AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Tema Editorial: detalle

Agricultura climáticamente inteligente: Una alternativa sostenible para América Latina y el Caribe
Fecha de publicación: 05/08/2013

Se estima que para el año 2050 la población mundial ascenderá a más de nueve mil millones de personas, de los cuales una gran parte provendrá de países en vías de desarrollo. Simultáneamente se valora que la producción agrícola tendrá que aumentar un 70 por ciento para proporcionar alimentación suficiente. Este panorama se ve oscurecido por el cada vez más notorio cambio climático que asola a diversas regiones del mundo. Las más largas y frecuentes sequías, inundaciones y fenómenos naturales destructivos impactarán directamente al sector agropecuario, disminuyendo la producción y de los ingresos en zonas vulnerables, y por consiguiente amenazando la seguridad alimentaria. 

 

Como resultado de un esfuerzo conjunto y constante ante una situación tan preocupante, la comunidad internacional, entidades nacionales e instituciones locales se han movilizado para investigar, impulsar y desarrollar estrategias orientadas a hacer frente al cambio climático. La agricultura climáticamente inteligente (CSA, por sus siglas en inglés), definida por la FAO en la Conferencia sobre Agricultura, Seguridad Alimentaria y Cambio Climático (La Haya,2010), es una respuesta a las amenazas del cambio climático y ofrece al productor agrícola una nueva alternativa de desarrollo sostenible dentro de los parámetros explícitos del cambio climático. Sus tres pilares fundamentales son: (i) incrementar de manera sostenible la productividad y los ingresos agrícolas; (ii) adaptar y desarrollar resilencia al cambio climático y (iii) reducir y/o eliminar las emisiones de gases efecto invernadero allí donde sea posible. El Manual sobre Agricultura Climáticamente Inteligente (FAO, 2013) desarrolla con profundidad el concepto de CSA y ofrece una herramienta de referencia para planificadores, especialistas y responsables de las políticas que trabajan en agricultura, forestería y pesca a nivel nacional y subnacional. Se abordan tanto (i) los argumentos para la agricultura climáticamente inteligente, como (ii) los enfoques y tecnologías mejorados para la gestión agrícola sostenible (en términos de agua, suelos, energía y recursos genéticos para la ampliación de prácticas de producción de cultivos, ganado, forestería y pesca y acuicultura) a lo largo de las cadenas de valor alimentarias sostenibles y globales, y (iii) los marcos favorables - proporciona orientación sobre las opciones institucionales, políticas y financieras disponibles.

 

La consecución de los objetivos de una agricultura climáticamente exige un enfoque integrado (entre los sectores agrícolas, así como entre otros tales como el de la energía y el agua) y perceptible a las condiciones específicas locales. La CSA guía el desarrollo de las condiciones técnicas, de políticas e inversión con el fin de lograr el desarrollo agrícola sostenible para la seguridad alimentaria en el contexto del cambio climático. El apoyo gubernamental e internacional juega un papel determinante para el desarrollo de nuevas políticas que comprometan al sector privado, favorezcan a los pequeños productores e incentiven la transición de los campos de producción hacia una agricultura climáticamente inteligente, asegurando nuevos mercados que garanticen el sustento diario de las familias productoras.

 

Los países de América Latina y el Caribe, conscientes de la problemática de la seguridad alimentaria y el cambio climático en la región, se están movilizando activamente para adoptar prácticas que sean climáticamente inteligentes. Campesinos y productores de alimentos ya están incorporando en sus sistemas de producción técnicas para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, adaptarse al cambio climático y reducir la vulnerabilidad. Se tratan de proyectos desarrollados a pequeña escala, con buenos resultados.

