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Chile

Fuente: FAO-Forestry. Cláusula de exención de responsabilidad.


Version: 2000

Geografía y población

El territorio de la República de Chile se reparte en tres zonas geográficas diferentes: América del Sur, la Antártica y las islas dispersas del Pacífico Sur. La primera se encuentra en el sector sur occidental del continente americano, entre los 17° 30' S y los 56° 30' S de latitud, extendiéndose a lo largo de unos 4 329 km con una anchura que varía desde los 445 km a los 90 km, con una orientación norte-sur en torno a los meridianos 70-74° . Tiene frontera al norte con Perú y Bolivia, con Argentina al este a lo largo de todo el país, al oeste con el Océano Pacífico y al sur con la Antártica. Al oeste del territorio americano se sitúan las denominadas "islas esporádicas de Chile": Isla del Este o Isla de Pascua, el Archipiélago Juan Fernández y las islas volcánicas de Sala y Gómez, San Félix y San Ambrosio, todas situadas en el Pacífico Sur.

Su espacio terrestre total es de 2 006 636 km2, de los cuales 756 256 km2 corresponden al Chile americano. La superficie cultivable, toda ella dentro del continente americano, se estima en 5,1 millones de ha, en tanto la superficie cultivada en 1997 era de 2 297 000 ha, 315 000 en cultivos permanentes y 1 982 000 ha en cultivos anuales. Administrativamente, Chile está dividido en 13 regiones (I a XII y RM, Región Metropolitana), que coinciden a grandes rasgos con las divisorias de la principales cuencas hidrográficas del país. Dichas regiones se agrupan en 6 zonas, de norte a Sur: Norte Grande (I y II), Norte Chico o región Nor-Central (III y IV), Región Central (V, RM y VI), Región sur-central (VII y VIII), la Región sur (IX y X) y la extrema Región Sur (XI y XII).

La Cordillera de Los Andes recorre en dirección N-S todo el límite oriental del país desde su parte norte hasta el comienzo de la Antártica, en la elevación denominada el Arco de las Antillas Australes. Hacia el occidente, se presenta de nuevo un cordón montañoso de menor altitud, independiente de Los Andes, que se dispone longitudinalmente, interrumpido por las desembocaduras de los ríos que la atraviesan transversalmente, desde la Región I hasta XI. Estas dos cadenas montañosas definen dos planicies, una primera la Depresión o Valle Central entre los Andes y la Cordillera Costera, donde se localizan los principales núcleos urbanos de Chile y la Llanura costera, entre la Cordillera Costera y el Océano Pacífico. Esta última tiene una especial significancia en la desembocadura del río Maipo y en las márgenes norte y este de la Isla Grande de Chiloé. En la Región II se localiza el Desierto de Atacama.

La población de Chile alcanzaba 14,62 millones de habitantes en 1997, con una tasa de crecimiento anual en el período 1990-1997 cercana al 1,6 por ciento y un 15,8 por ciento de población rural. La densidad poblacional media era de 20 hab./km2 variando según regiones, desde los 0,6 y 0,1 hab./km2 de las Regiones XI y XII respectivamente, a los 3 hab./km2 en el norte o los 283 hab./km2 en la Región Metropolitana.

El sector agrícola creció de forma acelerada, favorecido por los cambios macroeconómicos del país, de 1983 hasta 1990, año en el que diversas circunstancias (tasa de cambio, sequías, costo de la mano de obra, firma de tratado de libre comercio, etc.) detuvieron dicho crecimiento. Entre 1983 y 1990 el aporte del sector agrícola al PIB fluctuó entre un 7,3 a 8,0 por ciento, siendo en 1997 del 6 por ciento. La población activa en 1997 era de 5,84 millones de habitantes, de los cuales el 16,6 por ciento estaba dedicado a la agricultura.


Clima y recursos hídricos

Clima

Las diferencias de latitud, el Océano Pacífico, la Corriente de Humboldt, el Anticiclón del Pacífico Sur y la Cordillera de Los Andes constituyen los factores que ejercen mayor control sobre las condiciones climáticas del país, dando lugar a una gran variedad de climas. En Chile se pueden distinguir tres regiones climáticas: desértica en el norte, Mediterránea y Templada en su zona central y húmeda-fría en la región sur. Las principales características de dichas Regiones se detallan en la siguiente tabla.

