Desarrollando capacidades para la innovación agrícola
El papel de los sistemas de investigación agrícola y los servicios de extensión y asesoría (SEA) ha cambiado para pasar de un proceso impulsado por la investigación que se basa en la transferencia de tecnología, a un enfoque que permite y recompensa la innovación. En muchos países de ingresos bajos y medios, la escasa capacidad de innovación es un obstáculo real para esta transformación. Es esencial establecer un entorno en el que se escuchen las necesidades y demandas de los productores de bajos recursos y consumidores y sus voces influyan en la investigación nacional y en la agenda de los SEA. La FAO ayuda a sus países miembros a desarrollar sus capacidades de innovación agrícola.
Fortalecimiento del sistema de innovación agrícola
Las instituciones de investigación agrícola y los servicios de extensión y asesoría (SEA) no operan de forma aislada, sino que interactúan entre sí y con muchas partes involucradas, como gobiernos, proveedores de insumos agropecuarios, intermediarios de mercado, organizaciones de productores y entidades del sector privado, en lo que se denomina un “sistema de innovación agrícola” (SIA). El SIA se ha definido formalmente como una red de actores u organizaciones e individuos, que junto con instituciones y políticas de apoyo en los sectores agrícolas y afines, incorporan productos, procesos y formas de organización nuevas o existentes, al uso social y económico.
El fortalecimiento del SIA permitirá que los sistemas de investigación agrícola y los SEA sean más efectivos y respondan mejor a las necesidades de los pequeños productores y los agricultores familiares. La FAO apoya a sus países miembros para fortalecer sus SIA.
Directrices para la evaluación del SIA a nivel de país
La FAO, en colaboración con el Centro Francés de Investigación Agrícola para el Desarrollo Internacional (CIRAD) y otros socios, ha desarrollado directrices para la evaluación de los SIA a nivel nacional.
Las evaluaciones permiten identificar debilidades, brechas, intervenciones requeridas y áreas clave para realizar inversiones responsables para fortalecer los SIA, al tiempo que aseguran que los sistemas de investigación agrícola y los SEA, así como los demás componentes del sistema, funcionen mejor. El resultado principal de una evaluación es un perfil de país del SIA nacional.
Los resultados de la evaluación se pueden utilizar para priorizar y orientar las inversiones para revitalizar el sistema agroalimentario a nivel nacional. Con financiación de la Unión Europea, la FAO utiliza las directrices para evaluar el los SIA nacionales en nueve países: Burkina Faso, Eritrea, Malawi, Ruanda y Senegal en África, Camboya, la República Democrática Popular Lao y Pakistán en Asia y Colombia en América Latina.
Desarrollando capacidades para la innovación agrícola
El papel de los sistemas de investigación agrícola y los servicios de extensión y asesoría (SEA) ha cambiado para pasar de un proceso impulsado por la investigación que se basa en la transferencia de tecnología, a un enfoque que permite y recompensa la innovación. En muchos países de ingresos bajos y medios, la escasa capacidad de innovación es un obstáculo real para esta transformación. Es esencial establecer un entorno en el que se escuchen las necesidades y demandas de los productores de bajos recursos y de los consumidores y que sus voces influyan en las agendas de investigación y de los SEA nacionales. La FAO ayuda a sus países miembros a desarrollar sus capacidades de innovación agrícola.
La FAO alberga la Secretaría de la Plataforma de Agricultura Tropical (TAP), un mecanismo de facilitación apoyado por el G20 que comprende 46 socios a nivel global, regional y nacional, que representan la investigación agrícola, la educación y la extensión, y las agencias técnicas, de desarrollo y de financiación internacionales. La TAP se centra en el desarrollo de capacidades nacionales para la innovación agrícola en los trópicos, donde se encuentran la mayoría de los países en desarrollo y la brecha de capacidad es especialmente grande. Al ayudar a cerrar la brecha de capacidades, la TAP tiene como objetivo allanar el camino para las innovaciones agrícolas que satisfagan las demandas de sus principales usuarios: pequeños productores, pequeñas y medianas empresas agropecuarias y consumidores. En el contexto del marco común de la TAP, se ha reforzado en varios países el apoyo al desarrollo de capacidades para la innovación agrícola.
A través del proyecto Desarrollo de Capacidades para Sistemas de Innovación Agrícola (CDAIS) financiado por la Unión Europea, implementado por la FAO y Agrinatura entre el 2015 a 2019 se apoyó el desarrollo de capacidades en ocho países: Angola, Bangladesh, Burkina Faso, Etiopía, Guatemala, Honduras, Laos, República Democrática Popular y Ruanda. Desde 2019, la FAO ha estado ejecutando el proyecto quinquenal financiado por la Unión Europea llamado "Desarrollo de capacidades en sistemas de innovación agrícola: ampliando el Marco de la Plataforma de Agricultura Tropical", que se centra en nueve países: Burkina Faso, Camboya, Colombia, Eritrea, República Democrática Popular Lao, Malawi, Pakistán, Rwanda y Senegal.