Directrices para la acuicultura sostenible

Promover la agricultura y la acuicultura integradas para transformar los sistemas agroalimentarios en la República Democrática Popular Lao: un estudio de caso

© FAO/Xaykhame Manilasith
Índice
Parte A. Introducción y panorama general
Integrated agriculture-aquaculture (IAA)

La agricultura y la acuicultura integradas (AAI) ofrece un enfoque holístico para abordar los retos relacionados con la seguridad alimentaria y la nutrición en la República Democrática Popular Lao. La AAI puede desempeñar un papel crucial en la transformación de los sistemas agroalimentarios, garantizando alimentos seguros y nutritivos para todas las personas, impulsando una producción respetuosa con la naturaleza, promoviendo medios de vida equitativos y aumentando la resiliencia ante las crisis y el estrés provocados por el cambio climático. En este estudio de caso se describe cómo contribuyeron las prácticas de AAI a las prioridades identificadas en el Plan de Acción Nacional sobre Sistemas Alimentarios de la República Democrática Popular Lao, así como la alineación de dichas prácticas con las Directrices para la acuicultura sostenible (“las Directrices”).

Garantizar alimentos seguros y nutritivos para todas las personas

Los sistemas de AAI permiten disponer de alimentos más nutritivos mediante la diversificación de la producción. Al integrar la crianza de pescado con el cultivo de arroz, los pequeños agricultores y sus familias obtienen acceso a una fuente constante de proteínas de alta calidad y micronutrientes esenciales como el hierro, el zinc y la vitamina A, cruciales para el desarrollo infantil y la salud en general. Este enfoque mejora la seguridad alimentaria y la diversidad de la dieta, reduce la malnutrición en la infancia y entre las mujeres embarazadas y mitiga el impacto de las malas cosechas, al reducir la dependencia de un solo cultivo.

Impulsar la producción en cantidad suficiente de alimentos nutritivos y respetuosos con la naturaleza
Integrated agriculture-aquaculture (IAA)

La AAI promueve una producción alimentaria sostenible desde el punto de vista ambiental. Permite que los pequeños agricultores diversifiquen sus sistemas de cultivo, reduzcan el uso de productos químicos agrícolas y mejoren su eficiencia en el consumo de agua. La cría de peces en arrozales permite aprovechar mejor el nitrógeno y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el monocultivo de arroz. La presencia de peces puede ayudar a controlar las plagas y las malas hierbas, reduciendo los insumos químicos y la carga de trabajo. Los peces mejoran la productividad del suelo mediante el ciclo de nutrientes, ya que sus excrementos actúan como fertilizante natural. Esta relación simbiótica entre especies acuáticas y terrestres criadas y cultivadas contribuye a crear un paisaje agrícola más sostenible y resiliente, al tiempo que mejora la biodiversidad. A través de la promoción de prácticas sostenibles, estos sistemas pueden impulsar el cambio hacia sistemas de producción de alimentos más respetuosos con la naturaleza.

Fomentar unos medios de vida y una distribución de valor equitativos
Integrated agriculture-aquaculture (IAA)

Los sistemas integrados aportan beneficios económicos, al aumentar la productividad y diversificar las fuentes de ingresos. Los pequeños agricultores, sobre todo en las zonas rurales remotas, pueden beneficiarse de la obtención de mejores rendimientos y del acceso a nuevas oportunidades comerciales para el pescado y otros productos acuáticos. Esta diversificación reduce el riesgo económico y amortigua las perturbaciones climáticas y del mercado. Las iniciativas capacitación y desarrollo de capacidades pueden empoderar a las personas que se dedican a la acuicultura, proporcionándoles los conocimientos que necesitan para gestionar eficazmente estos sistemas integrados; de ese modo pueden aumentar sus ingresos y mejorar su nivel de vida.

Reforzar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad

Los sistemas AAI aumentan la resiliencia, al crear sistemas agrícolas más estables y diversificados. Estas prácticas ayudan a las comunidades a adaptarse al cambio climático, reduciendo el riesgo de inundaciones y garantizando la producción continua de alimentos incluso cuando se producen fenómenos meteorológicos adversos. También pueden actuar como sistemas naturales de gestión del agua, almacenando agua durante los períodos secos y controlando su flujo durante las lluvias torrenciales, de acuerdo con los principios de la gestión integrada de recursos hídricos.

Además, los sistemas integrados pueden reducir la vulnerabilidad de los pequeños agricultores ante las fluctuaciones del mercado y las tensiones ambientales, al proporcionarles múltiples fuentes de alimento e ingresos. Esta diversificación es crucial para crear resiliencia a largo plazo en las comunidades rurales, permitiéndoles resistir y recuperarse de las crisis con mayor eficacia.

Aplicación y ampliación
Lao People's Democratic Republic.

En la última década, el Departamento de Ganadería y Pesca, con el apoyo de la FAO, ha aplicado con éxito las técnicas de la AAI en todo el país, especialmente en las provincias de Luang Namtha, Oudomxay, Xieng Khouang, Savannakhet y Salavan. Los resultados positivos de estos proyectos piloto han demostrado su potencial de ampliación a escala nacional. Estas prácticas se introdujeron mediante enfoques participativos, denominados Ensayos de Promoción Agrícola, en los que participaron más de 500 familias de agricultores.

Mediante la aplicación de la AAI, los campesinos de algunas de las comunidades rurales más pobres pudieron duplicar su producción anual de alimentos nutritivos. Y lo que es más importante, los resultados fueron evidentes en tan solo seis meses. Estos alimentos permanecían a su disposición durante todo el año, lo que reducía el tiempo que las mujeres y los niños y niñas dedicaban a pescar y buscar comida. Las repercusiones desde el punto de vista nutricional son especialmente importantes para las mujeres embarazadas y en período de lactancia, así como para los niños y niñas de corta edad.

