Este módulo analiza la calidad del suelo a través de varios indicadores físicos y biológicos, así como los procesos de degradación que afectan a las tierras agrícolas.
Contribución a la resiliencia
Contar con suelos sanos es fundamental para la productividad agrícola a largo plazo y para la capacidad de adaptación a las tensiones medioambientales. La calidad del suelo influye directamente en la resiliencia de los agroecosistemas al garantizar un sistema ecológicamente autorregulado, incluso en el contexto del cambio climático.
Información recopilada
- Color y textura del suelo
- Presencia de insectos y otros organismos
- Drenaje del agua
- Procesos de degradación del suelo constatados
- Evolución de los procesos de degradación de la tierra observados
- Tipo de uso del suelo en torno a las tierras cultivadas
- Conversión de tierras naturales en tierras agrícolas
- Satisfacción con la calidad y fertilidad del suelo