres de la zona rural), puesto que éstas surgen como parte de una descripción equilibrada de las limitaciones experimentadas dentro de un contexto más amplio.

Información sobre Género

La información de la PRA confirmó nuevamente que existe una clara división de la mano de obra en las actividades agrícolas dependiendo del género. Los principales datos encontrados, provenientes de la PRA, pueden ser resumidos, grosso modo, de la siguiente manera:

· Las mujeres tienen la responsabilidad fundamental de la producción de cultivos. Las mujeres realizan todas las actividades de producción de cultivos y también crían animales menores (cabras, ovejas, pollos). En el norte, donde es más favorable la producción de cultivos, los hombres se dedican a la producción de cultivos para la venta.

· El manejo del ganado es considerado trabajo de hombres. Los hombres son los responsables de reunir, castrar, vacunar, limpiar, descornar y vender el ganado mayor. Sólo a los hombres y a los niños se les permite arrear al ganado a zonas donde pueda tomar agua y pastar, lejos del pueblo. Sin embargo, ordeñar y preparar la mantequilla son responsabilidades típicas de las mujeres, así como ayudar a parir al ganado y destetar a los becerros.

· Las mujeres realizan la mayor parte del trabajo reproductivo y trabajan muchas más horas que los hombres. Algunas veces, los hombres ayudan a recoger la madera, utilizando una carreta o un carro, y se encargan de construir la casa (estructura y techo). Los registros de actividades de 24 horas revelaron que los hombres tienen mucho más tiempo libre que las mujeres (véase gráficos en el Anexo 3). Todos, salvo los hombres más pobres tienen tiempo para distraerse y socializar, incluso beber.

· Todas las decisiones a nivel de la comunidad las toman los hombres (aunque las mujeres participan algunas veces en las reuniones del pueblo) y además son ellos quienes toman las decisiones en la familia y tienen el control del dinero y de otros recursos.

· La edad y la riqueza son también factores importantes para determinar quién tiene acceso y control sobre los recursos. No fue nada sorprendente que el análisis más amplio de diferencias revelara que el acceso a la capacitación en extensión y a los servicios (arado, préstamos, asistencia contra la sequía) no es igual entre hombres y mujeres - los ricos obtienen una parte considerable de estos recursos y tienen el control de otros en el pueblo (zonas de pastoreo, recursos de agua, etc.). Las familias ricas, tanto hombres como mujeres, pueden afrontar el gasto de contratar mano de obra, por lo general de las mujeres más pobres del pueblo, para las labores de producción de cultivos y de los jóvenes o niños para el arado y el arreo del ganado. Los registros de actividad revelaron que los ancianos ricos ocupan mucho de su tiempo en supervisar el trabajo de otros y tienen más tiempo libre (véase gráficos en el Anexo 3).

Sin embargo, los datos de la PRA también revelaron que el sistema tradicional con su clara división de la mano de obra está cambiando en respuesta a las necesidades y oportunidades económicas, especialmente debido a la migración de los hombres a los centros urbanos en busca de trabajo. La nueva información de los datos de la PRA sobre la naturaleza cambiante de las funciones de género en los sistemas agrícolas de Namibia incluye:

· Las mujeres están cada vez más involucradas en la administración del ganado mayor y enfrentan limitaciones ocasionadas por los tabúes difundidos respecto al control del ganado por parte de las mujeres. Los datos provenientes de la PRA revelaron que los cambios económicos están minando el mito de que las mujeres no tienen mucho que ver con la producción ganadera. La migración de los hombres en busca de empleos remunerados deja a las mujeres la responsabilidad de cuidar el ganado. Sin embargo, en estas situaciones, las mujeres no han heredado el derecho de adquirir o disponer del ganado. Ellas necesitan consultar a sus esposos o pedir el consentimiento de un pariente masculino del esposo para hacerlo (tal como se pudo apreciar en el ejercicio con las Tarjetas con Ilustraciones de Recursos en la página anterior). Además, a menudo, las mujeres tienen dificultad para poder cuidar del ganado debido a la división completamente estricta de la mano de obra en la cría de ganado y deben solicitar la ayuda de un hombre para realizar ciertas labores tales como el pastoreo, la castración y la venta de ganado.

· Las limitaciones en la mano de obra están obligando a las mujeres a encargarse de labores que antes eran propias de los hombres tales como el arado. La ausencia de mano de obra masculina provocada por la sequía extensiva (que mantiene al hombre alejado de su pueblo, en busca de tierras de pastoreo y agua para el ganado) o por la migración en busca de trabajo, conlleva a que las mujeres realicen ahora gran parte de la labor de arado así como todas las otras actividades relacionadas con la producción de los cultivos.

