FAO en Uruguay

La importancia de la Red de Alimentación Escolar Sostenible para Uruguay y la región

Imagen: firma de adhesiones en reunión de los países miembros de la Red de Alimentación Escolar Sostenible (RAES), noviembre de 2024. Foto: FAO/Vanessa Duarte.
19/12/2024

Por Elisa Bandeira, Especialista de Enlace y Procesos Estratégicos en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Representación de FAO en Uruguay.

El gobierno uruguayo se adhirió recientemente a la Red de Alimentación Escolar Sostenible (RAES). Esta red, integrada por los gobiernos de 17 países de América Latina y el Caribe, propone una metodología para avanzar hacia una alimentación sostenible en las escuelas.

Sobre la Red

La RAES es una red regional para encontrar soluciones a los desafíos de la alimentación escolar, bajo el principio del derecho humano a la alimentación adecuada. Es liderada por el gobierno de Brasil y cuenta con la secretaría ejecutiva de la FAO. Además de Brasil y Uruguay, la integran los gobiernos de Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, El Salvador, Ecuador, Honduras, Guatemala, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves y Surinam. En total, los sistemas de alimentación escolar de dichos países atienden a aproximadamente 81 millones de estudiantes.

La Red apoya a los países integrantes en la implementación y reformulación de sus programas y políticas de alimentación escolar. Incentiva el diálogo y el apoyo mutuo entre países, con el objetivo de que cada escuela sea un espacio para el desarrollo de programas de alimentación escolar sostenibles, que garanticen el derecho a la alimentación y prevengan la malnutrición en la infancia y la adolescencia.

También promueve las compras públicas a la agricultura familiar, el involucramiento de la comunidad, el desarrollo de la infraestructura en las escuelas; así como los menús adecuados, saludables y adaptados a la cultura de cada lugar y las necesidades nutricionales de cada país.

La adhesión de Uruguay a la RAES, efectuada el 4 de octubre de 2024, consolida un proceso de trabajo que se viene desarrollando desde el año 2023.

Alimentación escolar en Uruguay y la RAES

En Uruguay, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria de la Administración Nacional de Educación Pública (DGEIP-ANEP) existe desde inicios del siglo XX y brinda alimentación en 2.200 centros educativos públicos de educación inicial, primaria y media de todo el país, alcanzando a casi 320.000 estudiantes.

Durante 2024 y en el marco de un acuerdo para el apoyo al Programa, la FAO, la RAES y la Escuela de Nutrición de la Universidad de la República realizaron un diagnóstico institucional para evaluar la implementación de la metodología de Escuelas Sostenibles en algunos centros educativos que reciben alimentación del PAE. El diagnóstico incluyó diferentes análisis del Programa, incluyendo su presupuesto, la oferta de educación alimentaria y nutricional, los menús brindados, la infraestructura de los centros y las compras realizadas a productores locales. También se identifican oportunidades y desafíos.

En el análisis presupuestal, se destaca que en 2024 se destinó al Programa un crédito de cerca de 3.300 millones de pesos uruguayos. Si se compara con el crédito presupuestal anual destinado a la ANEP, este representa el 4,3 % monto total y el 39% del monto destinado al concepto gastos e inversiones[1] —donde se incluye el crédito del PAE—. Esta cifra evidencia la relevancia de dicha política alimentaria para el país. Por otra parte, se identifican como fortalezas, sus iniciativas de educación alimentaria y nutricional y de huertas escolares, valorándolas como un instrumento favorable para la promoción de la salud y la prevención de la malnutrición.

El diagnóstico presenta también una propuesta de plan de implementación de la metodología Escuelas Sostenibles a nivel nacional, que busca ser un insumo para que las autoridades educativas valoren su implementación.

Los centros educativos son fundamentales para el desarrollo de los infantes y adolescentes, además de fomentar hábitos alimentarios que pueden seguir por toda la vida. Apoyar los esfuerzos de los países en las políticas de alimentación escolar contribuye a garantizar su bienestar y sus derechos, de forma de alcanzar una mejor nutrición para todas las personas, sin dejar a nadie atrás.