El ganado tiene una variedad de características
en virtud de las cuales hace una importante contribución
al desarrollo rural sostenible. Incrementa directamente la
producción agrícola a través de la tracción
animal y el enriquecimiento de la fertilidad del suelo. Sirve
como depósito de riqueza para futura inversión.
Es más, el ganado proporciona productos comerciables,
que por lo general tienen un valor mayor y son menos vulnerables
a los plazos críticos de la cosecha que muchos cultivos.
Los productos pecuarios que tienen una elasticidad del ingreso
relativamente elevada ofrecen una oportunidad particular para
que las familias rurales participen en el crecimiento económico
de base urbana.
A pesar de las ventajas mencionadas, el ganado es visto muchas
veces como una mala inversión para el desarrollo rural.
Esta opinión está cambiando y una serie de nuevas
iniciativas, con un claro enfoque en las políticas
y las instituciones, está promoviendo el ganado como
medio para dar a las economías agrarias el impulso
para crecer necesario para lograr una reducción de
la pobreza de amplia base.
La política pecuaria puede influir decisivamente en
las oportunidades y las decisiones microeconómicos
y, de la misma manera, otros acontecimientos y conductas repercutirán
en las respuestas de las familias a las iniciativas pecuarias.
Sin embargo, en el mundo de hoy, los nexos económicos
son tan complejos que es poco probable que las autoridades
normativas que proceden por mera intuición puedan lograr
resultados óptimos. En efecto, una abundancia de datos
indica que los efectos indirectos de muchas políticas
superan los efectos directos, y una política que no
está bien formulada puede traducirse en que los resultados
indirectos sean de igual entidad que los directos o incluso
contraponerse a éstos.
Con el objetivo de conocer mejor la eficacia de las políticas
pecuarias en favor de los pobres se utilizaron datos del Senegal
-una economía de África occidental que presenta
elevados niveles de pobreza entre los pequeños productores
y de dependencia del ganado- para examinar los nexos entre
ganado y medios de subsistencia.
Pobreza y dependencia del ganado en
el Senegal
A grandes rasgos, el Senegal representa el África
occidental, con una gran parte de su población en zonas
áridas dedicadas a la agricultura de subsistencia,
y considerables niveles de dependencia económica del
ganado.
La comparación del número de personas que viven
en condiciones de pobreza extrema (con menos de un dólar
EE UU al día) con su contraparte de la población
ajustada respecto a la dependencia del ganado, revela que
las tasas de pobreza promedian cerca de un 20% más
entre la población que depende del ganado. Es más,
la diferencia se acentúa en las zonas donde predomina
la población rural de subsistencia, como Kaolack y
Kolda. Esta representación más elevada entre
los pobres de personas dependientes del ganado refuerza la
importancia de éste como objetivo para reducir la pobreza.
Podría interpretarse negativamente este indicador,
sin embargo representa tanto desventajas como ventajas. Las
familias que dependen del ganado también están
más orientadas a la subsistencia, lo que las hace menos
dependientes del consumo de productos del comercio. Las ventajas
de esto incluyen un riesgo más bajo ante los precios
del consumo, mayor capacidad de ahorro como porcentaje de
los ingresos, y una serie de atributos de capital social.
Sin embargo, es poco probable que la ventaja del aislamiento
respecto al mercado predomine sobre la desventaja de tener
ingresos más bajos.
La brecha nacional de la pobreza en el Senegal de entorno
al 35% revela el desafío fiscal que con frecuencia
afrontan los países en desarrollo al contemplar intervenciones
para reducir la pobreza que comprendan planes de transferencias.
Con esta brecha, es poco probable que el Senegal encuentre
un plan de transferencias financiadas por el Estado que pueda
reducir en forma considerable la pobreza del país.
Por lo tanto, la reducción de la pobreza debe depender
de la participación productiva de los pobres en la
economía general.
Participación de los pobres
en las cadenas de valor pecuario
Si bien las familias rurales de ingresos más bajos
obtienen ganancias absolutas más reducidas de la cadena
de valor pecuario que los grupos que reciben ingresos más
elevados, los beneficios relativos que obtienen los primeros
son mayores. Esto confirma la defensa del ganado como instrumento
en favor de los pobres, ya que el efecto marginal de mejorar
las condiciones de suministro pecuario beneficiará
desproporcionadamente a la mayoría rural pobre del
país.
El análisis de descomposición con multiplicadores
revela que la pequeña ganancia absoluta de los medios
de subsistencia pecuarios que obtienen los pobres procede
casi por completo del ingreso directo de la producción.
