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El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2023

Capítulo 2 LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y LA NUTRICIÓN EN EL MUNDO

2.2 Costo y asequibilidad de una dieta saludable

MENSAJES PRINCIPALES
  • El costo de una dieta saludable aumentó en todo el mundo un 4,3 % en comparación con 2020 y un 6,7 % en comparación con los niveles anteriores a la pandemia de la COVID-19 en 2019. Este incremento se debe al crecimiento general de la inflación en 2020 y 2021, impulsado en parte por los efectos persistentes de la pandemia.
  • En todo el mundo en 2021, el costo medio de una dieta saludable ascendía a 3,66 dólares a paridad de poder adquisitivo (dólares PPA) por persona y día. El costo era más elevado en América Latina y el Caribe (4,08 dólares PPA) que en Asia (3,90 dólares PPA), África (3,57 dólares PPA), América septentrional y Europa (3,22 dólares PPA) y Oceanía (3,20 dólares PPA).
  • En África, América Latina y el Caribe y Asia, el costo de una dieta saludable aumentó más del 5 % entre 2020 y 2021, lo que afectó negativamente a todas las subregiones excepto África septentrional, donde el costo disminuyó un 2,8 %. En el mismo período, el costo de una dieta saludable aumentó en Oceanía (5,2 %) y en América septentrional y Europa, donde registró un incremento marginal del 0,6 %. El incremento afectó de forma más acusada a los países de ingresos medianos bajos que a los de ingresos altos.
  • En el mundo, más de 3 100 millones de personas (42 %) no podían permitirse una dieta saludable en 2021, lo que representa un aumento de 134 millones de personas en comparación con 2019, antes de la pandemia. Esto refleja el aumento del costo de una dieta saludable que, en muchos países, se produjo conjuntamente con una disminución de los ingresos disponibles.
  • Mientras que Asia registraba el mayor número de personas que no podían permitirse una dieta saludable (1 900 millones) en 2021, en África se notificó la mayor proporción de la población que no podía permitírsela (78 %) frente a Asia (44 %), América Latina y el Caribe (23 %), Oceanía (3 %) y América septentrional y Europa (1 %).
  • Asia meridional registra el número más elevado (1 400 millones) y la proporción más alta (72 %) de la población que no puede permitirse una dieta saludable en Asia y la prevalencia casi duplica el promedio regional. África oriental y occidental registran el porcentaje más alto (85 %) de la región de África, así como el número más elevado (712 millones), si se consideran de manera conjunta.

Las dietas saludables son fundamentales para alcanzar las metas de seguridad alimentaria y mejorar los resultados nutricionales. Una dieta saludable está compuesta por una variedad de alimentos nutritivos e inocuos que proporcionan la cantidad de energía alimentaria y de nutrientes necesaria para llevar una vida saludable y activa. Además, se basa en una gran variedad de alimentos no procesados o mínimamente procesados, que representan de forma equilibrada a todos los grupos de alimentos, con restricciones en el consumo de comidas y bebidas altamente procesadas. Esta dieta incluye cereales integrales, legumbres, frutos secos, frutas y verduras variadas en abundancia, y puede incorporar también huevos, productos lácteos, aves y pescados en cantidades moderadas, así como carnes rojas en pequeñas porciones22, 23. Seguir una dieta saludable a lo largo del ciclo de vida es fundamental para prevenir cualquier forma de malnutrición, en particular el retraso del crecimiento y la emaciación infantiles, la carencia de micronutrientes y el sobrepeso o la obesidad. Asimismo, este tipo de dieta ayuda a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT) tales como enfermedades cardiovasculares, diabetes y determinados tipos de cáncer24.

La FAO, con el apoyo del Grupo de gestión de datos del Banco Mundial, realiza sistemáticamente un seguimiento de los indicadores relativos al costo y la asequibilidad de una dieta saludable y recientemente ha comenzado a difundir las series actualizadas en la base de datos FAOSTAT25. Estos indicadores ofrecen datos objetivos sobre el acceso económico de las personas a la dieta saludable de menor costo en un determinado país, que utiliza alimentos disponibles a nivel local para satisfacer las necesidades nutricionales. En el informe de este año, los indicadores del costo y la asequibilidad de una dieta saludable están actualizados hasta 2021. La falta de actualización de la distribución de ingresos a nivel de los países y de precios detallados de los alimentos y factores de conversión en PPA hace imposible actualizar estas estimaciones para 2022. Véase la Sección D del Anexo 2 para consultar detalles sobre la metodología y actualizaciones importantes.

