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Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN-2), 19-21 de noviembre de 2014

Preguntas más frecuentes

©FAO/Ami Vitale

¿Qué es la CIN2?

¿Qué es la CIN2?

La Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) es una conferencia intergubernamental de alto nivel que pretende centrar la atención mundial sobre la malnutrición en todas sus formas: subalimentación, deficiencias de micronutrientes, sobrepeso y obesidad. Será el primer foro mundial que aborde los problemas y desafíos de la nutrición a nivel mundial en el siglo XXI. Se prevé que la CIN2 apruebe la Declaración de Roma sobre la Nutrición y el Marco de Acción para su implementación

 

La CIN2 abordará los niveles persistentes e inaceptablemente altos de malnutrición que tienen graves consecuencias para individuos y familias, sociedades y naciones. Mientras que el sistema alimentario mundial ha tenido éxito al lograr aumentar la cantidad de alimentos producidos para alimentar a una población cada vez mayor, en términos de proporcionar suficiente energía alimentaria, persiste el desafío de asegurar la disponibilidad, accesibilidad y asequibilidad de una variedad de productos alimentarios que contribuyan a una alimentación sana para todos. Las dietas pobres y monótonas –con elevado contenido de alimentos ricos en carbohidratos, pero que carecen de variedad, diversidad y contenido de micronutrientes- son un factor importante que contribuye a la malnutrición.

 

Hoy en día, tenemos una comprensión más clara de la compleja naturaleza de la malnutrición y sabemos lo que se necesita para hacer frente a sus múltiples desafíos. Los problemas nutricionales globales requieren soluciones globales:  por ello los países se están uniendo para poner la cuestión de la nutrición en un lugar prioritario en la agenda de desarrollo.

¿Qué ha cambiado desde la primera CIN en 1992?

¿Qué ha cambiado desde la primera CIN en 1992?

Se ha producido una mejora significativa en el estado nutricional general de la población mundial desde la CIN de 1992. Millones de personas han salido de la pobreza y el hambre (un 21% menos desde los 1 000 millones de hambrientos en 1990-1992 a los 805 millones de 2012-14). Hoy en día, hay más personas que nunca que comen mejor, disfrutan de dietas más equilibradas y alimentos más inocuos y son más capaces de satisfacer sus necesidades nutricionales. Como resultado, la gente vive más tiempo y es más sana, gracias también a las mejoras en el suministro de agua y el saneamiento, los servicios sanitarios y unos mayores ingresos.

Sin embargo, no todo el mundo se ha beneficiado de este desarrollo, y muchos han quedado fuera. El progreso en la reducción del hambre y la desnutrición ha sido desigual e inaceptablemente lento. Cerca de 805 millones de personas siguen estando subalimentadas y se calcula que otros 2 000 millones sufren carencias de micronutrientes. Tener a tantas personas hambrientas y malnutridas en el siglo XXI es inaceptable. Por otra parte, junto a los problemas de la subalimentación y las carencias de micronutrientes, en la actualidad muchos países del mundo se enfrentan cada vez más a los retos del sobrepeso y la obesidad, que comienzan a menudo en la infancia, y crean una “doble carga” de problemas de salud relacionados con la nutrición. Más de 500 millones de adultos son obesos, mientras que la incidencia de las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta (ENT) –como cardiopatías , ictus, diabetes y algunos tipos de cáncer- está aumentando a nivel mundial.

¿Qué puede esperarse de la CIN2?

¿Qué puede esperarse de la CIN2?

Se espera que la CIN2 apruebe la Declaración de Roma sobre la Nutrición y el Marco de Acción. A través de la Declaración, los países se comprometen a erradicar el hambre y prevenir cualquier forma de malnutrición a nivel mundial -en particular la subalimentación infantil, la anemia en mujeres y niños, y otras carencias de micronutrientes-, así como a revertir la tendencia al alza de la obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta. Pretende lograrlo a través del aumento de las inversiones en sistemas alimentarios sostenibles, para garantizar el acceso a dietas equilibradas y saludables y la nutrición para todos.

 

El Marco de Acción establece la manera de crear un entorno propicio para una acción eficaz, y pide el fortalecimiento de los sistemas alimentarios sostenibles, incluyendo inversiones en la agricultura a favor de los pobres y la pequeña agricultura para mejorar las dietas y aumentar los niveles de nutrición; la educación nutricional y la información; la protección social; el fortalecimiento de los sistemas de salud para hacer frente a condiciones específicas; una mejora del agua, saneamiento e higiene; y la mejora de la seguridad alimentaria. El Marco se ve reforzado por  recomendaciones para garantizar la rendición de cuentas.