Principales regiones climáticas en Chile

R. Climática Población Temperatura media anual (° C) Principales características
Desértica Arica
Antofagasta
Copiapó
18
16
15
Aridez. Presencia de brumas en la costa (Garúa o Camanchaca). Gran oscilación térmica diaria (de 0 a 28 ° C). En esta región climática, el río Copiapó sirve de límite entre el clima desértico y el árido.
Mediterránea
Templada-Marítima
Valparaíso
Santiago
Concepción
Valdivia
Puerto Montt
-
14
12
-
11
Clima templado por la influencia marítima. Cuatro estaciones muy marcadas, con inviernos fríos y húmedos y veranos cálidos y secos.
Húmedo-frío San Pedro
P. Arenas
-
6
Temperaturas bajas y lluvias a lo largo de todo el año.

La precipitación está distribuida de una forma irregular y aumenta, en líneas generales, de norte a sur y de oeste a este, variando desde una precipitación casi nula en el desierto de Acatama (Región II) a los cerca de 3 000 mm que se registran en la Región XI.

Recursos Hídricos

La precipitación media anual de Chile es de 1 522 mm, que suponen un volumen anual de 1 152 km3 en todo su territorio. De este volumen total, 884 km3 se convierten en escorrentía y 268 km3 vuelven a la atmósfera, bien como evaporación directa de los lagos, lagunas naturales y embalses o evapotranspiración. En la siguiente tabla se detallan las características de cada Región.

Balance Hídrico de Chile por Regiones

Región Superficie (km²) Principales cursos hídricos Precipitación media anual (mm/año) Escorrentía media anual (mm/año)2 Disponibilidad de agua (m3/hab.)
I 58 698 Quebradas de Azapa, Vítor y Camarones 93,6 7,1 1 226
II 126 444 Río Loa 44,5 0,2 71
III 75 573 Quebrada del Salado 82,4 0,7 249
IV 40 656 Ríos Elqui, Choapa y Limarí 222 18 1 411
V 16 396 Ríos Petroca, Ligua y Aconcagua 434 84 995
RM 15 349 Río Maipo 650 200 584
VI 16 341 Ríos Cachapoal, Claro y Tinguirrica 898 362 8 495
VII 30 325 Mataquito y Maule 1377 784 28 434
VIII 36 929 Ríos Itata y Bío Bío 1766 1173 24 977
IX 31 842 Ríos Imperial y Toltén 2058 1476 60 159
X 67 013 Ríos Valdivia, Bueno, Maulín, Puelo, Yelcho y Palena 2970 2423 171 133
XI 109 025 Ríos Palena, Cisnes, Aisén, Baker, Bravo y Pascua 3263 2818 3 816 505
XII 132 033 Ríos Serrrano, Natales, Hollemberg, Gallegos, Chico y Azopardo 2713 2338 2 155 709
Total 765 6211   1 522 922,3 63 064

(1) La superficie total no coincide con la cifra oficial del país ya que los datos corresponden a referencias distintas. (2) Se trata de la escorrentía media anual total, incluidos los aportes procedentes de los países limítrofes.

Chile comparte recursos hídricos en el extremo norte, entre paralelos 18° a 27° , con Argentina, Perú y Bolivia y en la zona sur, entre los paralelos 40° y 55° , con Argentina. Entre estas dos zonas, la Cordillera de Los Andes sirve como límite entre Chile y Argentina y también como divisoria entre las principales cuencas hidrográficas de ambos países. En la zona norte, debido a las escasas precipitaciones, los caudales de entrada y salida son muy bajos y se estiman en unos 0,06 y 0,25 km3/año respectivamente. En el sur, donde existe un gran número de cuencas compartidas de ríos y lagos, el aporte de entrada alcanza 38 km3/año y el de salida 3,15 km3/año. En la actualidad, no existen acuerdos en las cuencas compartidas con Perú y Bolivia, mientras que existe un Protocolo de Acuerdo con Argentina, como marco global para la negociación de un acuerdo.

En cuanto a los recursos hídricos subterráneos, las características morfológicas y geológicas del país hacen que el potencial hidrogeológico no sea muy elevado, por lo que hasta el momento su aprovechamiento y los estudios realizados son mucho más limitados que en el caso de los recursos hídricos superficiales.

