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Mexico

Fuente: FAO-Forestry. Cláusula de exención de responsabilidad.


Version: 2000


Geografía y Población

México se encuentra situado entre los meridianos 118º 27' W y 86º 42' W y los paralelos 32º 43' N y 14º 32' N. Limita al norte con los Estados Unidos de América, al sureste con las Repúblicas de Guatemala y Belice, al este con el Golfo de México y Mar Caribe y al oeste con el Océano Pacífico. La extensión territorial del país es cercana a los 1,96 millones de km2. La superficie con potencial agrícola se ha calculado en 34,7 millones de ha y la superficie cultivada en 1997 fue de 22,1 millones de ha, de las cuales 5,3 millones de ha se cultivaron bajo riego y el resto en secano. Administrativamente el territorio nacional está integrado por 31 estados y un Distrito Federal.

La formación más importante del relieve mexicano es la altiplanicie o meseta mexicana. Dicha meseta, de altitud superior a los 500 m, está limitada al oeste por la Sierra Madre Occidental, al este por la Sierra Madre Oriental y por la Sierra Volcánica Tranversal o Eje Volcánico, al sur de la Ciudad de México. Se divide en dos grandes áreas: la Meseta Norte, desde la frontera norte hasta San Luis Potosí y la Meseta Central, de altitud entre los 2 000 y 3 000 m) y más húmeda y llana que la primera. Al este y oeste de estas Sierras se sitúan las Llanuras Costeras del Golfo y Pacífico, respectivamente. La primera se extiende desde la frontera norte hasta la Península de Yucatán y la segunda desde el Valle de Mexicali a Tuxpan, siendo esta última más estrecha y escarpada; en el noroeste se encuentra la estrecha Península de la Baja California, extremadamente árida. Al este del Itsmo de Tehuantepec, que une México con América Central, se encuentra la Región Sureste. En su extremo noreste está la Península de Yucatán, muy plana y con una altitud inferior a los 300 m. Al sureste, se encuentran las tierras altas de Chiapas, una extensión de las cordilleras de América Central.

Con una densidad media poblacional en 1997 de 48 hab./km2, la densidad máxima corresponde al Distrito Federal con 5 663 hab/km2 y la mínima a Baja California Sur con 5 hab/km2. El crecimiento de población en México se mantiene elevado, 2,4 por ciento anual entre 1990 y 1995, y se prevé llegar a los 100 millones de habitantes en el año 2001.

México tiene una economía de mercado libre con los Estados Unidos y Canadá desde 1994. En 1995, México tuvo una fuerte recesión donde el PIB cayó un 6,2 por ciento. En estos últimos años, la economía mexicana se está recuperando aunque el sector agrícola (empleaba el 23 por ciento de la mano de obra pero produjo sólamente el 5,8 por ciento del PIB en 1997) padece serias dificultades.


Clima y Recursos Hídricos

Clima

La República Mexicana presenta una gran variedad de climas. Por su latitud, México se encuentra dentro de la Zona Intertropical, pero debido a la altitud, sus temperaturas no son tan elevadas como cabría esperar. Los climas predominantes, con una temperatura media anual entre los 10 ºC y los 26 ºC, son los secos en el 28 por ciento del territorio, cálidos-subhúmedos en el 23 por ciento, muy secos en el 21 por ciento y templados-subhúmedos con 21 por ciento. El resto del territorio presenta climas muy cálidos, con temperaturas medias anuales mayores a los 26 ºC, o fríos, con temperaturas menores a 10 ºC. La influencia marítima, generadora de masas de aire húmedo que penetran procedentes del Golfo de México y el Océano Pacífico, contribuye a las escasas oscilaciones térmicas a lo largo del año y a su carácter moderador.

La precipitación es escasa en el norte del país y más abundante en el sureste y en las vertientes del Golfo de México y del Pacífico al sur del Trópico de Cáncer, tal y como se muestra en la figura 1. La lluvia a lo largo del año se concentra principalmente en los meses de junio a octubre. Con cierta frecuencia se presentan períodos de sequías, sobre todo en el norte del país. En los últimos 50 años se han registrado tres períodos críticos: el más severo de 1948 a 1954, el segundo 1960 a 1964 y el más reciente, entre 1993 y 1996.

