Objetivos de Desarrollo Sostenible

Indicador 2.1.1 - Prevalencia de la subalimentación

La prevalencia de la subalimentación es una estimación de la proporción de la población cuyo consumo habitual de alimentos es insuficiente para proporcionarle los niveles de energía alimentaria necesarios para llevar una vida normal, activa y sana. Se expresa como porcentaje. Este indicador medirá los progresos hacia la consecución de la meta 2.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Meta 2.1

De aquí a 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones de vulnerabilidad, incluidos los niños menores de 1 año, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año.

 

 

 

 

 

 

Porcentaje de personas subalimentadas por región en 2000 y 2020 (en inglés)

Impacto

La prevalencia de la subalimentación ofrece a los países una medida para seguir los progresos realizados en la erradicación del hambre en forma coherente con el pasado. Junto con el indicador 2.1.2, es ideal para formular políticas basadas en datos objetivos a fin de lograr que no se deje atrás a nadie ni a ninguna zona y reducir a cero la cifra del hambre mundial.

La subalimentación significa que una persona no puede adquirir alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de energía alimentaria mínimas diarias durante un período de al menos un año. La FAO define el hambre como sinónimo de subalimentación crónica.

Resultados clave

El número de personas subalimentadas en el mundo siguió aumentando en 2020. Este año padecieron hambre en todo el mundo entre 720 y 811 millones de personas.

El número de personas que padecen hambre en el mundo siguió aumentando en 2020, un año a la sombra de la pandemia de la COVID-19. Tras mantenerse sin apenas variaciones de 2014 a 2019, la prevalencia de la subalimentación aumentó del 8,4% a cerca del 9,9% entre 2019 y 2020, lo que complica el reto de cumplir la meta del hambre cero para 2030. La estimación para 2020 oscila entre el 9,2% y el 10,4%, según de los supuestos que se asuman para dar cuenta de las incertidumbres en el marco de la evaluación.

Por lo que se refiere a la población, se estima que en 2020 padecieron hambre en todo el mundo de 720 a 811 millones de personas. Si se toma el punto medio del rango estimado (768 millones), en 2020 sufrieron hambre unos 118 millones de personas más que en 2019, y las estimaciones oscilaban entre los  70 y los 161 millones.

Las cifras indican que sigue habiendo desigualdades regionales preocupantes. Cerca de una de cada cinco personas (el 21% de la población) padeció hambre en África en 2020, proporción que supera más de dos veces la de cualquier otra región. Ello representa un incremento de 3 puntos porcentuales en un año. A continuación, vienen América Latina y el Caribe (9,1%) y Asia (9,0%), que registran incrementos de 2,0 y 1,1 puntos porcentuales, respectivamente, entre 2019 y 2020.

Del número total de personas subalimentadas en 2020 (768 millones), más de la mitad (418 millones) vivían en Asia, más de un tercio (282 millones) en África y cerca del 8% (60 millones) en América Latina y el Caribe. En comparación con 2019, en 2020 padecieron hambre 46 millones de personas más en África, 57 millones más en Asia y unos 14 millones más en América Latina y el Caribe.

Más información en el informe 2021 sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo.

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