Food and Agriculture Organization of the United Nations

16 de octubre de 2026

Día Mundial de la Alimentación

La innovación comienza con ser conscientes, pero el cambio real ocurre mediante la actuación cotidiana. Cada uno de nosotros tiene una función que desempeñar en la transformación de los sistemas agroalimentarios y en la construcción de un futuro alimentario mejor, respetando los alimentos y a quienes los producen, tomando decisiones informadas y colaborando para encontrar soluciones mejores y más sostenibles. La forma en que comemos, desperdiciamos menos y nos mantenemos al día de la ciencia y la innovación ayuda a configurar la demanda de alimentos más saludables, sostenibles y diversos. Juntos, apoyemos a los agricultores, protejamos los recursos naturales y contribuyamos a un futuro en el que todos tengan acceso a suficientes alimentos nutritivos, diversos e inocuos. 

Cuando pueda, elija comer una variedad de alimentos de temporada, lo que contribuye a mejorar la nutrición, apoyar a los agricultores locales y reducir los efectos ambientales. 

Planificar sus comidas, almacenar los alimentos correctamente y utilizar las sobras de forma creativa. Reducir el desperdicio de alimentos significa cuidar los preciados recursos naturales que se utilizan para hacer nuestros alimentos y ayuda a que nuestros sistemas alimentarios sean más sostenibles. 

Comprar a agricultores locales y en mercados locales donde y cuando sea posible. Esto sostiene las economías locales y los medios de vida y ayuda a preservar las tradiciones. 

No hay una solución única para todos. Acudir a fuentes dignas de crédito, evitar los mitos alimentarios y tomar decisiones informadas sobre lo que come se y los alimentos que se compran. 

Mantenerse informado sobre el modo en que la ciencia y la innovación están mejorando la alimentación y la agricultura en su comunidad. Compartir lo que aprenda manteniendo vivas las recetas tradicionales y probando formas nuevas y creativas de usar los alimentos, preservando el patrimonio al tiempo que inspira prácticas más sostenibles.

Utilizar el agua de manera responsable, reducir los productos de un solo uso y desechar de forma correcta artículos como pilas, aceites y grasas para ayudar a proteger la biodiversidad. Pequeños gestos como ahorrar agua o reducir el uso excesivo de plásticos ayudan a proteger el medioambiente para las generaciones futuras. 

Participar en iniciativas locales, actividades educativas y campañas. Trabajando juntas, las comunidades pueden compartir tradiciones, estudiar nuevas ideas y hacer que la sensibilización tenga efectos colectivos.