Existen también fenómenos meteorológicos extremos como ciclones tropicales que ocurren de mayo a noviembre y afectan tanto a las costas del Pacífico como a las del Golfo de México y del Caribe, con incidencias del 40 por ciento en Yucatán y Quintana Roo y del 25 por ciento en la península de Baja California y en Sinaloa.

Figura 1. Distribución espacial de la precipitación media anual en México (Serie 1975-1994).

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Recursos Hídricos

La precipitación media anual en México es de 772 mm (serie 1941-1998), que suponen un volumen de agua en todo el territorio de 1 512 km3. De este volumen total, cerca del 73 por ciento se pierde en evapotranspiración y evaporación directa de las masas de agua, por lo que los recursos hídricos internos renovables anuales (RHIR) son de 409 km3.

El escurrimiento superficial es de 410 km3/año de los cuales 361 km3/año se generan por la lluvia en el propio país y los 49 km3/año restantes en los países limítrofes. De Guatemala se reciben 47 km3/año, aunque no existen convenios, y con Estados Unidos hay acuerdos internacionales que comprometen el aporte de 1,85 km3/año en la cuenca del río Colorado y 0,07 km3/año en la cuenca del río Bravo (región Norte). En esta última región y hacia EEUU, existen compromisos de cesión de 0,43 km3/año de la cuenca del río Conchos.

La recarga natural media de los acuíferos se estima en 48 km3/año. Los RHTR son, por tanto, cercanos a los 458 km3/año. Las estimaciones de la recarga total en los acuíferos, natural e inducida en las zonas de riego, era cercana a los 67 km3/año (CNA, 1998) según se detalla en la Tabla siguiente.

Estos recursos hídricos se encuentran repartidos de una forma desigual en el territorio mexicano, lo que da lugar a variaciones significativas de las disponibilidades de agua según regiones (ver tabla siguiente y figura 2). El 50 por ciento del escurrimiento superficial se genera en el sureste, en tan sólo el 20 por ciento del territorio, mientras que el norte, que abarca el 30 por ciento del territorio, genera sólo el 4 por ciento de dicho escurrimiento.

En México existen 314 cuencas de aguas superficiales agrupadas en 37 regiones hidrológicas y 13 gerencias regionales administrativas de la CNA, que han sido actualizadas en enero de 1999. Dichas Regiones aparecen en la siguiente tabla, en la que se detallan sus principales características hidrológicas.

Gerencias Regionales en México (CNA, 1998)

Región Administrativa Sup. (km2) Prec.
media
mm)
Escurr.
virgen1
(106m3)
Recarga
acuíferos2
(106 m3)
Extracción
total
(106m3)
Disponibilidad
per capita
(1998) m3/hab
I. Península de Baja California 144 147 2600 1364 4139 1432
II. Noroeste 212 367 5210 2759 7044 3419
III. Pacífico Norte 149 891 21000 1331 9557 5824
IV. Balsas 118 1129 39540 3387 8366 4397
V. Pacífico Sur 80 1445 36812 1645 1674 10034
VI. Río Bravo 377 436 6738 5269 10142 1321
VII. Cuencas Centrales del Norte 206 393 2067 1666 4084 995
VIII. Lerma-Santiago-Pacífico 192 735 14019 7044 15221 1135
IX. Golfo Norte 127 881 22860 1950 6634 5218
X. Golfo Centro 105 1932 98063 2335 4474 11076
XI. Frontera Sur 102 2362 155548 6220 1978 28383
XII. Península de Yucatán 139 1196 3250 31054 1308 10872
XIII. Valle de México 16 519 2293 712 4737 157
TOTAL 1967 772 410000 66737 79358 4977

1. Se trata del escurrimiento virgen total, incluidos los aportes procedentes de EEUU y Guatemala. 2. Dentro de la recarga de acuíferos se incluye la recarga inducida procedente de los retornos del agua de riego.


Figura 2. Disponibilidad relativa de agua superficial, CNA. Cálculo del índice de disponibilidad, como cociente entre la oferta real y el total de las extracciones y volúmenes rservados para aguas abajo (Escasa £ 1,4, Baja entre 1,4 y 3, Media entre 3 y 9 y alta >9).