Lao People's Democratic Republic.

Las prácticas de la AAI ayudaron a los campesinos a rejuvenecer un sistema agroalimentario tradicional y a utilizar los conocimientos y técnicas autóctonos, en consonancia con el enfoque ecosistémico en relación con la acuicultura. Los componentes de la AAI hacen que sea una práctica fácil de divulgar, y su éxito rápido y tangible puede alentar a los campesinos a extender los principios de la agricultura integrada y la regeneración ambiental a otros sistemas de producción de alimentos. En el contexto de la transformación de los sistemas alimentarios locales, esta práctica provoca un cambio sistémico en la forma en que los pequeños agricultores conciben la producción de alimentos y establece una base sólida para abordar a largo plazo los principales motores de la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Se trata de una iniciativa de desarrollo rural de “nivel básico” que puede utilizarse para motivar y empoderar a las comunidades pobres para gestionar cambios a largo plazo en el funcionamiento de sus sistemas alimentarios.

El objetivo del Departamento de Ganadería y Pesca es extender estas prácticas a las comunidades más pobres de todas las provincias para hacer frente a los acuciantes problemas de seguridad alimentaria y nutrición. El personal funcionario de desarrollo agrícola a nivel provincial y de distrito ya tiene la capacidad de acelerar la promoción global de las prácticas de AAI acordes con las prioridades nacionales de transformación de los sistemas alimentarios, contribuyendo al mismo tiempo a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

PARTE B. Alineación con las Directrices para la acuicultura sostenible
Capítulo 5: Uso sostenible de los recursos y gestión sostenible de los ecosistemas y las explotaciones

En esta sección se ofrecen ejemplos del modo en que la promoción de la AAI en la República Democrática Popular Lao se ajusta a lo dispuesto en el capítulo 5 de las Directrices. Los ejemplos expuestos se basan en la experiencia del Departamento de Ganadería y Pesca en la promoción de la AAI con el apoyo de la FAO entre 2013 y 2024.

5.1 Gestión sostenible de los recursos y los ecosistemas

Las Directrices dicen lo siguiente: La acuicultura depende de los servicios prestados por nuestros ecosistemas, que se ven afectados por las actividades humanas. Es importante velar por que el desarrollo de la acuicultura no tenga repercusiones negativas en el ecosistema en general por superar la capacidad de carga del medio ambiente. La acuicultura puede servir para restaurar los ecosistemas y prestar servicios valiosos, de modo que debería darse prioridad a las prácticas que promuevan la sostenibilidad. Para asegurar la conservación a largo plazo y el uso sostenible de los recursos, todos los que se ocupen de la gestión de los recursos terrestres e hídricos para la acuicultura deberían adoptar medidas para protegerlos.

En el apartado 5.1.1, las Directrices recomiendan a los Estados: “Elaborar y aplicar estrategias nacionales o regionales para el uso sostenible del agua, la tierra, los recursos genéticos y la energía que respondan a las necesidades y los desafíos del sector de la acuicultura. Las estrategias deberían hacer hincapié en el uso eficiente y la recirculación del agua y facilitar la recuperación y reutilización de nutrientes, a fin de reducir la huella de carbono de la acuicultura e integrarla en sistemas alimentarios circulares y sostenibles atentos a la nutrición”.

Qué se ha hecho:Con el apoyo de la FAO, el desarrollo de la acuicultura en la República Democrática Popular Lao se ha centrado en la promoción de prácticas de IAA particularmente pertinentes para los pequeños productores de arroz en las zonas rurales remotas. Con esta estrategia, el Departamento de Ganadería y Pesca ha contribuido de manera significativa al desarrollo de políticas gubernamentales más amplias (a nivel ministerial) y a prioridades de desarrollo encaminadas a reducir la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición. El fomento de la AAI ayuda a los campesinos a hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles en sus explotaciones (incluida la tierra y el agua) y a desarrollar sistemas alimentarios más sostenibles y resilientes.

En el apartado 5.1.2, las Directrices recomiendan a los Estados: “Conservar, proteger, mejorar y restaurar los ecosistemas acuáticos, sus servicios y sus recursos de biodiversidad, agua y suelo, así como evitar la contaminación de la tierra, el agua y el mar”.

Qué se ha hecho: La promoción del cultivo de arroz ayuda a los agricultores a reducir el uso de productos químicos agrícolas y a regenerar los servicios naturales del ecosistema en sus arrozales. Los pequeños refugios construidos para los peces en los arrozales ayudan a los agricultores a conservar el agua, mientras que los peces airean el suelo y favorecen el cultivo del arroz.

En el apartado 5.1.3, las Directrices recomiendan a los Estados: “Reducir las huellas ecológica y de carbono de la acuicultura aplicando prácticas sostenibles en todas las fases de producción, elaboración, transporte y almacenamiento, así como de fabricación de piensos, también mediante la disminución del uso de medicamentos veterinarios”.

Qué se ha hecho: La integración del fomento de la acuicultura en otras prácticas agrícolas ayuda a los campesinos a optimizar sus recursos en las explotaciones y la productividad natural de sus arrozales. La acuicultura integrada resulta especialmente atractiva para las familias de pequeños agricultores de subsistencia que consumen directamente el pescado que producen o lo venden en los mercados locales. Su promoción ayuda a los agricultores a adaptar la producción de alimentos sanos a las necesidades locales y a reducir su huella ecológica y de carbono.

En el apartado 5.1.4, las Directrices recomiendan a los Estados: “Aplicar los conceptos de capacidad de carga ambiental y social en la planificación de la acuicultura; emplear una evaluación del impacto ambiental, según proceda, y seguir de cerca las operaciones de acuicultura para prevenir los riesgos ambientales y minimizarlos”.

