FAO en Chile

Chile en una mirada

La economía

Chile ha sido señalado como un país de renta media-alta; sus más de 17.2 millones de habitantes promedian índices de calidad de vida, crecimiento económico, desarrollo humano, globalización y PIB per cápita que se encuentran entre los más altos de América Latina. Es por ello que Chile es miembro de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) desde 2011.

El crecimiento económico del país ha incrementado los niveles de empleo y de ingresos de los hogares, posibilitando el acceso de la población a mayores niveles de consumo y bienestar material. Así, el desempleo promedio en 2013 fluctuó en torno al 6.2%, uno de los más bajos de la última década.

Las cifras económicas son consistentes con una evolución positiva del Índice de Desarrollo Humano, que mide los avances del país a nivel de estadísticas promedios de ingresos, educación y salud. El índice para Chile aumentó desde 0,630 en 1980 a 0,819 en 2013, situando al país en el primer lugar de América Latina y en el puesto 40 en el mundo es ese último año.

Por otra parte, el país, con un coeficiente de Gini de 0.5 sobre 1 según la OCDE, no ha logrado remontar los elevados índices de desigualdad que presenta en el campo de los ingresos y de la riqueza, generando desigualdades en ámbitos como la educación y la salud.

Sector rural

En cuanto al sector rural, desde los años 80, cuando se abrió la economía chilena al comercio exterior, la agricultura comenzó a vislumbrar nuevos mercados. La orientación de la producción para Chile ha sido la globalización de sus mercados, lo que se ha ampliado y reforzado por los Tratados de Libre Comercio.

La agricultura en los años 80 exportaba menos de 300 millones de dólares, elevándose en 1990 a más de 2.000 millones de dólares. En esta línea, para 2011 se alcanzaron 14.171 millones de la moneda norteamericana en exportaciones, lo que implicó un crecimiento de seis veces en veinte años de envíos al exterior. Se considera que el sector agrícola chileno en los últimos 25 años ha generado excedentes entre las exportaciones e importaciones, dinamizando la agricultura y otros sectores de la economía nacional.

En el ámbito de la variabilidad climática hay elementos que pueden ser considerados como una oportunidad y/o amenaza en la competitividad de los agricultores en los diferentes territorios nacionales. Ejemplos de esto son la intensificación de las lluvias, como también la severidad de las sequías en gran parte del país, impactando fuertemente en la producción del sector, demandando una respuesta institucional efectiva al momento de sus ocurrencias.

Desarrollo Sostenible

El gobierno actual tiene como eje principal el desarrollo rural de forma sustentable que permita obtener rentabilidades económicas de manera socialmente justa y ambientalmente amigable. El Gobierno ha promovido la protección de los recursos naturales, el aumento de la productividad agropecuaria por medio de la innovación y tecnología, fomento y seguridad de riego, recuperación de suelos degradados, alianzas público privada, entre otras.