Durante el taller para la Alta Administración sobre el Análisis de Diferencias, en donde los participantes tuvieron la oportunidad de analizar los datos de los estudios de caso, fue evidente que la mayor parte de la alta administración del MAWRD no estaba consciente de cuán involucradas estaban las mujeres en la producción agrícola y ganadera. Las implicancias de este nuevo conocimiento los ayudó a entender por qué se ponía tanto énfasis en la Política Nacional Agraria al dirigir el apoyo de extensión a las agricultoras y al utilizar el análisis de género para la formulación e implementación del programa/proyecto. Asimismo, fue evidente para ellos que las mujeres tienen prioridades diferentes a la de los hombres en cuanto a la asistencia técnica basada en sus actividades y responsabilidades agrícolas y ganaderas. En términos de planificación de las intervenciones de extensión, la información proveniente de los datos de la PRA les hizo tomar conciencia de que las mujeres, así como los hombres, necesitan:

· un mejor acceso a los servicios veterinarios, especialmente vacunas contra un gran número de enfermedades;

· asistencia para el arado;

· mejor tecnología para el procesamiento de semillas de mijo y otros alimentos, así como también acceso a semillas mejoradas;

· capacitación en la administración de los recursos de pastoreo y una mejor producción de ganado y cultivos;

asistencia para una mejor comercialización del ganado, así como también subsidios para el forraje.

Fortalecimiento de Capacidades

1. Fortalecimiento de Capacidades a Nivel del Campo en el MAWRD

Se puso gran énfasis en la capacitación de los trabajadores de extensión agrícolas pues ellos representan el puente entre las políticas nacionales para el desarrollo agrícola y los agricultores comunales. No obstante, el desarrollo de capacidades en este grupo presentó algunos desafíos debido a que su educación y preparación técnica no se habían centrado en el desarrollo de habilidades analíticas (sólo algunas de las personas que estaban siendo capacitadas tenían educación universitaria). Así, el tipo de interacción y de toma de conciencia que se requería por parte de ellos como capacitadores potenciales, representó una nueva experiencia. Además, el tema (problemas de género en la agricultura) era completamente nuevo para ellos. Para lograr estos retos, el proyecto apoyó un proceso, paso a paso, de desarrollo de capacidades a nivel del campo.

Proceso Paso a Paso para el Fortalecimiento de Capacidades a Nivel del Campo

Paso

Actividad

1

Llevar a cabo una evaluación de las necesidades del servicio de extensión y preparar dos estudios piloto sobre los problemas de género en los sistemas de producción agrícola y ganadera.

2

Taller introductorio en AG/PRA para 23 técnicos de extensión.

3

Taller de sensibilización para supervisores de técnicos de extensión.

4

AG/PRA en nueve pueblos.

5

Segundo taller del TOT para revisar los datos provenientes de la PRA y preparar estudios de caso de capacitación

6

Viaje de estudio a Malawi y Zimbabwe para realizar un análisis comparativo de los enfoques de capacitación de extensión acordes con el género, realizado por dos grupos de personal de la División de Capacitación Agrícola.

7

Tercer taller del TOT sobre el uso del marco del análisis de género y sobre la preparación para los talleres a nivel regional.

8

Los candidatos del TOT participan como recursos humanos en talleres regionales de planificación acordes con el género así como en el taller sobre Análisis de Diferencias para la alta administración del MAWRD.

9

Los nuevos capacitadores dirigen talleres regionales en el análisis de diferencias para la extensión agrícola.

Los principales resultados de este proceso son:

· Un pequeño grupo de extensionistas agrícolas en el MAWRD ha aprendido a trabajar junto con los agricultores comunales en la identificación de las actividades, recursos y limitaciones de los hombres y mujeres, así como de sus prioridades de extensión.

· Ocho de las personas capacitadas originalmente se encuentran ahora calificadas y preparadas para capacitar a sus colegas en este mismo enfoque.

· La mayoría de los trabajadores de extensión en Namibia entenderán cómo y por qué los problemas de género son importantes para su trabajo (después de haberse desarrollado los talleres regionales sobre Análisis de Diferencias en Extensión Agrícola).

Algo que aprendimos de los retos de trabajo con este grupo de personas que se capacitaron es que un único evento de capacitación no fue suficiente para desarrollar las habilidades apropiadas en el análisis de género. Por el contrario, el desarrollo de capacidades requirió una serie de oportunidades regulares para aprender y utilizar nuevas habilidades.