Qué se ha hecho: La AAI permite a los campesinos aprovechar mejor sus tierras y otros recursos existentes. La introducción de peces en los arrozales les ayuda a producir alimentos más nutritivos en la misma cantidad de tierra y utilizando la misma agua. La perspectiva de criar pescado además de cultivar arroz lleva a los productores a pasar más tiempo en sus campos, cultivando otros productos como hortalizas y frutas.

En el apartado 5.1.5, las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover especies acuícolas de bajos niveles tróficos, como peces de aleta alimentados por filtración, algas y macroalgas, y moluscos bivalvos gestionados de forma adecuada para prestar servicios ecosistémicos y reducir las repercusiones negativas en los ecosistemas que los rodean”.

Qué se ha hecho: El fomento de la combinación del cultivo de arroz con la crianza de peces en la República Democrática Popular Lao ha dado prioridad a especies acuícolas de bajos niveles tróficos, como la tilapia (Oreochromis spp.), la carpa común (Cyprinus carpio) y el barbo plateado (Barbonymus gonionotus), que no requieren una alimentación acuícola excesiva. Estas especies prosperan en los ecosistemas de arrozales e impulsan la producción de arroz. La introducción de peces ayuda a los campesinos a reducir el uso de productos químicos agrícolas como los herbicidas, ya que los peces se alimentan de las malas hierbas a medida que brotan.

En el apartado 5.1.6, las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover sistemas de acuicultura que proporcionen hábitat y refugio tanto a la biodiversidad terrestre como acuática, cuando proceda”.

Qué se ha hecho: La introducción de la acuicultura en los sistemas de cultivo de arroz suele exigir a los agricultores adaptar sus arrozales, por ejemplo mediante la construcción de zanjas o estanques. Estas modificaciones crean un hábitat más diverso que permite a los agricultores criar animales acuáticos y cultivar hortalizas, frutas y arroz. Además, disminuye el efecto negativo que tienen los productos agroquímicos en la biodiversidad.

En el apartado 5.1.7, las Directrices recomiendan a los Estados: “Fomentar la eficiencia energética y el uso de energías limpias y renovables”.

Qué se ha hecho: Tras integrar la acuicultura en sus sistemas de cultivo, muchos pequeños agricultores dedican más tiempo a sus arrozales e idean estrategias adicionales para intensificar su producción de alimentos utilizando los recursos terrestres e hídricos de los que disponen. Suelen cultivar una mayor cantidad de hortalizas y frutas, y a menudo instalan pequeños sistemas de riego alimentados por energía solar, que en la actualidad son relativamente económicos y están ampliamente disponibles en las zonas rurales remotas.

En el apartado 5.1.8, las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover la recirculación del agua y de los coproductos en el proceso de alimentación”.

Qué se ha hecho: La introducción de la piscicultura en los arrozales ayuda a los agricultores de subsistencia a aprovechar mejor la tierra y el agua de que disponen y a reciclar más eficazmente recursos como el estiércol y los residuos orgánicos domésticos. Asimismo, permite a los agricultores gestionar y conservar mejor el agua de sus campos, de modo que retengan agua suficiente para sus cultivos de arroz y los peces que crían.

En el apartado 5.1.9, las Directrices recomiendan a los Estados: “Desarrollar sistemas de gestión de desperdicios que reduzcan al mínimo la huella ecológica de las actividades de acuicultura”.

Qué se ha hecho: Gracias al fomento de la integración de la acuicultura en otros sistemas de cultivo, los agricultores de subsistencia pueden reciclar recursos y residuos agrícolas. La combinación del cultivo de arroz con la cría de peces pertenecientes a especies de bajos niveles tróficos ayuda a los campesinos a utilizar más eficazmente los recursos terrestres e hídricos de los que disponen y a regenerar los suelos y los ecosistemas acuáticos naturales.

En el apartado 5.1.10, las Directrices recomiendan a los Estados: “Elaborar y difundir orientaciones que aborden las mejores prácticas de gestión y uso de los recursos acuícolas, con apoyo de una capacitación periódica y específica”.

Qué se ha hecho: La promoción de la AAI ha estado dirigida por las autoridades gubernamentales nacionales y locales con el apoyo de la FAO. Los agentes de extensión agraria de las administraciones locales han creado folletos promocionales, carteles, vídeos y publicaciones en medios sociales en colaboración con las comunidades agrícolas para garantizar su pertinencia e idoneidad. Estos materiales incluyen directrices sobre prácticas óptimas y se han respaldado con una serie de actividades de capacitación centradas en promover el aprendizaje y la experimentación dirigidos por los campesinos.

las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover la intensificación sostenible de la acuicultura y la gestión de las explotaciones mediante la mejora de su elaboración e infraestructura; la adopción de tecnologías actualizadas a escala; el fomento de la digitalización, la recirculación y el tratamiento de los desperdicios en las explotaciones; el uso de métodos físicos, biológicos y químicos responsables, y la vigilancia y el reciclaje de los ‘flujos de desechos’ o de los nutrientes infrautilizados de la acuicultura por medio de sistemas acuícolas regenerativos, multitróficos e integrados”.

Qué se ha hecho: El sector agrícola de la República Democrática Popular Lao está dominado por pequeños agricultores familiares, principalmente de subsistencia, que actualmente se enfrentan a retos relacionados con la seguridad alimentaria, la salud, el cambio climático y la degradación del medio ambiente. Estos pequeños productores desean intensificar sus sistemas agrícolas y, al mismo tiempo, regenerar los ecosistemas naturales que consideran la base de unos medios de vida sostenibles. El cultivo del arroz es fundamental en muchas de estas explotaciones, y el fomento de la acuicultura multitrófica integrada ayuda a las familias de agricultores pobres a dar el primer paso en un proceso de intensificación gradual y sostenible, al tiempo que se regeneran los suelos y los hábitats naturales.