 

Se necesita un liderazgo comprometido para poner la alimentación en un lugar prioritario en las agendas políticas y fomentar la cooperación y la coordinación entre los asociados.

¿Qué es la malnutrición?

¿Qué es la malnutrición?

La malnutrición es una condición anormal debida a la carencia, exceso o desequilibrio de la energía y/o nutrientes necesarios para una vida activa y saludable. Por tanto, se refiere lo mismo a la subalimentación como a la sobrealimentación, así como a las condiciones surgidas de un desequilibrio en la dieta que conduce a enfermedades no transmisibles relacionadas con esta.

¿Cómo está de extendida la malnutrición?

¿Cómo está de extendida la malnutrición?

La subalimentación, o hambre, afecta a 805 millones de personas; la malnutrición crónica, medida por el retraso en el crecimiento (estatura baja para la edad) ha disminuido, pero aún afecta a 161 millones de niños menores de cinco años de edad, mientras que la desnutrición aguda, medida por la emaciación (bajo peso para la estatura) afecta a 51 millones de niños menores de cinco años; las carencias de micronutrientes (también conocidas como hambre oculta) se calcula afectan a más de 2 000 millones de personas. Al mismo tiempo, alrededor de 500 millones de adultos son obesos.

 

La anemia afecta a más de 1 000 millones de personas. Aqueja a más de un tercio de todos los niños menores de cinco años en los países en vías de desarrollo y representa el 20% de la mortalidad materna. Los trastornos por carencia de vitamina A, que causan ceguera y debilitan el sistema inmunológico, también castigan a más de un tercio de los niños pequeños en los países en desarrollo y provocan 1 millón de muertes infantiles al año. La carencia de zinc es otro riesgo importante para la salud; en particular, agrava la diarrea, una de las principales causas de enfermedad y muerte infantil.

 

Más de una cuarta parte (27%) de todos los niños menores de cinco años en los países en desarrollo sufren retraso en el crecimiento, lo que significa que son bajos para su edad debido a la ingesta inadecuada crónica de alimentos. Las enfermedades infecciosas, como diarrea, tuberculosis, malaria y el VIH/SIDA contribuyen a la subalimentación severa de las madres y los niños.

 

El 5 por ciento de las muertes a nivel mundial (2,7 millones) se puede atribuir al sobrepeso/ obesidad. Se estima que un 6% de los niños menores de cinco años (42 millones) tienen sobrepeso.

 

Muchos países en desarrollo se enfrentan ahora a las múltiples cargas de desnutrición, con personas que viven en las mismas comunidades -a veces incluso el mismo hogar- que sufren de subalimentación, carencia de micronutrientes y obesidad.

 

¿Dónde viven las personas malnutridas?

¿Dónde viven las personas malnutridas?

Cada país se ve afectado por alguna forma de malnutrición. Los niveles más altos de subalimentación y carencias múltiples de micronutrientes se encuentran en Asia meridional y África subsahariana, mientras que el aumento de los niveles de obesidad es una preocupación importante en todo el mundo, incluidos los países de bajos y medianos ingresos. Los países que se enfrentan a desafíos particulares relacionados con la subalimentación son la India, donde casi la mitad de todos los niños sufren retraso del crecimiento, y Nigeria, donde más de la mitad de los niños más pobres sufren retraso del crecimiento. Los datos nacionales no reflejan toda la realidad. En China, por ejemplo, la seguridad alimentaria y la nutrición se han incrementado de manera significativa, pero los niños en las áreas rurales pobres son seis veces más propensos a padecer retraso del crecimiento que los niños que viven en zonas urbanas.

¿Qué necesidades hay que atender de forma prioritaria?

¿Qué necesidades hay que atender de forma prioritaria?

Toda persona tiene el derecho humano a una alimentación adecuada y al más alto nivel posible de salud física y mental. La Declaración de Roma sobre la Nutrición hace hincapié en la importancia de que todas las personas tengan una dieta diversificada, equilibrada y saludable en todas las etapas de la vida. En particular, se pide especial atención para los primeros 1 000 días desde el embarazo hasta los dos años de edad, para las mujeres embarazadas y lactantes, las mujeres en edad reproductiva, y las adolescentes, promoviendo y apoyando una atención y alimentación adecuadas, incluyendo la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y la lactancia materna hasta los dos años de edad y más allá acompañada de una alimentación complementaria apropiada.