Lagos y embalses

El país cuenta con una capacidad de regulación mediante embalses artificiales de 4 665 millones de m3, perteneciendo 4 200 millones de m3 a los grandes embalses (aquellos cuya capacidad de embalse supera los 130 millones de m3) y los casi 0,5 millones de m3 restantes a obras menores de regulación. La distribución de la capacidad de embalse (máxima y promedio histórico) de estas grandes obras, por regiones, se detalla en la figura 1.

Figura 1. Distribución de la capacidad de embalse por regiones.

Figura 1

Por otro lado, Chile tiene un gran número de lagunas naturales, que sirven como elementos reguladores y que son aprovechadas, como en el caso de Laguna del Maule (1 420 millones de m3) en la VII Región, Lago Laja (5 600 millones de m3) en la VIII Región en la VIII y Laguna Huasco (14 millones de m3) en la I Región. En total, la capacidad de embalse de estas lagunas es cercana a los 7 km3. Desde la Región de Los Lagos (Región X) hasta la Región XII, existen numerosos lagos y lagunas, algunos de ellos compartidos con Argentina, que almacenan un volumen importante de agua pero que presentan un bajo grado de aprovechamiento ya que la demanda no es muy elevada en esta región.

Extracción del agua

El crecimiento económico, el desarrollo social y el aumento de la población han provocado una demanda creciente de recursos hídricos en Chile, incrementado los conflictos entre los usuarios. En efecto, la extracción media consuntiva en 1998 en Chile alcanzaba los 1 850 m3/hab año, mientras que la disponibilidad en el norte del país (Regiones I a V y RM) es inferior a 1 500 m3/hab año. En 1992 la extracción total del agua en el país era de 63 km3 anuales, de los cuales un 67,8 por ciento se utilizaba en la generación hidroeléctrica y un 32,2 por ciento en extracciones para usos consuntivos. El sector riego representaba el 84,6 por ciento de dichas extracciones, frente al 4,4 por ciento del consumo doméstico, 6,5 por ciento del industrial y 4,5 por ciento de la minería (ver figura 2).

Figura 2. Extracción del agua para usos consuntivos por sectores en porcentaje (1992). Extracción total en 1992: 20 289 millones de m3.

Figura 2

El riego es la actividad que tiene una mayor demanda en las regiones I, IV, V, VI, VII, VIII, IX y RM, mientras que en las regiones II, III y X a XII, los sectores más demandantes son el minero e industrial.

En 1995, el 98,6 por ciento de la población urbana tenía acceso al agua potable, siendo este porcentaje del 81,6 por ciento en las áreas rurales "concentradas" y del 13,8 por ciento en las zonas rurales "aisladas". En cuanto al sistema de alcantarillado, el porcentaje de población urbana servida en ese mismo año era del 89,4 por ciento.

Los recursos hídricos que se utilizan en Chile son básicamente superficiales y de hecho la mayor parte de los ríos del país están agotados desde el punto de vista de los derechos de aprovechamientos permanentes que otorga la Dirección General de Aguas (DGA), y de los cuales no se hace un uso efectivo necesariamente. El uso de aguas subterráneas es notablemente inferior. En la Tabla siguiente se detalla la extracción de recursos subterráneos de las principales cuencas del país.

Extracción de los recursos hídricos subterráneos de Chile

Cuenca Año Extracción (km3/año)
Lluta 1998 0,013
Azapa 1996 0,030
Pampa Tamarugal 1998 0,065
Copiapó 1995 0,126
Pan de Azucar 1997 0,019
Aconcagua 1996 0,208
Maipo 1998 0,780
Mataquito 1998 0,069
Maule 1998/99 0,145
Total1   1,455

1. La cifra total sirve sólo como referencia ya que los valores corresponden a diferentes años.


Desarrollo del riego y el drenaje

Hasta 1930, el principal desarrollo de las obras de riego fue producto del esfuerzo del sector privado. A partir de 1914 el Estado, a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), comenzó a participar en este sector llegando a los años 60 como el principal agente inversionista en riego. Producto de ambas acciones, pública y privada, Chile vio crecer su superficie puesta en riego de 975 000 ha en 1914 a 1 800 000 ha en 1970. Como resultado de las políticas de ajuste anti-inflacionista y de menor intervención del Estado, el Gobierno redujo sustancialmente a partir de 1975 el presupuesto destinado al desarrollo del riego. Como consecuencia de esta medida, no se construyó ninguna obra grande o mediana de riego en el período 1975-1992 y la superficie bajo riego se mantuvo prácticamente estancada. En esta época se dió término a obras ya iniciadas y se procedió a la reparación de sistemas de riego ya existentes. No obstante, la reducción de la participación del Estado en este período condujo a un notable deterioro de las obras extraparcelarias.