En el apartado 5.1.12, las Directrices recomiendan a los Estados: “Expandir la acuicultura en lugares donde sea viable y tenga potencial de desarrollo sostenible. Evaluar la viabilidad social y económica; adoptar precauciones ambientales y salvaguardias sociales idóneas, y velar por que la expansión de la acuicultura sea responsable, exista en el marco de la capacidad de carga ambiental, y no afecte negativamente a la biodiversidad, los ecosistemas o los medios de vida”.

Qué se ha hecho: Entre los lugares seleccionados por las autoridades gubernamentales para promover la AAI se encontraban las zonas de interés para la reducción de la pobreza identificadas como prioritarias en las estrategias nacionales de desarrollo agrícola formuladas con el apoyo de los asociados internacionales para el desarrollo [por ejemplo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)]. Más recientemente se ha identificado la promoción de la AAI (por ejemplo, la combinación del cultivo de arroz con la crianza de pescado) como estrategia para acelerar la transformación de los sistemas alimentarios en la República Democrática Popular Lao, ya que se trata de una práctica que se puede promoverse fácilmente a gran escala (se basa en prácticas tradicionales), aumenta el suministro de alimentos nutritivos y saludables a nivel local, incrementa la biodiversidad agrícola, mejora los suelos, reduce la dependencia de los productos químicos agrícolas y regenera los ecosistemas acuáticos y terrestres.

En el apartado 5.1.13, las Directrices recomiendan a los Estados: “Establecer un equilibrio adecuado entre la diversificación de especies y la concentración en las especies principales que satisfaga las demandas del mercado de la mejor manera posible y responda a los factores que impulsan el uso de especies y adoptar en las explotaciones calendarios de producción y gestión que se ajusten a los requisitos del mercado y respondan a las limitaciones ambientales”.

Qué se ha hecho: Las recomendaciones sobre la elección de especies para el fomento de la AAI en la República Democrática Popular Lao se centran en los peces de bajos niveles tróficos (tilapia, carpa común y barbo plateado), que prosperan en las condiciones de los arrozales, son populares entre las familias para el consumo doméstico y pueden criarse con facilidad. El suministro de alevines continúa siendo un obstáculo importante para el desarrollo de la acuicultura, y los piscicultores valoran las especies de peces que pueden criar a nivel local.

En el apartado 5.1.14, las Directrices recomiendan a los Estados: “Evitar o reducir al mínimo la generación de desechos a partir de aparejos de acuicultura”.

Qué se ha hecho: Un factor importante para la adopción de la AAI por parte de los pequeños agricultores de la República Democrática Popular Lao es que reduce el tiempo que las familias campesinas dedican a la pesca y la búsqueda de alimentos. Esto, a su vez, alivia la presión sobre las menguantes explotaciones pesqueras de captura y reduce de manera significativa el uso de redes de enmalle de monofilamento y trampas para peces fabricadas con redes de plástico, utilizadas habitualmente por los pescadores artesanales.

5.2 Integración de la acuicultura con la agricultura y otros sectores

Las Directrices dicen lo siguiente: La acuicultura puede trabajar con la agricultura y otros sectores para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad valiéndose de sistemas de gestión y prácticas de producción innovadores. En las zonas costeras, la integración de la acuicultura con el turismo o los sectores energéticos puede generar importantes sinergias y, en las zonas continentales, su integración en los sistemas de cultivo locales y en pequeña escala puede estimular especialmente a las comunidades pobres a abordar los desafíos más amplios de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional, aumentar la biodiversidad en las explotaciones y fomentar la resiliencia al cambio climático.

La integración dará lugar a que mejore el uso de los recursos, como la pesca, el agua, la tierra y los bosques, y restaurará los servicios y funciones ecosistémicos. Mediante la planificación y la toma de decisiones en conjunto, podemos gestionar nuestros recursos naturales y humanos de forma más eficaz y atender las diversas necesidades de la sociedad a corto, medio y largo plazo. Con este enfoque, se optimizará el uso sostenible de los recursos al abordarse los complejos vínculos que existen entre los distintos usuarios de los recursos.

En el apartado 5.2.1, las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover la integración de la acuicultura con la agricultura y otros sectores mediante la formulación y la aplicación de políticas, reglamentos y legislaciones nacionales que sean propicios”.

Qué se ha hecho: Las personas responsables de la formulación de políticas a escala nacional y los asociados internacionales para el desarrollo suelen considerar la acuicultura como una práctica altamente técnica que requiere una inversión inicial considerable (por ejemplo, la construcción de un estanque). Por lo general, no se considera adecuado promocionar esta práctica entre las familias de pequeños agricultores de subsistencia (que constituyen la mayoría de los agricultores de la República Democrática Popular Lao) y a menudo se pasa por alto como estrategia de producción de alimentos. La divulgación y promoción de la acuicultura como una práctica que puede integrarse en otros sistemas de cultivo y requiere escasa inversión adicional (por ejemplo, la combinación del cultivo de arroz con la crianza de peces) puede facilitar su inclusión en las políticas, normativas y leyes nacionales cuando, de otro modo, se pasaría por alto o quedaría excluida.

En el apartado 5.2.2, las Directrices recomiendan a los Estados: “Alentar a la diversificación de la producción alimentaria y de los ingresos mediante la integración de la acuicultura con otros sistemas, como el cultivo combinado de arroz y peces, la acuaponía y otras prácticas agrícolas integradas. Con ello mejorarán la sostenibilidad, la productividad, la eficiencia y la resiliencia de las personas, las comunidades y los ecosistemas”.