 

Otros grupos de población que recibirán atención prioritaria serán los más vulnerables, abandonados, excluidos socialmente y marginados económicamente, entre ellos los afectados por las crisis humanitarias. Estos grupos deben ser incluidos en el proceso de desarrollo, y contar con un empleo decente, así como con servicios esenciales de agua, saneamiento, higiene y educación.

 

El Marco de Acción recomienda encarecidamente tanto la promoción de la cobertura sanitaria universal como el uso de dinero en efectivo y las transferencias de alimentos, incluidos programas de almuerzos escolares, para asegurar que las poblaciones vulnerables puedan mejorar sus dietas.

¿Cómo se integran las cuestiones de género en la agenda de la nutrición?

¿Cómo se integran las cuestiones de género en la agenda de la nutrición?

La malnutrición refleja las desigualdades socioeconómicas y de género en el acceso a los alimentos, ingresos, recursos productivos y otros bienes y servicios esenciales. Las mujeres tienen necesidades nutricionales específicas que necesitan ser reconocidas y satisfechas. Además, las intervenciones sensibles al género deben reconocer y abordar el papel fundamental de las mujeres en la producción alimentaria, la compra de alimentos, la preparación y procesado de la comida y la prestación de atención y apoyo a miembros de la familia. Empoderar a las mujeres y mejorar su acceso a -y control sobre- los recursos, oportunidades, servicios e información,  puede aumentar su productividad de alimentos, así como los ingresos de otras fuentes, lo que redunda en mejores resultados nutricionales, de salud y educación para toda la familia.

 

El fortalecimiento del papel de la mujer en el desarrollo de políticas es clave para reducir la pobreza y erradicar la malnutrición. Las voces de las mujeres deben ser escuchadas en la toma de decisiones desde el hogar hasta el nivel político.

¿Qué son los “sistemas alimentarios”?

¿Qué son los “sistemas alimentarios”?

Los sistemas alimentarios comprenden los recursos, medio ambiente, personas, instituciones y procesos con los que se producen, procesan, almacenan, distribuyen, preparan y consumen los alimentos. El sistema alimentario influye en la disponibilidad y accesibilidad de alimentos variados y nutritivos y por lo tanto en la capacidad de los consumidores para elegir una alimentación saludable. El sistema alimentario -en términos de cómo se producen, procesan, distribuyen y comercializan los alimentos-, así como la cultura alimentaria, influyen en las decisiones, dietas y nutrición de los consumidores. A su vez, la demanda generada a través de las preferencias del consumidor afecta el suministro de alimentos.

 

Los sistemas alimentarios están cambiando rápidamente, y en general se hacen cada vez más industriales, comerciales y globales, con profundas implicaciones para las dietas y la nutrición, así como para los agricultores. Los gobiernos tienen un papel que jugar en la conformación de sistemas alimentarios que garanticen la inocuidad de los alimentos y dietas equilibradas para todos.

¿Qué es la “transición nutricional”?

¿Qué es la “transición nutricional”?

La transición nutricional se refiere tanto a los cambios cuantitativos y cualitativos en la dieta a menudo asociados con la globalización y la modernización de los sistemas alimentarios, como a la urbanización y los cambios de estilo de vida que reflejan una disminución de la actividad física en el trabajo y durante el tiempo libre. Los cambios adversos en la dieta son los que tienden hacia más calorías con un mayor contenido de grasas y azúcares y una mayor ingesta de grasas saturadas (principalmente de origen animal) y una ingesta reducida de frutas y verduras. Por otro lado, la transición nutricional ha llevado a una disminución del hambre. El aumento de la diversidad en la dieta también puede haber conducido a un descenso de la proporción de personas que sufren carencias de micronutrientes.

 

El cambio experimentado por la mayoría de la población mundial -de una muerte temprana debido a las enfermedades infecciosas y el hambre, a morir a una edad más avanzada debido a otras causas-, puede ser visto como un éxito tecnológico, social y económico. Sin embargo, estos cambios han traído algunos impactos negativos: la obesidad y las enfermedades no transmisibles asociadas -como las cardiopatías, ictus, cáncer y diabetes- han surgido como los principales problemas de salud pública en los países desarrollados y en desarrollo por igual. Las personas llevan un estilo de vida más sedentario y consumen más que nunca alimentos y bebidas con alto contenido de azúcares, grasas y sal. Estos cambios en la producción y el consumo han tenido también un costo para el medio ambiente,  aumentando la presión sobre los ecosistemas y reduciendo la biodiversidad.

 

Como gran parte del crecimiento de la población mundial previsto hasta 2050 será urbano, se insta a las autoridades a anticiparse a esta tendencia y tratar de dar forma a sistemas alimentarios que produzcan alimentos de forma sostenible y permitan un consumo que conduzca a una mejor salud.

