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Un mundo sin hambre y malnutrición, donde la alimentación y la agricultura contribuyen a mejorar los niveles de vida de todos
La FAO trabaja con gobiernos y asociados para empoderar a los pueblos más marginados del mundo y poner fin a la pobreza rural.
La FAO ayuda a garantizar la seguridad alimentaria, desarrollando formas de producción de alimentos que funcionarán en el futuro para evitar que millones de personas padezcan hambre.
Una buena salud comienza con la nutrición. La FAO establece normas mundiales y trabaja con los gobiernos y el sector privado para garantizar la calidad y la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria.
La FAO invierte en sistemas educativos para las comunidades rurales y apoya un mayor acceso a la educación primaria y a las comidas escolares, con el fin de crear igualdad de oportunidades y posibilidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida.
En su esfuerzo por incrementar los niveles de nutrición de las comunidades y mejorar la productividad agrícola, la FAO apoya la igualdad de género en la agricultura.
La FAO trabaja con los gobiernos para asegurar que el uso del agua en la agricultura sea más eficiente, equitativo y respetuoso con el medio ambiente.
La FAO promueve el uso de las energías renovables y trabaja para garantizar el acceso a los servicios energéticos modernos a lo largo de la cadena alimentaria.
La FAO promueve mejores oportunidades económicas para todos, a través de la inversión en prácticas agrícolas sostenibles y sistemas alimentarios que reducen las desigualdades y generan empleos decentes.
La FAO tiene el objetivo de asegurar un futuro para las comunidades rurales mediante inversiones en transporte, riego, instalaciones de almacenamiento de alimentos y tecnologías de la comunicación.
La FAO trabaja con países y asociados para generar empleo en las zonas rurales, garantizar el acceso a los recursos naturales para los más vulnerables y conectar a los agricultores con los mercados.
Con el fin de ayudar a contener los efectos negativos de la dispersión urbana, la FAO trabaja para mejorar la sanidad, la calidad del agua y optimizar los sistemas alimentarios de las ciudades.
La FAO coordina iniciativas y proyectos mundiales para combatir el desperdicio y la pérdida de alimentos, en asociación con organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil.
La FAO apoya a los países para hacer frente a las amenazas del cambio climático, proporcionando asesoramiento, datos y herramientas que mejoran la toma de decisiones relacionadas con las políticas y prácticas agrícolas.
La FAO, en colaboración con los gobiernos y las comunidades, implementa mejores prácticas pesqueras para garantizar la protección de nuestros océanos como medios de subsistencia.
La FAO promueve enfoques sostenibles en el manejo de los recursos naturales y apoya los esfuerzos que promueven un equilibrio entre la conservación y las iniciativas de desarrollo.
La FAO desempeña un papel fundamental en la consolidación de la paz, el restablecimiento de los medios de subsistencia rurales, la resiliencia, la gobernanza y los enfoques participativos en la formulación de políticas.
Para alcanzar un mundo libre de hambre, la FAO actúa como un foro neutral para la formulación de políticas e impulsa alianzas con las partes interesadas en la alimentación y la agricultura.