Salud y protección forestal

Photo credit: Flickr/Gilles San Martin

Especies invasoras de ambientes forestales

En el ámbito mundial, una amenaza grave para el sector forestal son las especies invasoras definidas como “especies no autóctonas de un ecosistema específico y cuya introducción y propagación causan, o es probable que causen, daños socioculturales, económicos o ambientales, o daños a la salud del ser humano” (FAO).

El movimiento mundial de personas y productos facilita la propagación de especies invasoras en todas partes. A menudo, pueden introducirse de manera no intencionada a través de bienes como productos madereros, plantas para siembra, embalajes, medios de transporte de mercancías y actividades del ser humano (por ejemplo, los viajes).

En ausencia de sus enemigos naturales, estas especies invasoras pueden prosperar en nuevos entornos, desplazando las especies endémicas y alterando ecosistemas enteros.

Sin embargo, algunas especies invasoras se introducen intencionalmente con fines económicos, ambientales o sociales. La introducción intencional, en particular en el caso de plantas ornamentales y animales, puede provocar problemas significativos cuando estas especies escapan de su entorno previsto y perjudican los ecosistemas naturales.

Esto resulta particularmente preocupante en el sector forestal, ya que especies arbóreas no autóctonas suelen utilizarse en la agrosilvicultura y la silvicultura comercial y para combatir la desertificación. Muchas de esas especies son valoradas por su adaptabilidad a diversos sitios, su crecimiento rápido y los múltiples usos de sus productos. Sin embargo, en algunos casos, esas especies se han vuelto invasoras fuera de su entorno previsto y constituyen graves amenazas ecológicas. Es fundamental garantizar que esas especies cumplan su propósito previsto y no afecten negativamente a los ecosistemas naturales.

A nivel mundial, hay poca información integral sobre las especies invasoras y su impacto en el sector forestal. El intercambio de información es fundamental para planificar e implementar estrategias eficaces de manejo de estas especies.
Recursos
Revisión científica del impacto del cambio climático en las plagas de las plantas

El cambio climático representa un desafío sin precedentes para la biosfera mundial y para la comunidad global. También es un desafío excepcional para la sanidad vegetal. Las actividades humanas y la creciente globalización de los mercados, junto con el aumento de las temperaturas, han dado lugar a una situación favorable para el desplazamiento y el establecimiento de las plagas.

Las invasiones biológicas, provocadas por acciones del ser humano, implican la introducción intencional o no intencional de especies que alteran los ecosistemas y facilitan las invasiones.

Los principales factores que contribuyen a su introducción y propagación son:

La economía y el comercio:

  • Las economías y las rutas comerciales abiertas aumentan la vulnerabilidad ante las invasiones biológicas.

El cambio climático y los cambios atmosféricos:

  • El cambio climático crea condiciones favorables para las especies invasoras, alterando los ecosistemas y perturbando los modelos sucesionales naturales.
  • El aumento en las concentraciones de gases de efecto invernadero influye en el éxito de las especies invasoras, influyendo en la dinámica de las plantas y la composición del ecosistema.

Obtenga más información en el informe reciente de la FAO Revisión científica del impacto del cambio climático en las plagas de las plantas.

Los conflictos:

  • Los conflictos y los disturbios civiles perturban la aplicación de medidas de bioseguridad en la silvicultura, facilitando la introducción de especies invasoras.
  • El desplazamiento durante un conflicto puede actuar como mecanismo de propagación, y el transporte militar puede introducir especies invasoras.

Los sistemas normativos:

  • El turismo internacional intensifica los riesgos de especies invasoras, ya que los viajeros transportan organismos vivos o materiales contaminados.

Las actividades del sector forestal pueden contribuir a la introducción y la propagación de especies invasoras mediante determinadas prácticas de utilización de los bosques. Asimismo, la introducción intencional de plantas o semillas para la silvicultura y la agrosilvicultura comerciales, sin aplicar las medidas fitosanitarias necesarias, también puede crear vías para la propagación de especies invasoras.

Los aspectos económicos:

  • Las especies invasoras pueden afectar directamente la eficiencia de la producción y pueden alterar tanto los bosques naturales como las plantaciones forestales.
  • Las consecuencias económicas incluyen posibles restricciones comerciales, costos de control y pérdidas de valores de conservación y de servicios ecosistémicos.

Los aspectos ecológicos y ambientales:

  • Las especies invasoras pueden alterar la composición genética de las estructuras comunitarias en los ecosistemas forestales, especialmente en los bosques naturales, y pueden alterar los procesos ecosistémicos.
  • Los impactos se extienden a los genes, las especies, los hábitats y los ecosistemas, provocando su fragmentación, destrucción y alteración.

Los aspectos sociales y relacionados con la salud:

  • Las comunidades locales pueden experimentar pérdidas de alimentos, fuentes de combustible y medicinas tradicionales debido al impacto en la biodiversidad natural.
  • Los trabajadores y los habitantes de los bosques pueden enfrentarse a una mayor exposición a especies invasoras, potencialmente portadoras de enfermedades infecciosas.

Las especies en conflicto son especies no autóctonas que, a pesar de sus beneficios, plantean amenazas importantes para los bosques y el sector forestal, y requieren un manejo cuidadoso para evaluar sus costos y beneficios.

Los beneficios socioeconómicos y ambientales:

  • Los bosques plantados, a menudo compuestos por especies no autóctonas, aportan madera, fibra, leña y productos forestales no madereros.
  • Las especies arbóreas no autóctonas ayudan a combatir la desertificación, a proteger el suelo y el agua y a mejorar la biodiversidad.

El manejo:

  • El manejo cuidadoso de las especies introducidas es esencial para evitar que se vuelvan invasivas.
Los ejemplos incluyen, entre otros, algunas especies de coníferas y eucaliptos, especies de acacia australiana y leguminosas como la Prosopis juliflora.