A partir de octubre de 1985, con la promulgación de la Ley 18 450 de Fomento de la Inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje, se inició una nueva política en el riego y el drenaje. Dicha ley concedía un subsidio sobre el costo de las obras y equipos de riego y drenaje que contribuyeran a incorporar nuevas superficies de riego, rehabilitar y mejorar sistemas con riego deficitario o habilitar suelos agrícolas mal drenados. En 1990 dicha ley fue modificada fruto de una nueva política nacional de fomento del riego, dirigiéndose los principales cambios a subsidiar (hasta el 75 por ciento) obras de riego en el país en favor del riego campesino con recursos complementarios, gracias al convenio entre la Comisión Nacional de Riego (CNR), el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS).

En el período 1986-1996 se habían beneficiado de las ayudas de la ley 18 450 unas 400 000 ha, 22 396 ha de nueva puesta en riego. Sin embargo se estima que la superficie real beneficiada era de 161 877 ha en rehabilitación y mejoras y 19 696 ha en nuevo riego. Esta diferencia es debida a la duplicidad de superficies beneficiadas (i.e. instalaciones en parcela y de captación, transporte, etc.), obras que no tuvieron impactos sobre la producción o superficies que nunca se regaron por diferentes motivos (obras destruidas por inundaciones, pozos sin agua, obras con fallos técnicos o de ejecución, altos costos de operación, abandono de predios, etc.). En la superficie de nuevo riego, la construcción de pozos supuso casi el 40 por ciento de la superficie beneficiada, siguiéndole el riego localizado (21 por ciento) y las obras de conducción (17 por ciento). En el caso de la rehabilitación y mejora, las principales obras desarrolladas fueron la captación en el 53 por ciento de la superficie, la canalización en el 20 por ciento y la distribución en el 13,6 por ciento.

En el período 1990-1999, con la finalidad de mejorar la seguridad en el recurso y aumentar la eficiencia en el uso del agua, el Estado programó tres grandes líneas de acción en su Política de Regadíos. Estas líneas de acción varían según la cuantía de la inversión del proyecto respectivo y se concentran en las Grandes Obras de Riego, Programa de Obras Medianas de Riego (PROMM), estas dos primeras fundamentalmente dirigidas a las obras de almacenamiento, captación y transporte, y el Programa de Obras Menores de Riego para las instalaciones de distribución y prediales. En lo relativo al sector privado, su acción se limitaba a la Ley de Fomento ya mencionada y al análisis de opciones de participación del sector privado en grandes obras de riego.

En este período, la práctica totalidad de las obras ejecutadas han ido dirigidas a incrementar la seguridad de riego en zonas con restricciones hídricas más que al incremento de la superficie bajo riego. Según ésto, se considera que en el período 1990-1999, gracias al Programa de Grandes Obras, se habría mejorado el riego en 12 000 ha con el embalse de Santa Juana e incrementada la superficie en riego en 11 200 ha con la construcción del canal Pencahue. De la misma forma, mediante el (PROMM) se mejoró la seguridad del riego de unas 85 000 ha.

Según la Comisión Nacional de Riego (CNR), considerando los factores clima, suelo y agua, así como consideraciones técnicas, económicas y ambientales, la superficie potencial de riego en Chile se estima en unos 2,5 millones de ha. En 1992, la superficie bajo riego era cercana a 1 900 000 ha (1 170 000 ha de riego permanente y 730 000 ha de riego eventual), que se repartían en las diferentes regiones del país tal y como se detalla en la figura 3.

Figura 3. Superficie bajo riego (permanente y eventual) en Chile, por regiones (1992). Superficie total bajo riego (permanente y eventual1): 1 900 000 ha.