Qué se ha hecho: La acuicultura es objeto de una amplia promoción en la República Democrática Popular Lao como práctica agrícola integrada. Los campesinos y los agentes locales de extensión agraria consideran la AAI como una práctica que mejora la sostenibilidad, la productividad, la eficiencia y la resiliencia de las personas, las comunidades y los ecosistemas. Esta visión es intuitiva a nivel de la comunidad y del campesinado, y ha sido respaldada por las personas responsables de la formulación de políticas mediante una serie de materiales promocionales cuidadosamente elaborados por el Departamento de Ganadería y Pesca en asociación con la FAO a lo largo de más de un decenio de colaboración.

En el apartado 5.2.3, las Directrices recomiendan a los Estados: “Prestar apoyo a las asociaciones de investigación e innovación que promuevan sistemas de cultivo de agricultura-acuicultura integrada en los que participen múltiples partes interesadas”.

Qué se ha hecho: Los Ensayos de Promoción Agrícola se basan en un proceso en el que participan múltiples interesados, diseñado por el Departamento de Ganadería y Pesca con el apoyo de la FAO para desarrollar y promover la investigación de la AAI sobre el terreno impulsada por los campesinos. Los detalles del proceso se definieron de manera progresiva a lo largo de cinco años en colaboración con los agricultores y los agentes locales de extensión agraria. El proceso está diseñado para funcionar en el marco institucional de la extensión y el desarrollo agrícolas de la República Democrática Popular Lao y no depende del apoyo de asociados internacionales para el desarrollo.

En el apartado 5.2.4, las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover la integración de la acuicultura con la pesca mediante la pesca basada en el cultivo y la mejora de las poblaciones, especialmente en las masas de agua estacionales, al tiempo que se preservan los ecosistemas y la biodiversidad”.

Qué se ha hecho: En la República Democrática Popular Lao se promueve el cultivo de arroz como una estrategia que aumenta las poblaciones para la pesca de captura. En general, los campesinos valoran este enfoque, ya que la mayoría de las comunidades rurales consideran la pesca de captura un componente clave de la resiliencia de sus medios de vida. El fomento de estrategias destinadas a aumentar las poblaciones de peces silvestres ha permitido a las comunidades rurales poner en marcha actividades de desarrollo más ambiciosas que abordan cuestiones más amplias, como la gestión de las cuencas hidrográficas, e iniciativas de conservación de la pesca, como la protección de las zonas de desove.

En el apartado 5.2.5, las Directrices recomiendan a los Estados: “Reconocer la función de la acuicultura en las interrelaciones sociales y biofísicas de la alimentación y los ecosistemas, y reforzar la aplicación de procesos participativos como el enfoque ecosistémico de la acuicultura como estrategia para lograr una mayor integración de la acuicultura”.

Qué se ha hecho: El hecho de hacer hincapié en el papel que puede desempeñar la acuicultura en la restauración y regeneración de los ecosistemas acuáticos y terrestres naturales (por ejemplo, mediante la producción ecológica de hortalizas) ha contribuido a promover la inclusión de la acuicultura en las estrategias de desarrollo nacionales y provinciales. La introducción de la acuicultura en los arrozales para reducir la dependencia de herbicidas, plaguicidas y fertilizantes químicos la convierte en una estrategia atractiva para muchos pequeños agricultores preocupados por la degradación del ecosistema y la salud familiar. En algunos casos, el beneficio adicional de criar peces para el consumo doméstico es secundario frente a los beneficios regenerativos y ecológicos de la introducción de la acuicultura en el entorno de cultivo.

En el apartado 5.2.6, las Directrices recomiendan a los Estados: “Desarrollar y promover tecnologías innovadoras para el reciclaje de nutrientes y el seguimiento de los efluentes de la acuicultura, a fin de procurar su reutilización inocua en el ecosistema a través de enfoques de economía integrada y circular”.

Qué se ha hecho: La integración de la acuicultura en el cultivo de arroz a pequeña escala ha animado a los agricultores a aprovechar mejor el estiércol animal. Aunque el estiércol no suele desperdiciarse en las pequeñas explotaciones, por lo general no se tienen en cuenta las ventajas de recogerlo y utilizarlo de forma estratégica. La promoción del cultivo de arroz y la cría de peces en la República Democrática Popular Lao anima a los agricultores a utilizar estiércol de ganado en sus arrozales, una práctica beneficiosa tanto para el arroz como para los peces. Esta recomendación fue ampliamente adoptada y ayudó a numerosos agricultores a dar el primer paso en la transición a las prácticas de cultivo ecológico del arroz.

5.3 Conservación de la biodiversidad acuática, gestión de los recursos genéticos y suministro sostenible de semillas

Las Directrices dicen lo siguiente: El desarrollo sostenible de la acuicultura requiere una gestión eficaz de los recursos genéticos, tanto de las poblaciones silvestres (con fines de conservación y como recurso para la acuicultura) como de los tipos cultivados que se utilizan en la acuicultura. La gestión eficaz de los recursos genéticos acuáticos para la alimentación y la agricultura debería fundarse en datos sólidos sobre la situación nacional, regional y mundial de dichos recursos, lo que también debería ayudar a garantizar que estos estén representados en los avances futuros y en el seguimiento del estado de la biodiversidad mundial en el marco de instrumentos internacionales como los ODS y el Marco mundial de la diversidad biológica de Kunming-Montreal del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).

Existe un enorme potencial para aumentar la productividad de los tipos cultivados domesticados mejorando la gestión genética en los sistemas de suministro de semillas para la acuicultura y acelerando la adopción de mejoras genéticas, con especial atención en la cría selectiva. Debería adoptarse un enfoque prudente basado en evaluaciones del riesgo según se indica en el Plan de acción mundial para la conservación, la utilización sostenible y el desarrollo de los recursos genéticos acuáticos para la alimentación y la agricultura.

