Portal de apoyo a las políticas y la gobernanza

Reducir la pobreza rural

Entre 1990 y 2017, el número de personas que viven en la pobreza extrema se ha reducido de 1900 a 696 millones. Sin embargo, las devastadoras repercusiones socioeconómicas de la pandemia de la COVID-19 han invertido la tendencia a la reducción de la pobreza por primera vez desde 1990. Si no se actúa de forma urgente y transformadora, no será posible cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 (poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo).
 

La FAO ayuda a los países a elaborar políticas para erradicar la pobreza y el hambre, centrando la atención en las áreas rurales

En años recientes, la pobreza extrema se ha vuelto más rural. Aunque la población rural representa el 48 % de la población mundial, engloba el 80% de las personas extremadamente pobres. Ahora más que nunca, los países tienen que centrarse en las áreas rurales para erradicar la pobreza.

La Organización ayuda a los países a orientar sus políticas sectoriales hacia la población rural pobre para garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición, promover la inclusión económica, fomentar medios de subsistencia sostenibles desde la perspectiva medioambiental e incrementar la resiliencia frente a riesgos y conmociones.

Principales mensajes de políticas

La transformación deseada es fundamental para mejorar el acceso a dietas saludables y a un futuro equitativo, adaptarse a los impactos de la crisis climática y mitigarlos, y promover sociedades pacíficas e inclusivas. Se requieren acciones específicas y coordinadas entre sectores y actores en todos los niveles.

Los enfoques normativos clave para erradicar la pobreza también incluyen impulsar las políticas sociales; fomentar la coherencia entre la agricultura y la protección social; fortalecer la capacidad de las organizaciones de productores y las instituciones rurales y aumentar la inversión en infraestructura, investigación y servicios rurales a fin de crear nuevas oportunidades de generación de ingresos en sectores no agrícolas para la población rural pobre.

La adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos, así como un esfuerzo renovado para conseguir sistemas alimentarios más saludables, sostenibles y equitativos, supondrán un desafío, en especial para los productores en pequeña escala y las poblaciones rurales. Por lo tanto, es imprescindible que ambas agendas coloquen a sus principales contribuidores en el centro y no dejen a nadie atrás: la población rural pobre, al igual que grupos vulnerables como los agricultores familiares, los pescadores en pequeña escala, los habitantes de los bosques, los pastores, las mujeres, los jóvenes y los pueblos indígenas, tendrán que ser los protagonistas de cualquier cambio necesario si no queremos dejar a nadie atrás.

Es importante elaborar acuerdos de gobernanza que puedan facilitar el diseño, la aplicación y el seguimiento de las políticas multisectoriales coordinadas para erradicar la pobreza rural. Estos acuerdos de gobernanza deberían ser transparentes e inclusivos. En especial, para ello deberían incorporar los derechos de las comunidades y aprovechar el rol fundamental de las organizaciones rurales en la prestación de servicios, la articulación de demandas y la representación de la población rural en los procesos de diálogo y de elaboración de políticas.

 
FAO Serie sobre políticas: Reducción de la pobreza rural (con subtítulos)
04/04/2017

Un 75 % de la población más pobre del mundo vive en áreas rurales. Por lo tanto, el sector agrícola debe jugar un papel clave en la reducción de la...