Figura 3

Tanto la superficie total bajo riego como el riego permanente se han incrementado en esta última década, la segunda en mayor proporción como consecuencia de la política de regadíos ya referida, aunque no se puede dar una cifra exacta ya que existen superficies beneficiadas de forma conjunta por las diferentes líneas de acción. En la temporada 1996-97, como consecuencia de una grave sequía que viene sufriendo Chile en estos últimos años, se regaron sólo 1 060 000 ha.

En cuanto al origen del agua de riego, se estima que unas 330 000 ha son dominadas desde los embalses existentes, unas 600 ha se bombean de forma directa desde los ríos y cerca de 60 000 ha se riegan a partir del agua de pozos. La superficie restante, se riega mediante la derivación de cauces superficiales. La ejecución de pozos ha correspondido a la iniciativa del sector privado. Hasta ahora, las comunidades de regantes ligadas a captaciones subterráneas no han prosperado, aparentemente por los mayores costos y dificultades técnicas que conlleva la operación y mantenimiento. La reutilización de aguas tratadas se encuentra en estudio como consecuencia de la acción de algunas empresas sanitarias que tienen en sus planes futuros la incorporación de plantas de tratamiento. Sólo existe una planta piloto de la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias (EMOS), de carácter meramente experimental.

Referente a las técnicas de riego, en Chile predomina el riego por superficie y sólo en los últimos 10 años se ha introducido el riego presurizado (aspersión y localizado). De la superfice regada en la temporada 1996-97, el 91 por ciento se regaba por superficie, el 3 por ciento por aspersión y el 6 por ciento restante por riego localizado. La distribución de la superficie regada en 1996-97 , por técnicas de riego y región, se detalla en la figura 4. En riego a presión cabe destacar la superficie por aspersión dedicada al cultivo de la remolacha azucarera en las regiones IX y X y la de riego localizado en cultivos hortofrutícolas (Regiones I, III, IV y V).

Figura 4. Técnicas de riego por regiones, según la superficie regada en la temporada 1996-97.

Figura 4

Los principales cultivos bajo riego en el país en superficie son los cereales, que en 1996 constituyeron el 22,3 por ciento de la superficie sembrada, seguidos de los frutales con un 22,2 por ciento, las forrajeras, tanto anuales como permanentes, que suponían el 20,5 por ciento, las hortalizas con un 10,5 por ciento y las viñas viníferas con un 4,8 por ciento (ver figura 5).

Figura 5. Porcentaje con respecto a la superficie regada de los principales cultivos en riego sembrados en 1997.

Figura 5

El principal impacto de la ley 18 450 ha sido el cambio en el uso de la tierra con el crecimiento en la superficie de frutales, hortalizas, vid vinífera y remolacha azucarera en el sur, en detrimento de la superficie dedicada a cereales, cultivos industriales y pastos naturales. Este cambio, generalizado para la agricultura chilena, ha sido proporcionalmente mucho mayor en la agricultura bajo riego.

En cuanto a los costos de puesta en riego en parcela, en Chile se estiman en 1 800 $EE.UU./ha para el riego por superficie, 3 111 $EE.UU./ha para la aspersión y de 3 674 $EE.UU./ha para el riego localizado. A estos costes habría que añadir los costos de captación y transporte hasta la parcela, estimados en 2 000 $EE.UU./ha si se trata de derivaciones a canales y entre 3 000 y 4 500 $EE.UU./ha para el caso de embalses. Los costes de operación y mantenimiento se estiman en 9 $EE.UU./ha para el riego por superficie, 156 $EE.UU./ha para la aspersión y de 184 $EE.UU./ha para el riego localizado.

En relación al drenaje, Chile no ha tenido el mismo desarrollo que en el caso del riego. En 1984 Chile contaba con cerca de 10 000 ha, localizadas en la Región IX favorecidas por obras de saneamiento, generalmente obras sencillas de protección contra inundaciones en algunos cauces naturales. Por medio de la Ley 18 450, dentro del programa dedicado a habilitar suelos agrícolas mal drenados, durante el período 1986-1993 se beneficiaron unas 6 800 ha de obras de drenaje.

