Objetivos de Desarrollo Sostenible

Indicador 2.1.1 - Prevalencia de la subalimentación

La prevalencia de la subalimentación es una estimación de la proporción de la población cuyo consumo habitual de alimentos es insuficiente para proporcionarle los niveles de energía alimentaria necesarios para llevar una vida normal, activa y sana. Se expresa como porcentaje. Este indicador medirá los progresos hacia la consecución de la meta 2.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Meta 2.1

De aquí a 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones de vulnerabilidad, incluidos los niños menores de 1 año, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año.

Porcentaje de personas subalimentadas por región en 2000 y 2019 (en inglés)

Impacto

La prevalencia de la subalimentación ofrece a los países una medida para seguir los progresos realizados en la erradicación del hambre en forma coherente con el pasado. Junto con el indicador 2.1.2, es ideal para formular políticas basadas en datos objetivos a fin de lograr que no se deje atrás a nadie ni a ninguna zona y reducir a cero la cifra del hambre mundial.

La subalimentación significa que una persona no puede adquirir alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de energía alimentaria mínimas diarias durante un período de al menos un año. La FAO define el hambre como sinónimo de subalimentación crónica.

Resultados clave

Si las tendencias actuales continúan, no cumpliremos  el desafío que supone lograr el objetivo del hambre cero para 2030.

El número de personas afectadas por el hambre a nivel mundial ha aumentado lentamente desde 2014. Las estimaciones actuales indican que cerca de 690 millones de personas padecen hambre, es decir, el 8,9 % de la población mundial (un aumento de unos 10 millones de personas en un año y de unos 60 millones en cinco años).

Desde una perspectiva regional, se estima que la prevalencia de la subalimentación en el África subsahariana se situó en el 22,0 % de la población en 2019, lo cual corresponde a unos 235 millones de personas subalimentadas, un aumento en comparación con el 21,2 % registrado en 2015. Esto es más del doble de la registrada en Asia occidental y África septentrional (9,0 %, una cifra que se aproxima a la media mundial) y constituye la cifra más elevada de todas las regiones. Sin embargo, Asia occidental y África septentrional han experimentado un deterioro significativo desde 2015, registrando un aumento de la prevalencia de la subalimentación del 8,6 % al 9 %.

Más del 37 % de las personas subalimentadas en el mundo viven en Asia central y Asia meridional (una cifra estimada de 259 millones de personas en 2019). Aun así, la prevalencia de la subalimentación de la región es del 13 %, un valor inferior al del África subsahariana. La región ha mostrado avances en la reducción del número de personas que padecen hambre en los últimos años, el cual ha descendido en más de 5,8 millones desde 2015.

En América Latina y el Caribe, la prevalencia de la subalimentación era del 7,4 % en 2019, un porcentaje inferior a la prevalencia mundial del 8,9 % que todavía se traduce en casi 48 millones de personas subalimentadas. La región ha experimentado un aumento del hambre en los últimos años y el número de personas subalimentadas se ha incrementado en 9 millones entre 2015 y 2019.

Más información en el informe 2020 sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo.

Multimedia

SDG 2 – Indicators of hunger and severity of food insecurity

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