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Colombia

Riego y drenaje

Evolución del desarrollo del riego

Excepto en las áreas más húmedas de las selvas del Pacífico y del Amazonas, en el resto del país la precipitación muestra una marcada estacionalidad con, al menos, tres meses secos durante el año. Para una buena producción de cultivos permanentes y anuales es necesario el riego. En Colombia existe una subutilización de tierras óptimas para la agricultura y una baja cobertura de la infraestructura para riego. Del total de la superficie potencial de riego, 7.6 millones de hectáreas, en 2011 sólo 1 086 800 ha, el 14.3 por ciento, cuenta con infraestructura para el riego (DNP, 2011) (Tabla 5).



Desde el siglo XX, múltiples entidades han estado a cargo de la adecuación de tierras en el país, sin una consistencia en las políticas y prioridades de la inversión. Los primeros proyectos de riego y drenaje de importancia, y que aún se encuentran en operación, fueron construidos por la United Fruit Company en la zona bananera de Santa Marta a finales del siglo XIX, los cuales fueron posteriormente adquiridos por el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA) para conformar los distritos de Sevilla, Aracataca y Río Frío. Los proyectos de riego públicos en Colombia se iniciaron en el año 1936, cuando el Gobierno, a través del Ministerio de Economía Nacional efectuó los estudios y la construcción de los distritos La Ramada en la Sabana de Bogotá, Fúquene-Cucunubá en Cundinamarca y Firavitoba en Boyacá (hoy en día parte del distrito Alto Chicamocha). Posteriormente, en los años cuarenta, el Instituto de Aguas y Fomento Eléctrico (ELECTRAGUAS) construyó los distritos de riego y drenaje Samacá en Boyacá y Río Recio en el Tolima, y el distrito de drenaje del Alto Chicamocha en Boyacá. El Ministerio de Economía construyó una presa derivadora para el desarrollo del río Recio en el Tolima. Entre los años 1948 y 1953, la Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero inició la construcción de los distritos de riego y drenaje de Coello y Saldaña, y la ampliación del distrito de Río Recio. En 1958 la Corporación Autónoma del Valle del Cauca inició la construcción del distrito Roldanillo – la Unión – Toro (RUT) (DNP 1990).

En 1961 se creó el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA) para llevar a cabo programas de redistribución de la propiedad de las tierras, al cual se le encargó además, la tarea de adelantar proyectos de adecuación en todo el país. Así durante el período 1963 – 1976, el INCORA construyó 14 distritos de adecuación de tierras: Repelón, Santa Lucía y Manatí en el Atlántico, Montería – Mocarí y la Doctrina en Córdoba, Abrego y Zulia en Norte de Santander, Lebrija en Santander, San Rafael en Boyacá; San Alfonso, El Porvenir y El Juncal en el Huila y Sibundoy en Putumayo. En 1976 como resultado de una importante reorganización institucional en el sector público, se separaron del INCORA las responsabilidades sobre la adecuación de tierras y se creó el Instituto de Hidrología Meteorología y Adecuación de Tierras (HIMAT) para que asumiera entre otras, dicha funciones. Esta entidad comenzó la transferencia de la administración de los distritos a las asociaciones de usuarios (AU). Sus actuaciones se centraron en la rehabilitación de 15 de los 22 distritos ya existentes, por lo que en esta época sólo se construyó un distrito nuevo, que se inició en 1980 en el departamento del Tolima. En 1976, los usuarios de los distritos de Coello y Saldaña demandaron y recibieron la transferencia de la administración, conservación y operación de sus respectivos distritos. A principios de los años 80, el Gobierno Nacional decidió no construir más distritos de mediana y gran escala sino concentrar sus esfuerzos, en la rehabilitación y complementación de los distritos existentes. Paralelamente, hacia finales de 1980, el HIMAT inició la construcción de pequeños sistemas de riego mediante un préstamo del Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento (BIRF), construyendo aproximadamente 512 distritos. En el año 1993, se promueve la participación del sector privado en los proyectos de adecuación de tierras. Posteriormente, en 1993, desaparece el HIMAT y se crea el Instituto Nacional de Adecuación de Tierras (INAT), asumiendo este instituto las funciones relacionadas con los distritos (INCODER, 2011).

En 2003, se suprimió el INAT, transfiriéndole al INCODER las funciones y obligaciones de los distritos de adecuación de tierras, y en 2007, se crea la Unidad Nacional de Tierras Rurales (UNAT) a la cual se le asigna la función de transferir en propiedad los distritos a las asociaciones de usuarios, y que luego desaparece al declararse inexequible la ley mediante la cual fue creada. Antes que la UNAT, hiciera entrega en propiedad de 9 distritos a las Asociaciones de Usuarios, el país disponía de 24 sistemas de riego de mediana y gran escala construidos con presupuestos públicos, con un área bruta de 363 838 ha y neta beneficiada de 247 174 ha; igualmente en ese año el número total de distritos de pequeña irrigación del INCODER era de 512, de los cuales 398 fueron entregados en propiedad a los Usuarios (INCODER, 2011). En 2007 se creó el programa Agro Ingreso Seguro-AIS con el cual se cofinanciaron 251 proyectos de tipo predial y 117 distritos de riego beneficiando más de 77 000 ha en todo el país.

