Situación Alimentaria Mundial

Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales

La nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales ofrece una perspectiva actualizada del mercado mundial de cereales. La nota de este mes se complementa con una evaluación detallada de la producción de cereales y de las condiciones de la oferta y la demanda por países y regiones incluida en la publicación trimestral Perspectivas de cosechas y situación alimentaria. En Perspectivas alimentarias se publican bianualmente análisis más detallados de los mercados mundiales de cereales así como de otros productos alimentarios importantes.

Fechas mensuales de publicación en 2026: 6 de febrero, 6 de marzo, 3 de abril, 8 de mayo, 5 de junio, 3 de julio, 4 de septiembre, 2 de octubre, 6 de noviembre, 4 de diciembre. 

El pronóstico sobre la producción mundial de cereales se reduce; persiste la incertidumbre acerca de los flujos de exportación del Mar Negro

Fecha de publicación: 04/09/2026

El pronóstico más reciente de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2026 se ha reducido en 3,4 millones de toneladas desde julio y se ubica ahora en 2 980 millones de toneladas. La última revisión sitúa la producción de 2026 en 61,1 millones de toneladas (un 2,0 %) por debajo del nivel alcanzado el año anterior, lo que supone el mayor descenso anual desde 2018. Aun así, sería la segunda cosecha más cuantiosa jamás registrada. La revisión a la baja de la producción mundial está vinculada en gran medida al maíz. Según el pronóstico actual, la producción mundial de maíz alcanzará los 1 309 millones de toneladas, esto es, un 0,6 % menos que en el pronóstico de junio. La reducción obedece principalmente al empeoramiento de las perspectivas de las cosechas en la Unión Europea, donde el calor y la sequedad persistentes durante el verano en las principales zonas productoras, en particular Francia y Polonia, deterioraron las condiciones de los cultivos y deprimieron las expectativas de rendimiento por debajo de los promedios quinquenales. Las revisiones a la baja en la India y el Paraguay basadas en las últimas estimaciones oficiales, aunque de menor magnitud, ayudaron a que se acentuara el descenso. Estas reducciones contrarrestaron con creces las revisiones al alza en la Argentina y el Brasil, donde es probable que rendimientos mejores de lo previsto den lugar a una producción muy por encima del promedio en 2026. Por el contrario, el pronóstico de la producción mundial de trigo se ha incrementado en un 0,5 % (4,2 millones de toneladas) y se ubica ahora en 810,7 millones de toneladas. Pese a esta revisión al alza, la producción seguiría estando un 3,8 % por debajo del nivel alcanzado el año pasado, aunque seguiría siendo la segunda producción más cuantiosa jamás registrada. El aumento obedece principalmente a las revisiones al alza de los pronósticos sobre la producción en el Canadá y Marruecos, donde se prevén sendos incrementos de alrededor de 1,5 millones de toneladas sobre la base de la mejora de las expectativas de rendimiento. Otras revisiones al alza en la Federación de Rusia y Ucrania también contribuyeron a que la cifra mundial se incrementara este mes. Estas subidas compensaron con creces los recortes en los pronósticos sobre la Unión Europea y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, donde las escasas precipitaciones y las altas temperaturas limitaron los rendimientos. La FAO ha incrementado su pronóstico acerca de la producción de arroz en Myanmar desde julio, a raíz de las revisiones al alza de las cifras históricas de producción en el país. Junto con los excelentes resultados en cuanto a rendimiento del ciclo de cultivo principal comunicados por las autoridades de Sri Lanka, esta modificación compensó las ligeras revisiones a la baja relativas a China y Filipinas, así como una reducción mayor en el caso de los Estados Unidos de América, donde la superficie sembrada cayó a su nivel más bajo en varias décadas. Como resultado de estos cambios, actualmente se prevé que la producción mundial de arroz ascenderá a 553,1 millones de toneladas (arroz elaborado) en 2026/27, lo que supone un descenso del 1,9 % respecto de la estimación revisada relativa a 2025/26, el cual se debe a una combinación entre la reducción de los márgenes de los productores y las condiciones meteorológicas adversas asociadas a menudo al fenómeno de El Niño.

Según el pronóstico, la utilización mundial de cereales en 2026/27 ascenderá a 2 965 millones de toneladas, es decir, 4,1 millones de toneladas (un 0,1 %) más que en julio y 5,5 millones de toneladas (un 0,2 %) por encima del nivel de 2025/26. La estimación relativa a la utilización en 2025/26 también se ha revisado al alza en 7,5 millones de toneladas desde julio, debido a un uso de cereales secundarios como pienso superior a lo previsto anteriormente. Si bien se espera que la utilización total de cereales secundarios y arroz siga aumentando en 2026/27, se prevé que la utilización de trigo disminuirá respecto del elevado nivel alcanzado en 2025/26 después de que la excepcional cosecha mundial de 2025 hiciera que grandes cantidades de trigo se utilizaran como pienso y, en menor medida, con fines industriales en 2025/26. El pronóstico indica que, aunque la utilización total de cereales secundarios se redujo ligeramente desde julio, aumentará en 2026/27 respecto del nivel ya elevado alcanzado en 2025/26. Esta perspectiva se sustenta en la fuerte demanda constante de piensos, en particular en el uso sostenido de cebada en China y la utilización actual de abundantes suministros de maíz en los Estados Unidos de América tras la cosecha excepcional de 2025. Como resultado de un incremento de 800 000 kilogramos desde julio, la utilización mundial de arroz se cifra en 559,0 millones de toneladas en 2026/27, lo que supone un aumento del 0,5 % respecto de 2025/26, impulsada por el aumento de su uso alimentario a causa del crecimiento demográfico.