Este año, los indicadores de asequibilidad reflejan no solo las perturbaciones de los precios, sino también las de los ingresos que ha provocado la pandemia, de modo que captan más adecuadamente la situación mundial en 2020 y 2021. Esto ha sido posible gracias a que las distribuciones de ingresos, obtenidas de la Plataforma de Análisis de Pobreza y Desigualdad para estimar la asequibilidad, se han actualizado recientemente a fin de incluir los años 2020 y 2021 para todos los países (véase la Sección D del Anexo 2)i. Tras la reciente publicación de las nuevas PPA correspondientes a 2017, el Banco Mundial adoptó los últimos factores de conversión para presentar sus indicadores monetarios en términos de PPA de 2017, incluidas las distribuciones de ingresos26. Por consiguiente, los indicadores de asequibilidad se expresan en PPA de 2017 y no en PPA de 2011, como en años anteriores (véase la Sección D del Anexo 2).

El costo y la asequibilidad de una dieta saludable en 2021

El análisis revisado que se presenta en el informe de este año, en el que se representan las distribuciones de ingresos actualizadas en 2020 y 2021, muestra que casi 3 200 millones de personas en todo el mundo no pudieron permitirse una dieta saludable en 2020, registrándose una ligera mejora en 2021 (una disminución de 52 millones de personas). Los precios de los alimentos siguieron aumentando a lo largo de 2021, lo que hizo que se incrementara el costo medio de una dieta saludable a escala mundial. Sin embargo, un repunte del crecimiento económico en muchos países, sobre todo en Asia, podría haber redundado en un mayor marco fiscal para paquetes de medidas de estímulo, transferencias sociales y mejoras de los mercados de trabajo27, 28. Estas iniciativas contribuyeron a contrarrestar los efectos de la elevada inflación de los precios de los alimentos, reduciendo con ello el número de personas que no podían permitirse una dieta saludable a nivel mundial, impulsado en gran parte por Asia.

En el Cuadro 5 se presentan los indicadores del costo y la asequibilidad de una dieta saludable en los planos mundial y regional, y por grupo de países según el nivel de ingresos, para 2019, 2020 y 2021. En el Cuadro A3.2 se muestran los rangos estimados de los indicadores de asequibilidad para 2021, donde los límites inferior y superior reflejan diferentes supuestos sobre la proporción de ingresos reservada para la alimentación. Las estimaciones a escala nacional para toda la serie 2017-2021 figuran en el Cuadro A3.1.

CUADRO 5Más de 3 100 millones de personas no podían permitirse una dieta saludable en 2021, aunque se ha registrado una cierta mejora entre 2020 y 2021

FUENTE: FAO. 2023. FAOSTAT: Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). En: FAO. [Consultado el 12 de julio de 2023]. www.fao.org/faostat/es/#data/CAHD
NOTAS: El costo de una dieta saludable se expresa en dólares a paridad de poder adquisitivo (PPA) por persona y día. El porcentaje de personas que no pueden permitirse una dieta saludable es un promedio ponderado (%), estimado a partir de datos poblacionales. Se utiliza la clasificación por niveles de ingresos del Banco Mundial de 2022 para designar los grupos de países por nivel de ingresos. El cálculo de la variación anual (%) del costo de una dieta saludable se basa en el costo redondeado a tres cifras decimales, como se muestra en el Cuadro A3.1.
FUENTE: FAO. 2023. FAOSTAT: Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). En: FAO. [Consultado el 12 de julio de 2023]. www.fao.org/faostat/es/#data/CAHD

En 2021, el costo medio de una dieta saludable a nivel mundial fue de 3,66 dólares PPA (por persona y día) (Cuadro 5). El costo fue más alto en América Latina y el Caribe (4,08 dólares PPA) que en Asia (3,90 dólares PPA), África (3,57 dólares PPA), América septentrional y Europa (3,22 dólares PPA) y Oceanía (3,20 dólares PPA).

El costo de una dieta saludable ha ido en aumento desde 2019. A nivel mundial, se incrementó un 6,7 % entre 2019 y 2021 y registró un notable incremento anual del 4,3 % en 2021 (Cuadro 5 y Figura 10A). El aumento del costo de una dieta saludable responde a una subida general de la inflación de los precios de los alimentos que afectó a todas las regiones tras el inicio de la pandemia. La subida de los precios se vio impulsada en gran medida por los confinamientos y las perturbaciones en la cadena de suministro y el sistemas de transporte mundiales, así como por la escasez de mano de obra, que afectó especialmente al sector agrícola8.