Actualmente, el estado con el fin de mejorar la adecuación de los suelos y lograr una mayor productividad, está construyendo tres megaproyectos de riego y drenaje, Ranchería, Triángulo del Tolima y Tesalia-Paicol, con una inversión superior a los 610 millones de $EE.UU. El proyecto Ranchería, ubicado en la Guajira, beneficiará con riego 18 536 ha de las asociaciones Asorranchería y Asosanjúan, además de suministrar agua a acueductos de 10 municipios y generar energía eléctrica. El proyecto del Triángulo del Tolima, beneficiará un área de 20 402 ha, se espera regar principalmente cultivos de papaya, melón, guayaba, patilla, cacao y plátano. El Distrito Tesalia-Paicol, localizado en el Huila, beneficiará 3 823 ha, se espera sembrar arroz, tabaco, cacao, maracuyá y piña principalmente (MADR, 2011).

La superficie bajo riego en Colombia en 1998 se estimaba en unas 900 000 ha, de las cuales casi dos tercios correspondían a proyectos desarrollados por el sector privado, principalmente de riego a pequeña escala, y la cantidad restante al riego público. En 2011, está superficie ascendió a 1 086 800 ha. La superficie efectivamente regada en 2011 se estimó en 394 000 ha, que representa tan solo el 36 por ciento de la superficie con infraestructura de riego.

La superficie bajo riego público está compuesta por, los distritos de riego públicos grandes (> 5 000 ha) y medianos (500-5 000 ha) que abarcan una superficie de 131 900 ha, mientras que los distritos de riego públicos pequeños (< 500 ha) abarcan una superficie de 5 798 ha. No existe una consolidación de la información del riego privado.

En 1992, la totalidad de la superficie puesta en riego por el sector público, excepto las 37 271 ha de los distritos públicos de pequeña escala que utilizaban riego por aspersión, es regada por superficie con una eficiencia total que no superaba el 40 por ciento. En la actualidad, no existe información exacta acerca de las técnicas utilizadas en el riego, aunque se puede decir que en su mayoría el riego de arroz en Tolima y Huila se hace por inundación, el de la caña de azúcar por superficie, el de los pastos se hace por aspersión, el de los frutales se hace por goteo o microaspersión, el de las hortalizas por aspersión, el café y la papa generalmente no se riegan, las flores se riegan manualmente por un sistema que se puede considerar de aspersión, y el banano de exportación por goteo.

Los distritos de riego en su mayoría emplean aguas superficiales y el riego de pozos profundos se limita a sistemas de riego particulares individuales, a los cultivos de flores y como complemento para el riego en los distritos de caña de azúcar. No se tienen datos exactos sobre el uso de recursos hídricos no convencionales. No se usan aguas desaladas para riego y es muy raro el uso de aguas reutilizadas de drenaje. Sin embargo en la Sabana de Bogotá se riega con agua del rio Bogotá que es equivalente a regar con aguas residuales (en la Sabana de Bogotá se siembra mayoritariamente hortalizas, flores y hay una cantidad considerable de ganadería de leche).

El papel del riego en la producción agrícola, la economía y la sociedad

La superficie total cosechada de cultivos con infraestructura para el riego asciende a 524 000 ha en 2011, de las cuales los más importantes son el arroz con 245 000 ha (47 por ciento del total) y la caña de azúcar con 168 000 ha (32 por ciento) (Tabla 5 y Figura 3).


En la década de los 1990 las inversiones fueron dirigidas a la industria de la caña de azúcar aunque la inseguridad rural influyó de una forma determinante en la dinamicidad de este sector. Actualmente, las inversiones están enfocadas principalmente en la palma de aceite y no en la caña de azúcar. También se debe destacar el gran desarrollo de cultivos de maíz, soya, caucho, y caña de azúcar en la Orinoquia adicional a la palma de aceite.

El costo medio del desarrollo de sistemas de riego en explotaciones en regadío públicas es de 6 411 $EE.UU./ha en 2010.

La mujer y el riego

En términos generales la mujer en Colombia se concentra principalmente en algunas actividades como son el riego, el secado y la selección en la etapa de post-cosecha, la transformación y la venta y cobro de productos frescos y transformados. La participación de la mujer en el riego del maíz es del 21 por ciento, mientras que su participación en las actividades de transformación es del 67 por ciento y en las de comercialización, cobro y transporte del 22, 24 y 19 por ciento respectivamente. En el caso de la papa, la mujer abarca en 17 por ciento de las actividades relacionadas con el riego, mientras que representa el 71 por ciento de las labores de empaque y el 15 por ciento de las labores de selección. En cuanto al plátano se refiere, la mujer realiza el 40 por ciento de las actividades de riego (Kleysen, 1996 y Gaitán y Rugeles, 1996).

Estado y evolución de los sistemas de drenaje

En los distritos de riego públicos de mediana y gran escala existe un proceso de salinización, problema que se viene agravando debido principalmente a la falta de infraestructura de drenaje y al manejo del riego por superficie. En 1998, la superficie con infraestructura drenada fue de 96 950 ha.

En la actualidad, no se dispone de información sobre superficie total de riego con drenaje. El área de drenaje en el cultivo de la caña de azúcar es de 136 500 ha, todas con infraestructura de riego. La superficie de drenaje en distritos públicos que tienen también riego es de 55 863 ha.

     
   
   
             

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