Guatemala

Fuente: FAO-Forestry. Cláusula de exención de responsabilidad.
Version: 2000
Geografía y Población
La República de Guatemala es la más septentrional de las
repúblicas del istmo centroamericano. Se ubica entre los 13° 44´ y 17° 48´ N de
latitud y los 88° 13´ y 92° 14´ W de longitud. Limita al norte y oeste con México, al
este con Belice, el Mar Caribe, Honduras y El Salvador, y al sur con el Océano Pacifico.
Su extensión territorial es de 10,8 millones de ha, con 250 km de costa en el Océano
Pacifico y 100 km en el Mar del Caribe. Administrativamente está dividida en 22
departamentos.
La Sierra Madre da origen al perfil montañoso del país, que se
origina en el extremo noroeste y se bifurca en dos ramales: uno en dirección noreste
formando la Cordillera de Los Cuchumatanes, la Sierra Chamá y la Sierra de Santa Cruz, y
el otro en sentido paralelo al litoral del Pacifico, a lo largo del cual se ubican los
principales volcanes que caracterizan la orografía guatemalteca. Hacia el norte de la
Sierra de Chamá se extienden las tierras bajas de Alta Verapaz y la planicie de El
Petén. Hacia el sur y paralela al mar se desarrolla la estrecha franja costera del
Pacifico (40 km de ancho en promedio), de suave pendiente (1 por ciento a 5 por ciento),
cuyos suelos agrícolas son los mas fértiles del país. La parte montañosa central con
picos de hasta 4 000 m alberga los valles del Altiplano (1 500 a 2 000 m) y también las
principales ciudades, entre ellas, la Capital de Guatemala.
Los datos del último censo (1994) registraron una población de 8,3
millones de habitantes, con un 43 por ciento de población indígena. Las proyecciones
para el año 2000 son de 11,4 millones de habitantes con una densidad de 104 hab/km2
y tasa anual de crecimiento de 2,64 por ciento, estimándose que la distribución rural y
urbana, al igual que la composición étnica y el porcentaje de población económicamente
activa mantendrán similares ordenes de relación porcentual al final del siglo.
Durante la presente década el sector agrícola ha absorbido en
promedio un 60 por ciento de la fuerza laboral del país con un 58 por ciento de aporte en
ingreso de divisas por la venta de sus principales productos (algodón, azúcar, banano,
café y cardamomo). Dicho sector contribuyó con un 25 por ciento al PIB, que en 1997 fue
de 17 800 millones de $EE.UU.
Clima y Recursos Hídricos
Clima
El clima de Guatemala se define como clima tropical cálido, por su
posición geográfica intertropical, con modificaciones por los cambios altitudinales del
relieve montañoso y distancia al mar. Se definen dos estaciones durante el año, la
estación seca generalmente de noviembre a abril y la estación lluviosa de mayo a
octubre. Entre los meses de julio y agosto, se produce un descenso de lluvias conocido
como Canícula. Las precipitaciones medias anuales varían desde 700 mm en la zona
oriental seca vecina a El Salvador y Honduras, hasta los 5 000 mm en el noroccidente del
país. Se consideran zonas de alta precipitación la Costa Atlántica (Departamento de
Izabal), la franja transversal Noroccidental (Departamentos de Huehuetenango, Quiché y
Alta Verapaz), donde la estación seca no está bien definida y es corta (2 a 3 meses), y
la región costera del Pacífico. En el Altiplano la zona occidental es la más lluviosa
(Departamentos de San Marcos, Quetzaltenango, Totonicapan y Sololá), mientras que la zona
oriental es relativamente seca (Departamentos de Jalapa, Jutiapa, Chiquimula y Zacapa).
Las temperaturas medias anuales varían desde los 23-33 ºC en las
zonas costeras del Pacífico y Atlántico a los 20 ºC en la zona montañosa intermedia
(500 a 1 500 m) y menores de 20 ºC en las regiones de mayor altitud. En casi todo el
territorio, los valores mensuales de evapotranspiración tienen poca variación y oscilan
entre 1 300 mm/año y 1 800 mm/año. La siguiente Tabla muestra una caracterización
climática del país en base al déficit hídrico. Las zonas tipificadas con un déficit
hídrico superior a 350 mm/año cubren el 65 por ciento del territorio nacional.