Mediante el "Programa de Recuperación y Rehabilitación de tierras con riego y drenaje en las regiones IX y X", dentro del programa de Crédito de Preinversión MIDEPLAN-BID, se han identificado en dichas regiones cerca de 575 000 ha con problemas de drenaje. Con el saneamiento de dicha superficie se pretende diversificar el uso de la tierra, pasando de los pastos naturales que casi exclusivamente dominan el uso actual del suelo a pastos mejorados, frutales menores, espárragos, alfalfa y hortalizas. Este proyecto se encuentra aún en una fase de factibilidad y se llevaría a cabo a partir de 1999 mediante el Programa de Obras Medianas y Menores y la Ley 18 450, según la cuantía de la inversión fuera superior o no a 24 000 UF (Unidad de Fomento, 1 US $ = 34,7 UF). Dentro de estas áreas se constituirán Comunidades de Obras de Drenaje, que se encargarán de la gestión de dichas áreas.

El coste del drenaje superficial está en torno a los 138 $EE.UU./ha y en el caso del drenaje subterráneo es de 3 340 $EE.UU./ha.


Entorno institucional

La institucionalidad del riego en Chile radica básicamente en la Comisión Nacional de Riego (CNR), en el Ministerio de Obras Públicas y en el Ministerio de Agricultura, a través de diversos organismos de su dependencia.

La CNR, ente dependiente de cinco ministerios (Economía, Obras Públicas, Agricultura, Hacienda y el Ministerio de Planificación), fija la política de obras extraprediales de riego, que se realizan con fondos estatales. Además, impulsa la ley de fomento a la inversión privada en riego (Ley 18 450).

En el ámbito global del recurso hídrico, el organismo más importante es la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas (DGA), que es un ente normativo en materia de aguas y al cual le corresponden las funciones de la planificación del uso del recurso, otorgar los derechos de aprovechamiento, investigación, medición, conservación, policía, vigilancia y administración de todas las aguas del país, superficiales y subterráneas.

La Dirección de Obras Hidráulicas (DOH, ex Dirección de Riego) tiene como misión desarrollar obras hidráulicas dentro del manejo integrado de cuencas hidrográficas, mediante la planificación del uso y la evaluación, diseño, construcción y conservación del conjunto de obras hidráulicas de la cuenca. En materia de riegos ejecuta la política de obras que establece la CNR. Tiene también la responsabilidad en la evacuación de aguas pluviales urbanas.

También tiene competencias la Superintendencia de Servicios Sanitarios (MOP) que se encarga de la contaminación de las aguas (depuración, control de vertidos, etc.) y el Ministerio de la Salud, a través de los Servicios de la Salud tiene atribuciones en el riego con aguas residuales de cultivos para el consumo en fresco.

En el Ministerio de Agricultura, el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP) cumple un papel importante en el desarrollo de la ley 18 450 en materia de riego campesino; el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA), en la investigación orientada a mejorar las condiciones del riego parcelario y la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), en los procesos de mejoramiento de la trasferencia tecnológica a través de sus Unidades de Validación.

En el sector privado, tienen relevancia las Juntas de Vigilancias en la gestión de los cauces naturales. Estas Juntas se encargan de administrar las aguas dentro de un cauce o de una sección de éste. Por otro lado, en los cauces artificiales, se encuentran las Asociaciones de Canalistas y las Comunidades de Aguas que tienen como objetivo la distribución y administración de las aguas y la conservación y mejoramiento de las obras de captación, conducción y distribución.

Las obras que se realizan con fondos estatales (grandes y medianas) son administradas por éste, durante un período de cuatro años y posteriormente entregadas a los usuarios. Dicha inversión, restados los subsidios que se determinen en cada caso, es devuelta por los regantes en un período de 25 años para lo cual se determinan las cuotas y la modalidad de pago respectivas.

El sistema de liberalización de las transacciones del derecho de aprovechamiento del agua o "Mercado del Agua", se originó a partir de la promulgación del Decreto No. 1-2603 del Ministerio de Agricultura, en agosto de 1979 y fue recogido y completado en el Código de Aguas de 1981, tanto en su procedimiento como en el derecho de aprovechamiento. De modo general, se puede decir que se distinguen dos tipos de transacciones, aquellas de tipo formal en las cuales dicha transacción queda registrada en los libros de los Conservadores de Bienes de Raíces y los tratos informales, que generalmente involucran a usuarios dentro del mismo canal y que son acuerdos privados como arriendos o préstamos de agua en que se cede su utilización durante una cierta temporada. Estos últimos son los más frecuentes y van ligados al arriendo de la tierra y raramente se realizan transferencias de derechos de aprovechamiento de aguas de forma independiente de la tierra a la cual estaban destinados.