Los quintiles rurales 1 y 2 obtienen más de tres cuartas
partes de sus ingresos pecuarios directamente de la venta
de (productos) animales, por lo cual salen de la cadena de
valor alimentario en las primeras fases.
Las familias rurales de ingresos más elevados tienen
una participación directa muy pequeña en la
producción pecuaria. A pesar de ello, reciben el beneficio
multiplicador absoluto más grande, procedente casi
por completo indirectamente de la elaboración y el
comercio alimentario. Estos nexos hacia abajo más complejos
con la creación de valor alimentario son decisivos
en las ganancias de ingresos agregadas más elevadas
de este grupo, y tienen importantes consecuencias en los resultados
netos de las políticas subsectoriales. Dado que los
grupos de ingresos más altos por lo general tienen
nexos más indirectos con el sector pecuario, pueden
recibir un porcentaje más grande de las ganancias,
incluso a través de políticas con un objetivo
distinto.
Las familias urbanas de ingresos más bajos muestran
una participación limitada en la producción
pecuaria primaria. Más de dos tercios de los beneficios
que obtiene este grupo a través del ganado son indirectos
y proceden de la participación y el empleo en servicios
de la industria alimentaria. Estos beneficios indirectos que
los pobres urbanos obtienen de la economía alimentaria
del ganado, si bien son menores, no son desdeñables.
Repercusiones de las intervenciones
normativas en los medios de subsistencia
En evaluaciones previas de las posibles repercusiones de
intervenciones políticas se examinaron dos políticas
orientadas al productor, es decir, duplicación de la
productividad pecuaria en un período de 10 años
y una subvención del 20% al capital, que podría
facilitar la innovación, la eficacia y la rentabilidad.
Una tercera hipótesis examinó un caso general
de liberalización del comercio para el Senegal, con
el supuesto de que el país aboliera unilateralmente
la protección contra las importaciones.
La hipótesis de aumento de la productividad es la
más interesante, presenta mayores ganancias para casi
todos los grupos de ingresos. Sin embargo, un efecto paradójico
y dramático que se produce en esta hipótesis
es que las familias de ingresos más altos captan el
valor. Aunque participan limitadamente en la producción,
y la política original se orienta a la producción,
una mayor eficacia de los costos en la producción aparentemente
se traduce en una competencia más intensa entre los
productores, lo que transfiere la rentabilidad hacia abajo
en la cadena de suministro alimentario.
En cambio las repercusiones previstas de la subvención
de capital son menores, pero más homogéneas
en sus beneficios. Las familias más pobres, que tienen
pocos ahorros iniciales o capital, no se benefician, pero
se prevé que los productores de ingresos medios y con
una actitud más empresarial se beneficien de una mayor
inversión.
Por último, la liberalización del mercado produce
efectos moderados pero positivos en todos los tipos de familias,
incluso en los quintiles rurales más bajos. Como se
prevé, las poblaciones urbanas y las familias rurales
de mayores ingresos, que más probablemente estén
conectadas con los mercados externos, son las que más
se benefician. Para atender eficazmente a los pobres rurales
a través de políticas relacionadas con el mercado,
se observa que el acceso al mercado debe mejorarse en los
mercados locales y regionales. Las inversiones en infraestructura
pueden mejorar las condiciones de comercio en el medio rural
desde dos puntos de vista, al reducir el costo de los suministros
agrícolas urbanos y al dar mayor competitividad a los
productos agrícolas rurales en los mercados urbanos.
Conclusiones
El ganado puede hacer una considerable aportación
a la reducción de la pobreza, pero las políticas
en favor de los pobres deben hacer una cuidadosa selección.
La promoción pecuaria eficaz, orientada al mercado,
tiene un importante potencial para:
- incrementar la cantidad, la calidad y los precios de la
producción, y
- mejorar los márgenes a través de una tecnología
de la producción y la distribución más
eficaz..
En el Senegal, las políticas que logren estos dos
factores mejorarían considerablemente las condiciones
de participación en el mercado de los pequeños
productores pecuarios y de los productos pecuarios, que actualmente
sólo reciben una pequeña fracción del
valor último de sus productos.
Es esencial hacer énfasis, no obstante, en que no
se trata de un problema de negociación de un equilibrio.
Además, para redistribuir el valor a lo largo de la
cadena de suministro, una mayor integración de los
pequeños productores en el mercado pude aumentar las
valoraciones en todas las etapas. Al mejorar la calidad del
producto, aumentar su duración y reducir los costos
de inventario y distribución, los ingresos rurales
pueden aumentar conjuntamente a las ganancias, en todas las
etapas de la cadena de valor alimentario.
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