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En lo relativo a las aguas subterráneas, se han identificado en el país 459 acuíferos, para los que se estima una extracción total de 24 km3 anuales a través de aproximadamente 140 000 aprovechamientos subterráneos. Se han detectado problemas de sobrexplotación en 80 acuíferos ubicados principalmente en las regiones noroeste, norte y centro-oeste. La disponibilidad relativa de agua subterránea y la ubicación de los acuíferos sobreexplotados se muestra en la figura 3.

Figura 3. Disponibilidad relativa de agua subterránea. Para su cálculo se ha empleado el mismo procedimiento detallado en la Figura 2.

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Lagos y Embalses

Se han construido presas y otras obras de almacenamiento con una capacidad cercana a los 180 km3, equivalente a cerca del 44 por ciento del escurrimiento medio anual. En las regiones áridas las presas se utilizan principalmente para riego y en las zonas húmedas para generación de energía eléctrica. Una parte importante de la capacidad de almacenamiento de las presas se destina al control de avenidas. En la actualidad, el 95 por ciento del almacenamiento se concentra en 63 presas con capacidad mayor de 100 millones de m3. Además, los lagos y lagunas del país representan una capacidad de almacenamiento de 14 km3.

Extracción del Agua

Se estima que en 1998 la extracción total fue de 198 km3. De éstos, 79,4 km3 se destinaron a usos consuntivos, distribuidos de la siguiente manera: agrícola 76 por ciento, doméstico 17 por ciento industrial 5 por ciento y otros usos, en los que se incluye la acuicultura intensiva, 2 por ciento. Los 119 km3 restantes se utilizaron con fines hidroeléctricos. La figura 4 presenta la evolución reciente y predicciones futuras en las extracciones del agua.

Figura 4. Evolución reciente y perspectivas futuras de la extracción del agua para usos consuntivos en México.

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Aunque la extracción anual de agua para usos consuntivos representa sólo el 20 por ciento de los RHIR, esta cifra no revela los problemas de escasez y contaminación que afectan a una porción importante de las cuencas y acuíferos nacionales y causan conflictos entre usuarios. En el norte y en el altiplano, en una superficie que ocupa las dos terceras partes del territorio y donde ocurre la tercera parte del escurrimiento medio anual, se asienta el 70 por ciento de la población y la actividad industrial, así como la mayor parte de las áreas habilitadas con riego, mientras tanto, en el sur y el sureste, con apenas la tercera parte del territorio y dos terceras partes del agua disponible, la densidad demográfica y la actividad económica son bajas.

Según la Situación del Subsector Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (CNA, 1997), la cobertura nacional de agua potable era del 93,9 por ciento en la población urbana (96,1 por ciento en ciudades con más de 50 000 habitantes y 89,1 por ciento en ciudades entre 2 500 y 50 000 habitantes) y del 63,5 por ciento en las áreas rurales (localidades menores de 2 500 habitantes). Es decir, en 1997, cerca de 13,4 millones de habitantes, 9,2 en las áreas rurales y 4,2 en las áreas urbanas, carecían de acceso al agua potable. Respecto a la población total, el porcentaje con cobertura de agua potable cambió del 77,6 por ciento en 1990 al 85,8 por ciento en 1997, con un aumento an la cobertura de 17,8 millones de personas en dicho período.

En lo referente al alcantarillado, los porcentajes eran del 87,2 por ciento para las áreas urbanas y 31,3 por ciento para las rurales, con un total de 26 millones que carecían de dichos servicios. Respecto a las descargas de aguas residuales que se generaron en 1995, se estima que fue un volumen de 9,4 km3/año, de los que 7,3 km3 correspondieron al uso doméstico y 2,1 km3 a la industria. Del volumen generado por el sector doméstico, se recolectaron 5,5 km3/año en el alcantarillado y se cuenta con instalaciones de tratamiento para una capacidad de 1,7 km3/año. Sin embargo, en dicho año sólo se trataron adecuadamente 0,53 km3/año. En 1995, se estima que en la agricultura se utilizó un volumen aproximado de 1,6 km3/año de aguas residuales, del que sólo una parte reducida recibió tratamiento.


Desarrollo del riego y el drenaje

La superficie potencial de riego en función de la aptitud de la tierra es de 13,5 millones de ha, que se reducen a 9,8 millones de ha si se tiene en cuenta la disponibilidad de agua. Dicha superficie se muestra por entidad federativa en la figura 5, ilustrando que la mayor parte de las tierras subutilizadas se localizan en el trópico húmedo.