Déficit hídrico(1) por vertientes.
Déficit hídrico (mm) |
Meses de déficit |
Vertiente Pacífico
(km2) |
Vertiente
Caribe (km2) |
Vertiente
Golfo de México (km2) |
Superficie
total (km2(%)) |
| > 951 |
> 9 |
1 502 |
3 468 |
0 |
4 969 (4,6%) |
| 551 a 950 |
6 a 9 |
14 836 |
7 815 |
6 424 |
29 074 (26,7%) |
| 351 a 550 |
4 a 6 |
5 028 |
8 713 |
22 554 |
36 294 (33,3%) |
| 151 a 350 |
2 a 4 |
2 625 |
7 417 |
14 224 |
24 266 (22,3%) |
| < 150 |
< 2 |
0 |
6 847 |
7 439 |
14 285 (13,1%) |
| |
|
23 990 |
34 259 |
50 640 |
108 889 (100%) |
(1) Definido como la diferencia entre la precipitación y evapotranspiración
media mensual.
Recursos Hídricos
El sistema hidrográfico de Guatemala se divide en tres vertientes:
(i) Vertiente del Océano Pacífico (22 por ciento del territorio) con 18 cuencas, algunos
de cuyos ríos arrastran sedimentos de origen volcánico, que al depositarse en la
planicie costera causan inundaciones periódicas; (ii) Vertiente del Mar Caribe (31 por
ciento del territorio), con 10 cuencas, siendo la principal el río Motagua; y (iii) la
Vertiente del Golfo de México (47 por ciento del territorio), con 10 cuencas cuyos ríos
son los más caudalosos y tributan hacia territorio mexicano. El país cuenta con 23 lagos
y lagunas y 119 pequeñas lagunas con un área global de 950 km2.
El escurrimiento superficial se estima en 100,7 km3/año,
distribuidos en 25,5 km3/año para la vertiente del Pacífico, 31,9 km3/año
para la vertiente del Mar Caribe y 43,3 km3/año para la vertiente del Golfo de
México. El 55 por ciento del territorio guatemalteco esta integrado por cuencas cuyas
aguas tributan hacia los países vecinos o sus cauces en parte de su desarrollo forman
límites fronterizos. El mayor aporte de aguas superficiales, 47,5 por ciento, es hacia
México, 7 por ciento a El Salvador, 0,5 por ciento a Honduras y 6 por ciento hacia
Belice. El Río Usumacinta forma frontera con México, el Río Motagua con Honduras, el
Río Suchiate define la frontera suroeste con México, y el Río Paz al sureste con El
Salvador. El Río Sarstun separa los territorios de Guatemala y Belice, pero no es
reconocido oficialmente como frontera por el diferendo territorial existente entre ambos
países. Guatemala tiene tratados limítrofes de recursos hídricos con México, El
Salvador y Honduras, y Comisiones de Límites y Aguas con México y El Salvador. El
aprovechamiento de aguas compartidas en tramo fronterizo sólamente lo contempla el
tratado con El Salvador.
El país se divide en cuatro regiones hidrogeológicas: llanuras
aluviales de la costa del Pacífico, altiplano volcánico, tierras altas cristalinas y
sedimentaria septentrional. Los acuíferos más adecuados para su explotación son los de
las llanuras aluviales de la planicie costera sur del Pacífico y los de los valles del
altiplano volcánico de la Sierra Madre. En estos últimos los recursos superficiales son
escasos y el agua subterránea es la fuente principal de suministro de agua para
abastecimiento de la población y riego. La recarga anual renovable de agua subterránea,
estimada en base a índices de infiltración, es de 33,7 km3.
Lagos y embalses
El almacenamiento por medio de embalses sólamente se utiliza con
propósitos de generación hidroeléctrica y el volumen conjunto es del orden de los 524
millones de m3, siendo el embalse de Pueblo Viejo Chixoy el de mayor capacidad.
