La leche de camella
Ordeñando la camella
Abastecer de leche el mercado
Si bien la mayor parte de la leche de camella se comercializa por canales informales, hay posibilidades de desarrollar un mercado mundial para este producto de un valor de 10 000 millones de dólares si se llegan a realizar algunas mejoras fundamentales. [Véase el Recuadro]
Aspectos fundamentales que deben mejorarse
- Promoción y comercialización de la leche y los productos lácteos de camella a fin de vincular eficazmente a los grupos de productores con los elaboradores y los consumidores
- Métodos de preservación de leche cruda de camella y de agregación de valor para este producto mediante la adopción de metodologías apropiadas
- Desarrollo de prácticas adecuadas de producción, recogida y elaboración de leche de camella a fin de asegurar la inocuidad y la calidad de la leche y de los productos lácteos de camella
- Elaboración de normas para la leche y los productos lácteos de camella que faciliten el comercio y promuevan el desarrollo subsectorial

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En el pasado, los camellos se utilizaban casi exclusivamente para transportar seres humanos y bienes en entornos difíciles. Sin embargo, se reconocen cada vez más el valor y los beneficios que aportan los camellos por su leche, carne y fibras. Los productos lácteos de las camellas podrían no sólo suministrar más alimentos a los habitantes de las zonas áridas y semiáridas, sino también dotar a los pastores nómadas de una fuente abundante de ingresos.
Según las estimaciones, en el mundo hay unos 20 millones de camellos, pero dado que en su mayoría pertenecen a los pueblos nómadas, se trata de una cifra aproximada. Los nómadas se desplazan en busca de pastizales de acuerdo con las estaciones y pueden sobrevivir hasta por un mes en el desierto alimentándose únicamente de leche de camella. En vista de que por lo general la leche de camella se produce en sistemas con un bajo nivel de insumos y de producción, un rendimiento de cinco litros diarios se considera aceptable.
Según los datos oficiales, la producción mundial de leche de camella es de 1,3 millones de toneladas, lo que representa una cantidad reducida si se compara con la producción de leche de vaca. No obstante, en un taller reciente organizado por la FAO, el CIRAD y la ONG KARKARA se calculó que dicha producción ascendía a 5,3 millones de toneladas, e incluso esta cantidad podría considerarse prudente. Cada camella lactante produce entre 1 000 y 12 000 litros de leche en un período que puede oscilar entre 8 y 18 meses. Somalia es el mayor productor de leche de camella, con 850 000 toneladas anuales, seguido de Arabia Saudita, con 89 000 toneladas.
Nutrición
La leche de camella es ligeramente más salada que la leche de vaca y tiene un contenido de vitamina C tres veces mayor; además, se sabe que es rica en hierro, ácidos grasos insaturados y vitaminas B. Se trata de un alimento natural y esencial en las zonas con escasez de agua y forraje. Son frecuentes los casos de altos niveles de despilfarro, en particular durante la temporada de mayor producción, porque los rebaños suelen estar alejados de los mercados urbanos en los que podría colocarse el producto.
En Rusia, Kazajstán y la India, los médicos a menudo recetan la leche de camella a los convalecientes, mientras que en África podría recomendarse a las personas afectados por el SIDA. Asimismo están marcha investigaciones sobre las propiedades atribuidas a la leche de camella de reducir la diabetes y la cardiopatía coronaria.
Comercialización: superar los obstáculos
Esas características explican el interés en la leche de camella no sólo para las crías de esta especie y sus propietarios nómadas, sino para unos 200 millones de posibles consumidores en el mundo árabe (y otros millones en África, Europa y América). Ahora bien, la explotación del mercado de la leche de camella supone superar una serie de obstáculos relativos a la producción, recogida, elaboración y comercialización. En el mercado mundial, cada día aumenta la demanda de productos diversificados de leche de camella, como lo demuestra entre otras cosas una incursión reciente en la fabricación de chocolate con leche de camella.
Si se mejoraran los piensos, el abastecimiento de agua, las técnicas ganaderas y la atención veterinaria, los rendimientos diarios podrían incrementarse a 20 litros. Ya que la leche fresca de camella normalmente se vende en los mercados a más de un dólar por litro, esto se traduciría en un ingreso regular para los pastores nómadas, que hoy en día cuentan con pocas fuentes adicionales de ingresos. Como dicen los nómadas de la región de Agra, en Argelia: "El agua es el alma, la leche es la vida." Y también es dinero, ¡desde luego!