Figura 5. Superficie potencial de riego y porcentaje de dicha superficie bajo riego por entidad federativa.

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El desarrollo del sector del riego en México ha estado íntimamente ligado a los procesos de la Revolución Mexicana y la Reforma Agraria. En el año 1920 había un millón de hectáreas bajo riego, principalmente del sector privado. A partir de esta época, la mayor parte de las inversiones en materia de riego fueron encaminadas a desarrollar grandes zonas regables y obras hidraúlicas, pero no se desarrolló un marco legal adecuado que favoreciese la inversión del sector privado. Así en 1945, la superficie bajo riego de propiedad privada seguía siendo del orden de un millón de hectáreas, mientras que la total era ya de dos millones de hectáreas. En 1965 la superficie de riego era de 3,5 millones de ha, correspondiendo el aumento casi en su totalidad al sector público. En 1980 se llegó a los 5,3 millones de ha, de los que sólo correspondían 1,3 millones al sector privado. La evolución del riego en los últimos años no se ha concentrado en incrementar la superficie de riego (superficie sembrada bajo riego fue de 5,2 millones en 1977 y de 5,4 millones en 1997) sino en optimizar el uso de la superficie existente.

La superficie total bajo riego en 1997 era cercana a los 6,2 millones de ha, de las cuales 6,0 millones de ha eran aptas para el riego sin necesidad de rehabilitación. La superficie sembrada en el mismo año fue de 5,4 millones de ha, 4,2 millones en cultivos anuales y 1,2 millones en cultivos permanentes. Los valores por entidad federativa se muestran en la figura 6. Cabe destacar que más de una cuarta parte de la superficie bajo riego se concentra en dos estados del norte: Sinaloa (15 por ciento) y Sonora (11 por ciento).

Figura 6. Superficie bajo riego y porcentaje de superficie regada en 1997 en cada entidad federativa.

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La superficie bajo riego está repartida entre los Distritos de Riego (DR) y las Unidades de Riego para el desarrollo rural (UR). Los primeros cuentan con 3,3 millones de ha que corresponden a 84 DR y la superficie en las UR es de 2,9 millones de ha, que corresponden a 39 492 UR. Los DR se encuentran transferidos en un 90 por ciento y en el caso de las UR sólo 19 997 unidades, el 64 por ciento de la superficie, se encuentran organizadas, reglamentadas y operando en su totalidad.

La siguiente Tabla muestra las principales características de los sistemas de riego. La mayoría de los DR suelen ser sistemas de riego grandes, con un promedio de tenencia de tierra de 6,4 ha por usuario. Las UR suelen ser pequeños sistemas de riego con una tenencia de tierra promedio de 3,5 ha por usuario. El total de usuarios beneficiados por el riego en México es 1,3 millones con un 79 por ciento de ejidatarios o personas en régimen de beneficiario de ejido sin ser propietarios de la tierra. La tenencia de tierra promedio difiere entre los ejidatarios y los pequeños propietarios, 3,3 ha y 9,5 ha respectivamente.

Principales características de los sistemas de riego en 1997

Sistemas de riego Número
sistemas
Número de Usuarios Tenencia tierra (ha)
Ejidatario Propietario Total Ejidal Propietario Total
Pequeños sistemas (0-999 ha)
Distritos 2 578 355 933 870 847 1 717
Unidades 39 718 655 595 140 874 796 469 1 590 516 1 230 548 2 821 064
Total 39 720 656 173 141 229 797 402 1 591 386 1 231 395 2 822 781
Sistemas medianos (1 000 - 4 999 ha)
Distritos 8 7 217 5 784 13 001 18 018 15 873 33 891
Unidades              
Total 8 7 217 5 784 13 001 18 018 15 873 33 891
Grandes sistemas (³ 5 000 ha)
Distritos 74 373 453 129 572 503 025 1 864 787 1 366 841 3 231 628
Unidades              
Total 74 373 453 129 572 503 025 1 864 787 1 366 841 3 231 628
Total (todos los sistemas)
Distritos 84 381 248 135 711 516 959 1 883 675 1 383 561 3 267 236
Unidades 39 718 655 595 140 874 796 469 1 590 516 1 230 548 2 821 064
Total 39 802 1 036 843 276 585 1 313 428 3 474 191 2 614 109 6 088 300

