El programa contará con un sistema integral de monitoreo y evaluación, orientado a asegurar la transparencia, la rendición de cuentas y el aprendizaje continuo durante la implementación en los países participantes. Este sistema está respaldado por un equipo especializado de monitoreo y evaluación, compuesto por profesionales regionales y nacionales, responsables de dar seguimiento al avance de las actividades y de garantizar el logro de los resultados previstos.
Para ello, se están desarrollando y se estarán utilizando dos plataformas principales:
Actualmente en proceso de desarrollo, el SRAD-IML está siendo concebido como una plataforma digital colaborativa, diseñada ad hoc para el programa, que funcionará en la nube y permitirá la gestión integral y automatizada de grandes volúmenes de datos provenientes de múltiples países y actores. Este sistema digital no solo facilitará la captura de información en terreno mediante aplicaciones móviles y formularios inteligentes, sino que también automatizará la depuración, consolidación y organización de los datos, asegurando su coherencia y calidad a través de estándares comunes y validaciones automáticas. La arquitectura modular del sistema pretende integrar componentes de captura de datos, bases de datos relacionales y herramientas avanzadas de visualización y análisis, permitiendo el procesamiento y análisis en tiempo real de los indicadores definidos en el marco lógico. La idea es que los usuarios podrán acceder a tableros y reportes automatizados, con información desagregada y georreferenciada, que facilitarán la toma de decisiones a nivel local, nacional y regional. El sistema está siendo diseñado para responder a los requisitos de monitoreo, reporte y verificación del Fondo Verde del Clima, optimizando la eficiencia operativa y la transparencia en la gestión del programa. De esta manera, el sistema será una solución digital integral y automatizada, capaz de transformar datos complejos en información útil y accesible para todos los actores involucrados.
Esta plataforma, utilizada por la FAO en América Latina y el Caribe, será empleada para monitorear la eficiencia del programa, es decir, en qué medida los recursos se utilizan de manera óptima para producir los resultados esperados. OnTrack ofrece una visión integral del progreso, permite dar seguimiento al plan operativo y medir el avance de actividades y subactividades en relación con los recursos financieros y el tiempo disponible. Asimismo, facilitará el seguimiento de aspectos clave como el Marco de Salvaguardas Sociales y Ambientales, el Plan de Género, los riesgos del programa y el mecanismo de quejas. OnTrack cuenta con espacios de reporte por país y a nivel consolidado, y funciona como repositorio de entregables y evidencias organizadas por subactividad.
Ambos sistemas se complementan y garantizan la recolección y análisis progresivo de la información sobre los avances y resultados del programa, facilitando la medición de los 17 indicadores definidos en su marco lógico y cumpliendo con los requisitos de monitoreo y reporte establecidos por el Fondo Verde del Clima. El sistema está también alineado con los criterios internacionales del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE: pertinencia, coherencia, eficacia, eficiencia, impacto y sostenibilidad, aplicados de forma flexible y adaptada al contexto del programa.
Para fortalecer y complementar este sistema, el programa integra tres mecanismos adicionales:
Se conforman en los territorios de intervención para facilitar la gestión escalable y sostenible de las cuencas y la demanda de agua, apoyar la inversión a gran escala y la implementación de tecnologías de adaptación basada en ecosistemas (AbE) y el uso eficiente de los recursos. Estos comités tienen la función de asegurar la participación efectiva de todos los actores, especialmente mujeres y grupos prioritarios, y operan bajo el marco legal y las políticas de recursos hídricos de cada país. Sus funciones incluyen validar y dar seguimiento a las intervenciones definidas en los planes de adaptación basadas en ecosistemas (AbE), vigilar las condiciones biofísicas, sociales y económicas en sus cuencas hidrográficas, evaluar vulnerabilidades y riesgos climáticos, y documentar resultados y lecciones aprendidas. Además, reciben capacitación continua para fortalecer sus capacidades técnicas y de gestión.
El programa dispondrá con un sistema MRV para facilitar el seguimiento y evaluación de los proyectos de AbE y del uso eficiente del agua y los recursos. Este sistema permitirá monitorear beneficios económicos y ecosistémicos, recopilar información relevante sobre líneas de crédito y garantías, y apoyar a las instituciones financieras en la gestión del financiamiento climático. Entre las funcionalidades previstas destacan el uso de análisis de datos e información satelital, la automatización de certificados de garantía, la definición de líneas base y la introducción de rutinas de alerta temprana y planes de contingencia. El desarrollo y operación del sistema MRV se apoyará en socios técnicos contratados por la FAO y la integración de tecnologías de la información, así como en la capacitación de actores locales e instituciones financieras para su uso efectivo.
El Programa desarrollará e implementará un sistema específico para el seguimiento de las subvenciones otorgadas en el marco del programa. Este sistema tiene como objetivo asegurar la implementación efectiva de las actividades de adaptación basada en ecosistemas y otras medidas de adaptación, verificar el cumplimiento de los requisitos y regulaciones de las subvenciones, y garantizar el uso adecuado de los fondos. El seguimiento incluirá tanto la revisión documental (informes financieros, de cumplimiento y auditoría) como el monitoreo en sitio mediante visitas físicas y reuniones con las personas beneficiarias. Todo ello permitirá evaluar el progreso hacia los resultados esperados en términos de resiliencia climática y desarrollo sostenible, fortaleciendo la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de los recursos del programa.
Estos tres sistemas complementan e integran el sistema general de monitoreo y evaluación del programa, asegurando una gestión eficiente, participativa y transparente orientada a resultados sostenibles y de alto impacto.
La información generada por el sistema de monitoreo y evaluación será sistemáticamente compartida con el Centro Regional de Conocimientos vinculado al Observatorio Ambiental de la CCAD, que funcionará como repositorio de protocolos, mejores prácticas y lecciones aprendidas. A su vez, el centro regional proporcionará insumos y datos relevantes necesarios para la medición de ciertos indicadores del programa, asegurando así una comunicación y colaboración permanente entre ambos sistemas para fortalecer la gestión del conocimiento y la toma de decisiones en la región.
Adicionalmente, el programa será evaluado de manera independiente a mitad y al final de su ejecución, conforme a los estándares internacionales y las directrices del Fondo Verde del Clima. Estas evaluaciones externas permitirán analizar en profundidad la relevancia, eficacia, eficiencia, impacto, sostenibilidad y coherencia de las acciones realizadas, así como identificar oportunidades de mejora, lecciones aprendidas y mejores prácticas para fortalecer futuras intervenciones y la gestión del programa.
De esta manera, se asegura que las inversiones generen beneficios reales y duraderos para las personas y los ecosistemas más vulnerables al cambio climático en la región.