2. Sensibilización de los Responsables de la Toma de Decisiones

El objetivo del proyecto de planificación de género fue complementar esta capacidad a nivel del campo para "abordar de manera más efectiva las necesidades de las mujeres de la zona rural", con la capacidad en los niveles de planificación y de preparación de políticas del Ministerio para distinguir la necesidad de enfoques participativos acordes con el género para el desarrollo agrícola. El objetivo de las actividades de sensibilización del proyecto fue promover la comprensión entre las personas que trabajaban en el sector agrícola sobre la necesidad de adoptar estos enfoques en las políticas, estrategias y programas del Ministerio. Una lección muy importante que se aprendió de la experiencia de Namibia fue que la administración necesita entender el por qué y el cómo de los enfoques participativos acordes con el género a fin de creer en su utilidad y, de este modo, proporcionar apoyo a los esfuerzos a nivel del campo.

3. Fortalecimiento de Capacidades Horizontales

Asimismo, el proyecto ayudó a fortalecer las capacidades en enfoques participativos acordes con el género en el país aplicados al desarrollo agrícola, reuniendo las capacidades desiguales encontradas en el Ministerio, en ACORD y en el Programa de Género de la Universidad de Namibia. Como resultado de su participación en el proyecto, cada organización tuvo la oportunidad de difundir su experiencia hacia nuevas direcciones. ACORD ha mejorado su habilidad para realizar una PRA acorde con el género. Los investigadores del Programa de Género en el SSD de la Universidad de Namibia tuvieron la oportunidad de consolidar su experiencia en los problemas de género en la agricultura y en los métodos participativos para la planificación del desarrollo agrícola. Esto ha ayudado a crear entre las organizaciones de Namibia una capacidad más versátil y de una base más amplia en el conocimiento y habilidades que se necesitan para respaldar estos nuevos enfoques.

Vínculos

Con la llegada de la Política Nacional Agraria a mitad de la implementación de los proyectos (octubre de 1995), los responsables de la administración del proyecto y los consultores realizaron todos los esfuerzos posibles para garantizar la existencia de vínculos fuertes con el marco de la nueva política (véase diagrama de flujo en la siguiente página). La sensibilidad de la Política Nacional Agraria ante los problemas de igualdad de género se debió a la participación de individuos y grupos de interés en el proceso de consulta que juzgó que estos problemas eran de gran prioridad, incluyendo a la Coordinadora Nacional para los dos proyectos de género, quien cumplió una función fundamental al garantizar la inclusión de los asuntos de género en el documento.

El personal del proyecto y los consultores también trataron de vincular la formulación del Plan de Acción Acorde con el Género con el ejercicio de planificación en curso a fin de formular el anteproyecto de la Estrategia Nacional Agraria (ENA), que se efectuó al mismo tiempo en el que se desarrollaba el Plan de Acción Acorde con el Género. Se discutió dicho Plan con cada dirección del MAWRD y se incorporaron algunos elementos a los Planes Estratégicos de las direcciones así como al anteproyecto del Documento de Estrategia. Al momento de redactar este estudio de caso, aún no se había concluido la ENA pero se espera que ésta conserve los compromisos explícitos adquiridos en los primeros anteproyectos referentes a la utilización del análisis de género en la formulación e implementación de todos los programas y proyectos agrícolas.

Posteriormente, se hizo un esfuerzo por vincular el Departamento de Asuntos de la Mujer con la oficina gubernamental responsable de la promoción del progreso de la mujer en Namibia, que había iniciado un proceso para desarrollar una Política Nacional de Género. Nuevamente en este punto, a través de la participación del personal del MAWRD en el Comité de Coordinación de Redes de Género, se han realizado esfuerzos para incorporar elementos provenientes del Plan de Acción Acorde con el Género del Ministerio de Agricultura a la Política Nacional de Género, con el fin de garantizar que los problemas rurales sean considerados de manera adecuada.

DIAGRAMA DE FLUJO DE LOS VÍNCULOS

VÍNCULOS CLAVE

1. Participación del personal del proyecto en los procesos de consulta para la formulación de la PNA y la ENA

2. Creación de un ambiente adecuado para la implementación de los proyectos gracias a la publicación de la PNA

3. Discusión con las Direcciones del Plan de Acción Acorde con el Género

4. Mejora de la capacidad del MAWRD para implementar la PNA y la ENA gracias a los resultados del proyecto.

Institucionalización

Una de las lecciones más importantes que se aprendieron a partir de la experiencia de Namibia es el poder que tiene la política oficial para crear un ambiente más adecuado con los enfoques participativos acordes con el género para lograr el desarrollo agrícola. La entrada oficial de la Política Nacional Agraria a la escena tuvo un impacto muy positivo en la implementación de los dos proyectos ya que reforzó la relevancia de las actividades que éstos apoyaban. Por ejemplo, la Política estableció claramente un mandato para los servicios de extensión a fin de centrarse en las agricultoras y en las mujeres que dirigían familias, y de este modo, el proyecto de capacitación de género proporcionó un medio directo para desarrollar esta capacidad. Así, existió una considerable diferencia entre el ambiente anterior a la Política, en el cual fue necesario convencer a los actores del sector agrícola de que los problemas de género eran importantes, y el ambiente posterior a la Política, en el que la atención a los problemas de género simplemente se había convertido en una obligación.