La conservación de la biodiversidad acuática, en particular la gestión de la repercusión de la acuicultura en dicha diversidad, es de vital importancia para el desarrollo sostenible de la acuicultura en el futuro. Por tanto, es importante realizar evaluaciones del riesgo de las introducciones y transferencias, especialmente en el caso de las especies no nativas y los tipos cultivados desarrollados, y reconocer y vigilar las especies, las poblaciones de peces silvestres y los tipos cultivados que se encuentren amenazados, así como promover la conservación eficaz de estos. La introducción de especies no nativas en la acuicultura debería depender de una autorización previa basada en estas evaluaciones del riesgo.

En el apartado 5.3.2.1, las Directrices recomiendan a los Estados: “Elaborar políticas o estrategias nacionales para el suministro de semillas, a fin de asegurar un suministro constante de semillas de calidad que satisfaga la demanda de los productores. Tales estrategias deberían considerar la función del desarrollo de infraestructura, como el establecimiento de núcleos de cría como fuente de reproductores de calidad y la descentralización de la multiplicación de semillas, y promover sistemas fiables de certificación de semillas”.

Qué se ha hecho: Uno de los componentes del apoyo de la FAO al desarrollo y la promoción de la AAI en la República Democrática Popular Lao fue la asistencia para redactar un plan de desarrollo estratégico para el sector de la pesca y la acuicultura (2017). El citado plan, elaborado por el Departamento de Ganadería y Pesca, reconocía la falta de un suministro fiable de alevines como una limitación clave para el desarrollo de la acuicultura y daba prioridad a la producción descentralizada de alevines. Los centros provinciales y nacionales existentes de producción de alevines fueron designados núcleos de cría de reproductores de calidad.

Los esfuerzos posteriores del Departamento de Ganadería y Pesca para promover la AAI con el apoyo de la FAO han fomentado aún en mayor medida la producción descentralizada de alevines y han alentado a los agricultores (a través del proceso de Ensayos de Promoción Agrícola) a experimentar con técnicas de cría y reproducción de peces a pequeña escala en las explotaciones. En el sur del país se han creado redes de piscicultores para la producción de alevines (principalmente de tilapia y carpa común) que han desempeñado un papel decisivo en la promoción de la AAI. La falta de suministro de alevines sigue constituyendo un obstáculo importante para la promoción de la AAI en el norte del país, pero los recientes esfuerzos dirigidos a promover la producción de alevines a pequeña escala mediante visitas de intercambio con agricultores de otras zonas podrían ser una posible vía de avance.

En el apartado 5.3.2.4, las Directrices recomiendan a los Estados: “Reconocer las respectivas funciones de los sectores público y privado en los sistemas de suministro de semillas, especialmente en el caso de los programas de mejora genética. Dichos programas son necesariamente a largo plazo y los programas del sector público deberían contemplar opciones de transición al sector privado para procurar que sean sostenibles a largo plazo sobre la base de componentes de recuperación de los costos”.

Qué se ha hecho: TEn aras de la armonización con las estrategias nacionales de reducción de la pobreza y mejora de la seguridad alimentaria y la nutrición, la promoción de la AAI en la República Democrática Popular Lao se ha centrado en las comunidades pobres y en el desarrollo de la capacidad de los pequeños agricultores para producir pequeñas cantidades de alevines para la venta o el intercambio a nivel local. Aunque tanto los centros de producción de alevines de los gobiernos provinciales como los empresarios del sector privado requieren asistencia técnica y en materia de gestión, los esfuerzos de desarrollo del Departamento de Ganadería y Pesca y de la FAO se han centrado estratégicamente en las familias de pequeños agricultores individuales y en las comunidades pobres. Este enfoque se consideró la forma más eficaz de maximizar los beneficios de unos recursos a menudo limitados y una capacidad gubernamental reducida.

5.4 Piensos sostenibles

Las Directrices dicen lo siguiente: Las especies acuícolas con alimentación representan alrededor de la mitad del total de la producción acuícola y se prevé que su cultivo se extienda para satisfacer la creciente demanda de alimentos acuáticos. Los avances científicos y tecnológicos en la formulación y elaboración de piensos han formado parte de la reciente evolución de la acuicultura.

La sostenibilidad de la acuicultura con alimentación requiere que se adopten prácticas y sistemas que mejoren la productividad, al tiempo que reducen los costos y el desperdicio de piensos y garantizan la obtención sostenible de ingredientes y la preservación de los ecosistemas y la biodiversidad. Es fundamental diversificar las fuentes de ingredientes para asegurar la disponibilidad y el acceso. Mediante el desarrollo de ingredientes alternativos, fórmulas de piensos y la capacidad de elaboración, se puede favorecer la expansión de la acuicultura en distintas regiones. Es primordial mejorar las prácticas de gestión de los piensos para la intensificación sostenible de la acuicultura, con lo que se logrará una mayor eficiencia.

En el apartado 5.4.2, las Directrices recomiendan a los Estados: “Promover la elaboración de ingredientes obtenidos de forma sostenible (de todas las fuentes) y su uso en la formulación de piensos, procurando lograr piensos asequibles, inocuos y saludables y alentando a un mayor rendimiento de los piensos y a una reducción del impacto ambiental”.