En ningún caso los caudales regulados por las centrales hidroeléctricas son o se planea
utilizarlos para riego debido a la inexistencia hasta el momento de proyectos aguas abajo
que puedan aprovecharlos.
Extracción del Agua
La figura 1 muestra la extracción de agua por sectores en
Guatemala. Los servicios de agua potable se abastecen de aguas superficiales en un 70 por
ciento para las áreas urbanas y 90 por ciento para el área rural, los porcentajes
restantes son cubiertos con agua subterránea. De las 329 municipalidades existentes en el
país, 66 por ciento utilizan sistemas por gravedad, 19 por ciento con bombeo y 15 por
ciento usan sistemas mixtos. El pronóstico de la demanda de agua potable (urbana y rural)
para el año 2 010 alcanzaría un total de 835 millones de m3/año, que en
términos globales apenas representa el 1 por ciento del caudal superficial territorial.
Los sistemas de riego operados por el Estado utilizan caudales que varían desde 3 hasta
140 millones de m3/año, desconociéndose los caudales extraídos por los
sistemas de riego privados.
Algunas zonas del país, sin embargo, tienen marcadas deficiencias
hídricas, en especial para el abastecimiento de agua potable de los principales centros
urbanos, hecho que motiva conflictos de uso con el riego en las regiones del altiplano, y
en las áreas costeras entre los grandes y pequeños usuarios del riego que utilizan una
misma fuente.
Ninguna entidad es responsable del control y seguimiento de la calidad
de las aguas nacionales por lo que no se dispone de datos precisos sobre niveles y tipos
de contaminación, tampoco se realiza un seguimiento del impacto ambiental ni se controla
la contaminación originada por los agroquímicos utilizados en agricultura. Las aguas
residuales de las zonas urbanas en su mayoría no son tratadas. De las 329 municipalidades
del interior, sólo 15 aplican tratamiento, mientras que los restantes descargan sus
efluentes sin ningún tratamiento. Aguas abajo de los principales centros urbanos, en
especial la ciudad Capital (Cuencas del Río Las Vacas y Lago de Amatitlán), existen
altos niveles de contaminación biológica y química aún no cuantificada. De las diez
principales causas de morbilidad en el país, el 50 por ciento son enfermedades
relacionadas con el agua.
Figura 1: Extracciónde agua por sectores en Guatemala. Extracción en 1992: 1,16 km3/año

Desarrollo del Riego y Drenaje
La siguiente Tabla muestra el resultado del Plan Maestro de Riego y
Drenaje en el cual se identificaron 2,94 millones de ha (27 por ciento del país) aptas
para la producción agrícola. Del total agrícola, el área potencial regable,
considerada como aquella superficie con un déficit hídrico de 151 mm/año o superior se
estimaba en 2,62 millones de ha.
Superficie cultivable y superficie potencial de riego (con un déficit hídrico mayor
de 150 mm) por vertiente.
| Nombre de la Vertiente |
Superficie cultivable (ha) |
Superficie potencial de riego (ha)
|
Superficie regable (ha) en base a a la disponibilidad de: |
Aguas superficiales captación |
Aguas superficiales almacenamiento |
Aguas subterráneas |
| Pacífico |
930 000 |
921 700 |
184 500 |
906 200 |
554 500 |
| Mar del Caribe |
667 600 |
528 500 |
186 000 |
528 500 |
467 900 |
| Golfo de Mexico |
1 336 600 |
1 172 100 |
352 500 |
1 172 100 |
1 172 100 |
| TOTAL |
2 944 200 |
2 622 300 |
722 700 |
2 606 800 |
2 194 500 |
El riego en Guatemala data de tiempos de la colonia, pero su desarrollo más importante fue introducido por las
multinacionales bananeras en la década de 1920 con el riego de 22 000 ha. En 1957 se
inicia la participación del gobierno en la planificación y ejecución de proyectos, y de
esa fecha a 1990 se construyeron 27 proyectos cubriendo 15 303 ha, favoreciendo a 2 800
usuarios. La iniciativa privada durante esos años puso en riego alrededor de 36 500 ha
destinando los mayores sistemas al riego de banano y caña de azúcar, principales
productos agrícolas de exportación. Entre 1979 y 1990, 2 489 ha de proyectos de
mini-riego o riego a pequeña escala fueron desarrollados por productores de cultivos no
tradicionales. Estos proyectos han sido muy eficientes en la aplicación del riego por
aspersión causando un gran impacto social y económico por su bajo costo y buena
rentabilidad. En 1990 se registraban 76 365 ha bajo riego entre sistemas públicos,
privados y mini-riego (figura 2). Las estadísticas del Ministerio de Agricultura y
Ganadería constatan un gran incremento del riego en los años 90, especialmente del
mini-riego, con una superficie total con dominio de riego en 1998 de 129 803 ha (figura
3). El riego en Guatemala se puede dividir en tres grandes tipos:
Figura 2: Resument de la superficie con dominio de riego en 1990 por tipo de riego y por cuenca.