El apoyo institucional también fue un elemento clave en la creación de un ambiente adecuado para la planificación del desarrollo agrícola acorde con el género en Namibia y contribuyó significativamente al éxito de los dos proyectos de género. Ambos proyectos se iniciaron porque existían en el MAWRD algunas personas bien ubicadas que estaban comprometidas con el desarrollo de una mayor atención a los problemas de género como una condición previa para la reorientación del esfuerzo del Ministerio hacia los agricultores comunales. El apoyo continuo por parte del Subsecretario Permanente del MAWRD (quien posteriormente se convirtió en el Secretario Permanente) en su calidad de presidente del Comité de Sensibilización en Género fue crucial para garantizar el compromiso del Ministerio de incluir las actividades de los proyectos en las operaciones del mismo. La Coordinadora Nacional de los proyectos también fue Subdirectora de la División de Planificación para el Desarrollo Rural, la división técnica del MAWRD que tiene el mandato de promover la integración del género en el trabajo del Ministerio. Ella también jugó un papel fundamental para garantizar que los problemas de género fueran integrados en la Estrategia y en la Política Nacional Agraria.

Si bien unos pocos actores clave del MAWRD reconocieron la necesidad de adoptar enfoques más acordes con el género para lograr el desarrollo agrícola, la falta de apoyo por parte del personal de nivel medio del Ministerio (por ejemplo, de los Jefes de Extensión Agrícola, que fueron los supervisores de los participantes de la capacitación) creó problemas en la implementación efectiva de las actividades del proyecto. Sin embargo, esta situación evolucionó claramente a lo largo de los dos proyectos, en parte, en respuesta a los mandatos explícitos esbozados en la Política Nacional Agraria y, en parte, como resultado de la participación del personal del MAWRD en las actividades del proyecto.

Este desarrollo de una base más amplia de apoyo dentro del MAWRD resultó ser útil para la promoción de la institucionalización a largo plazo de los enfoques del proyecto. Como resultado del programa de formación de capacitadores y del taller para la Alta Administración sobre el Análisis de Diferencias, la alta administración del MAWRD dirigió la División de Capacitación del Ministerio a fin de institucionalizar la Capacitación en el Análisis de Género en el programa de capacitación anual para trabajadores de extensión. A las Divisiones de Capacitación y Desarrollo Rural se les encomendó la tarea de formular pautas y procedimientos de política operacional para lograr la incorporación total del género en la agenda de capacitación y para apoyar el programa de servicios del MAWRD. Ello también significa que los Talleres Regionales de Capacitación de Género se implementarán con toda la cooperación y apoyo necesarios de la División de Capacitación Agrícola.

Asimismo, se espera que a la decisión del MAWRD de hacer del análisis de género un componente obligatorio de su programa de capacitación en curso, le siga la institucionalización de métodos e instrumentos acordes con el género utilizados por los proyectos en el currículo de la nueva Facultad de Agricultura y Recursos Naturales que se está creando en la Universidad de Namibia. Los responsables de la administración del proyecto recomendaron sobremanera que el conocimiento y la experiencia que se ha adquirido a través de los dos proyectos sea incorporada e incluida "como eje rector" en el marco educacional formal.

La experiencia de Namibia acerca de cómo crear un ambiente adecuado para los enfoques participativos acordes con el género para lograr el desarrollo agrícola, puede resumirse de la siguiente manera:

· Los mandatos de la política brindan impulso y validez a los enfoques acordes con el género para lograr el desarrollo agrícola. Ambos proyectos de género sacaron provecho de los claros mandatos de la Política Nacional Agraria de Namibia que reforzó la relevancia de las actividades que éstos apoyaron. A largo plazo, se puede esperar que la importancia de las consideraciones de género expresadas en la PNA y de manera optimista en la ENA también proporcionen un impulso considerable a los esfuerzos realizados para la adopción de enfoques más acordes con el género para lograr el desarrollo agrícola en Namibia.

· El apoyo de la alta administración es un paso importante para la institucionalización de los enfoques. El hecho de que un pequeño grupo del personal clave del Ministerio estuviera involucrado activamente y presto a apoyar los proyectos contribuyó no sólo a incluir los problemas de género en la PNA y la ENA, sino también condujo a la institucionalización de los enfoques del proyecto - es decir, la decisión del MAWRD para hacer del análisis de género un componente obligatorio de su programa de capacitación en curso.

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