En cuanto al origen del agua de riego, tradicionalmente los grandes sistemas de riego han estado constituidos por embalses o derivaciones de ríos y canales de gravedad, empleándose como técnica de riego el riego por superficie. Así se desarrollaron los primeros sistemas de riego, que constituyen hoy los Distritos de Riego del Noroeste y que presentan pérdidas considerables en la red (eficiencia global entre el 25 y 35 por ciento). Iniciada la utilización de las aguas subterráneas, sólamente cuando se establecieron zonas de veda de asignaciones y de volúmenes de extracción (especialmente en la zona central del país: Guanajato, Querétaro, Distrito Federal, etc.) debido a la sobreexplotación de acuíferos, se empezaron a modificar los sistemas de riego y a mejorar sus eficiencias. Las zonas con mayor tradición en el riego y que han comenzado a sentir los efectos de la escasez del agua, son las que han comenzado a mejorar su eficiencia de riego (zonas centro, noroeste y norte), mientras que en aquellas donde el agua es más abundante (zona sur-sureste), esta mejora se ha producido de una forma más lenta.

El origen del agua en la superficie bajo riego, en la campaña 1997-98, se muestra en la siguiente Tabla.

Superficie de riego según el origen del agua

Origen del agua DR UR Total
DR
(%)
Superficie
(%)
UR
(%)
Superficie
(%)
Sistemas
(%)
Superficie
(%)
Embalse 56 64 4 14 4 41
Derivación 17 11 7 20 8 16
Manantiales 1 1 4 6 2 3
Plantas bombeo 1 2 8 10 10 6
Pozos Profundos 10 10 74 47 73 27
Mixtos (sup. y subt) 15 12 3 4 3 7
TOTAL 84 DR 3 300 000 ha 39 490 UR 2 956 032 ha 39 574 stmas 6 256 032 ha

De los 61,2 km3 de agua extraidos en 1995 para uso agrícola, el 67 por ciento provenía de aguas superficiales y el 33 por ciento de aguas subterráneas, distribuidos por regiones administrativas como se muestra en la figura 7. Se estima que realmente sólo se utilizaban 40 km3/año en riego, constituyendo los 21,2 km3 restantes, pérdidas en conducciones y evaporación.

Figura 7. Volumen de agua subterránea y superficial extraído para uso en riego por regiones y en el ámbito nacional, 1994.

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Con relación a la reutilización de las aguas residuales, tratadas o no, éstas se usan principalmente en el estado de Hidalgo, provenientes de las descargas de la Ciudad de México y en menor proporción en Distritos de Riego de los estados de Guanajuato, México, Jalisco y Michoacán, entre otros. Se estima que actualmente en el país se riega una superficie aproximadamente 156 000 ha, utilizándose un volumen aproximado de aguas residuales de 1,6 km3/año.

Las mejoras en la eficiencia de riego, también ha repercutido en las técnicas de riego. En este contexto la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del Gobierno de México impulsa un programa de ferti-irrigación, que tiene como objetivo incrementar la productividad de las superficies bajo riego y reducir el consumo de agua. Favorecidos por dicho programa, en el período 1993-1997, la superficie con riego por aspersión y localizado aumentó un 135 por ciento (310 800 ha en 1997) y 119 por ciento (143 050 ha en 1997), respectivamente. Buena parte de la superficie bajo riego localizado, ha sido transformada para el riego de frutales.

La superficie promedio cosechada, en el período 1991-1995, fue de 18 018 498 ha, de las que el 29 por ciento correspondieron a agricultura de riego y el 71 por ciento a agricultura de secano. Un total de 128 cultivos se cultivaron bajo riego sobre un total de 148 cultivos totales en el país. En 1995, sin embargo, nueve cultivos, o grupos de cultivos, ocupaban el 79 por ciento de la superficie bajo riego: maíz, trigo, oleaginosas, forrajes perennes, hortalizas, sorgo, fríjol, frutales y caña de azúcar. En la agricultura de secano predominan los mismos cultivos, excepto el trigo y las hortalizas que pierden relevancia mientras que a su vez la gana el café. Generalmente en los ejidos predominan los granos básicos mientras que el sector privado presenta una mayor diversificación de cultivos, con un énfasis especial en los de alto valor añadido. Los rendimientos varían considerablemente entre el regadío y el secano. Los sistemas de riego produjeron en 1997, en promedio, el 58 por ciento del valor total de la producción agrícola nacional y su rendimiento por hectárea era 3,4 veces mayor que el de las áreas de secano. La intensidad de cultivos nacional promedio de la superficie regada en los últimos años es del orden de 1,2.