 

En Costa Rica y Nicaragua, después de varios años de pastoreo intensivo, los pastos estaban degradados, el sobrepastoreo había acelerado la erosión y la productividad del ganado estaba cayendo. Para hacer frente a estos desafíos, un proyecto piloto introdujo un conjunto de técnicas silvopastoriles en 265 granjas ( 12.000 hectáreas) entre 2001 y 2007, y un esquema de pago por servicios ambientales - el secuestro de carbono y la conservación de la biodiversidad - como una fuente de ingresos adicional para la producción ganadera. Las técnicas  silvopastoriles se utilizan para transformar tierras degradadas en sistemas agroforestales más complejos que pueden incluir fragmentos de bosque, cercas vivas, bosques ribereños y árboles dispersos en potreros. Estas técnicas demuestran una mejora de la biodiversidad y secuestro de cantidades apreciables de carbono. El carbono absorbido se pagó a razón de2 dólares por tonelada de CO2 equivalente. Los agricultores tuvieron una reacción muy positiva a la iniciativa.Los resultados mostraron unacapturaanual de 1,5 toneladas deCO2 equivalente acompañado con un aumento de: 22por ciento en producción de leche, 38 por ciento enla carga animaly 60por cientode los ingresos agrícolas. Laemisión de metano por kilogramo de producto disminuyó, mientras que la biodiversidad (medido por el número de especies de aves y el agua calidad) aumentó. El proyecto se está ampliando actualmente en Colombia a travésdel Medio Ambiente Mundial Fondo Mundial (FMAM) y los fondos del sector privado.

 

En Perú se desarrolló el Plan Nacional para la adaptación al cambio climático y la gestión del riesgo de desastres (2012-2021) conjuntamente con los gobiernos regionales con un enfoque de manejo integral de cuenca. Comisiones de cuencas, mancomunidades de municipios y organizaciones de usuarios de las cuencas hidrográficas y las partes interesadas de la industria pueden jugar un papel clave en estos procesos. A nivel del paisaje, las cuencas hidrográficas pueden ser gestionados favorablemente por comisiones intermunicipales que crean una cadena de municipios siguientes el flujo de agua. 

 

En Lempira, Honduras, los agricultores cambiaron de un sistema tradicional de quema y corta al sistema Quesungual. Este sistema utiliza árboles y cubierta vegetal. Un análisis económico de esta transición mostró que partir del tercer año los rendimientos del maíz y del sorgo aumentan con a los obtenidos con el sistema tradicional de tala y quema. Debido al aumento de producción de maíz, la cantidad de rastrojos también se incrementó, pudiendo venderse como alimento para el ganado. Asímismo: a partir del primer año, el agricultor podía arrendar la tierra para pastoreo del ganado, dado el aumento de la producción de biomasa; normalmente, esto se hacía durante dos meses. La aplicación del sistema Quesungual no sólo responde a las necesidades de subsistencia del hogar de fruta, madera, leña y grano, sino que además genera un excedente que puede ser vendido, teniendo así una fuente adicional de ingresos. 

 

EL Fondo de Credito para el Desarrollo Agroforestal, en alianza con el sector privado, está emprendiendo una serie de iniciativas ganaderas a favor de los más pobres con el objetivo de aumentar la producción lechera en las zonas pobres y vulnerables de Perú, como la región de Cajamarca. La eficiencia de la producción se logra a través de programas de reproducción de variedades (utilizando cruces de ganado bovino suizo); mejor manejo de los pastos y estiércoles; disminución del uso de fertilizantes sintéticos; y mejora de la salud animal mediante la provisión de servicios veterinarios, el saneamiento de canales y el tratamiento de los animales por enfermedades como el distoma hepático. Estas prácticas han aumentado la producción lechera por vaca en un 25 por ciento, con una mejora significativa de la calidad. Además, la edad de destete ha disminuido, los terneros alcanzan 280 kg. en 20 meses -en lugar de 30- y el tiempo entre los partos se ha reducido de 16,5 a 14,9 meses. Estas mejoras en la eficiencia han reportado aumentos en la producción y en los ingresos (aproximadamente del 60 por ciento), pero con rebaños más pequeños y eficaces. La continuidad del sistema está garantizada con la formación de todos los miembros de la comunidad en los distintos aspectos del sistema de producción.