Qué se ha hecho: La armonización con las prioridades nacionales relacionadas con la mitigación de la pobreza y la mejora de la seguridad alimentaria ha hecho que la promoción de la AAI en la República Democrática Popular Lao (por ejemplo, la combinación del cultivo de arroz con la cría de peces) se centre en prácticas de acuicultura de bajo coste que utilizan especies acuícolas de bajos niveles tróficos (tilapia, carpa común y barbo plateado). Se alienta a los agricultores a utilizar insumos de la propia explotación, como el estiércol del ganado, para generar productividad primaria (por ejemplo, algas y bacterias) y regenerar los ecosistemas naturales. La producción de este “alimento natural” es la base de la AAI, y los piensos tradicionales (por ejemplo, salvado de arroz, piensos comerciales para peces) solo se utilizan ocasionalmente como complemento. También se anima a los agricultores a utilizar los restos de comida doméstica, aunque muchos optan por alimentar a pollos o cerdos en lugar de peces con este valioso recurso. Las bajas densidades de las poblaciones garantizan que los acuicultores produzcan una cantidad razonable de peces comestibles con estos recursos limitados. La decisión de promover sistemas de acuicultura más intensivos que utilicen piensos comerciales para peces o piensos preparados en la explotación suele estar fuera del alcance de la mayoría de los pequeños acuicultores pobres, que no pueden permitirse tal inversión y el riesgo financiero que conlleva. Además, muchos campesinos ven la acuicultura como una herramienta para restaurar los ecosistemas de los arrozales y prefieren estrategias que requieran escasos insumos y entrañen bajos riesgos.

5.6 Estrategias dirigidas a hacer frente al cambio climático, las catástrofes naturales, la contaminación y las pandemias

Las Directrices dicen lo siguiente: La acuicultura resiliente al clima y la reducción de los riesgos de catástrofes deben basarse en políticas, estrategias y planes que se hayan elaborado en consulta plena y efectiva con todas las partes interesadas en la acuicultura, de conformidad con las recomendaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Acuerdo de París, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres y la Estrategia de la FAO sobre el cambio climático. Es posible detectar los principales peligros naturales y climáticos mediante una evaluación del riesgo y la vulnerabilidad.

Es necesario alentar a la transición hacia prácticas más resilientes al clima en la acuicultura, en particular con miras a descarbonizarla para suministrar dietas bajas en carbono que tengan en cuenta la nutrición. Al mismo tiempo, debería mejorarse el potencial de mitigación del cambio climático de determinados tipos de acuicultura en los casos en que se haya demostrado (por ejemplo, la captación de carbono en el cultivo de algas o moluscos). También debería promoverse la contribución de la acuicultura, incluidas las prácticas extensivas, a la protección y la restauración de los ecosistemas marinos, costeros y continentales en respuesta a los efectos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar o las inundaciones.

En el apartado 5.6.1, las Directrices recomiendan a los Estados: “Elaborar y aplicar políticas y estrategias que garanticen que la función de la acuicultura en la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos se aborde en instrumentos internacionales como las contribuciones determinadas a nivel nacional y los planes nacionales de adaptación”.

Qué se ha hecho: Las intervenciones de desarrollo rural llevadas a cabo en la en la República Democrática Popular Lao con el objetivo de ayudar a las comunidades pobres a adaptarse al cambio climático han sido impulsadas en gran medida por el Ministerio de Medio Ambiente. Este Ministerio es el punto focal para el diálogo de los asociados internacionales para el desarrollo sobre los planes nacionales de adaptación y otros proyectos relacionados con el cambio climático. El enlace y la coordinación eficaces entre este Ministerio y el personal de desarrollo agrícola, sobre todo a nivel provincial y de distrito, han sido complicados y han dado lugar a una comprensión deficiente de las cuestiones relacionadas con el cambio climático y al desarrollo de estrategias de adaptación eficaces en el sector agrícola.

Con el apoyo de la FAO, el Departamento de Ganadería y Pesca ha podido ayudar al Gobierno del país a hacer frente a estos retos mediante la sensibilización y comprensión sistemáticas del cambio climático y la necesidad de trabajar con los campesinos para desarrollar estrategias de adaptación. Las graves inundaciones y sequías registradas recientemente en el norte del país han puesto de relieve la importancia de esta labor, y los agentes de extensión agraria de las comunidades se sienten ahora mucho más seguros a la hora de abordar la adaptación al cambio climático. Simplemente “explicando la cuestión” en términos no técnicos y ofreciendo a las comunidades agrícolas la oportunidad de desarrollar y poner a prueba sus propias prácticas de adaptación climática mediante la AAI se ha conseguido avanzar considerablemente en la adaptación al cambio climático y mejorar la seguridad alimentaria. El hecho de centrarse en las prácticas de adaptación mediante la AAI permite a las comunidades abordar simultáneamente los retos que plantean las sequías, las inundaciones y la seguridad alimentaria.

En el apartado 5.6.2, las Directrices recomiendan a los Estados: “Reconocer y promover proactivamente las nuevas oportunidades para la acuicultura que se deriven del cambio climático a raíz de la diversidad de tipos de cultivo y sistemas de cultivo a disposición de los acuicultores”.

Qué se ha hecho: Utilizando el proceso de Ensayos de Promoción Agrícola desarrollado por el Departamento de Ganadería y Pesca con el apoyo de la FAO, 100 hogares agrícolas de tres provincias tuvieron la oportunidad de desarrollar y poner a prueba sus propias estrategias de adaptación al cambio climático mediante la AAI. Las graves sequías e inundaciones sufridas recientemente en la República Democrática Popular Lao (2023) fueron una poderosa motivación para que los agricultores participaran en estos ensayos.

En el apartado 5.6.3, las Directrices recomiendan a los Estados: “Proporcionar estrategias de adaptación y mitigación, y planes de recuperación y ayuda a las comunidades que dependen de la acuicultura que se vean afectadas por el cambio climático y otros riesgos de catástrofes, junto con la asistencia y el apoyo necesarios, en colaboración con el sector privado y otros asociados”.

