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Conjunto de Herramientas para la Gestión Forestal Sostenible (GFS)

Silvicultura en bosques naturales

Bienvenido al módulo de Silvicultura en bosques naturales. Este módulo se dirige a los propietarios y los gestores forestales que quieran diseñar y adoptar prácticas silvícolas, así como llevar a cabo su seguimiento y evaluación, a fin de aumentar la productividad, la resiliencia y el valor de los bosques naturales. El módulo comprende información y enlaces a herramientas y estudios de casos, para orientar a los usuarios en la planificación de las intervenciones silvícolas en los bosques naturales en la unidad de ordenación. 

Silvicultura en bosques naturales contribuye a los ODS:

Los bosques naturales son bosques que se regeneran de manera natural y todas las especies que los integran (por ejemplo, árboles u otras plantas, fauna y hongos) se presentan en ellos de manera natural. La silvicultura de los bosques naturales se puede definir como la práctica de controlar el establecimiento, el crecimiento, la composición, la sanidad y la calidad de los bosques naturales con objeto de responder a diversas necesidades y valores. La práctica silvícola consiste en las intervenciones aplicadas a los bosques a fin de mantener o mejorar su utilidad con respecto a objetivos específicos, como la producción de madera y otros productos forestales, la conservación de la biodiversidad, la recreación y el suministro de servicios ambientales.

Se pueden adoptar decisiones sobre la silvicultura en los bosques naturales en tres niveles, a saber: sistemas silvícolas, regímenes de tratamientos silvícolas y operaciones silvícolas.

  • Un sistema silvícola “es el proceso mediante el cual las cosechas (o masa arbórea) que constituyen un bosque son cuidadas, removidas y sustituidas por nuevas cosechas, lo que da lugar a la producción de rodales de formas distintivas. Los términos ‘rodal’ y ‘cosecha’ se utilizan para indicar unidades silvícolas o de gestión que son homogéneas en uno o más aspectos” (Matthews 1994).
  • Un tratamiento silvícola es un programa previsto de operaciones silvícolas que se puede ejecutar durante la rotación completa o parcial de un rodal. En el contexto del tratamiento silvícola del rodal, a cada uno de los rodales se le asigna una meta silvícola específica y se le evalúa de manera independiente con respecto a las características de su lugar (por ejemplo, localidad, inclinación y tipo de suelo) y existencias (como composición, edad, distribución diamétrica y regeneración). Basándose en esta información se formula un régimen de tratamiento silvícola.
  • Las operaciones silvícolas son procedimientos dirigidos a alcanzar los objetivos específicos de un rodal utilizando técnicas silvícolas. Estas técnicas incluyen, por ejemplo, las alteraciones de la cubierta de copas para favorecer la regeneración, la extracción de árboles maduros, la plantación y el raleo para mejorar la calidad de la madera y el crecimiento del rodal. Las operaciones silvícolas comportan tomar decisiones sobre el tipo de maquinaria u otros equipos que se utilizarán, las técnicas, la organización del trabajo y los recursos humanos, así como la consideración del costo de las operaciones y la inversión.

Por lo general, los sistemas silvícolas se elaboran como respuesta a la necesidad práctica de equilibrar los requisitos comerciales, socioeconómicos y ecológicos de forma técnicamente viable. Los sistemas silvícolas en los bosques naturales se pueden clasificar en sentido amplio en monocíclicos (“uniformes” o “regulares”) o policíclicos (“selectivos” o “irregulares”). Los sistemas monocíclicos conllevan el aprovechamiento de toda la madera comercializable en una única operación de corta, y la duración del ciclo es más o menos igual a la edad de rotación de las especies que se están extrayendo. La corta a tala rasa ( o corta a hecho) es el ejemplo más claro de sistema monocíclico, y el Sistema Uniforme Malayo (que no es un sistema de corta a tala rasa) es un sistema monocíclico que se ha utilizado con buenos resultados en algunos bosques tropicales. Los sistemas policíclicos implican el aprovechamiento de árboles en una serie continua de ciclos de corta; la corta de selección utilizando un diámetro mínimo para la explotación es un método habitual. La duración de estos ciclos de corta suele ser la mitad del tiempo necesario para que una especie concreta alcance el tamaño comercializable.

Existen muchas variaciones de estos dos sistemas, en función de las condiciones biológicas, ecológicas, económicas y administrativas, así como de las metas silvícolas. Una diferencia importante entre ellos es que los sistemas policíclicos se basan en las reservas existentes de plántulas, árboles jóvenes y latizos en el bosque para generar la siguiente cosecha aprovechable, mientras que los sistemas monocíclicos no utilizan por lo general las reservas existentes, sino las plántulas seleccionadas después de la corta para producir las próximas cosechas de árboles.

Las intervenciones silvícolas se planificarán de conformidad con los objetivos de gestión de los bosques y tal como se especifica en el plan de gestión forestal. En los bosques gestionados para la producción de madera, puede ser necesario realizar intervenciones silvícolas para hacer frente al agotamiento relativo de especies arbóreas comerciales causado por intervenciones de extracción anteriores, incrementar el crecimiento de las especies comerciales y optimizar el valor comercial de los bosques. El grado de intensidad de las intervenciones variará en función de la accesibilidad, los mercados, la calidad del lugar, los objetivos de gestión y la propiedad, entre otras cosas.

Al planificar las intervenciones silvícolas, los gestores forestales deberán asegurarse de que cuentan con la información biológica y socioeconómica apropiada sobre el bosque (véase Inventario forestal), así como conocimientos suficientes de aspectos operativos como las condiciones climatológicas, el acceso, la financiación y los recursos humanos. Asimismo, los gestores forestales deben conocer bien la ecología de los bosques en los que se han previsto llevar a cabo las intervenciones, especialmente la estructura del rodal existente y los requisitos para garantizar la regeneración adecuada de las especies deseables.