 

Desde el 2002-2003 y ante la insuficiencia de oferta de seguros para atender las necesidades de protección de los productores rurales ante la ocurrencia de eventos climáticos, principalmente de carácter catastrófico, México vienen utilizandoestrategias basadas en el otorgamiento de apoyos extraordinarios que afectan los presupuestos nacionales y, en el mejor de los casos, se constituyen fondos nacionales de desastres que operan bajo un esquema de asistencia gubernamental. Se trata de una estrategia integral de administración y transferencia de riesgos agrícolas, que bajo un enfoque de participación públicoprivada, contribuye a fortalecer los programas de ayuda postdesastre que tienen institucionalizados el gobierno. Permite, en particular, a los productores, contar con los recursos necesarios para acelerar su recuperación después de una catástrofe; generar una mayor conciencia del riesgo y fomentar la adopción de medidas de mitigación; y a los gobiernos, contar con un canal para la distribución y transferencia del riesgo ex ante que reduzca los costos de capital para enfrentar desastres, contribuyendo a la estabilización fiscal y al desarrollo económico, complementando, así, los instrumentos asistenciales ex post con que cuentan para estos efectos. Es en esta visión, en la que se enmarca la política pública establecida por el Gobierno mexicano para la gestión de los riesgos naturales que afectan la producción agrícola y, de manera especial, las condiciones de vida de la población rural. En 2010, elprograma abarcópotencialmente 3,2 millones deagricultores de bajos ingresosen 30 de los 33 estados de México. La disponibilidad debases de datosmeteorológicosfiables y estacionesmeteorológicas en elcampo esuno de los variosfactores que limitanla expansión deeste modelo.

 

La Alianza de Pequeños Estados Insulares del Caribe mantiene una campaña mundial para intentar reducir las concentraciones de gases de efecto invernadero. El objetivo es permitir el desarrollo de la región y en algunos casos existir como países, debido al peligro de que muchas islas sean tragadas por las aguas.  

 

A pesar de estas importantes iniciativas piloto, Latinoamérica y el Caribe necesitan unos 30.000 millones de dólares anuales para atenuar el impacto generado por el cambio climático, según estimaciones de los expertos reunidos en el «II Diálogo latinoamericano y del Caribe sobre finanzas del clima», celebrado el 30 de julio en el San Salvador.  Más de 125 participantes de gobiernos de América Latina y el Caribe y de organismos multilaterales y agencias bilaterales, abordaron temas relacionados con el financiamiento y los retos de los efectos del cambio climático en Latinoamérica, además del potencial del sector privado para las finanzas del clima, y la coordinación interinstitucional. Entre los avances y acciones futuras, se preparará un programa regional que incluya políticas locales y globales.

 

 

DOCUMENTOS RELACIONADOS CON EL TEMA  EDITORIAL:

 

FAO.2013.

 

                         Manual de Agricultura Climáticamente sostenible. Resumen de orientación. Rome, Italy: FAO. Retrieved August 2nd 2013 from

 

http://www.fao.org/climatechange/37495-0edc2355c27f19ee5cee068a90496add9.pdf

 

FAO.2013.

 

Guía de capacitación: Investigación de género y cambio climático en la agricultura y la seguridad alimentaria para el desarrollo, Rome, Italy: FAO. Retreived 2nd 2013 from

 

http://www.fao.org/docrep/018/i3385s/i3385s.pdf

 

 

 

WORLD BANK.2013. 

 

Climate Smart Agriculture A Call to Action. Brochure. Retrieved 2nd 2013 from

 

 http://www.worldbank.org/content/dam/Worldbank/document/CSA_Brochure_web_WB.pdf

 

 

NOTICIAS RELACIONADAS:

 

31/07/2013             Científicos preveen gran avance en la adaptación de los cultivos alimentarios al cambio climático

 

31/07/2013             Cambio climático es el mayor reto para los productores mexicanos

 

30/07/2013             Latinoamérica y la UE revisan el avance en cooperación conjunta en cambio climatico

 

30/07/2013             Inauguran segundo diálogo sobre finanzas del clima

 

30/07/2013             Latinoamérica analiza financiamiento para combatir cambio climático

 

29/07/2013             FAO publica la guía sobre capacitación de género y cambio climático

 

15/07/2013             El Caribe solicita fondos para enfrentar el cambio climático