Qué se ha hecho: Más de 2 000 hogares de agricultores del distrito de Muang La, en la provincia de Oudomxay, se vieron afectados por graves inundaciones en 2023. La FAO proporcionó ayuda de emergencia a algunas de las familias más afectadas para ayudarles a reconstruir sus arrozales y restablecer el cultivo de arroz y la cría de peces. La ayuda fue coordinada por las autoridades locales y el Departamento de Ganadería y Pesca. Se contrató a empresas locales de construcción para que ayudaran a retirar los escombros y reconstruir los arrozales. La iniciativa resultó muy eficaz para restablecer los medios de vida de muchas familias de agricultores pobres y demuestra que, incluso en zonas rurales remotas, existe capacidad para responder a las situaciones de emergencia y restablecer las prácticas acuícolas.

En el apartado 5.6.6, las Directrices recomiendan a los Estados: “Fortalecer la preparación ante el cambio climático y las catástrofes, lo cual supone planes de contingencia, disposiciones en materia de coordinación, información al público y capacitación, en particular respecto de la aplicación de análisis de riesgos para la planificación y la gestión de la acuicultura, la evaluación de las vulnerabilidades del sector, la aplicación de estrategias de reducción del riesgo y adaptación, la inversión en sistemas de seguimiento y alerta rápida, el mantenimiento de reservas de piensos y equipos, la promoción de tecnologías y sistemas que aumenten la capacidad de adaptación de la acuicultura y el desarrollo de la capacidad institucional y de la capacitación y la asistencia técnica para prestar apoyo a los productores en relación con prácticas acuícolas resilientes al clima”.

Qué se ha hecho: En general, los intentos dirigidos a mejorar la comprensión del cambio climático entre el campesinado en la República Democrática Popular Lao han sido infructuosos, y los trabajadores locales de desarrollo agrícola atribuyen en gran medida estos fracasos a la falta de contextualización local de las iniciativas de comunicación. Los diálogos a nivel comunitario suelen adolecer de un enfoque descendente, más centrado en definiciones académicas que en soluciones prácticas. Para hacer frente a estos problemas, el Departamento de Ganadería y Pesca, con el apoyo de la FAO, puso en marcha una serie de consultas en distritos y comunidades sobre el cambio climático. El nuevo enfoque hace hincapié en las “conversaciones” intuitivas entre los funcionarios y funcionarias de desarrollo locales y nacionales y las familias de agricultores individuales o pequeños grupos informales de agricultores. Estas conversaciones ya no incluyen definiciones académicas, sino que fomentan un debate “fluido”. El punto de partida son los fenómenos meteorológicos que todo el mundo está experimentando en la actualidad. El objetivo es estudiar cómo pueden los agricultores adaptar sus prácticas de gestión del agua, pesca natural y acuicultura para mejorar la seguridad de la producción alimentaria y, a través de este diálogo, comprender mejor el cambio climático. Los cambios pretendían fomentar interacciones más eficaces y atractivas con la comunidad agrícola, centrándose en soluciones prácticas e incorporando el contexto local al diálogo.

Al organizar de este modo el diálogo sobre el cambio climático, el personal de la administración central y local se comprometió a hablar directamente con casi todas las familias de agricultores participantes en este proyecto (en 26 aldeas). La conversación incluyó una exploración de prácticas de adaptación de bajo costo y adecuadas a las necesidades locales que posteriormente se probaron y desarrollaron en el marco de los Ensayos de Promoción Agrícola.

En el apartado 5.6.9, las Directrices recomiendan a los Estados: “Desarrollar y adoptar sistemas agrícolas mejorados que tengan una mayor capacidad de adaptación, con lo que aumentará la resiliencia del sector en respuesta al cambio climático”.

Qué se ha hecho: El Departamento de Ganadería y Pesca, con el apoyo de la FAO, ha alcanzado un consenso sobre cinco cuestiones clave relacionadas con el desarrollo de sistemas agrícolas mejorados para la adaptación al cambio climático.

  • Un aspecto importante es la apropiación local y la autonomía del proceso de Ensayos de Promoción Agrícola. Las familias de campesinos, junto con la comunidad rural en general, deben determinar el enfoque de los ensayos (lo que se pretende probar) y el proceso que seguirán estos, en consulta con el personal del distrito y los representantes de la comunidad.
  • Los Ensayos de Promoción deben centrarse en la integración de las actividades agrícolas y en lograr que la producción de alimentos sea más resiliente al cambio climático. Una posibilidad consiste en probar formas de cultivar arroz y criar peces simultáneamente, pero hay otras que deberían explorarse durante el reclutamiento de agricultores
  • En cada zona objetivo (distrito/comunidad), los Ensayos de Promoción Agrícola deben realizar una contribución clara a los planes y prioridades de desarrollo existentes. Es importante que estos ensayos contribuyan a objetivos de desarrollo más amplios y que tanto los agentes locales de extensión agraria como los campesinos promuevan la adopción de sistemas agrícolas más integrados en pro de la adaptación al cambio climático como parte de un diálogo global sobre la mejora de la resiliencia comunitaria y la reducción de la pobreza.
  • Es importante comunicar que, aunque esta intervención representa una actividad de extensión agrícola, no se centra únicamente en aumentar la producción de alimentos. El objetivo principal es mejorar la resiliencia de las comunidades rurales a los efectos del cambio climático; los ensayos deberían incluir la experimentación de formas de restaurar los procesos y ecosistemas naturales, así como de conservar o aumentar la biodiversidad agrícola.
  • El proceso de reclutamiento de agricultores para los ensayos incluyó asesoramiento técnico y orientación sobre la integración del cultivo de arroz y la cría de peces, pero es importante alentar a los campesinos a probar estrategias alternativas como la mejora de los refugios para animales acuáticos, la conservación de animales y plantas acuáticos silvestres y la mejora de la captación o la abundancia de animales y plantas acuáticos en los arrozales.