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FAO

Principios básicos de la Agricultura de Conservación
Los sistemas de la Agricultura de Conservación reducen el excesivo movimiento y mezcla del suelo y mantienen los residuos de los cultivos sobre la superficie para minimizar el daño al medio ambiente.

De esta forma se llega a:

  • Proporcionar y mantener una condición óptima en la zona de raíces y a la máxima profundidad posible para que las raíces de los cultivos funcionen más efectivamente y sin obstáculos en la captación de agua y nutrientes necesarios para las plantas.
  • Asegurar que el agua infiltre al suelo de tal forma que: (a) las plantas nunca, o por el menor tiempo posible, sufran estrés por falta de agua que limita la expresión de su potencial de crecimiento, y (b) el agua infiltrada residual discurre hacia la napa freática subterránea y hacia los cauces.
  • Favorecer la actividad biológica en el suelo con el propósito de: (a) mantener y reconstruir la arquitectura del suelo; (b) competir con los organismos patógenos que están en el suelo; (c) aportar materia orgánica y humus al suelo; (d) contribuir a la captura, retención, quelación y lenta liberación de los nutrientes de las plantas.
  • Evitar el daño físico o químico a las raíces que pueda interrumpir su funcionamiento efectivo.
Los tres principios de la Agricultura de Conservación incluyen:
Siembra directa

La siembra directa involucra a cultivos que crecen sin la preparación mecánica de la cama de siembra o alteración del suelo desde la cosecha del cultivo anterior. El término de siembra directa en el contexto de la Agricultura de Conservación es usado como sinónimo de agricultura de no-labranza o labranza cero. La no-labranza implica cortar o aplastar las malezas y los residuos del cultivo anterior o asperjalos con herbicidas para el control de malezas y sembrar directamente a través de la capa de cobertura. Se retienen todos los residuos de los cultivos y el fertilizante se aplica durante la siembra o al voleo superficialmente.

Una sembradora de tres hileras sembrando por un cultivo de cobertura acamado por un rodillo de cuchillas. (T. Friedrich)

Mayor información en la sección de Maquinaria.

Cobertura permanente del suelo

Una cobertura permanente del suelo es importante para:

  • Proteger al suelo contra el impacto de la lluvia y el sol.
  • Proporcionar a los micro- y macro-organismos del suelo un suministro constante de "alimentos".
  • Alterar el microclima para un óptimo crecimiento y desarrollo de los organismos del suelo, incluyendo las raíces de las plantas.

Es necesario manejar los cultivos de cobertura. Esto puede ser logrado manualmente, con animales o con tractores. El punto clave es mantener el suelo siempre cubierto (FAO).


Los efectos de la cobertura del suelo:
  • La mejora en la infiltración y la retención de la humedad del suelo resultan en un menor y más breve estrés de agua del cultivo y en un incremento de la disponibilidad de nutrientes para las plantas.
  • Una fuente de alimento, hábitat y energía para las diversas formas de vida del suelo: formación de canales para el aire y el agua, la labranza biológica y del substrato para la actividad biológica mediante el reciclaje de la materia orgánica y de los nutrientes de las plantas.
  • Incremento de la formación de humus.
  • La reducción del impacto de las gotas de lluvias sobre la superficie del suelo da como resultado una reducción del encostramiento y el sellado de la superficie.
  • Consecuente reducción de la escorrentía y la erosión.
  • La regeneración del suelo es mayor que su degradación.
  • Atenuación de las variaciones de la temperatura sobre y dentro del suelo.
  • Mejores condiciones para el desarrollo de las raíces y el crecimiento de las plántulas.
Métodos y prácticas:
  • Uso de semillas mejoradas / adecuadas para obtener altos rendimientos, así como para la abundante producción de residuos y buen desarrollo de las raíces.
  • Manejo integrado y competencia reducida con el ganado y otros usos, por ejemplo, mediante el incremento de la producción de forraje y de los cultivos de pastos en la rotación.
  • Uso de varios cultivos de cobertura, especialmente cultivos con propósitos múltiples como fijadores del nitrógeno, restauradores de la porosidad del suelo, exterminadores de plagas y otros.
  • Optimización de las rotaciones de cultivos en los términos de espacio, tiempo y economía.
  • Uso puntual de herbicidas para el control del cultivo de cobertura y el desarrollo de las malezas.
Rotación de cultivos

La rotación de cultivos es necesaria para ofrecer una fuente de alimentación variada a los microorganismos del suelo; dado que están ubicados a distintas profundidades del suelo, son capaces de explorar las diferentes capas de suelo en busca de nutrientes. Los nutrientes que han sido lixiviados a las capas más profundas y que no están disponibles para el cultivo comercial, pueden ser "reciclados" por los cultivos de la rotación. Esta forma de rotación de cultivos funciona como un motor biológico. Más aún, una diversidad de cultivos en rotación conduce a una diversa flora y fauna del suelo; las raíces excretan diferentes sustancias orgánicas que atraen a diferentes tipos de bacterias y hongos los cuales, a su vez, tienen una función importante en la transformación de esas sustancias en nutrientes disponibles para las plantas. La rotación de cultivos también proporciona una función importante fitosanitaria dado que previene transmisión de plagas y enfermedades específicas de un cultivo al próximo por medio de los residuos.

Un ejemplo de una rotación de cultivos para mantener la fertilidad del suelo y romper la transmisión de patógenas.

Los efectos de la rotación de cultivos:
  • Mayor diversidad en la producción vegetal y, por lo tanto, en la nutrición humana y animal.
  • Reducción y menor riesgo de ataques de plagas y malezas.
  • Mayor distribución de una red de canales o bioporos creados por las diversas raíces (varias formas, tamaños y profundidades).
  • Mejor distribución del agua y los nutrientes a través del perfil del suelo.
  • Exploración de nutrientes y agua en todo el perfil del suelo por las raíces de las distintas especies, lo que resulta en un uso óptimo del agua y de los nutrientes disponibles.
  • Incremento de la fijación del nitrógeno mediante simbiosis entre los simbiontes de la biota planta-suelo y un mejor equilibrio de N/P/K, tanto de las fuentes orgánicas como minerales.
  • Incremento de la formación de humus.
Métodos y prácticas:
  • Diseño e implementación de las rotaciones de cultivos de acuerdo a varios objetivos: producción de alimentos y forraje (granos, hojas, tallos), producción de residuos, control de malezas y plagas, asimilación de nutrientes y mezcla biológica debajo de la superficie / cultivo, etc.
  • Uso de semillas mejoradas / adecuadas para altos rendimientos así como alta producción de residuos de las partes aéreas y subterráneas, según las condiciones del clima y el suelo.

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