Agricultura de conservación

Consideraciones

Uno de los retos para la promoción de la agricultura de conservación es el miedo a cambiar “buenas” prácticas por prácticas nuevas, así como el hecho de que estas “buenas” prácticas, o prácticas vigentes, están vinculadas culturalmente a las comunidades. El cambio puede generar oposición en el seno de la comunidad, lo cual es completamente normal, pero es conveniente definir de antemano las razones y estrategias del cambio. La labranza del suelo es una práctica tradicional y como tal plantea algunas barreras culturales. La labranza se percibe como algo que:

  • Es necesario
  • Mejora el suelo
  • Facilita la gestión de los cultivos
  • Da mayores rendimientos

Los agricultores consideran la labranza una tradición, y es difícil cambiar esta práctica porque:

  • Están satisfechos con las prácticas vigentes
  • Saben mejor que nadie cómo gestionar su producción
  • No sienten una presión económica para el cambio
  • Unos campos bien labrados y limpios se asocian con unas buenas prácticas agrícolas y ello redunda en autoconfianza

Dado que los oficiales de extensión y los agricultores pioneros serán los agentes del cambio en una región, deberían asumir un papel facilitador que fomente la confianza de los agricultores noveles en la efectividad de la tecnología de la agricultura de conservación. Ello abarca hacer una demostración de la tecnología en los campos de otros agricultores, demostrar los beneficios económicos con datos y cifras, y capacitar a la población de la región para que ayuden a los demás.

Puesto que la labranza se considera a menudo una práctica tradicional, pueden existir en la región algunas barreras culturales que podrían hacer más complicado el proceso de cambio. Es siempre importante que el personal de extensión reconozca estas barreras, entre las que figuran las siguientes:

  • Incomprensión de la tecnología
  • Miedo al riesgo económico
  • Falta de capacidad para comprar equipos
  • Suelos o cultivos inadecuados que necesitan ser ajustados

El cambio nunca se produce “de la noche a la mañana” y llevará tiempo. Por consiguiente, el personal de extensión ha de ser paciente y aceptar que las tecnologías agrícolas se adopten paso a paso, porque los agricultores:

  • Necesitan sentirse cómodos con la nueva tecnología
  • No cuentan con capital para invertir
  • No pueden correr un gran riesgo, especialmente cuando se trata de una tecnología desconocida
  • Requieren un entorno de aprendizaje práctico