Este módulo evalúa las prácticas de gestión de la tierra destinadas a mejorar la fertilidad del suelo y optimizar el uso de los recursos naturales y los servicios ecosistémicos.
Contribución a la resiliencia
Las prácticas agroecológicas de gestión de la tierra refuerzan la resiliencia de los agroecosistemas fomentando su capacidad de autorregulación y la prestación de servicios ecosistémicos clave. Al mejorar la estructura y la fertilidad del suelo, reducir la erosión y estimular la biodiversidad, estas prácticas apoyan ciclos naturales estables, como la retención de agua, la regeneración de nutrientes y el control biológico de plagas. De este modo, permiten que el sistema agrario resista mejor las tensiones medioambientales y se adapte a ellas, al tiempo que garantizan una producción sostenible sin depender excesivamente de insumos externos.
Información recopilada
- Tipos de fertilización del suelo y de los cultivos
- Producción de abonos naturales en la explotación
- Medidas de mitigación relacionadas con el uso de fertilizantes
- Método para determinar la cantidad de abono utilizado
- Sexo del miembro del hogar que aplica el abono
- Labranza
- Otras prácticas de gestión del suelo utilizadas
- Satisfacción con las prácticas de gestión del suelo para mantener la calidad de las tierras de cultivo