¿Cómo puede contribuir el sector privado a abordar la malnutrición?

¿Cómo puede contribuir el sector privado a abordar la malnutrición?

Una acción colectiva -que requiera la colaboración entre gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las comunidades- es fundamental para mejorar la nutrición. El sector privado, incluyendo a los pequeños agricultores, tiene un papel importante que desempeñar para garantizar la disponibilidad, accesibilidad y la distribución de alimentos diversificados que contribuyan a una alimentación sana.

 

Sin embargo, cabe señalar que los gobiernos tienen la responsabilidad primordial en la adopción de medidas a nivel nacional, en particular las relacionadas con el desarrollo de políticas.

 

El sector privado tiene un papel que desempeñar en la producción y la promoción de los alimentos de calidad que necesitan los consumidores para una dieta saludable.

¿Prevé el Marco de Acción de la CIN2 el uso de los poderes legislativos en algunos casos?

¿Prevé el Marco de Acción de la CIN2 el uso de los poderes legislativos en algunos casos?

El Marco de Acción es “voluntario” y hace ver que no existe una solución nutricional única para todos o una forma ideal de sistema alimentario. El Marco ofrece una serie de opciones de políticas y estrategias que los gobiernos pueden tener en cuenta en relación con las necesidades y condiciones nacionales, así como las prioridades regionales y nacionales, incluyendo en los marcos legales.

¿Qué dice la CIN2 sobre la vinculación de políticas entre agricultura y nutrición?

¿Qué dice la CIN2 sobre la vinculación de políticas entre agricultura y nutrición?

Un principio clave en la Declaración de Roma sobre la Nutrición y el Marco de Acción es el llamamiento a favor de “políticas coherentes” desde la producción hasta el consumo, y en todos los sectores pertinentes. Esto debería mejorar la nutrición de manera sostenible, proporcionando a las personas acceso todo el año a una alimentación que satisfaga sus necesidades nutricionales y promueva una alimentación inocua, diversificada y saludable. El enfoque sobre los sistemas alimentarios pretende ayudar a los ministerios de alimentación, agricultura, salud, comercio, agua y saneamiento, protección social, educación, transporte y energía a tomar decisiones sobre políticas integradas

¿Qué son “enriquecimiento de alimentos” y “bioenriquecimiento”?

¿Qué son “enriquecimiento de alimentos” y “bioenriquecimiento”?

El enriquecimiento de alimentos implica aumentar deliberadamente el contenido de micronutrientes esenciales (es decir, vitaminas y minerales, incluidos los oligoelementos) en un alimento con el fin de mejorar su calidad nutricional y aportar un beneficio para la salud pública con un riesgo mínimo para la salud. El enriquecimiento de alimentos también puede ser usado con el propósito de prevenir o corregir una carencia de uno o más nutrientes en la población o en grupos específicos de la población. Los alimentos comúnmente enriquecidos incluyen productos ampliamente usados, como sal, harina, azúcar, aceite vegetal y arroz.

 

El bioenriquecimiento es el proceso de utilizar las prácticas tradicionales de mejoramiento y la biotecnología moderna para producir cultivos alimentarios como el arroz, camote, frijol, trigo, mijo o yuca que son ricos en micronutrientes.

¿Qué es una dieta saludable?

¿Qué es una dieta saludable?

Las directrices nutricionales sugieren en general que las dietas saludables son variadas, con una cantidad adecuada de energía, grasas y proteínas, así como micronutrientes a partir de una combinación de cereales, hortalizas, frutas y alimentos de origen animal. La diversidad de la dieta, definida como el número de diferentes grupos alimentarios consumidos durante un período de tiempo determinado, es un indicador de una dieta de alta calidad.

La OMS recomienda que los adultos consuman una combinación de alimentos, con al menos cinco porciones de frutas y verduras al día, menos del 10% de la energía total de azúcares libres añadidos a los alimentos, y menos del 30% del total de la energía de las grasas, y que la sal debe limitarse a menos de 5 g (aproximadamente 1 cucharadita) por día y debe ser yodada. Los consejos para una dieta saludable para bebés y niños pequeños son similares, pero los siguientes elementos también son importantes.

  • Los bebés deben ser exclusivamente amamantados durante los primeros seis meses de vida;
  • Los bebés deben continuar siendo amamantados hasta los dos años de edad y más allá;
  • A partir de los seis meses de edad en adelante, la leche materna debe ser complementada con una variedad de alimentos complementarios adecuados, inocuos y ricos en nutrientes. No deben añadirse sal ni azúcares a estos alimentos complementarios.