El pronóstico sobre las reservas mundiales de cereales al cierre de las campañas de 2027 se ha reducido en 10,7 millones de toneladas (un 1,1 %) respecto del pronóstico anterior, de julio, y se ubica ahora en 947,2 millones de toneladas. De confirmarse este nivel, las reservas mundiales de cereales se situarían apenas 1,8 millones de toneladas (un 0,2 %) por encima de sus niveles de apertura. Las reservas mundiales de trigo al final del ejercicio se han revisado ligeramente al alza este mes, ya que se prevé que su acumulación en la Federación de Rusia y Ucrania, como resultado de las restricciones en las rutas de exportación del Mar Negro y de la capacidad probablemente insuficiente de los canales alternativos de exportación, compensará la reducción de las reservas en la Unión Europea debida a la disminución de las cosechas. Sin embargo, también se han reducido los niveles de apertura de las reservas, ya que los países exportadores, sobre todo el Canadá, siguieron enviando grandes volúmenes a los países importadores de todo el mundo durante el primer semestre de 2026. Por el contrario, el pronóstico actual indica que las reservas de cereales secundarios, que anteriormente se preveía que aumentaran sustancialmente en 2026/27, se mantendrán en sus niveles de apertura, ya que el pronóstico de las reservas de cereales secundarios al final del ejercicio se ha reducido en 13,5 millones de toneladas (un 3,4 %) al registrarse descensos este mes tanto en las reservas de maíz como en las de cebada. Las reservas de maíz al final del ejercicio en los Estados Unidos de América se han rebajado, ya que el fuerte ritmo de las exportaciones observado en los últimos meses se mantiene en la campaña de 2026/27. Se prevé asimismo una disminución del nivel de las reservas de maíz al final del ejercicio en el Paraguay y la Unión Europea tras las revisiones a la baja de los pronósticos sobre la producción. Las reservas de cebada también se han revisado a la baja, ya que China sigue destinando suministros a su uso como pienso. Según el pronóstico, en conjunto el coeficiente reservas-utilización de cereales a escala mundial resultante al final de las campañas de 2026/27 ascenderá al 31,6 %, coeficiente inferior al nivel del 31,9 % de la campaña anterior, pero aun así indicativo de un nivel relativamente desahogado de la oferta desde una perspectiva histórica. Actualmente se estima que las reservas mundiales de arroz al cierre de las campañas de comercialización de 2026/27 alcanzarán los 215,1 millones de toneladas, lo que supone un aumento de 1,0 millones de toneladas desde julio, ya que las expectativas de aumento de las reservas en Filipinas, Myanmar y la República Islámica del Irán compensaron con creces las revisiones a la baja, en concreto en los Estados Unidos de América. Pese a la revisión, se sigue estimando que los remanentes de arroz en el mundo se situarán un 2,7 % por debajo de su nivel récord de apertura, como consecuencia de las reducciones previstas por parte de los exportadores de arroz.

El pronóstico acerca del comercio mundial de cereales en 2026/27 (julio/junio) se ha revisado ligeramente al alza este mes en 1,7 millones de toneladas (un 0,3 %), con lo que se sitúa en 509,3 millones de toneladas. La revisión obedece principalmente a las perspectivas de incremento del comercio de maíz, ya que se espera que los Estados Unidos de América consoliden su posición como el mayor exportador en un contexto de robusta demanda mundial y mayor competitividad en las exportaciones. También se prevé que la Argentina exportará un volumen mayor, de hasta 39,0 millones de toneladas, con lo que sus exportaciones alcanzarían un nivel cercano al del Brasil. La nueva demanda procederá de Europa, donde se espera un aumento de las necesidades de importación a consecuencia de las sustanciales revisiones a la baja de los pronósticos sobre la producción. Las últimas perspectivas también reflejan la constante incertidumbre en torno a los flujos de exportación del Mar Negro. Si bien se prevé que las exportaciones de la Federación de Rusia y Ucrania seguirán siendo sustanciales, la evolución de las condiciones de transporte marítimo y los riesgos logísticos, junto con las limitaciones de capacidad de las rutas alternativas, han hecho que aumente la incertidumbre acerca del ritmo y la distribución de los suministros, lo que ha llevado a los países importadores a considerar la diversificación de sus compras y ha favorecido las perspectivas de incremento de los envíos desde otros orígenes. Pese a la revisión al alza de este mes, el pronóstico sigue indicando que el comercio mundial de cereales disminuirá respecto de los niveles récord de la campaña de 2025/26. Datos recientes apuntan a un buen final de campaña en el caso de los principales exportadores de trigo, en particular el Canadá y la Unión Europea, así como los Estados Unidos de América, primer exportador de maíz. El comercio mundial de cebada en 2026/27 se ha revisado a la baja debido al recorte de los pronósticos sobre las exportaciones de la Federación de Rusia, Ucrania y la Unión Europea, que se prevé que contrarreste los constantes envíos de Australia y el Canadá, especialmente a China. El pronóstico de la FAO sobre el comercio internacional de arroz en 2026 (enero-diciembre) se ha incrementado en 700 000 kilogramos y se cifra ahora en 60,5 millones de toneladas, ya que unas expectativas más optimistas respecto de las importaciones, en particular en Filipinas, compensan las revisiones a la baja de las importaciones en varios países del África occidental, especialmente el Senegal. Aun así, se estima que el comercio mundial de arroz descenderá un 1,9 % por debajo del máximo histórico alcanzado en 2025 ante las perspectivas de disminución de la demanda de importaciones en África y Asia.

 


Cuadros resumidos