Tendencias en la gestión de los recursos hídricos

En 1999 se tramitaba en el Congreso de la nación un proyecto de modificación al Código de Aguas en el cual se encontraban en discusión diferentes materias (Comunidades de Agua, caudal ecológico, autoridad en materia de policía y vigilancia de aguas y cauces, procedimientos para regularizar los derechos del agua). No obstante, los aspectos que han generado mayor controversia han sido el establecimiento del cobro sobre los derechos no utilizados y la justificación de las nuevas solicitudes de derechos, ya que el actual código no establece la necesidad de justificar el uso que se dará a las aguas.

En la actualidad se está ejecutando un Programa de Gestión de Recursos Hídricos (CHICUENCA) con el objeto de resolver los conflictos generados por la competencia entre sectores y los aspectos ambientales. Se considera necesario adoptar un enfoque integral que considere las necesidades de todos los sectores y una administración descentralizada que considere la cuenca hidrográfica como unidad de gestión. Para ello, será necesario introducir una reestructuración institucional y operativa de los sectores vinculados a la gestión y utilización de los recursos hídricos.

En lo relativo a Grandes Obras de Riego, en la Proposición del Plan Maestro de obras de riego para el período 1997-2005, las inversiones irán dirigidas a obras de embalse y conducción, beneficiándose como superficie mejorada y de nueva puesta en riego un total de 195 000 ha y 200 000 ha respectivamente. En la figura 6 se muestra la superficie a mejorar o incorporar al riego en los Proyectos de Riego contemplados en el PROMM, en ejecución (construcción) o en proyecto (diseño o prefactibilidad o perfil), por parte del sector público.

Figura 6. Superficie a mejorar y poner en riego en el período 1999-2005, según estado de los trabajos (PROMM).

Figura 6

Finalmente el Gobierno chileno, con el objeto de mejorar las condiciones de vida de la población que habita el secano costero ha desarrollado los Estudios: Análisis secano costero IV Región y Análisis secano costero, Regiones VI, VII, VIII y IX orientados a la identificación de proyectos de riego de prefactibilidad. Dichos proyectos, al pasar al estudio de factibilidad, no han resultado hasta el momento atractivos desde el punto de vista económico.


Principales fuentes de información

Instituto Nacional de Estadísticas.1998.VI Censo Nacional Agropecuario 1997. 214 p. Santiago de Chile.

Ministerio de Obras Públicas. 1995. Anales de la 1ª Conferencia Nacional sobre Desarrollo del Riego en Chile. Dirección de Riego, ODEPA (MINAGRI) y FAO. Santiago de Chile. 181 p.

Ministerio de Obras Públicas. 1997. Proposición de Plan Maestro de Obras de Riego. Período 1997-2005. Resumen. Dirección de Obras Hidráulicas. Santiago de Chile. 18 p.

Ministerio de Agricultura. 1994. Políticas de desarrollo del riego en Chile: 1974-1993. Documento de Trabajo No. 2. Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA). Santiago de Chile. 47 p.

Ministerio de Obras Públicas. 1998. Programa de gestión de recursos hídricos a nivel de cuencas. Resumen de Trabajo. Santiago de Chile.

Ministerio de Obras Públicas. 1997. Balance Hídrico Nacional. Dirección General de Aguas. Santiago de Chile.

Ministerio de Agricultura. 1995. Sistema Medio Ambiental del sector silvoagropecuario. Marco general de la política ambiental 1994. Santiago de Chile. 219 p.

Comisión Nacional de Riego. 1999. Estudio de seguimiento evaluación de los resultados de la ley 18 450, en el período de 1986 a 1996. Santiago de Chile. 226 p.

Confederación de Canalistas de Chile. 1997. IV Convención Nacional de Usuarios del Agua. Arica 17 y 18 de octubre de 1997. Arica, Chile. 283 p.

The World Bank. 1992. Staff Appraisal Report. Chile Irigation Development Project. Country Department IV. Agriculture Operations Division. Latin America and the Caribbean Regional Office. Washington D.C.

FAO/WB Cooperative Programme. 1991. Chile. Irrigation Development Programme. Preparation Report. Investment Center. Report 131/91 CP-CHI16. Roma.

     
   
   
       
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