Figura 3: Superdicie regada en 1990 y 1997 en Guatemala. Superficie regada en 1997: 129 803 ha.

(i) Riego privado, que a su vez se puede subdividir en grandes fincas
privadas donde la propiedad del sistema está en manos de una persona, familia o empresa y
sistemas comunales donde muchos pequeños agricultores se han organizado para el uso
común de una fuente de agua. En el riego de las grandes fincas privadas domina el riego
por gravedad, derivando agua del río. También se encuentra riego presurizado, aspersión
y goteo, en función principalmente del tipo de cultivo. El crecimiento del área regada
en la costa sur a finales de los años 80, sobre todo en el departamento de Escuintla, es
el resultado de un fuerte crecimiento del área sembrada con caña de azúcar.
(ii) Riego estatal. Cuando se habla del riego estatal se hace
referencia a financiados, ejecutados, operados y mantenidos por el Estado. La
infraestructura de las unidades de riego estatales, consiste generalmente de una presa
derivadora fija, canales principales y secundarios de hormigón; en algunos casos se
bombea agua para alcanzar terrenos más altos que el punto de derivación. El riego en
parcela es casi siempre por gravedad.
(iii) Mini-riego o riego a pequeña escala. Un proyecto típico de
mini-riego consiste en la captación de un manantial e instalación parcelaria con riego
por aspersión. Estos sistemas tienen una alta eficiencia de conducción y aplicación. Un
beneficio adicional es que también pueden servir para agua potable de la población. En
los proyectos de mini-riego, al contrario de los proyectos estatales tratados
anteriormente, la participación de los beneficiarios es muy importante. El Gobierno
sólamente proporciona la preparación del expediente técnico del proyecto, la
supervisión de la ejecución del proyecto, y asistencia técnica para la diversificación
de la producción agrícola. Los beneficiarios mediante un préstamo compran los
materiales de construcción y proporcionan toda la mano de obra no calificada para la
ejecución de la obra. En 1990, ya se habían beneficiado unas 7 500 familias con un
promedio entre 0,5 y 4,5 beneficiarios por hectárea. En 1997 había registrados 456
proyectos de mini-riego.
En Guatemala el riego se concentra principalmente en tres regiones: (i)
Costa Atlántica, con índice de humedad negativo durante más de la mitad del año y alta
evapotranspiración potencial cultivada de banano, hortalizas (tomate, melón, sandías, y
otros) y tabaco; (ii) Altiplano de zonas templadas a frías, sin lluvias durante 6 meses,
de suelos volcánicos fértiles con poca capacidad de retención de humedad que sólo
permiten una cosecha al año sin riego, cultivada de granos básicos y cultivos bajo riego
de productos no tradicionales: arveja china, brócoli, maíz dulce, cebolla, hortalizas,
frutas y flores cuya creciente demanda de productos no tradicionales excede a la oferta,
por lo cual el riego desempeña en el altiplano un papel determinante para el aumento de
la producción exportable; y (iii) las zonas bajas costeras cálidas del Pacífico, con
plantaciones de caña de azúcar, banano y pastos en las fincas de mayor extensión, cuya
superficie regada no se conoce con precisión. Las estadísticas de producción
agropecuaria son llevadas generalmente por la iniciativa privada y recopiladas por el
Departamento de Estadísticas Económicas del Banco de Guatemala. Los valores publicados
no especifican rendimientos de cultivos bajo riego o de secano.