FIGURA 10 En 2021, el costo de una dieta saludable aumentó a nivel mundial y el número de personas que no podían permitirse este tipo de dieta aumentó en comparación con 2019 en todas las regiones, excepto EN América septentrional y Europa, pese a registrarse una leve disminución de la inasequibilidad entre 2020 y 2021

FUENTE: FAO. 2023. FAOSTAT: Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). En: FAO. [Consultado el 12 de julio de 2023]. www.fao.org/faostat/es/#data/CAHD
FUENTE: FAO. 2023. FAOSTAT: Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). En: FAO. [Consultado el 12 de julio de 2023]. www.fao.org/faostat/es/#data/CAHD

El costo de una dieta saludable aumentó más de un 5 % entre 2020 y 2021 en África, América Latina y el Caribe, Asia y Oceanía, pero creció solo de forma marginal en América septentrional y Europa (0,6 %). El aumento del costo en África, América Latina y el Caribe y Oceanía fue casi el doble del registrado entre 2019 y 2020, mientras que este se incrementó en menor medida en Asia y en América septentrional y Europa (Cuadro 5 y Figura 10A).

Entre 2020 y 2021, el aumento de los costos afectó a todas las subregiones en África, América Latina y el Caribe y Asia, excepto África septentrional, donde el costo disminuyó un 2,8 %. El costo de una dieta saludable aumentó un 7,6 % en África occidental, tres veces más que en el período comprendido entre 2019 y 2020 (Cuadro 5). En África oriental también se registró un aumento del 6,7 % en el costo de una dieta saludable, seguida de África austral (5,8 %) y África central (5,3 %). En Asia, el mayor aumento se observó en Asia central y Asia meridional (7,2 % y 6,9 %, respectivamente). Asia oriental presentó el aumento más bajo del costo entre 2020 y 2021 (4,1 %) y mostró una desaceleración de la inflación en los costos en comparación con el período anterior. En América Latina y el Caribe, el aumento del costo osciló entre el 6,4 % en América del Sur y el 4,1 % en América central.

La pandemia de la COVID-19 ha agravado las desigualdades existentes entre todas las regiones del mundo. Los países de ingresos medianos bajos han hecho frente a desafíos mayores en relación con el aumento de los precios de los alimentos y la inseguridad alimentaria en comparación con los países de ingresos altos29. Esto se refleja también en el aumento del costo de una dieta saludable entre 2020 y 2021, que fue mucho mayor en los países de ingresos medianos bajos (un aumento del 6,2 %), los países de ingresos medianos altos (5,1 %) y los países de ingresos bajos (4,7 %), en comparación con los países de ingresos altos (2,1 %) (Cuadro 5).

Unos 3 140 millones de personas en el mundo (42 %) no pudieron permitirse una dieta saludable en 2021, lo que supone una cifra algo inferior a los 3 190 millones de personas (43 %) registrados en 2020 (Cuadro 5 y Figura 10B). En muchos países, el aumento del costo de una dieta saludable ocurrió en combinación con un descenso de los ingresos disponibles a raíz de los efectos persistentes de la pandemia. Los confinamientos, el debilitamiento de la economía y otras perturbaciones relacionadas con la pandemia en 2020 provocaron pérdidas de empleo y redujeron los ingresos de muchas personas, lo que afectó en mayor medida a los hogares de ingresos bajos, que gastan una mayor proporción de sus ingresos en la adquisición de alimentos30. La repercusión de la escalada de precios, junto con una reducción de los ingresos disponibles en muchos países, hizo que en 2020 hubiera 186 millones de personas más que no podían permitirse una dieta saludable en comparación con 2019.

En 2021 se registró un ligero cambio de tendencia, dado que el número de personas que no podían permitirse una dieta saludable se redujo en 52 millones en comparación con 2020 (Cuadro 5 y Figura 10B), pero todavía se superaban en 134 millones los niveles anteriores a la pandemia en 2019. Un repunte del crecimiento del PIB mundial al 6 % en 2021, tras la pandemia que sumergió a la mayoría de los países en la recesión en 20203, probablemente alivió la carga de inasequibilidad como consecuencia de varios factores, entre ellos, programas de estímulo gubernamentales, medidas de protección social y la recuperación del empleo, en algunos casos31. Sin embargo, el comportamiento desigual de la recuperación económica entre los distintos países y dentro de ellos, combinado con el aumento de los precios y las desigualdades, ha hecho que las dietas saludables sean menos asequibles especialmente en algunas regiones, lo que ha generado una carga adicional para los hogares más vulnerables.

