Indicador 2.1.1 - Prevalencia de la subalimentación
La prevalencia de la subalimentación es una estimación de la proporción de la población cuyo consumo habitual de alimentos es insuficiente para proporcionarle los niveles de energía alimentaria necesarios para llevar una vida normal, activa y sana. Se expresa como porcentaje. Este indicador medirá los progresos hacia la consecución de la meta 2.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Meta 2.1
De aquí a 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones de vulnerabilidad, incluidos los niños menores de 1 año, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año.
Indicator 2.1.1: Progress Assessment
Impacto
La prevalencia de la subalimentación ofrece a los países una medida para seguir los progresos realizados en la erradicación del hambre en forma coherente con el pasado. Junto con el indicador 2.1.2, es ideal para formular políticas basadas en datos objetivos a fin de lograr que no se deje atrás a nadie ni a ninguna zona y reducir a cero la cifra del hambre mundial.
La subalimentación significa que una persona no puede adquirir alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de energía alimentaria mínimas diarias durante un período de al menos un año. La FAO define el hambre como sinónimo de subalimentación crónica.
Resultados clave
Las nuevas estimaciones del hambre para 2025 confirman una mejora sostenida y gradual desde 2022. Se estima que el 7,8 % de la población mundial padeció hambre en 2025, lo que supone un descenso con respecto al 8,1 % registrado en 2024 y el 8,6 % en 2022.
Se calcula que entre 608 y 696 millones de personas en el mundo (esto es, entre el 7,4 % y el 8,5 % de la población mundial, respectivamente) padecieron hambre en 2025. Tomando como referencia la estimación puntual de 645 millones en 2025, esto indica una disminución de alrededor de 14 millones de personas en comparación con 2024 y de 43 millones en comparación con 2022.
En 2025, el hambre afectaba a 309 millones de personas en África, 32 millones en América Latina y el Caribe y 292 millones en Asia, lo cual suponía un 20,0 %, un 4,8 % y un 6,0 % de la población, respectivamente. En América Latina y el Caribe y en Asia se han registrado progresos constantes en los últimos años y las nuevas estimaciones para África parecen indicar que se ha frenado la prolongada tendencia al alza del hambre en la región.
Está previsto que, para 2030, el número de personas subalimentadas en todo el mundo disminuya un 20 %, pero aun así se prevé que entre 510 y 520 millones de personas (el 56 % de ellas en África) padecerán hambre. Los acontecimientos recientes, como el conflicto en Oriente Medio en 2026, amenazan con socavar los progresos hacia la consecución de la meta 2.1 de los ODS debido a su repercusión en África y Asia.
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Datos
- 2.1.1 - SDG Indicator Global Database (en inglés)
- FAOSTAT - Suite of Food Security Indicators (en inglés)
- FAOSTAT - SDG Indicators (en inglés)
Enlaces relacionados
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- Medir el hambre, la seguridad alimentaria y el consumo de alimentos