¿Deberíamos todos comer menos carne?

¿Deberíamos todos comer menos carne?

Con el aumento de los ingresos en los países en desarrollo, donde tradicionalmente la gente contaba con menos ingresos disponibles, el consumo de carne está destinado a crecer. Sin embargo, a nivel nutricional se aconseja moderación en su consumo. Demasiado de alguna cosa no es saludable.

 

Los alimentos de origen animal son fuentes adecuadas de proteína de alta calidad y vitaminas y minerales como hierro y zinc, que son especialmente importantes para los niños y las madres lactantes. Aumentar el acceso a los alimentos de origen animal asequibles podría mejorar de forma significativa el estado nutricional y la salud de muchas personas, sobre todo en África subsahariana, la única región en el mundo donde el consumo de carne per cápita no está aumentando. Sin embargo, el exceso de consumo de carne de alto contenido en grasa se asocia con las enfermedades del corazón y otras no transmisibles.

 

También hay que tener en cuenta que el ganado ofrece a muchos hogares rurales beneficios no alimentarios, como servir de reserva de riqueza y de servicio de gestión de riesgos, energía en forma de fuerza de tiro, y con frecuencia permite potenciar el empleo de las mujeres.


 

¿Qué podemos aprender de las historias de éxito en nutrición?

¿Qué podemos aprender de las historias de éxito en nutrición?

Tenemos que aprender del pasado para crear un futuro mejor. Podemos aprender de las historias de éxito, así como de los errores e incluso de los fallos. Una lección es que la adopción de un enfoque de “múltiples vías” puede ser la mejor opción: la malnutrición en todas sus formas no puede ser resuelta con una única solución milagrosa: necesita enfoques sistémicos concertados y coherentes, implementados por múltiples actores que trabajen en las muy diferentes áreas de sanidad, comercio, agricultura , educación, protección social, etc. Incorporar la nutrición en los marcos de políticas alimentarias y agrícolas, y potenciar la capacidad de las instituciones locales para identificar los problemas y ofrecer soluciones, resulta de vital importancia, pero también lo es proporcionar recursos y servicios a los hogares con mayor riesgo de malnutrición.

 

La nutrición puede mejorarse garantizando que los aumentos en la producción de alimentos se canalizan hacia mercados que funcionan adecuadamente, reduciendo la brecha entre alimentos disponibles localmente y los alimentos necesarios para una dieta saludable. Otras estrategias incluyen el aumento de la producción en pequeña escala de alimentos ricos en micronutrientes, la reducción de las pérdidas post-cosecha, la selección y mejoramiento para aumentar los niveles de micronutrientes, y la educación y las estrategias de marketing social para fomentar la producción y el consumo de alimentos ricos en los micronutrientes necesarios. La introducción de planes de seguros frente a los riesgos meteorológicos puede ayudar, y las asociaciones público-privadas que se unen a las organizaciones de agricultores y grupos de la sociedad civil para promover las compras locales de alimentos, también resultan prometedoras. Muchos países en desarrollo han tenido experiencias positivas con programas de alimentación escolar que utilizan productos locales, y la inversión en la educación de mujeres y niñas es una apuesta ganadora para la nutrición.

 

¿Tenemos toda la información necesaria para alcanzar los objetivos nutricionales?

¿Tenemos toda la información necesaria para alcanzar los objetivos nutricionales?

Los acuerdos de la CIN2 suponen un llamamiento para que todos los países -y especialmente los países en desarrollo-, mejoren los sistemas de información sobre la alimentación y la nutrición y aumenten su capacidad de recopilación y análisis de datos. Es especialmente importante contar con información adecuada si hemos de identificar con precisión los problemas nutricionales y aportar soluciones y garantizar la rendición de cuentas.

¿Qué puede hacerse para reducir el desperdicio y las pérdidas de alimentos?

¿Qué puede hacerse para reducir el desperdicio y las pérdidas de alimentos?

A nivel mundial, cerca de un tercio de los alimentos que se producen para el consumo humano se pierde o desperdicia. En los países en desarrollo, la mayoría de las pérdidas suceden a nivel de las explotaciones y a lo largo de la cadena de suministro antes de que llegar al consumidor. La reducción de las pérdidas, mejorando las prácticas de recolección, almacenamiento, procesado y distribución podría aumentar el suministro de alimentos, reducir los precios y la presión sobre la tierra y otros recursos escasos. En los países desarrollados, la mayor parte de los residuos se producen tras la compra, por lo que se debe poner mayor atención en la educación e información al consumidor.