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FAO en Bolivia

Bolivia celebra el primer Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos

07/06/2019

Este año se recuerda por primera vez el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, que se observará en todo el mundo el 7 de junio con el objetivo de intensificar los esfuerzos para garantizar que los alimentos que consumimos sean inocuos.

“Nuestras cadenas alimenticias son cada vez más complejas, más largas, nuestros medios de producción cada vez más concentrados y todo esto conlleva un peligro de contaminación voluntaria e involuntaria, por supuesto también ha llevado a una incertidumbre en los consumidores”, dijo el Representante de la FAO en Bolivia, Theodor Friedrich, en un acto en la ciudad de La Paz. “Por eso la importancia de recordar que no hay seguridad alimentaria sin inocuidad alimentaria y, en ese sentido, hacer todos los esfuerzos para avanzar”.

La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lideran los esfuerzos para promover la inocuidad de los alimentos en todo el mundo. Para la celebración en Bolivia se aliaron con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) y el Ministerio de Salud (MS).

El acto de lanzamiento del primer Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos se celebró en el MDRyT, en el marco de una Feria de productos saludables e inocuos.

La FAO trabaja asesorando al país en la parte normativa a través del Codex Alimentarius, un conjunto de normas, directrices y códigos de prácticas que contribuyen a garantizar que los alimentos sean saludables y puedan comercializarse. También trabaja asesorando los procesos de producción a través de proyectos nacionales y regionales que promueven la inocuidad en todas las etapas de la producción de alimentos.

Cada año, casi una de cada diez personas en el mundo (se calcula que cerca de 600 millones) enferman y 420.000 mueren tras comer alimentos contaminados por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas. Los alimentos nocivos impiden además el desarrollo de muchas economías de ingresos bajos y medios, que pierden alrededor de 95.000 millones de dólares anuales en productividad a causa de las enfermedades, la discapacidad y la muerte prematura de trabajadores.

Freddy Gonzales, jefe de la Unidad de Políticas de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria del Viceministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario, Freddy Gonzales, informó que el Gobierno a través del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) realiza controles cada vez más rigurosos y anunció que se implementará un laboratorio de referencia nacional para determinar y establecer los residuos de medicamentos, plaguicidas, metales pesados y análisis de inocuidad.

La inocuidad de los alimentos contribuye a la seguridad alimentaria, la salud de la población, la prosperidad económica, la agricultura, el acceso a los mercados, el turismo y al desarrollo sostenible.

La FAO y la OMS están aunando esfuerzos para ayudar al país a prevenir, gestionar y responder a los riesgos a lo largo de la cadena de suministro de alimentos, trabajando con los productores y vendedores de alimentos, las autoridades reguladoras y las partes interesadas de la sociedad civil, tanto si los alimentos se producen en el país como si se importan.

Invertir en sistemas alimentarios sostenibles, compensa

La FAO y la OMS recuerdan la importancia del acceso de todas las personas a alimentos inocuos, nutritivos y suficientes, y que los alimentos inocuos son esenciales para promover la salud y erradicar el hambre, dos de las principales metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los alimentos inocuos permiten una ingesta adecuada de nutrientes y contribuyen a una vida saludable. La producción de alimentos inocuos apoya la sostenibilidad, al mejorar el acceso a los mercados y la productividad, lo que impulsa el desarrollo económico y la mitigación de la pobreza, en especial en las zonas rurales.

Invertir en educación en materia de inocuidad de los alimentos tiene el potencial de reducir las enfermedades transmitidas por los alimentos y generar ahorros de hasta 10 dólares por cada dólar invertido.