El costo medio, teniendo en cuenta la instalación predial, varía de los 1 500 $EE.UU./ha para el riego por superficie, a 2 250 $EE.UU./ha para el riego por aspersión y 2 500 $EE.UU./ha para el riego localizado. A estos costes habría que añadir el coste de captación y de la red principal, cercano a los 5 000 $EE.UU./ha para aquellos sistemas que son servidos a partir de aguas procedentes de embalses y de 1 500 a 2 000 $EE.UU./ha , en aquellos sistemas que utilizan aguas subterráneas procedentes de pozos. Estos últimos costes medios varían considerablemente con el tamaño del sistema de riego.

Las cuotas que se cobran por servicio de riego oscilan entre las 40 $EE.UU./ha/año en sistemas servidos por aguas superficiales por gravedad y entre 150 y 200 $EE.UU./ha/año para los servidos a partir de aguas procedentes de pozo, considerando las tarifas eléctricas subsidiadas, que ususalmente pagan los usuarios. En cuanto a la operación y mantenimiento de los sistemas de riego se estima que son un 30 por ciento superiores a las citadas cuotas.

Existen en México 2,78 millones de ha con drenaje en los sistemas de riego. Existen además, otros 2,4 millones de ha en 18 Distritos de Temporal Tecnificado (DTT) donde se ha construido algún tipo de infraestructura hidraúlica destinada a la evacuación del agua en exceso o a la protección contra inundaciones. En el trópico húmedo hay un potencial de DTT de 7,5 millones de ha. Los DTT, tal como muestra la figura 8, se encuentran en los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Nayarit y el sur del país; Veracruz, Campeche, Tabasco, Yucatán y Chiapas.

Figura 8. Distribución por entidad federativa de la superficie de los Distritos de Temporal Tecnificado (DTT).

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A partir de 1991, la responsabilidad de los DTT se confirió a la Comisión Nacional del Agua (CNA). Hasta la fecha se cuenta con 5 056 km de caminos, 3 739 km de drenaje, 663 km de bordos de protección y 4 939 estructuras. El coste medio de instalación del drenaje en dichos DTT varía entre 500 y 1 000 $EE.UU./ha.

Se estima que la superficie afectada por problemas de salinidad o sodicidad en los DR es de 384 163 ha; 218 021 ha afectadas de suelo salino, 122 529 ha de suelo salino-sódico y 43 613 ha de suelo sódico. Existen además problemas de encharcamiento en algunos sistemas de riego por un manejo inadecuado del agua, en su mayor parte en sistemas de riego por superficie por inundación, con una nivelación deficiente del terreno.


Entorno Institucional

En el pasado reciente, la política hidráulica se ejecutó a través de un conjunto de organismos y dependencias, lo cual provocó una considerable dispersión de funciones. Por ello, en 1989 se creó la Comisión Nacional del Agua (CNA), como un órgano desconcentrado de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), como única autoridad facultada para administrar las aguas nacionales. A partir de esa fecha se han introducido reformas en el marco jurídico y en la competencia de las diferentes instituciones que participan en el manejo del agua. En 1992, la Ley de Aguas Nacionales formalizó los avances institucionales que se habían logrado con la CNA. En 1994 con la nueva administración federal, la CNA cambió de la SARH a la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), también como un órgano desconcentrado.

La constitución política de México en el artículo 27 señala que son propiedad de la nación las aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, y que ésta tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares. La explotación, uso o aprovechamiento de aguas nacionales sólo podrá realizarse por los particulares mediante concesiones que otorgue el Ejecutivo Federal, de acuerdo con las reglas y condiciones que establezca la ley.

Originalmente la gestión de los DR era a cargo del Gobierno Federal. En 1989 se inició el programa de Transferencia de los Distritos de Riego. A través del mismo ha sido entregada a los usuarios la operación de la infraestructura hidráulica en el 90 por ciento de la superficie que ocupan los distritos de riego. El éxito de la transferencia se ha apoyado en el desarrollo de los programas de rehabilitación y modernización, con base en convenios entre la CNA y la Asociación Nacional de Usuarios de Riego (ANUR). En lo que se refiere a su modo de operar, los usuarios de los DR y la CNA establecen un plan de cultivos con la superficie que se pueda regar. La distribución del agua se puede hacer por demanda libre o por dotación volumétrica y los riegos se programan por rotación o demanda semanal, predominando esta última forma.