Los pequeños agricultores utilizan riego por gravedad o por aspersión
con energía de posición (sin bombeo). Los exportadores de productos no tradicionales
exponentes del mini-riego, que son los de mayor expansión potencial, utilizan
generalmente riego por aspersión o riego localizado.
Entre 1964 y 1977 en riego estatal se incorporaron 14 833 ha a un costo
promedio de 1 056 $EE.UU./ha, y entre 1978 y 1990 se incorporaron 467 ha a un costo
promedio de 3 087 $EE.UU./ha. En mini-riego para los mismos años (1978 - 1990) se
ejecutaron 2 490 ha con un costo promedio de puesta en servicio de 1 458 $EE.UU./ha. Del
riego privado no se tienen cifras pero su costo, durante los mismos años, se estima en 2
580 $EE.UU./ha.
Figura 4: Superficie de riego por cultivos en Guatemala en 1997.

La operación y mantenimiento en los sistemas de riego estatales se
cobra por superficie regada y campaña de cultivo y no por volumen de agua servido (no se
hacen mediciones). Generalmente las tarifas no cubren los costos reales ni los de energía
por bombeo, condición que está siendo reconsiderada como parte de los procesos de
transferencia de los sistemas construidos por el Estado. La nueva tarifa incluye un pago
anual como cuota de compensación (recuperación parcial de la inversión) por un período
de 40 años a partir de la entrega, con lo cual el Estado sólo recupera el 60 por ciento
de los costos de inversión de los proyectos, y una cuota por distribución de agua y
mantenimiento (variable para las diferentes unidades de riego). En los sistemas de riego
privado y mini-riego no existen cobros por el uso del agua.
El Plan Maestro de Riego y Drenaje identificó una superficie de 209
419 ha con problemas de drenaje agrícola: 15 715 ha en la Vertiente del Pacífico, 93 283
ha en la Vertiente del Mar del Caribe y 100 421 ha en el Golfo de México.
En las áreas bajo riego no se evidencian grandes problemas de drenaje
deficiente ni salinidad. Por tanto, el drenaje subterráneo ha recibido poca atención.
Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada para evacuar el exceso de agua en
momentos puntuales, sí ha producido problemas de anegamiento en algunas zonas. Donde más
se ha evidenciado el problema de drenaje es en la costa sur.
El Estado solamente ha construido un sistema, en la Laguna de Retana,
Jutiapa, en 1962 que cubre una superficie de 1 200 ha. El proyecto consistió en la
desecación de una laguna que benefició a 400 agricultores. Otras posibilidades de
proyectos piloto son la Laguna del Hoyo, donde se está manifestando el problema de capas
freáticas altas; el valle de Tactic y la zona de Chacaj, en la cuenca del río Lagartero,
donde además de problemas de inundación existen problemas de salinidad, que afectan un
área de 5 000 ha. Actualmente, el Estado no tiene ningún programa en este sector.
Entorno institucional
La participación del Estado en actividades de riego se inició en
1957 con la creación del Departamento de Recursos Hidráulicos (DRH) del Ministerio de
Agricultura, encargado de elaborar y llevar a cabo los proyectos de riego. En 1970 se
creó la Dirección General de Servicios Agrícolas (DIGESA) y en 1981 se la Dirección de
Riego y Avenamiento (DIRYA) responsable de los recursos agua y suelo, y de las actividades
de riego y drenaje. En 1994 se organiza el Plan de Acción para la Modernización y
Fomento de la Agricultura Bajo Riego (PLAMAR), con el objetivo de desarrollar y ejecutar
el proceso de transferencia de las unidades de riego públicas a las organizaciones de
usuarios y de apoyar el fomento de la producción agrícola bajo riego.
