Dendroenergía

Al Hudaydah, Yemen. Charcoal sacks. ©Franco Pecchio/Wikimedia Commons

Publicaciones

1977

Para los pobres de los países en desarrollo, tanto urbanos como rurales, la madera suele ser la principal fuente de energía para cocer los alimentos y para calefacción. Se estima que en estos países el 86% de toda la madera consumida anualmente se emplea como combustible. Con el crecimiento de la población, este fenómeno está ejerciendo sobre los recursos madereros una presión inevitable que, con demasiada frecuencia, ha sido causa tanto de la destrucción...

1981

Este es el primero de dos nmeros especiales e Unasylva dedicados exclusivamente a la energa maderera. Este tema fue examinado agosto, en Nairobi, por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Fuentes de Energa Nuevas y Renovables. Cuatro de los seis artculos el presente nmero son adaptaciones de documentos escritos para esa reunin.

1981

Una preocupación particular de los países en desarrollo es la necesidad de tomar medidas urgentes para aliviar el grave problema de suministro de energía doméstica, particularmente la crisis de la leña, que está adquiriendo dimensiones alarmantes.

2002

Las polticas dendroenergticas deben ser globales; tienen que tener en cuenta factores socioeconmicos, culturales y medioambientales, para evitar, por ejemplo, los problemas de deforestacin y degradacin forestal que han causado a veces los incentivos para la promocin de combustibles leosos.

1993

En este documento se pone de manifiesto que la contribución de los combustibles derivados de la madera en términos relativos están teniendo una participación decreciente en los balances energéticos nacionales, en virtud de una creciente penetración de los combustibles derivados del petróleo, especialmente en áreas urbanas debido a una modernización de la industria, y otros factores.

1995

La biomasa se define como toda forma de materia derivada de las plantas (terrestres y acuáticas) que no haya sido fosilizada. Esto incluye productos agrícolas y forestales (leña, bagazo, cáscaras de semillas, residuos agrícolas y forestales, desechos de animales, residuos municipales, y plantaciones energéticas, entre otros).

1997

El objetivo general de la Reunión fue ofrecer la oportunidad, en el contexto de la Región, de discutir los problemas y las potencialidades técnicas, económicas y sociales de la producción de energía y alimentos a partir de biomasa resultante de actividades agrícolas, forestales y pecuarias e intercambiar informaciones, datos y experiencias relativas a los últimos desarrollos del tema en la Región.

2002

La disponibilidad de la información sobre bosques y recursos forestales, constituye una condición indispensable para el manejo forestal sostenible, y en general para el desarrollo forestal, basado en políticas claras y contrapesadas desde el punto de vista económico, ambiental y social. La cobertura y calidad actual de la información forestal no son lo suficientemente buena como para alimentar los procesos de toma de decisiones.

1982

El interés por la madera con fines energéticos no debe ir en perjuicio de las otras funciones esenciales de los bosques. Los árboles cultivados para obtener energía pueden también ayudar a restablecer la estabilidad y la fertilidad de la tierra, a aumentar la producción agrícola, y a mejorar la calidad de la vida en el ámbito rural, contribuyendo así a reducir la migración a los centros urbanos.

1993

La mayoría de los países en vías de desarrollo esta asistiendo a una sistemática reducción y/o degradación de sus recursos forestales con el fin de favorecer la incorporación de nuevas tierras a la agricultura, mas rentable y con un mas rápido retorno del capital que las actividades forestales. Los campesinos pobres que habitan en las zonas forestales son los principales protagonistas, aunque no los únicos, de este proceso de destrucción del patrimonio forestal.

2008

La subida vertiginosa del consumo y los precios de los combustibles, el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y las preocupaciones que despierta la dependencia de las importaciones de productos energéticos son los factores que están impulsando la búsqueda de opciones alternativas a los combustibles fósiles para la generación de energía.

2006

La importancia de un enfoque intersectorial se reconoce ampliamente. Por ejemplo, en el Estudio de perspectivas del sector forestal europeo se recomendó un enfoque de esta clase, adoptado también en la Declaración general de la Conferencia Ministerial sobre la Protección de Bosques en Europa (CMPBE) celebrada en Viena en 2003. En octubre de 2005 algunos de los principales asuntos planteados se examinaron en un taller celebrado en Riga (Letonia).

2007

Del volumen total de madera que se extrae de los bosques y de árboles situados fuera de éstos, más de la mitad se destina a la producción de energía, principalmente a usos domésticos de cocina y calefacción. En algunos países, por ejemplo en el África subsahariana, los hogares dependen casi por completo de la leña para satisfacer sus necesidades de energía.

2008

En los bosques europeos se almacenan 9,8 mil millones de toneladas de carbono, aproximadamente siete veces la emisión anual de gases de efecto invernadero de Europa. El crecimiento de las plantas y los bosques es un proceso fundamental para fijar el carbono atmosférico.

2010

La finalidad de este documento es informar a los delegados que participan en la 35ª reunión de la Comisión Forestal Europea (CFE) sobre la situación actual y la posible evolución futura de la dendroenergía en la región, así como enunciar algunos posibles principios rectores sobre el tema.

1986

Los gasificadores de carbón mineral, madera y carbón vegetal han sido empleados, desde el comienzo de este siglo, para el funcionamiento de motores de combustión interna en diversas aplicaciones. La utilización alcanzó un máximo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se emplearon en el mundo casi un millón de gasificadores, principalmente vehículos que funcionaban con combustibles sólidos nacionales, en vez de gasolina.

1991

Los fuertes aumentos de precio de los combustibles fósiles en los años setenta y la consiguiente subida de los costos unitarios de los productos industriales han hecho cobrar más conciencia de la importancia que tiene el reducir al mínimo el consumo energético en el sector industrial. Muchos países desarrollados asignan gran prioridad a la conservación de energía y a su administración, y aplican varias medidas para conseguir economías al respecto.

1991

Por el año 1984, la FAO inició una serie de estudios para determinar la importancia del consumo de leña en las industrias rurales de los países en vías de desarrollo y describir más claramente el rol de la biomasa forestal como proveedora de combustible para satisfacer la demanda energética de las áreas rurales. Dichos estudios han mostrado que el uso de leña en las industrias rurales y en las actividades comunitarias constituye un componente de primordial importancia.