Agronoticias: Actualidad agropecuaria de América Latina y el Caribe
Expertos en Acción

Región Andina

12/10/2017

Perú, el Banco Mundial y la FAO ven en la innovación una vía para reducir la brecha social en el agro

Las desigualdades entre las zonas rurales y urbanas de Perú evidencian la creciente necesidad de invertir en métodos y tecnologías innovadoras. El Plan Nacional de Innovación Agrícola aspira a consolidar este sistema, mejorando las condiciones de vida en las zonas altas del país.

Familia rural del distrito de Ocongate cerca de Cusco, Perú.

En la última década, el Perú ha sido una de las economías más estables de Latinoamérica. Este factor le ha permitido reactivar, de forma paulatina, el desarrollo económico tras casi 30 años de estancamiento. Ha habido pocas contrapartidas en este proceso, con más de 4 millones de personas saliendo del umbral de la pobreza entre 2004 y 2010. Sin embargo, y a pesar de los avances, la brecha social sigue existiendo, y se evidencia más al compararse entornos rurales y urbanos. Seis de cada diez pobres del Perú viven en áreas rurales, con la pobreza extrema limitándose prácticamente a estas zonas. La tendencia indica un preocupante aumento de las desigualdades entre las zonas urbanas y rurales del país.

En ese contexto es llamativo que el crecimiento en la agricultura, que a pesar de sus múltiples retos ha seguido el ritmo de la economía nacional y que hoy se reafirma como un sector estratégico de desarrollo, no haya logrado traducirse en una mejora sustantiva del nivel de vida de los habitantes de las zonas altas. En esa falta de sincronía entre desarrollo económico y desarrollo social –a menudo justificada por la necesidad de innovación en el agro– surge el Programa Nacional de Innovación Agraria o PNIA, una iniciativa del Ministerio de Agricultura y Riego del Perú y financiada por el Banco Mundial y el banco Interamericano de Desarrollo (BID). El PNIA se marca como objetivo crear y consolidar las condiciones adecuadas para que la innovación esté presente en procesos y tecnologías agrícolas en el país, reforzando las capacidades del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA). Recientemente, Agronoticias hablaba con Dennis Escudero, experto de la FAO, sobre este tema, que resaltaba la dimensión inclusiva de los proyectos de innovación: “Lo que hacen [estos proyectos] es considerar como parte del sistema a todos los actores, agentes y/o entidades públicas o privadas del sector agropecuario que tienen alguna relación con los temas de investigación e innovación”.

El propio Dennis, junto a John Preissing, Representante de la FAO en Ecuador, y Michael Morris, gerente del proyecto por parte del Banco Mundial, participaron junto a otros técnicos en una misión de evaluación del PNIA el pasado septiembre. “La primera semana de la misión se viajó a las regiones de Cajamarca, Amazonas, Lambayeque y Piura para conocer in situ la implementación de diversos tipos de subproyectos”, apunta Preissing. “La misión pudo verificar avances significativos en la implementación de los fondos concursables en las diversas regiones visitadas, donde los actores del sistema de innovación vienen interactuando de manera colaborativa para la generación, adaptación y masificación de innovaciones y tecnologías”.

El Programa Nacional de Innovación Agraria estima su cierre para septiembre de 2019.

Fotografía: Oxfam International (CC BY-NC-ND 2.0)

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