En 1998, con la reorganización del aparato gubernativo, quedaron
eliminadas la Secretaría de Recursos Hidráulicos de la Presidencia de la República
(normadora del uso del agua), así como la DIGESA y la DIRYA del Ministerio de Agricultura
responsables de las actividades de Riego y Drenaje. Las funciones de estas dos últimas
han sido absorbidas por el PLAMAR, como responsable del seguimiento de las políticas del
sector riego.
Guatemala no dispone de un instrumento legal específico que norme los
usos y aprovechamientos del recurso agua, ni existe un ente superior de gobierno regulador
en materia de aguas. La Constitución de la República (1985) estipula que todas las aguas
son bienes de dominio público, inalienables e imprescriptibles, quedando su
aprovechamiento uso y goce otorgados por ley de acuerdo con el interés social. El Código
Civil, sin embargo, reconoce la propiedad privada de las aguas dentro de los terrenos
privados, pero las considera del dominio público cuando salen de las fincas o predios
donde nacen o escurren. Con el propósito de modernizar y ordenar el uso y aprovechamiento
de los Recursos Hídricos, se encuentra en proceso de estudio y aprobación la Ley
Nacional de Aguas.
Tendencias en la gestión de los recursos hídricos
Durante la última década la ejecución de proyectos de riego
públicos ha sido mínima, con una tendencia en las políticas del gobierno hacia el apoyo
al sector privado para favorecer su participación en las actividades de riego y drenaje.
Los sistemas de riego privados se gestionan por sí solas, siendo asesoradas generalmente
por las empresas proveedoras de equipos de riego e insumos agrícolas.
Desde 1994 la estrategia aplicada por el gobierno ha sido transferir
las unidades de riego estatales al sector privado, previa consolidación de las
Asociaciones de Usuarios y Sistemas Comunales en su gestión empresarial y en la
ejecución de la rehabilitación de la infraestructura de los sistemas de riego (con 36,7
por ciento de aporte de los usuarios). Estas funciones han sido asignadas al PLAMAR como
único ente del Ministerio de Agricultura responsable de las actividades del riego en el
país, quién a su vez trata de involucrar a los usuarios en todas las acciones de
transferencia hasta lograr su autogestión en el manejo de los sistemas.
El Estado continuará con la planificación para la priorización y
promoción de nuevos proyectos, con la asesoría técnica y apoyo financiero en
condiciones favorables para los pequeños y medianos productores (con énfasis en
mini-riego) a fin de incrementar la oferta de cultivos no tradicionales.
La modernización del aparato administrativo del gobierno tiende hacia
la instauración de la gestión integrada del recurso agua, habiéndose iniciado en 1999
los estudios para su organización.
Principales fuentes de información
Banco de Guatemala. 1996. Anuario, Costo de Producción:
Temporada 1996-1997.
Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo. 1998. Estado del
Ambiente y los Recursos Naturales en Centro América.
FAO-BANCO MUNDIAL. 1992. América Central. Estudio Subsectorial del
Riego Privado. Anexo 5. Guatemala.
Instituto Nacional de Estadística. 1997. República de Guatemala.
Estimaciones y Proyecciones de Población 1950-2050.
IICA-CEPPI. 1991. Lineamientos para un Programa Sectorial
Agropecuario.
MAGA, DIGESA, DIRYA, División de Estudios. 1990. Plan Maestro
de Riego y Drenaje.
MAGA-DIGESA. 1992. Guatemala, un país productor y exportador de
hortalizas y frutas. Uso Actual y Potencial de las Unidades de Miniriego. Proyecto de
Desarrollo Agrícola.
MAGA, DIGESA, DIRYA, Unidad Ejecutora de Transferencia de Unidades de
Riego. 1995. Experiencias en Guatemala en la Transferencia de Sistemas de Riego y
Principales Problemas que se plantearon.
OPS-OMS, Comité Permanente de Coordinación de Agua Potable y
Saneamiento. 1995. Análisis Sectorial de Agua Potable y Saneamiento.
Parlamento Centroamericano-UNICEF. 1994. Taller sobre la Gestión
Integrada de los Recursos Hídricos del Istmo Centroamericano.
USAID/Guatemala, Oficina de Desarrollo Rural. 1989. Evaluación del
Subsector Riego en Guatemala.
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