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FAO en El Salvador

HISTORIA DE ÉXITO: UN MODELO EXITOSO DE ESCUELAS SOSTENIBLES EN EL SALVADOR

17/01/2018

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el ámbito de la Iniciativa América Latina y el Caribe Sin Hambre 2025, ha actuado en los países de esta región fomentando significativamente el fortalecimiento de políticas y programas de seguridad alimentaria y nutricional (SAN), entre ellos los Programas de Alimentación Escolar (PAE), los cuales constituyen una herramienta efectiva para el mejoramiento de las condiciones de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la región y particularmente de El Salvador.

Es así que desde el año 2014 el Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Educación (MINED) y con el apoyo de la Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia (SETEPLAN), impulsó el Programa de Alimentación y Salud Escolar (PASE), el cual ha constituido un ejercicio exitoso de implementación de lo que posteriormente se definió como el Modelo de Escuelas Sostenibles en El Salvador.

Este Modelo desarrollado por FAO/Brasil propuso, entre otros componentes, la creación de Comités Técnicos Nacionales y Locales, la articulación interinstitucional e intersectorial, contar con participación social, acciones de educación alimentaria y nutricional por medio de los huertos escolares como herramienta pedagógica, el estudio del Estado Nutricional de los Estudiantes, la adopción de menús adecuados, saludables y de acuerdo a la cultura local; además, el mejoramiento de la infraestructura escolar y el establecimiento de compras directas de la agricultura familiar para la alimentación escolar.

Mediante la implementación de estos componentes, El Salvador ha logrado avanzar en la incorporación del enfoque de alimentación escolar sostenible, fortaleciendo el marco legal en este tema y contribuyendo a la Agricultura Familiar y a la Seguridad Alimentaria y Nutricional de los territorios en los que se ha llegado con esta intervención.

En este proceso, la FAO ha venido apoyando a las escuelas para garantizar que todos los alimentos, almuerzos y meriendas disponibles sean nutricionalmente adecuados y apropiados para las niñas y niños en edad escolar, para lo cual se realizaron acciones de educación y formación de todas las personas involucradas en el suministro de alimentos escolares.

Hoy en día, el Modelo de Escuelas Sostenibles goza del compromiso por parte del gobierno central y las municipalidades, para mejorar el estado nutricional de la comunidad de estudiantes, ofreciendo mejores condiciones de aprendizaje por medio de un refrigerio diario servido en las primeras horas de la jornada, el cual incide en la mejora de los índices de asistencia a clases, permanencia en el sistema escolar, e incentiva a los padres y madres de familia para que envíen a sus hijas e hijos a la escuela.

Las escuelas sostenibles de Atiquizaya

Una de las experiencias de implementación del Modelo de Escuelas Sostenibles y del Programa de Alimentación Escolar en El Salvador, es precisamente la experiencia de Atiquizaya, en el departamento de Ahuachapán. Acá se ha comprobado que cuando se combina la educación nutricional con la alimentación escolar puede mejorar directamente la salud y la nutrición de los estudiantes.

Centros Escolares de este municipio como la Esperanza, Pepenance y San Juan El Espino, han mejorado significativamente en la manipulación de alimentos, que incluye la implementación de medidas higiénicas para prevenir su contaminación, la inocuidad de los alimentos y las condiciones adecuadas del lugar donde se realizan las preparaciones, el almacenamiento de los mismos, entre otros aspectos.

Tal ha sido el éxito de este modelo, que en el año 2017 el Modelo de Escuelas Sostenibles de Atiquizaya fue uno de los nominados finalistas del Premio Internacional de Tecnologías Sociales de la Fundación del Banco de Brasil, compitiendo con otras iniciativas de América Latina y el Caribe alineadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la agenda 2030.

Y es que Atiquizaya representa, hoy en día, un modelo de la apropiación y liderazgo para la puesta en marcha de esta iniciativa que busca mejorar las condiciones de SAN para la comunidad educativa. Con ella se ha alcanzando cobertura al 100% de los centros escolares del municipio y se ha apoyado en la facilitación de espacios de intercambio de experiencias para la ampliación de este Modelo a otros municipios del departamento.

Además de las mejoras en los centros escolares, Atiquizaya es el único municipio con una Ordenanza Municipal en SAN, con presupuesto asignado exclusivamente para las actividades relativas al Modelo de Escuelas Sostenibles y que cuenta con una Unidad Municipal en SAN, con personal capacitado para dar seguimiento específico a los Programas de Alimentación Escolar.

Giovanni Cepeda, responsable de la Unidad de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la municipalidad de Atiquizaya, compartió la mejora que se ha evidenciado en esta localidad, desde la implementación del Modelo de Escuelas Sostenibles: "Se ha mejorado en el desarrollo de la economía, el trabajo social, el trabajo de la intersectorialidad y la institucionalidad. Además, se ha logrado trabajar en conjunto con varias organizaciones como CENTA, FAO, alcaldías, unidad de salud, MINED; conformando con ellas un Comité Municipal para poder armar una agenda global tras un fin común, que es la sostenibilidad del proyecto".

A partir de esta implementación, el municipio de Atiquizaya se ha destacado por la participación activa de las familias dentro de los centros escolares, considerando que más de 7 mil alumnos han sido beneficiados directamente con la alimentación saludable y  4 mil familias han participado directa e indirectamente, tanto en los huertos escolares como a través de las compras públicas para la Agricultura Familiar.

Este último componente es un elemento importante a destacar del Programa de Alimentación Escolar Sostenible, ya que ha impulsado las compras públicas directas de productos de la agricultura familiar para los centros escolares, beneficiando a las y los agricultores de la zona y dinamizando la economía local.