Las UR, una vez construidas, se entregaban directamente a los usuarios quienes se encargaban de su operación, conservación, mejoramiento y administración. En los primeros años existieron problemas de aprovechamiento eficiente de los recursos, entre otras cosas por no contar los productores con la asesoría y asistencia técnica necesaria. Por ello, en 1991 se estableció una estrategia por parte del Gobierno Federal para la reactivación productiva de las UR. Se encomendó a la CNA otorgar las concesiones, asignaciones o permisos a las Asociaciones de Usuarios de las Unidades de Riego; llevar a cabo la planificación, proyecto, construcción y reglamentación de las UR e implementar acciones de rehabilitación de la infraestructura de las UR. A la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR) se le encomendó promover la organización de los productores y la participación de acciones coordinadas de apoyo institucional así como la asistencia técnica, investigación, trasferencia de tecnología, créditos, seguros, insumos y comercialización. Como responsabilidad conjunta, se estableció el compromiso de llevar acabo acciones coordinadas con los usuarios para la mejora productiva de las UR. En cuanto a su modo de operar, la asociación de usuarios se hace cargo de la operación del sistema estableciendo un plan de cultivos en base a la disponibilidad de agua y a los propios reglamentos de las UR. El riego se proporciona por demanda volumétrica, libre o semanal.

Además de la CNA, el Instituto Méxicano de Tecnología del Agua (IMTA) se encarga de la investigación, capacitación y asistencia técnica en riego y drenaje, infraestructura hidraúlica y abastecimiento de agua. El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (INIFAP) también lleva a cabo investigación de agricultura bajo riego.

La responsabilidad del servicio de agua potable y saneamiento recae directamente en los municipios mientras que el control de la contaminación lo ejerce el Gobierno Federal. En 1990 comenzó un nuevo programa denominado Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento en Zonas Urbanas (APAZU) para impulsar un nuevo marco jurídico institucional.


Tendencias en la gestión de los recursos hídricos

La CNA está implantando una nueva organización de la administración hidráulica del territorio, basada en criterios hidrológicos, en la cual se consideran 13 regiones conformadas por una o más cuencas; en cada región se dispondrá una dependencia regional de la CNA y un consejo de cuenca. Las funciones principales de las primeras serán el inventario, evaluación, monitoreo, y control de los recursos hídricos incluyendo el manejo de los títulos de concesión de derechos de agua. Los Consejos de Cuenca serán instancias de coordinación y concertación entre la CNA, las dependencias y entidades de las instancias federales, estatal o municipal y los representantes de los usuarios de la respectiva cuenca hidrológica.

La política actual de la CNA promueve la participación de los usuarios en el manejo del agua mediante:

  • La descentralización de funciones operativas, de construcción y supervisión.
  • La transferencia de infraestructura a los usuarios organizados, incluso de obras para abastecimiento de agua en bloque, distritos de riego, y en el caso de instalaciones para generación hidroeléctrica a la Comisión Federal de Electricidad.

La estrategia del sector hidraúlico de la CNA en 1997 proponía los siguientes programas:

