Langosta del desierto

La langosta del desierto (Schistocerca gregaria) es la plaga migratoria más destructiva del mundo. En respuesta a estímulos ambientales pueden formar enjambres densos y de gran movilidad. La langosta del desierto es un insecto voraz: ingiere su propio peso cada día, mostrando preferencia por los cultivos alimentarios y el forraje. Un enjambre de un km2 puede contener hasta 80 millones de ejemplares adultos, y tiene la capacidad de consumir la misma cantidad de alimentos al día que 35 000 personas. Los enjambres de gran tamaño son una grave amenaza para la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales. La FAO cuenta con amplia experiencia en la vigilancia de las poblaciones de langosta del desierto y en ayudar a los países a hacer frente a esta devastadora plaga de los cultivos.

La crisis de la langosta del desierto, 2020

A partir de principios de 2020, un brote masivo de la langosta del desierto se produjo en gran parte del África oriental, Asia sudoccidental y la región del Mar Rojo, debido a condiciones climáticas que favorecieron la amplia reproducción de la plaga.

La FAO considera el brote de la langosta del desierto de 2020 una de sus principales prioridades institucionales y está colaborando con los gobiernos para apoyarlos en la contención de esta amenaza sin precedentes a la seguridad alimentaria.

¿Qué papel desempeña la FAO en la lucha contra la langosta?

La FAO sigue de cerca -y de manera ininterrumpida- la situación mundial de la langosta del desierto y facilita pronósticos, alerta temprana y avisos sobre el momento, magnitud y ubicación de los enjambres -y como éstos se reproducen- a través de su Servicio de información sobre la langosta del desierto (DLIS, por sus siglas en inglés).

Todos los países afectados por la langosta envían datos a la FAO, que a su vez analiza esta información junto a datos meteorológicos y del hábitat e imágenes de satélite para evaluar la situación actual de la langosta, realizar pronósticos hasta con seis semanas de antelación y emitir alertas de forma puntual.

La FAO elabora boletines mensuales y actualizaciones periódicas que resumen la situación de la langosta y pronostican la migración y reproducción de los insectos en cada país.

Además, la FAO realiza misiones de evaluación sobre el terreno, fortalece la capacidad nacional y coordina las operaciones de vigilancia y control, así como la ayuda de emergencia frente al surgimiento y el repunte de las plagas.

Datos clave

La langosta del desierto vive unos 3 meses; los huevos eclosionan a las 2 semanas, las langostas mudan y se convierten en ejemplares adultos tras 6 semanas, madurando y estando listas para poner huevos en al menos un mes.
El número de langostas puede aumentar de forma exponencial con cada nueva generación, llegando a multiplicarse por 20 a los tres meses, por 400 tras seis meses, y por 8 000 transcurridos nueve meses.
La langosta del desierto prefiere las zonas semiáridas a las áridas y pone sus huevos en suelos arenosos húmedos: las lluvias favorecen la supervivencia y reproducción de los insectos.
La langosta del desierto puede recorrer hasta 150 km al día empujada por el viento.
El mejor momento del día para fumigar es a primera hora de la mañana y al final de la tarde, cuando la langosta del desierto se posa en el suelo.
Un enjambre de 1 km2 puede ingerir en un día la misma cantidad de alimentos que 35 000 personas.

¿Dónde se encuentran las langostas del desierto?

Durante los períodos de mayor inactividad (denominados recesiones) la presencia de la langosta del desierto suele limitarse a los desiertos semiáridos y áridos en África, el Cercano Oriente y Asia sudoccidental, con precipitaciones anuales inferiores a 200 mm. Se trata de una zona con una superficie aproximada de 16 millones de km2, y que comprende cerca de 30 países.

Aunque la langosta del desierto se considera la especie de langosta más importante -debido a su capacidad para migrar grandes distancias e incrementar rápidamente en número-, existen otras especies destacadas en el mundo:

  • Langosta migratoria africana (Locusta migratoria migratoryides), en África;
  • Langosta migratoria oriental (Locusta migratoria manilensis), en el Sudeste asiático;
  • Langosta roja (Nomadacris septemfasciata), en África oriental;
  • Langosta marrón (Locustana pardalina), en África austral;
  • Langosta italiana (Calliptamus italicus), extendida desde Europa occidental a Asia central;
  • Langosta marroquí (Dociostaurus maroccanus), de África noroccidental a Asia;
  • Langosta de Bombay (Nomadacris succincta), en el Sudeste y Sudoeste de Asia;
  • Langosta de la plaga australiana (Chortoicetes terminifera), en Australia;
  • Langosta arborícola (Anacridium sp.), en África, el Mediterráneo y el Cercano Oriente.

Compartir esta página