Objetivos de Desarrollo Sostenible

Indicador 5.a.2 - Proporción de países cuyo ordenamiento jurídico (incluido el derecho consuetudinario) garantiza la igualdad de derechos de la mujer a la propiedad o el control de las tierras

El indicador recoge todos los objetivos normativos nacionales, los proyectos de disposiciones, las disposiciones jurídicas y la legislación de aplicación existentes que reflejan buenas prácticas en cuanto a garantizar la igualdad de derechos de la mujer respecto de la propiedad o el control de las tierras. Este indicador de jure medirá los progresos hacia la consecución de la meta 5.a de los ODS.

Meta 5.a

Emprender reformas que otorguen a las mujeres igualdad de derechos a los recursos económicos, así como acceso a la propiedad y al control de la tierra y otros tipos de bienes, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales.

Nivel de garantía de la igualdad de derechos de las mujeres sobre la propiedad o el control de la tierra en el marco jurídico nacional de determinados países, 2021 (1 = nivel más bajo, 6 = nivel más alto) (en inglés)

Impacto

El indicador 5.a.2 ofrece evidencia de las desigualdades de género en cuanto a la tenencia y el derecho a la tierra. Junto con el indicador 2.5.1, proporciona una base para el desarrollo de políticas destinadas a garantizar la igualdad de oportunidades y el acceso a derechos y recursos.

Principales resultados

En la mayoría de los países aún es necesario llevar a cabo reformas significativas con el fin de derogar las disposiciones legales discriminatorias y/o cerrar las brechas de género en cuanto a los derechos sobre la tierra y de propiedad. 

Los datos recabados en 52 países de los que se dispone de información, que representan diferentes regiones, contextos religiosos y culturales y sistemas jurídicos, revelan que los derechos a la tierra de las mujeres suelen estar menos protegidos que los de los hombres en la legislación nacional. Alrededor del 46 % de los marcos jurídicos ofrecen una protección limitada de los derechos a la tierra de las mujeres, mientras que casi el 25 % ofrecen un nivel medio de garantías. Tan solo el 29 % de los países que presentaron información ofrecen una protección suficiente de los derechos de las mujeres a la tierra en sus marcos jurídicos. 

Se han logrado notables avances en cuanto al derecho de sucesión. Alrededor del 64 % de los países contempla la igualdad de derechos de sucesión para los cónyuges y los hijos, aunque los derechos de las mujeres en las uniones informales o en los hogares polígamos no suelen estar protegidos. En los países en los que las leyes consuetudinarias y/o religiosas rigen los asuntos familiares, los derechos de sucesión de las mujeres y las niñas suelen estar desprotegidos. 

El panorama relativo a la gestión y el control de los derechos de propiedad en los regímenes matrimoniales es dispar. Por un lado, el 56 % de los países que presentaron información protegen a los cónyuges de ser despojados de los bienes matrimoniales, exigiendo el consentimiento de los cónyuges para las transacciones de tierras. Por otro lado, mientras que el 60 % de los países tienen la comunidad de bienes total o parcial como régimen económico matrimonial por defecto, solo el 39 % fomenta el registro conjunto de tierras, ya sea exigiéndolo (85 %) u ofreciendo incentivos financieros para ello (15 %). Por lo tanto, los derechos de las mujeres en la propiedad matrimonial siguen siendo básicamente inseguros en caso de viudedad y divorcio. Además, los derechos de las mujeres que viven en uniones informales solo están protegidos en el 23 % de los países, principalmente en América Latina y Europa. 

En los países en los que se reconoce el derecho consuetudinario (65 %), solo la mitad prioriza el principio de no discriminación en caso de conflicto. También cabe destacar que, aunque el 35 % de los países no reconoce el derecho consuetudinario, las cuestiones relativas a la tierra se rigen a menudo por prácticas consuetudinarias. En estos casos, sobre todo en contextos en los que prevalecen los sistemas patriarcales, los derechos de las mujeres sobre la tierra siguen siendo inseguros. 

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