  • Programa de transferencia de los DR. Quedaban pendientes de transferir 374 377 ha, distribuidas en 13 distritos parcialmente transferidos y en otros sin transferencia alguna. En 1999, la superficie transferida representaba el 93 por ciento de la superficie total y se espera culminar este proceso a lo largo de 2000.
  • Programa de rehabilitación y modernización de los DR. Se efectúan trabajos de rehabilitación y modernización de la infraestructura en 38 DR en una superficie de 1 320 841 ha en beneficio de 181 232 usuarios, con base a convenios con los Gobiernos Federal, Estatal y los propios usuarios.
  • Programa de uso eficiente del agua y la energía eléctrica, principalmente en las UR. Éste se realiza mediante la rehabilitación de pozos con el propósito de incrementar la eficiencia electromecánica y de los propios sistemas de riego. Se trabaja en 2 000 sistemas de riego con una superficie de 41 000 ha.
  • Programa de uso eficiente de la infraestructura hidroagrícola para las UR. Este programa se puso en marcha con la finalidad de incrementar la productividad de las UR mediante un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles; infraestructura, suelo y agua. Este programa se centra en 90 UR, a fin de incrementar la superficie de riego en 3 941 ha y rehabilitar otras 25 824 ha.
  • Programa de desarrollo parcelario (PRODEP) para Distritos de Riego. Se atienden con este programa 17 DR, 489 084 ha, a través de la adquisición de materiales y maquinaria, elaboración de estudios y proyectos, y apoyo técnico a los usuarios. Además, se mostrarán soluciones de bajo costo para la mejora de los sistemas interparcelarios así como de nivelación de terrenos y recuperación de suelos con problemas de salinidad.
  • Programa de incremento de la superficie de riego. Existen 19 proyectos de grandes sistemas de riego en proceso de ejecución y varios de pequeños sistemas, principalmente en el Estado de Durango, Guanajuato, Jalisco y Zacatecas.
  • Programa de Desarrollo del Trópico Húmedo (PRODERITH) para el desarrollo de los DTT el cual contempla: la conservación de 692 686 ha de infraestructura en beneficio de 64 346 usuarios; la trasferencia a los usuarios, previamente constituidos en asociaciones civiles, de la infraestructura, maquinaria y funciones de los DTT; y la capacitación de los agricultores de los DTT. Además, se efectuará permanentemente la supervisión, orientación a los usuarios, y evaluación general de los 15 DTT operativos. A finales de 1998 se había conseguido transferir una superficie de 1,3 millones de ha.

La política actual de riego en México se enfoca de manera diferente según la zona del país. Mientras que en las regiones del sur se puede incrementar su superficie bajo riego y su superficie de drenaje, en las regiones del Norte, Nordeste y Centro, las tendencias actuales se centran en (i) incrementar la eficiencia del riego, (ii) controlar gradualmente las extracciones en los acuíferos sobreexplotados; (iii) optimizar la operación y mantenimiento de los sistemas de riego; y (iv) estudiar pequeñas zonas localizadas para eventuales aprovechamientos. Cabe notar la problemática importante en el abastecimiento de los centros urbano-industriales en el Valle de México donde la calidad del agua está muy degradada.


Principales Fuentes de Información

Comisión Nacional del Agua. 1991. Programa Nacional de Irrigación y Drenaje 1990-1994. México.

Comisión Nacional del Agua. 1993. La agricultura de riego en México. México.

Comisión Nacional del Agua. 1996. Programa Hidraúlico, 1995-2000. México.

Comisión Nacional del Agua. 1997. Estrategia del Sector Hidraúlico. México.

Comisión Nacional del Agua. 1997. Integración de escenarios de los usos del agua en la República Mexicana. México.

Comisión Nacional del Agua. 1998. Inventario de Obras en México. México.

Comisión Nacional del Agua. Subdirección General de Operación. 1998. Diagnóstico preliminar sobre superficies regables y volúmenes requeridos en las unidades de riego organizadas y sin organizar. Informe Final. Colegio de Postgraduados, Montecillo, México.

Comisión Nacional del Agua. 1999. Compendio Básico del Agua en México. Versión Preliminar. México.

FAO. 1992. México: análisis de las condiciones actuales para promover la inversión privada de riego. FAO Centro de Inversiones/ Banco Mundial, Programa de Cooperación. Reporte número 33/92 CP - MEX 33 SR.

FAO. 1994. México: Review of Agricultural Development Experiences and Potentials in the Tropics. FAO Centro de Inversiones/ Banco Mundial, Programa de Cooperación.

FAO. 1997. Base de datos agrícola, proyecto TCP/MEX/5611. FAO y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. México.

IIMI. 1997. México: irrigation sector profile. Garcés Restrepo, C., Johnson III, S.H., Levine, S., and Scott, C.A. International Irrigation Management Institute, c/o Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), México.

SAGAR. 1998. Producción agrícola de cultivos cíclicos y perennes, modalidad temporal y modalidad riego. Centro de estadística agropecuaria, Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR).

World Bank 1995. Irrigation Management Transfer in México: Process and Progress. Górriz, C.M., Subramanian, A. and Simas, J. World Bank Technical Paper number 292.

     
   
   
       
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