En comparación con 2019, el número de personas que no podían permitirse una dieta saludable era mayor en 2021 en todas las regiones, excepto en América septentrional y Europa, donde este disminuyó en 2,3 millones pese a las perturbaciones de los precios y los ingresos provocadas por la pandemia (Figura 10B). En Asia, aumentó en 154 millones entre 2019 y 2020, pero posteriormente se redujo en 81,5 millones de 2020 a 2021 (Figura 10B). Entre esos dos mismos años se registró una mejora notable en Asia oriental, al disminuir el número de personas que no podían permitirse una dieta saludable (71,5 millones de personas menos no podían permitírsela), y en Asia meridional (17,4 millones de personas menos), después de los pronunciados aumentos que se habían registrado el año anterior en las personas en dicha situación. Asia oriental es la única subregión de Asia que presentó una mejora global en 2021 frente a 2019, ya que el número de personas que no podían permitirse una dieta saludable había disminuido en 18,4 millones. En África, la inasequibilidad continuó empeorando, pues en 2021 había 51,1 millones de personas más que no podían permitirse una dieta saludable en comparación con 2019, produciéndose el mayor incremento entre 2019 y 2020 (31 millones). En el África subsahariana se registró el mayor aumento del número de personas que no podían permitirse una dieta saludable entre 2019 y 2021 (54 millones de personas más), mientras que la situación mejoró en África septentrional, donde esta dieta estaba fuera del alcance de casi tres millones de personas menos (Cuadro 5). Por último, en América Latina y el Caribe, había 13,4 millones de personas más que no podían permitirse una dieta saludable en 2021 en comparación con 2019, con el mayor aumento registrado en América del Sur (13,3 millones de personas) debido a la fuerte subida que se produjo entre 2020 y 2021 (Cuadro 5 y Figura 10B).

De las personas que no podían permitirse una dieta saludable en el mundo en 2021, 1 900 millones (62 %) se encontraban en Asia (Figura 11). Sin embargo, por lo que respecta a la proporción, África fue la región con la mayor proporción de población que no podía permitirse una dieta saludable en 2021 (78 %) en comparación con Asia (44 %), América Latina y el Caribe (23 %), Oceanía (3 %) y América septentrional y Europa (1 %) (Cuadro 5).

FIGURA 11 La mayoría de las personas que no podían permitirse una dieta saludable en 2021 vivían en Asia meridional y en África oriental y occidental

FUENTE: FAO. 2023. FAOSTAT: Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). En: FAO. [Consultado el 12 de julio de 2023]. www.fao.org/faostat/es/#data/CAHD
FUENTE: FAO. 2023. FAOSTAT: Costo y asequibilidad de una dieta saludable (CoAHD). En: FAO. [Consultado el 12 de julio de 2023]. www.fao.org/faostat/es/#data/CAHD

Casi un 70 % de las personas de África que no podían permitirse una dieta saludable vivía en África oriental y occidental. Si se consideran de forma conjunta, las dos subregiones presentaban el número más alto (712 millones) y la mayor proporción (85 %) de personas que no podían permitirse una dieta saludable en África en 2021 (Cuadro 5 y Figura 11). También se observó un porcentaje elevado en África central (82 %) en 2021, seguida de África austral (67 %) y África septentrional (52 %), cuyo porcentaje era inferior al promedio regional (78 %).

En Asia, el número más elevado (1 400 millones) y el mayor porcentaje (72 %) de personas que no podían permitirse una dieta saludable en 2021 se registró en Asia meridional, muy por encima del promedio regional del 44 %. En Asia sudoriental, en torno al 55 % de las personas no podían permitirse esta dieta y este número ha ido en aumento desde 2019.

Por último, en América Latina y el Caribe, el 63 % de las personas que no podían permitirse una dieta saludable vivía en América del Sur y solo el 12 % vivía en el Caribe (Figura 11). Esta era la subregión con la cifra absoluta más baja de personas (15 millones), pero la proporción más alta de la población (57 %) que no podía permitirse una dieta saludable, esto es, más de dos veces el promedio regional.

Los indicadores descritos en esta sección y en los Anexos 2 y 3 ofrecen una instantánea del costo “medio” y la situación de asequibilidad en los planos mundial, regional y nacional. Sin embargo, no recogen plenamente las características heterogéneas de una población que determinan la capacidad de permitirse una dieta saludable dentro de un país o una región. La asequibilidad se ve afectada no solo por el costo medio de una dieta saludable y los ingresos de las personas, sino también por factores como el lugar de residencia, la cercanía a mercados de alimentos o la producción alimentaria para consumo propio. Debido a las limitaciones de datos, las estimaciones sobre la asequibilidad no pueden controlar estos factores y en algunos casos podrían sobrestimar el costo de una dieta saludable para subgrupos de población concretos y, por ende, el número de personas cuyos ingresos son inferiores al umbral de costo de una dieta saludable.

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